Experimento (diario del capitán taparrabos)
Hoy le propuse un experimento a pequeño Spielberg, algo para pasar el rato, supongo. Ayer estuve demasiado tiempo haciendo figuritas rituales con las sustancias que tengo entre las uñas de los pies. Le he dicho que podíamos ir a hacerle una vista a los del barco de recreo que ha atracado unas centenas de metros más allá. Y le ha parecido bien, supongo, porque ha dicho que le gusta el buffet libre (aunque no creo que se refiriera a las ensaladas) Me ha dicho que si podíamos intentar agenciarnos al capitán, que está gordo como un oso panda; ha estado observándoles por la noche, y dice que seguramente nadie vaya a echar en falta a ese hombre. Le he respondido que lo pensaríamos.
Así que esta mañana nos hemos puesto a dar vueltas alrededor del barco, y luego hemos visto a unos tíos muy borrachos —en realidad, toda la tripulación estaba como una cuba— tirándoles copas de champán a los delfines, que también nos hacían compañía.
Después yo he empezado a agitar los brazos como un loco, y a patalear. He pensado que hacer la fuente estaría bien, así que también me ha dado por escupir agua y golpearme el pecho, ese teatrito, que va muy bien, y además he gritado:
—¡Socorro, socorro, llamen a los guardacostas!
Pienso sinceramente que por lo de hoy debería darle el premio al mejor actor de la isla a Steven: ha empezado a rodearme con la aleta bien tersa, y a veces asomaba un poco el ojo para que esas personas de ahí arriba nos vieran bien.
Entonces han dejado de insultar a los pobres delfines y no han podido acabarse las copas. Y cuando pequeño Spielberg me ha mordido con delicadeza un pie, sin hacerme daño, por supuesto, tirando en dirección a la isla, una de esas señoras beodas, a pesar de estar enormemente borracha, ha empezado a quitarse la ropa y ha gritado:
—¡Oh, Diosss mío, hay un hombre ahí abajo ahog... gándose! Yo di leccciones de primerrrros auxilios.
Era terriblemente fea. Si no, igual hubiera dejado que me salvase.
La gorda para ti, le he dicho a pequeño Steven, y no le ha parecido mal.
Así que esta mañana nos hemos puesto a dar vueltas alrededor del barco, y luego hemos visto a unos tíos muy borrachos —en realidad, toda la tripulación estaba como una cuba— tirándoles copas de champán a los delfines, que también nos hacían compañía.
Después yo he empezado a agitar los brazos como un loco, y a patalear. He pensado que hacer la fuente estaría bien, así que también me ha dado por escupir agua y golpearme el pecho, ese teatrito, que va muy bien, y además he gritado:
—¡Socorro, socorro, llamen a los guardacostas!
Pienso sinceramente que por lo de hoy debería darle el premio al mejor actor de la isla a Steven: ha empezado a rodearme con la aleta bien tersa, y a veces asomaba un poco el ojo para que esas personas de ahí arriba nos vieran bien.
Entonces han dejado de insultar a los pobres delfines y no han podido acabarse las copas. Y cuando pequeño Spielberg me ha mordido con delicadeza un pie, sin hacerme daño, por supuesto, tirando en dirección a la isla, una de esas señoras beodas, a pesar de estar enormemente borracha, ha empezado a quitarse la ropa y ha gritado:
—¡Oh, Diosss mío, hay un hombre ahí abajo ahog... gándose! Yo di leccciones de primerrrros auxilios.
Era terriblemente fea. Si no, igual hubiera dejado que me salvase.
La gorda para ti, le he dicho a pequeño Steven, y no le ha parecido mal.
Comentario:
ala...y que cara se le quedó a la fea?
Comentario:
Yo digo, sin miedo a ser inoportuno: ¿no podías haberte dejado salvar, hijo?
Al fin y al cabo, muchachuelo, en fin, no quiero parecer poco intelectual, pero, chico, como decíamos cuando éramos apenas unos jovenzuelos...
¡LA PICHA ES CIEGA!
Al fin y al cabo, muchachuelo, en fin, no quiero parecer poco intelectual, pero, chico, como decíamos cuando éramos apenas unos jovenzuelos...
¡LA PICHA ES CIEGA!
Comentario:
Pos es que no he entendido tu comentario... ¿no tendrás un diario taparrabos-español, español-taparrabos?
Comentario:
vaya par de dos que fueron a juntarse en la isla ¿la mujer gorda tenia moño?
Comentario:
Holaaaa! Me parece muy original la idea de este blog. Acepto la invitación a que me enseñeis a jugar al risk. Un besete!!
Comentario:
Jejejejeje. definitivamente me gustan las historias de tu naufrago... y su spielberg. Si si! animo y a seguir así. muasssssssss
Comentario:
Dile al pequeño Spielberg que cómo toque a Etxebarría me lo cargo ;-)












