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desde mi azotea
De todo un poco....... o simplemente, un poco de todo
Acerca de
En esta azotea habita un batiburrillo impreciso de seres .... a ratos soy la perfecta bruja de la escoba para mi picapleitos (es condición de legítima, o al menos, esa es mi excusa perfecta) .........a ratos soy una mama imperfecta, otros ratos, soy la Barbie-Funcionaria, y cuando el resto de mis ocupaciones me lo permite,..... me convierto en una gata virtual que se sube a su azotea a contemplar la luna. Ya sabes, aqui me tienes y puedes contar conmigo, y no hasta dos ni hasta diez.... solo contar conmigo. (Aclaro que la última parte de esta frase no es mia, mas quisiera yo, es un fragmento de un poema de Mario Benedetti) Miau¡
Sindicación
 
Rehabilitándome o el arte de ejercitar la paciencia
Leyendo así el título na mas, parece que estoy desenganchándome de mi adicción a argo y os puedo asegurar que la silla de ruedas no crea adicción, to lo contrario.


Bueno, a lo que iba, que resulta que el 27 de agosto llego a revisión, me siento delante del médico rehabilitador, yo mu confiá que ya estaba estupendísimamente bien, porque podía valerme por mi misma, (que no necesitaba muletas pa na de na, eso si andaba que era una mezcla entre Robocop y El cojo manteca, pero comparado con ir en silla de ruedas yo me pensaba que desfilaba cual top model por la pasarela) y resulta que sin darme ninguna explicación me deja delante de una enfermera con una cartilla de cartulina.

Lo primero que me suerta la buena mujé es:

_Sabe que tiene que venir en autobús ¿no?.

Una servidora con cara de panoli: ¿en autobús? ¿yo? ¿Por qué? ¿A dónde?

Ella: A rehabilitación, aquí, todos los días, a que hora se la pongo ¿a las ocho?, ¿a las nueve? ¿a las doce?.

Yo: Pero, …… esto, …….. ¿ahí no ha puesto el médico na de cuando me dan de alta?

Ella: Eso será cuando termine la rehabilitación, de momento tiene programada rehabilitación hasta el 6 de septiembre. Tiene que empezar a venir a partir de mañana, se le asignara una taquilla, se le dará ropa para el gimnasio, se tiene que traer de casa unos zapatos o zapatillas con suela de goma. No puede usar el móvil, radio, mp3, ni fumar…… durante su estancia en las instalaciones.

Se me juntó er cielo con la tierra, y mi siguiente razonamiento lógico fue, pero vamo a vé arma de cántaro si puedo pillar dos autobuses pa llegar hasta aquí, si le da iguá ar médico me pillo dos autobuses en dirección a mi trabajo y aquí paz y después gloria.

Pero no coló. “Cuando el médico no le ha dado el alta, será por algo ¿no le parece?.”

Asi que, al día siguiente y el de después, y el otro y el otro, me he presentado allí to las mañanas, pa que os hagáis una idea aquello es lo mismo que el gimnasio del Penal del Puerto, una nave de enormes dimensiones, 50 o sesenta camillas, artilugios de todo tipo, y unos 70 escacharraos como una servidora, todos uniformados, deambulando cual fantasmas, en dirección a una camilla o a un aparato.

A mi me tocaba 20 minutos de crionización de tobillo, 20 min. Bicicleta, 20 min. Sube que te sube, y baja que te baja, escaleras, rampas y similares, lanzar una pelotita contra la pared, hacer el avión con unas poleas, y hacer un circuito de reentreno en el exterior, comúnmente denominado como: “El paseo de los locos”. Y colocar y descolocar ladrillos de una mesa a un andamio y vuelta a empezar. Yo me pasaba tor santo día con la cantinela interior del “Dio mío darme paciencia”

Si por un casual se te ocurre comentarle a tu supervisor-maltratador (léase Fisioterapeuta, que por cierto el mio se llamaba Jesús y estaba……. Uff, eso daría pa un post completo…), que te duele argo, pos te encierran en un habitáculo te hacen tres llaves del tipo te retuerzo el cuello hasta que la cabeza te de un giro de 360º y mira tu que bien te he dejao verás como ahora te notas mejor.

La monotonía de los ejercicios y el lugar en sí, que mires pa donde mires hay alguien mucho mas escacharrado que tu o, chispa mas o menos como tu, es deprimente de cojones. Tíos grandes como trinquetes con una toalla metía en la boca pa no gritar mientras le vuelven a colocar en su sitio la rodilla, por un poné, impresiona un huevo.

Yo creo que de todo se saca algo positivo, así que al cabo de diez días, he descubierto lo delgada que es la línea que separa la salud de la enfermedad, que por la caída mas tonta del mundo puedes hacerte añicos un hombro por cinco sitios, que por la ausencia de una tapadera en una arqueta puedes quedarte con un pié colgando, que si alguien se salta un ceda el paso y vas en moto la castaña puede ser monumental, que si no tienes cuidado en el trabajo y te pillas el pié con una máquina te puedes romper el dedo gordo y todo el empeine, que si tienes un accidente con tu camión y se incendia para salir vivo de la cabina tienes que saltar en dirección una bola de fuego y puedes acabar con el cuarenta por ciento de tu cuerpo quemado.

