Gritos de esperanza
Me he dado cuenta de que, desde que te has ido, siento algo muy raro cuando entro en mi habitación tras las clases, cuando subo arriba y miro los sofás. En mi cuarto, ya no están tus maletas, ya no hay dos móviles (exceptuando este fin de que está el de Aarón), ya no está tu ropa mezclada con la mía… Aquí arriba… El suelo está demasiado ordenado, los cojines colocados en una perfección poco agradable y en la cama, todo está muy liso.
Cuando me acuesto, recuerdo tu brazo abrazándome y tu aliento rozando mi nuca. El suave susurro de tu respiración a modo de nana antes de que el sueño me venza.
Al despertar, desde que mi cama es también la tuya, siempre lo hago mirando hacia tu hemisferio y sin quererlo, cada mañana, mientras abro los ojos, mis labios buscan los tuyos. Mi lengua el sabor de tu boca y mi piel, las ganas de ver tu sonrisa al despertar.
Cuando marcho, quisiera que tú estuvieras aún en la cama. Quisiera poderte dejar un post-it en la mesita pidiéndote pasta para comer, recordándote que hay una lavadora por tender y que me llames al despertar, para darte los buenos días. Quisiera que lo último que sintiese antes de cruzar la puerta, fuese tu calor.
Mientras como, pienso en llenar tu copa de agua antes que la mía, en quitarte las patas del plato aún sabiendo que no debo comerlas, en la envidia que me da tu trozo de pan, en un café reposado hablando de nuestra primera mitad del día.
Llego a casa, y me giro para pedirte que saques tú las llaves porque yo tengo las manos demasiado frías, subo la escalera muy lenta esperando un empujón por tu parte que nunca llega, abro la puerta de mi cuarto, y en seguida, nuestra foto, me mira, y me vacía a la vez que me llena. Cuando muevo un poco más la cabeza, el recuerdo de escucharte quejándote por la multitud de fotos que hay en casa de Jose.
Espero que me llames, si no lo haces, lo hago yo, un poquito antes de las 4. Mientras estás en el coche, intento hacer algo aunque la mayoría de veces soy incapaz de concentrarme. A eso de las 6, aun sabiendo que no debo, ya estoy atacada y busco la posibilidad de volver a hablar contigo. En muchas ocasiones, y si alguien no lo impide, esa conversación se alarga hasta la noche.
Odio tener que hacer esto peque. Quisiera que, después de compartir ese café (y lo que tercie) y de pedirte tus llaves para entrar en casa, pudiésemos ver a Rosa Villacastín en A3 y echar un sueñecito. Tras haber descansado, tu prepararías la comida del día siguiente mientras yo hacía tarea. Planchar, ordenar un poco, cenar y a la cama.
Leeríamos. Tú Los Pilares de la Tierra (mientras yo me muerdo la lengua para no contarte lo que pasa a continuación) y yo Placeres Ocultos. Mi libro es bastante "calentito" así que lo más seguro es que acabásemos haciendo el amor. Hablaríamos, eso no falla, nos ha caracterizado desde el primer instante y no puede cambiar. En cuanto me descuidara, tú ya estarías dormida. Te miraría un rato, le contaría al Jefe lo feliz que me haces, le pediría que jamás me separe de ti y con la misma, comenzaría a dormir.
A la mañana siguiente, no tendría que desearte, ni echarte de menos; pero si es muy probable que sonriese al recordar estos tiempos, al recordar los ratos en que no podía tenerte, en que te echaba de menos, en que te necesitaba… (continuará, o no).

Cuando me acuesto, recuerdo tu brazo abrazándome y tu aliento rozando mi nuca. El suave susurro de tu respiración a modo de nana antes de que el sueño me venza.
Al despertar, desde que mi cama es también la tuya, siempre lo hago mirando hacia tu hemisferio y sin quererlo, cada mañana, mientras abro los ojos, mis labios buscan los tuyos. Mi lengua el sabor de tu boca y mi piel, las ganas de ver tu sonrisa al despertar.
Cuando marcho, quisiera que tú estuvieras aún en la cama. Quisiera poderte dejar un post-it en la mesita pidiéndote pasta para comer, recordándote que hay una lavadora por tender y que me llames al despertar, para darte los buenos días. Quisiera que lo último que sintiese antes de cruzar la puerta, fuese tu calor.
Mientras como, pienso en llenar tu copa de agua antes que la mía, en quitarte las patas del plato aún sabiendo que no debo comerlas, en la envidia que me da tu trozo de pan, en un café reposado hablando de nuestra primera mitad del día.
Llego a casa, y me giro para pedirte que saques tú las llaves porque yo tengo las manos demasiado frías, subo la escalera muy lenta esperando un empujón por tu parte que nunca llega, abro la puerta de mi cuarto, y en seguida, nuestra foto, me mira, y me vacía a la vez que me llena. Cuando muevo un poco más la cabeza, el recuerdo de escucharte quejándote por la multitud de fotos que hay en casa de Jose.
Espero que me llames, si no lo haces, lo hago yo, un poquito antes de las 4. Mientras estás en el coche, intento hacer algo aunque la mayoría de veces soy incapaz de concentrarme. A eso de las 6, aun sabiendo que no debo, ya estoy atacada y busco la posibilidad de volver a hablar contigo. En muchas ocasiones, y si alguien no lo impide, esa conversación se alarga hasta la noche.
Odio tener que hacer esto peque. Quisiera que, después de compartir ese café (y lo que tercie) y de pedirte tus llaves para entrar en casa, pudiésemos ver a Rosa Villacastín en A3 y echar un sueñecito. Tras haber descansado, tu prepararías la comida del día siguiente mientras yo hacía tarea. Planchar, ordenar un poco, cenar y a la cama.
