Ursulinas y Heidis, uníos
La profesora de hoy lo hace mejor, y explica más ordenada, pero pasa que parece una ursulina descalza escapada, o con los hábitos arremangados. Y dice cosas como que los gitanos deberían ducharse cada día, igual que hace el resto de la gente.
También he observado en las tendencias de mis colegas "guays" la de vestirse como una niña austriaca de antes de la primera gran guerra, con 25 años más que cumplidos. Hay una que lleva falda tableada, merceditas y chaqueta con estampado ¿tweed? ¿pata de gallo?, y hasta me lleva tirabuzones y la nariz típica.
Luego hay otra compi con un pelo y unas gafas a lo Rocío Jurado (que confieso que una parte de mí las envidia) que se ríe con elementos estabilizadores, pies de mesa y presupuestos. La de los aretes sexys de ayer ríe con ella, así que ha perdido todos los puntos.
Así es la peña oficinista. Pues cuando yo llegue a la peña literaria, con mi wonderbra comprado ex profeso, mis dos coletas, y mi vena Viladecans-Carabanché, van a flipar.
Dice mi Cuscus que soy muy criticona, pero estas entes me sirven de personajes secundarios en lo que escribo. En mis días apartados, busco y encuentro protagonistas: David Tía Paca con esos mensajes que me manda sonando a enamorao. O... Josefina.
También he observado en las tendencias de mis colegas "guays" la de vestirse como una niña austriaca de antes de la primera gran guerra, con 25 años más que cumplidos. Hay una que lleva falda tableada, merceditas y chaqueta con estampado ¿tweed? ¿pata de gallo?, y hasta me lleva tirabuzones y la nariz típica.
Luego hay otra compi con un pelo y unas gafas a lo Rocío Jurado (que confieso que una parte de mí las envidia) que se ríe con elementos estabilizadores, pies de mesa y presupuestos. La de los aretes sexys de ayer ríe con ella, así que ha perdido todos los puntos.
Así es la peña oficinista. Pues cuando yo llegue a la peña literaria, con mi wonderbra comprado ex profeso, mis dos coletas, y mi vena Viladecans-Carabanché, van a flipar.
Dice mi Cuscus que soy muy criticona, pero estas entes me sirven de personajes secundarios en lo que escribo. En mis días apartados, busco y encuentro protagonistas: David Tía Paca con esos mensajes que me manda sonando a enamorao. O... Josefina.