Pero lo mas positivo de todo es que hoy vuelvo de nuevo a recuperar lo que era mi vida antes de caerme de la moto, vuelvo a ser asquerosamente autosuficiente y el lunes vuelvo al trabajo y este fin de semana voy a pasear por la playa, y a bañarme el la piscina y a caminar por la calle hasta el agotamiento.

Y que todo eso no hubiese sido posible sin el apoyo moral incondicional de mi picapleitos, la inestimable ayuda de mi “santa” madre y mi familia, la de manos que me ha echao toa mi familia política y mis amigos. Ah, por cierto, muchas gracias a todos por vuestros comentarios de ánimo.

Hoy la banda sonora la pone Joan Manuel Serrat y dice así:

“Hoy puede ser un gran día plantéatelo así
aprovecharlo o que pase de largo depende en parte de ti,
date el día libre de experiencias para comenzar
y disfrútalo como si fuera
fiesta de guardar….”




 
Comentario:
Lo primero, reina, que me alegro un montón de que todo sea ya agua pasada. Que a poquito a poco hayas recuperado la salud y la independencia (de la cual depende la otra salud, la mental). Y que septiembre se haya convertido en un "volver a lo de siempre" mucho más deseado que otros años. Por todo ello, enhorabuena (obviamente, sin tu propia colaboración no estarías donde estás, así que, además de darle las gracias a toda esa retahila de gente que te ha ayudado, no olvides darte gracias a tí misma por tu constancia y tus ganas de sobreponerte; tu yo actual y futuro se congratulan de ello.

Y lo otro, lo de la delgada línea... estuve hace unos meses en un hospital privado visitando a mi tío, inmovilizado por derrame cerebral. Allí casi todos los escacharraos lo eran por accidentes, sobre todo de tráfico, y se te hace un nudo de ver tanta gente joven con la vida perdía (en vida). Piensas que puedes ser tú quien esté allí y ya el nudo se transforma en una soga de ahorcado. Yo no puedo vivir pensando que hoy puede ser mi último día como persona "normal", porque viviría angustiada. Tomemos todas las medidas de seguridad que la lógica impone como quien no quiere la cosa, por inercia, porque la alternativa es vivir asustados como conejos, y eso tampoco es vida. Por cierto, me gusta mucho el anuncio que hay ahora en la tele de prevención de riesgos en el hogar, donde la voz de un niño pide a sus padres que no dejen a su alcance la lejía, entre otras cosas. Precaución, sí. Miedo... un poco es saludable, pero controlao.

Esto también va por el tema de que no sé, ahora que lo físico se tá arreglao, si te queda el miedo a coger la moto (o más bien el miedo a tu santa madre de lo que pueda decir si tú haces por volver a cogerla...). En cualquier caso, que si no la coges más sea porque te parezca que no merece la pena, no por que te dé pánico. Es un deseo.

Feliz regreso a tu vida. Besazos.
 
Comentario:
gran sonrisa, ale, toa pa tí :-)

besos,
 
Comentario:
Míralo por el lado bueno ... ya vuelves a valerte por ti misma, y eso es muy importante. Y sabes que tienes una familia maravillosa que va a estar siempre ahí para ayudarte cuando lo necesites. ;-)

Espero que tu vuelta al trabajo no se haga muy dura.

Un besote mu gordote!!!
 
Comentario:
Curiosamente nunca pensamos que volver al trabajo sea una bendición. Evidentemente hasta que no pasamos por una experiencia así.

Me alegro que estés ya bien.

 
Comentario:
Mira que es joío perder la autosuficencia esa... Menos mal que ya vuelves a estar normal. Bueno, aunque lo tuyo nunca ha sido la normalidad :D

Besos
 
Comentario:
No sabes como te comprendo, yo también pasé por rehabilitación, y realmente es deprimente el panorama que allí reina. Afortunadamente me toco un fisio de lo más simpático que me hizo la estacia más llevadera (no se si leíste uno de mis posts donde lo contaba.
Lo cierto es que solo te das cuenta de lo que vale la salud, cuando la pierdes. En mi caso, por una tonteria jugando con un gato, estuvieron a punto de cortarme una mano. Hoy doy gracias a Dios por conservarla y valoro mucho más todas las cosas.
Me alegra saber que ya has vuelto a tu vida normal... disfruta de ella, de tus paseos y de tu movilidad, aunque sea en plan Robocop como u dices. Cuidate mucho.
Un beso
 
Comentario:
Es verdad que echar un vistazo a lo que hay por ahí hace que te des cuenta de muchas cosas. Normalmente vivimos medio amargados porque nos parece que somos unos desgraciados, que tenemos muy mala suerte, que no tenemos todo lo que nos merecemos... Y entonces, ufff, pasa cualquier cosa y te das cuenta de lo bien que estabas y de lo fácil que es dejar de estarlo.

¡Hala! Menudo sermoncito me ha quedado.
No