Leeríamos. Tú Los Pilares de la Tierra (mientras yo me muerdo la lengua para no contarte lo que pasa a continuación) y yo Placeres Ocultos. Mi libro es bastante "calentito" así que lo más seguro es que acabásemos haciendo el amor. Hablaríamos, eso no falla, nos ha caracterizado desde el primer instante y no puede cambiar. En cuanto me descuidara, tú ya estarías dormida. Te miraría un rato, le contaría al Jefe lo feliz que me haces, le pediría que jamás me separe de ti y con la misma, comenzaría a dormir.
A la mañana siguiente, no tendría que desearte, ni echarte de menos; pero si es muy probable que sonriese al recordar estos tiempos, al recordar los ratos en que no podía tenerte, en que te echaba de menos, en que te necesitaba… (continuará, o no).

Comentario:
Hoy, el sol brillaba en el cielo casi tanto lo hace mi vida. Soy feliz. Mucho. Por tenerte. Por quererte. Por amarte. Porque me dejas hacerlo. Porque me has devuelto la vida y las ganas de luchar por ella y por lo que merece la pena.
Porque nuestro futuro se va formando poco a poco, día a día con cada uno de nuestros minutos del presente.
Lucharemos juntos, porque en esto, vamos de la mano.
Creo que decir que "te amo" se viene quedando corto para todo lo que siento y cómo lo siento...
Te amo.
Porque nuestro futuro se va formando poco a poco, día a día con cada uno de nuestros minutos del presente.
Lucharemos juntos, porque en esto, vamos de la mano.
Creo que decir que "te amo" se viene quedando corto para todo lo que siento y cómo lo siento...
Te amo.
Comentario:
Siento ser el "punto negro" de los comentarios, pero ya sabes que si no pongo la puntilla, no me quedo muy agusto del todo, te conozco y conozco a tu invitado, he hablado al menos un pelín con él y me han hablado de él y muy bien por cierto...
Pero cuidadito a ambos, a ti porque eres la que escribes y a veces si uno no se siente muy bien no es bueno machacarse constantemente, puede deprimirte más, y aburrir a la "audiencia" (aunque eso no importe tanto)
Y al invitado por lo mismo, aunque se le ve más entero
En serio Alba, para qué quieres una relación, para estar "llorando por las esquinas" según lo que podemos interpretar aquí?? alégrate porque hay alguien que te quiere al otro lado, no estés todo el día pensando en lo desgraciada que eres porque esa persona no pueda estar todo el tiempo del mundo contigo...piénsalo, en serio, reflexiona y...
Ya me contarás, tanto si estás de acuerdo como si no
Una cosa es amar, que está genial y otra cosa es obsesionarse que puede resultar un poco peligrosillo.
Besotes a ambos
Gala_tea
Pero cuidadito a ambos, a ti porque eres la que escribes y a veces si uno no se siente muy bien no es bueno machacarse constantemente, puede deprimirte más, y aburrir a la "audiencia" (aunque eso no importe tanto)
Y al invitado por lo mismo, aunque se le ve más entero
En serio Alba, para qué quieres una relación, para estar "llorando por las esquinas" según lo que podemos interpretar aquí?? alégrate porque hay alguien que te quiere al otro lado, no estés todo el día pensando en lo desgraciada que eres porque esa persona no pueda estar todo el tiempo del mundo contigo...piénsalo, en serio, reflexiona y...
Ya me contarás, tanto si estás de acuerdo como si no
Una cosa es amar, que está genial y otra cosa es obsesionarse que puede resultar un poco peligrosillo.
Besotes a ambos
Gala_tea
Comentario:
claro que continuará. Besos
Comentario:
He llegado a tu blog por el de Nico y... uufff, precioso. No tengo más palabras...
Comentario:
¿Quieres casarte conmigo?
Te amo.
Te amo.
Comentario:
Niña es muy bonito lo que escribes, pero muy triste.. no pienses en los momentos que no puedes compartir con el, sino en los que has compartido, has como yo... yo lelvo dos meses y pico con mi niño y puede que como mucho lo haya visto 7 veces, pero estoy mas feliz que nunca, por que lo quiero, porque me quiere y porque a pesar de la tira de km k nos separan y a pesar de que todo el mundo se pongo en nuestra contra diciendo que no va a funcionar, k la distancia da muchos problemas, seguimso juntos y eso es lo que nos importa, no lo que podamos perdernos y sino lo que no nos perdemos! es verdad que jolin! uno echa de menso compartir esos momentos con esa persona pero si sigues asi no vas a dejar de pensar en cada momento... kizas ahora podriamos estar juntos, o ojala estuviera aki... asi t vas a deprimir... y eso no kieor que ocurra! piensa que estas en su corazon y el en el tuyo... cuanto mas cerca kieres que este??
besitos!
besitos!
Comentario:
¿Que aún es pronto para hablar de matrimonio?
Comentario:
Buenos días princesa!
Hoy me has alegrado el día más si cabe, al recibir tu sms.
Espero impaciente el 18/2. Te amo Alba. Pero por favor, no estés triste. Cuéntamelo.
Te quiero.
Hoy me has alegrado el día más si cabe, al recibir tu sms.
Espero impaciente el 18/2. Te amo Alba. Pero por favor, no estés triste. Cuéntamelo.
Te quiero.
Comentario:
Tia por dios que triste de verdad, tengo una congoja en el estomago... ¿no estas bien verdad?. Muchos besitos wapa. No se que decirte para animarte, solo trasnmitirte como se pueda a traves de aqui un abrazo muy grande de esos que reconfortan mucho mucho mucho...





