Otra vuelta de tuerca. Josemari “el enfermero-torturador”
La cosa está chunga, así está er patio. Debe ser que a perro viejo todo se le vuelven pulgas, parece ser que me ha mirao un tuerto (a ver si puede mirar pa otro lao una temporaita, coñe¡¡), o simplemente va a ser verdá, que en otra vida he debío ser regular de buena o una “mala de co-ho-nes”, er caso es que ….
La cosa está haciendo verdá la Ley de Murfi. Esa que dice: “Que si argo va mal, seguramente puede ir a peor”.
Que mi estado estaba dejando bastante que desear, es algo conocido de todos ustedes vosotros que me leéis, pero que ya está rayando la paranoia, es lo que os voy a contar hoy.
Ya yo tenía lo mío con un brazo inútil, un pié a la virulé, el estómago hecho una porquería con tanto anti-inflamatorio, teniendo que pincharme (yo solita con mis manitas) to los días er dichoso anticoagulante.
Eso sin contar con que mi vida social consistía en, er maravilloso plan de: “salir pa las diferentes visitas de control a la Mutua de Accidentes de mi curro”. Y un par de días en semana a curarme la herida abierta, por no decir a que un enfermero con mas plumas que una docena de nórdicos de puro plumón “Josemari”, me torturase durante un ratito cada dos o tres días.
Er tal “Josemari”, es de esos enfermos que tiene que retransmitir la jugada y mientras trabaja no te habla del tiempo de lo poco que te falta pa que te pongas mejor, tiene una habilidad especial pa contarte la realidad tal y como es, sus afirmaciones son del tipo…
- “Uff, te tengo que quitar toda esta costra negra con un bisturí me voy a llevar un rato raspando, hoy tenemos pa un ratito largo”.
- “Esto no está mejor, esto toavía tiene mucho líquido.”
Total que al tercer comentario de ese tipo, y entre que me raspaba y me apretaba, y yo me aguantaba las ganas de chillar como una posesa, le dije:
- “Cucha, Josemari, vamo a llevarno bien ¿vale?. No hace falta que me retransmitas la jugada. A mi no me hace falta que me des información innecesaria. Tu me haces lo que me tengas que hacer yo me vi a tumbá aquí me voy a imagina que he venio a hacerme un tatuaje y un pearcing, sin anestesia local ¿tamos?”.
Pero él no lo puede evitar, es la sinceridad personificada, así que el otro día al ir a despedirnos me zampa:
- “No te vayas a sorprender, pero una complicación muy común en este tipo de heridas abiertas en tejido blando, es que se suelen infectar”.
Yo pensé pa mis adentros: “Eso no va a pasarme a mi, yo ya tengo bastante con lo que tengo en lo arto. Haz como si no lo hubieras oído, sonríe y eso no va contigo, eso será pa los demás.”
Pero no pude evitar contestarle: “Bueno, tampoco vamos a ponernos en lo peor, ¿no?.”
En resumiendo, llego er jueves a curarme y me zampa er muchacho: -
-“La médico te puso antibióticos pa prevenir la infección ¿no?”.
Yo mu contenta:”Le digo pozi ¿por?”.
Y me zampa con la mayor naturalidá der mundo:
-“No porque al final parece que se te está queriendo infectar la herida así que la próxima vez que vengas te tendré que hacer un raspado de la herida. Pa ver si con esos antibióticos te valen o te los tenemos que cambiar.”

Eins? Como? ¿Es broma?.
Total, que si arguno se sabe alguna otra complicación que puede tener lo mío, que ni lo mencione, ni lo piense, porque seguro que se cumple.
Pa rematar la faena, er picapleitos ya está de vacaciones “angelito mío” y pa no tener por mas tiempo a los niños encerraos en el pisito ….se los ha llevao al pueblo, asínque ma quedao yo aquí en la ciudad aparcá en casa de mi madre. Con los enanos llamando cada cuarto de hora preguntándome si me he puesto er termómetro, que cuando voy a ir, que si ya estoy buena, que me echan de menos, que me quieren mucho.
En fis, después de llorar una “mijita”, he tenío que volver a rellenar el sillón de la paciencia, despojarme de la autocompasión, quitarme la desesperación de encima y tirar “pa lante” .
¿Hay quien da más?.
En fin, no hacerme mucho caso, que yo se que urtimamente me quejo de puro vicio, que total lo que yo tengo no es ¡¡¡na¡¡¡.
Condió.
La cosa está haciendo verdá la Ley de Murfi. Esa que dice: “Que si argo va mal, seguramente puede ir a peor”.
Que mi estado estaba dejando bastante que desear, es algo conocido de todos ustedes vosotros que me leéis, pero que ya está rayando la paranoia, es lo que os voy a contar hoy.
Ya yo tenía lo mío con un brazo inútil, un pié a la virulé, el estómago hecho una porquería con tanto anti-inflamatorio, teniendo que pincharme (yo solita con mis manitas) to los días er dichoso anticoagulante.
