Yo tenía uno, .............., al sur del sur.
Los relatos en casa, cuando vas a hablar de algo lejano en el tiempo, siempre empiezan como ese libro que dice:
“Yo tenía una granja en África a los pies de las Montañas del Gong….”
Memorias de África - Isaac Dinsen
Bien, pues aclarado esto, comencemos el relato
Yo tenía, si tenía, pero no una granja en África ………. Hace tiempo, mucho tiempo………. Tenía ……. un amigo al sur del sur, él, es el protagonista de este relato.
Un buen día nuestros destinos se juntaron, tropecé con él por una casualidad. Supongo que estaba previsto que, de alguna manera y durante un periodo de mi vida, estuviese ahí, justo parado, en medio de una autopista virtual y yo me lo tropezara.
O, simplemente, una Parca aburrida entretejió nuestros destinos. No se si porque mi amigo en cuestión habitaba, junto a un Cementerio, quizás por eso, quizás por los avatares de la vida, era, en esencia, un ser tristemente feliz, o felizmente triste. Con una cara tremendamente expresiva, y unos ojos de un color increíble e irreal, solo asomarse a ellos fue toda una aventura. Era un tipo alto y grande, y con una grandeza de espíritu como la de los pura sangre, y en definitiva un tipo noble, que llevaba a rajatabla sus principios, algunos de ellos carentes de valor en los tiempos que corren, pero ¿porque no?, principios al fin y al cabo.
Le gustaba disfrazarse de dragón para así, cubrirse con la piel dura y escamosa de estos y hacer como que sus problemas mundanos le hiciesen menos daño. Por aquel entonces yo también me disfrazaba, y jugábamos a inventar historias juntos: de dragones y princesas, de gatos y ratones. Un día vimos juntos una puesta de sol, una noche estuvimos contemplando una puesta de luna.
Y sin darnos cuenta, otro buen día, nuestros destinos se separaron, porque justamente así tenía que ser. La parca es caprichosa y lo mismo teje juntando, desteje separando.
Ese buen día que la parca destejió nuestros caminos, cada uno seguimos caminando, por bifurcaciones diferentes que cada día nos alejaron mas y mas. Cada uno contento con el rumbo de su vida y observando como se alejaba el otro.
Hoy, estoy insomne y no se porque extraña razón me acordé de este amigo y los dedos se fueron solos por el teclado. Y mi mente divagó durante un rato por los recuerdos inconexos del pasado.
Cosas que pasan, debe ser el eclipse solar. ………. ¿quien sabe?
“Yo tenía una granja en África a los pies de las Montañas del Gong….”
Memorias de África - Isaac Dinsen
Bien, pues aclarado esto, comencemos el relato
Yo tenía, si tenía, pero no una granja en África ………. Hace tiempo, mucho tiempo………. Tenía ……. un amigo al sur del sur, él, es el protagonista de este relato.
Un buen día nuestros destinos se juntaron, tropecé con él por una casualidad. Supongo que estaba previsto que, de alguna manera y durante un periodo de mi vida, estuviese ahí, justo parado, en medio de una autopista virtual y yo me lo tropezara.
O, simplemente, una Parca aburrida entretejió nuestros destinos. No se si porque mi amigo en cuestión habitaba, junto a un Cementerio, quizás por eso, quizás por los avatares de la vida, era, en esencia, un ser tristemente feliz, o felizmente triste. Con una cara tremendamente expresiva, y unos ojos de un color increíble e irreal, solo asomarse a ellos fue toda una aventura. Era un tipo alto y grande, y con una grandeza de espíritu como la de los pura sangre, y en definitiva un tipo noble, que llevaba a rajatabla sus principios, algunos de ellos carentes de valor en los tiempos que corren, pero ¿porque no?, principios al fin y al cabo.
Le gustaba disfrazarse de dragón para así, cubrirse con la piel dura y escamosa de estos y hacer como que sus problemas mundanos le hiciesen menos daño. Por aquel entonces yo también me disfrazaba, y jugábamos a inventar historias juntos: de dragones y princesas, de gatos y ratones. Un día vimos juntos una puesta de sol, una noche estuvimos contemplando una puesta de luna.
Y sin darnos cuenta, otro buen día, nuestros destinos se separaron, porque justamente así tenía que ser. La parca es caprichosa y lo mismo teje juntando, desteje separando.
Ese buen día que la parca destejió nuestros caminos, cada uno seguimos caminando, por bifurcaciones diferentes que cada día nos alejaron mas y mas. Cada uno contento con el rumbo de su vida y observando como se alejaba el otro.
Hoy, estoy insomne y no se porque extraña razón me acordé de este amigo y los dedos se fueron solos por el teclado. Y mi mente divagó durante un rato por los recuerdos inconexos del pasado.
Cosas que pasan, debe ser el eclipse solar. ………. ¿quien sabe?
Comentario:
Tengo una extraña sensación, es como si medio despertara en la oscuridad buscando un vaso de agua, y en su lugar, encontrara un frío filo metálico que atraviesa mi ser y lo desangra. No intentes que te lo explique, pues ni yo mísmo lo sé. Sólo sé que una voz quebró el silencio y desequilibró el finísimo que guardaba una tensión contenida, y...se rompió. Se rompió para siempre.
Comentario:
ayss los recuerdos, los buenos momentos, todo lo q ha formado parte de nuestra vida, q bonito es volver a ellos aunq sea mentalmente :)
Besitos salados de CHOI
Besitos salados de CHOI
Comentario:
Hola, bonita nostalgia de un pasado que se presenta a ti... Vamos a remojarnos los recuerdos de sensaciones gratas en estos tiempos en donde necesitamos fiestas...
En cualquier caso, te puedes pasar por casa si te apetece, ya me cuentas, hasta pronto...
My home: http://blogs.ya.com/unespanolenparis/
Comentario:
Es verdad que hay gente que pasa por tu vida y luego va despareciendo... y un buen dia te preguntas qué pasó.
Besotes
Besotes





