Siempre trabajando, menos yo, que escribo
Qué me gusta el www.google.es de hoy. Sólo le falta otra “o” igualita a la nueva.
De pequeña, mi color favorito era el amarillo. También tenía un libro que se llamaba “el bolso amarillo” que iba de una niña con granos en la nariz que tenía tres deseos en la mochila (ser chico, ser mayor y escribir) tan grandes que se le estallaban todas las cremalleras de ésta. También salían gallos que tenían cosidos todos los pensamientos menos el de pelear, y otros que recorrían mundos luchando por sus ideas.
Lo tiene una de mis ex, anda y que le cunda.
De pequeña, mi color favorito era el amarillo. También tenía un libro que se llamaba “el bolso amarillo” que iba de una niña con granos en la nariz que tenía tres deseos en la mochila (ser chico, ser mayor y escribir) tan grandes que se le estallaban todas las cremalleras de ésta. También salían gallos que tenían cosidos todos los pensamientos menos el de pelear, y otros que recorrían mundos luchando por sus ideas.
Lo tiene una de mis ex, anda y que le cunda.





