logotipo

img_google
In the mood for romance
Acerca de
Quiero escribir. Hacer más poesía y menos piticlinius administrator
Sindicación
 
Segunda noche sin mi Cuscus
Tengo la sensación de haber perdido un fin de semana en momentos agradables, una sensación muy rara, y que la vuelta al trabajo llega como un hueco que se achica y no nos deja pasar, ni a mi ni al aire. Soy vaga ante la perspectiva "cool" de estudiar tipos de sillas, pero no a amarla. Y es que a cada cosa que vivo aquí le falta gracia, porque no estoy con mi Cuscus. Estoy cansada de dos días de descanso porque no está conmigo, y es como si tuviera siempre hambre, porque tengo alejado lo único que funciona en mi vida. Como dice el feo de "entre copas", pocas cosas hago bien. Podría seguir escribiendo que ella es la más guapa y la más cálida y caliente, pero se lo diré por el móvil de forma atropellada y cien veces, porque si lo pongo aquí igual resulto manida como yo digo, y no ganaría los 12000 giuros del SupaContest. Ni publicaría como una hada del pop en los libros.

Intento echarla de menos de una manera sana y sosegada como si ella fuese una historia que lees y te toca el chichi hasta su médula, y te ha gustado tanto que dejas el libro en la mesilla para muchas noches, en mi caso, Josefina ahora sería "penas precoces", la portada también es azulada, como sus ojos, y acuosa como yo.

Cuscus, a mí tampoco me da tiempo a hacer todo lo que quisiera. Hasta me he dejado el libro para corregir en Barcelona. Espero llegar a entregarlo, como el que da un hijo muy buen traído para que se lo eduquen.

Mi odisea en Madrid empieza mañana. Advertencia de mi jefe: A ver como vistes, porque vas a una empresa de hombres. ¿Me pongo pantalón para que no me miren o falda para gustarles?

Pichi, hazle las caricias que yo no puedo.
 
Comentario:
Estos días me hacen recordar el principio de nuestra relación, cuando tú estabas en Madrid y no sabíamos el día que volveríamos a vernos. Volveremos a encontrarnos en el aeropuerto, y yo te recibiré con una sonrisa amplia de esas que enseñan la sonrisa de Dios. Porque yo, con mis dientes separados soy afortunada, afortunada de tenerte, Cuscus.
No