Y entonces la reconocí...
La semana pasada fuí a la ciudad a pasar el día libre, con la intención de ir de compras, pasear y cambiar de aires. Iba acompañada de Sara, mi mejor amiga.
Llegamos sobre las 10.30 de la mañana, cuando por fin encontramos un aparcamiento para el coche nos dispusimos a caminar hacia el centro, donde están todas las tiendas.
El día era muy soleado, demasiado cálido para mi gusto, ya que al mediodía haría un calor insoportable.
Íbamos vestidas muy fresquitas, pero a la vez modernas. Sara llevaba un vestido corto años 60 con estampado en tonos anaranjados, unas preciosas sandalias doradas a juego con el maxibolso y el pelo suelto al natural. Yo llevaba unos shorts de color rojo que resaltaban mi bronceado (natural, lo juro!) y un top de rayas blancas y rojas, sandalias blancas; el pelo lo llevaba en una cola de caballo, ya que no soporto el pelo suelto en días de calor...
Decidimos pararnos en una cafetería de la zona a tomarnos un batido y así cojer fuerzas para el día que nos esperaba, Sara pidió uno de vainilla, yo uno de fresa. Lo apuramos enseguida y nos dispusimos a cumplir nustro objetivo.
A lo tonto mi reloj marcaba las 12.00... El sol planeaba desde lo alto haciéndome sentir insignificante, pequeña, vulnerable...
Entramos en la primera tienda, la segunda, la tercera... Sara estaba en el probador observando su perfecta figura enfundada en un vestido negro de seda, el cual luciría en la boda de su hermana (a la que yo también estaba invitada, pero consideré que aún faltaba demasiado tiempo para el evento, así que yo no buscaba modelo para la ocasión). Estaba magnífica, le dije que dejara de buscar, que lo había encontrado, que seguramente el diseñador se había inspirado en ella para crearlo, Sara era la musa de su inconsciente...
Salimos de la tienda, ella orgullosa por la compra, yo agotada. Es agotador intentar convencer a una persona de físico perfecto de que una determinada prenda le queda bien... que no le hace demasiado gorda, ni le marca demasiado las caderas... Seguro que me entendéis!!!
Íbamos calle abajo cuando Sara señaló disimuladamente a alguien... Yo al principio no entendía a qué se refería, pero enseguida me dí cuenta, y entonces la reconocí...

Llegamos sobre las 10.30 de la mañana, cuando por fin encontramos un aparcamiento para el coche nos dispusimos a caminar hacia el centro, donde están todas las tiendas.
El día era muy soleado, demasiado cálido para mi gusto, ya que al mediodía haría un calor insoportable.
Íbamos vestidas muy fresquitas, pero a la vez modernas. Sara llevaba un vestido corto años 60 con estampado en tonos anaranjados, unas preciosas sandalias doradas a juego con el maxibolso y el pelo suelto al natural. Yo llevaba unos shorts de color rojo que resaltaban mi bronceado (natural, lo juro!) y un top de rayas blancas y rojas, sandalias blancas; el pelo lo llevaba en una cola de caballo, ya que no soporto el pelo suelto en días de calor...
Decidimos pararnos en una cafetería de la zona a tomarnos un batido y así cojer fuerzas para el día que nos esperaba, Sara pidió uno de vainilla, yo uno de fresa. Lo apuramos enseguida y nos dispusimos a cumplir nustro objetivo.
A lo tonto mi reloj marcaba las 12.00... El sol planeaba desde lo alto haciéndome sentir insignificante, pequeña, vulnerable...
Entramos en la primera tienda, la segunda, la tercera... Sara estaba en el probador observando su perfecta figura enfundada en un vestido negro de seda, el cual luciría en la boda de su hermana (a la que yo también estaba invitada, pero consideré que aún faltaba demasiado tiempo para el evento, así que yo no buscaba modelo para la ocasión). Estaba magnífica, le dije que dejara de buscar, que lo había encontrado, que seguramente el diseñador se había inspirado en ella para crearlo, Sara era la musa de su inconsciente...
Salimos de la tienda, ella orgullosa por la compra, yo agotada. Es agotador intentar convencer a una persona de físico perfecto de que una determinada prenda le queda bien... que no le hace demasiado gorda, ni le marca demasiado las caderas... Seguro que me entendéis!!!
Íbamos calle abajo cuando Sara señaló disimuladamente a alguien... Yo al principio no entendía a qué se refería, pero enseguida me dí cuenta, y entonces la reconocí...

Comentario:
¿¿Qué broma de post es este!!
¡¡No nos dejes así!!
Un beso!
¡¡No nos dejes así!!
Un beso!
Comentario:
lo as dejado asi para que nos kedemos con la intriga,verdad? ya te vale,ya jajaja
gracias x tu comentario
te segire leyendo ;)
cuidat un beso
gracias x tu comentario
te segire leyendo ;)
cuidat un beso
Comentario:
... esperamos la segunda parte de la historia impacientes!!
Me ha gustado descubrir tu blog, gracias por tu comentario en el mío. Seguiré leyéndote.
Un beso!
Me ha gustado descubrir tu blog, gracias por tu comentario en el mío. Seguiré leyéndote.
Un beso!
Comentario:
Aysss!!! No me dejes con esta intriga!!!
¿Alguna famosa?¿Alguien del pasado? Quiero saber, quiero saber!!!
Un besitooo
¿Alguna famosa?¿Alguien del pasado? Quiero saber, quiero saber!!!
Un besitooo
Comentario:
A quién reconociste?
No nos vayas a dejar ahora con la intriga...
Un beso
No nos vayas a dejar ahora con la intriga...
Un beso