Eso sin contar con que mi vida social consistía en, er maravilloso plan de: “salir pa las diferentes visitas de control a la Mutua de Accidentes de mi curro”. Y un par de días en semana a curarme la herida abierta, por no decir a que un enfermero con mas plumas que una docena de nórdicos de puro plumón “Josemari”, me torturase durante un ratito cada dos o tres días.
Er tal “Josemari”, es de esos enfermos que tiene que retransmitir la jugada y mientras trabaja no te habla del tiempo de lo poco que te falta pa que te pongas mejor, tiene una habilidad especial pa contarte la realidad tal y como es, sus afirmaciones son del tipo…
- “Uff, te tengo que quitar toda esta costra negra con un bisturí me voy a llevar un rato raspando, hoy tenemos pa un ratito largo”.
- “Esto no está mejor, esto toavía tiene mucho líquido.”
Total que al tercer comentario de ese tipo, y entre que me raspaba y me apretaba, y yo me aguantaba las ganas de chillar como una posesa, le dije:
- “Cucha, Josemari, vamo a llevarno bien ¿vale?. No hace falta que me retransmitas la jugada. A mi no me hace falta que me des información innecesaria. Tu me haces lo que me tengas que hacer yo me vi a tumbá aquí me voy a imagina que he venio a hacerme un tatuaje y un pearcing, sin anestesia local ¿tamos?”.
Pero él no lo puede evitar, es la sinceridad personificada, así que el otro día al ir a despedirnos me zampa:
- “No te vayas a sorprender, pero una complicación muy común en este tipo de heridas abiertas en tejido blando, es que se suelen infectar”.
Yo pensé pa mis adentros: “Eso no va a pasarme a mi, yo ya tengo bastante con lo que tengo en lo arto. Haz como si no lo hubieras oído, sonríe y eso no va contigo, eso será pa los demás.”
Pero no pude evitar contestarle: “Bueno, tampoco vamos a ponernos en lo peor, ¿no?.”
En resumiendo, llego er jueves a curarme y me zampa er muchacho: -
-“La médico te puso antibióticos pa prevenir la infección ¿no?”.
Yo mu contenta:”Le digo pozi ¿por?”.
Y me zampa con la mayor naturalidá der mundo:
-“No porque al final parece que se te está queriendo infectar la herida así que la próxima vez que vengas te tendré que hacer un raspado de la herida. Pa ver si con esos antibióticos te valen o te los tenemos que cambiar.”

Eins? Como? ¿Es broma?.
Total, que si arguno se sabe alguna otra complicación que puede tener lo mío, que ni lo mencione, ni lo piense, porque seguro que se cumple.
Pa rematar la faena, er picapleitos ya está de vacaciones “angelito mío” y pa no tener por mas tiempo a los niños encerraos en el pisito ….se los ha llevao al pueblo, asínque ma quedao yo aquí en la ciudad aparcá en casa de mi madre. Con los enanos llamando cada cuarto de hora preguntándome si me he puesto er termómetro, que cuando voy a ir, que si ya estoy buena, que me echan de menos, que me quieren mucho.
En fis, después de llorar una “mijita”, he tenío que volver a rellenar el sillón de la paciencia, despojarme de la autocompasión, quitarme la desesperación de encima y tirar “pa lante” .
¿Hay quien da más?.
En fin, no hacerme mucho caso, que yo se que urtimamente me quejo de puro vicio, que total lo que yo tengo no es ¡¡¡na¡¡¡.
Condió.
Comentario:
Creo que por alli hay medicos que no tiene NPI, antinflamatorios viejos es lo que te estan dando... pideles un COX_B...
Comentario:
Mi mare, no me quiero ni imaginar la matraca que te puede estar soltando la tuya, tó el día con ella. ¿Se está comportando habida cuenta las circunstancias, o está con el "si ya lo decía yooo" colgao? Lo digo porque es bien sabido que los hijos siempre seremos eternos adolescentes en sus garras (las de las mamis).
No esto por no hablarte de heridas ni curas, que ni se me ocurriría contarte la que pasé en el podólogo, todas las semanicas a consulta para que me quitara un papiloma del dedito. Menos mal que era un pipiolo jovenico y al menos daba gusto la vista (y encima toqueteándome los pies, ainssss). Eso sí, cada vez que me iba le tenía que zampar lo de que llegaba bien y siempre salía coja.
Muchos besazos reconstituyentes.
No esto por no hablarte de heridas ni curas, que ni se me ocurriría contarte la que pasé en el podólogo, todas las semanicas a consulta para que me quitara un papiloma del dedito. Menos mal que era un pipiolo jovenico y al menos daba gusto la vista (y encima toqueteándome los pies, ainssss). Eso sí, cada vez que me iba le tenía que zampar lo de que llegaba bien y siempre salía coja.
Muchos besazos reconstituyentes.
Comentario:
Animo niña, que ya no queda ná. Piensa que cuando todo va mal... solo cabe que todo lo demás empiece a ir mejor. Paciencia y disfruta de las posibilidades que tienes estando todo el día sentada.





