<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed version="0.3" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns="http://purl.org/atom/ns#"><title><![CDATA[Las historias de Badulake y Tonelete]]></title><link rel="" type="" href="" title=""/><link rel="http://blogs.ya.com/badutone/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/badutone/atom.xml" title="Las historias de Badulake y Tonelete"/><id><![CDATA[ID]]></id><tagline><![CDATA[Badulake y Tonelete: 2 personajes entrañables que también son sus propios autores]]></tagline><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><entry><title><![CDATA[Otra razón]]></title><link rel="Las historias de Badulake y Tonelete" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/badutone/atom.xml" title="Las historias de Badulake y Tonelete"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200508]]></issued><modified><![CDATA[200508]]></modified><created><![CDATA[200508]]></created><summary><![CDATA[Otra razón]]></summary><author><name><![CDATA[__]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Otra razón]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/badutone/c_10.htm"><![CDATA[<i>Me salió un poema. No soy poeta y no sé si será bueno o malo. Simplemente salió. No he tenido tiempo para pulirlo, en esta casa de locos... Es para ti, Badulake, tal cual. Espero que te guste.</i><br/><br/>Entre los días que se desvanecen como fantasmas<br/>dame otra razón<br/>para aferrarme al tiempo:<br/>al tiempo vivo que se vive,<br/>al pasado que se recuerda,<br/>al futuro que se espera.<br/>Dame un motivo para agarrarme a la ilusión,<br/>a las ganas,<br/>a la luz del sol, a la brisa que me despeina,<br/>a la risa que nos despeina...<br/>a la vida,<br/>a mí mismo, a ti... a los dos juntos...<br/>Dame una esperanza<br/>y quizá nazca algo bello...<br/>no sé,<br/>por ejemplo:<br/>una alegría compartida,<br/>el reflejo de tus ojos en los míos<br/>o una locura hermosa.<br/>Dame otra razón con forma de sonrisa,<br/>de mirada,<br/>o de palabras tan sencillas<br/>que las puedan comprender los niños<br/>y los corazones desprevenidos.<br/>Dame un instante de perdernos en el otro,<br/>de mirarnos a los ojos,<br/>de rozarnos con la punta de los dedos,<br/>para vivir ese momento antes de que se pierda,<br/>para que ese fragmento de tiempo<br/>sea una cosa que nace,<br/>que quiere vivir y vive,<br/>y no sólo un pedacito de morir<br/>o de irse marchitando.<br/>Por favor,<br/>dime que me quieres,<br/>que estás a mi lado...<br/>Dame una razón<br/>aunque no sea razonable.<br/><br/><i>Tonelete</i>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Regalos abandonados en una habitación de hotel]]></title><link rel="Las historias de Badulake y Tonelete" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/badutone/atom.xml" title="Las historias de Badulake y Tonelete"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200508]]></issued><modified><![CDATA[200508]]></modified><created><![CDATA[200508]]></created><summary><![CDATA[Regalos abandonados en una habitación de hotel]]></summary><author><name><![CDATA[__]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Regalos abandonados en una habitación de hotel]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/badutone/c_9.htm"><![CDATA[&#9;Al abandonar una habitación de hotel, siempre hay que dejar algunos objetos a modo de regalitos para los huéspedes que vengan después y sepan encontrarlos. Hay que dejarlos sin darle mayor importancia al asunto, como si realmente los hubiéramos olvidado.<br/><br/>&#9;En este lugar:<br/><br/>&#9;Yo dejé mis alacranes de bolsillo en el cajón de la mesita de noche.<br/>&#9;Badu, un azul celeste prendido de las cortinas.<br/>&#9;Yo un susto gordo debajo de la cama.<br/>&#9;Badu una carcajada escondida en el pliegue de las sábanas.<br/>&#9;Yo un misterio en el lavabo.<br/>&#9;Badu un cabello en el centro exacto de la habitación.<br/>&#9;Yo un cocodrilo parlanchín en el armario.<br/>&#9;Badu un poema vivo tras el espejo.<br/>&#9;Yo pelusillas esparcidas por el suelo.<br/>&#9;Y Badu un suspiro en el aire.<br/><br/>&#9;Nota importante:<br/><br/>&#9;Nunca se deje el alma en la habitación de hotel, pues sólo lograría que quien venga después se sienta incómodo, como si estuviera en la casa de un extraño...<br/><br/><br/><i>Tonelete</i>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[El mar]]></title><link rel="Las historias de Badulake y Tonelete" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/badutone/atom.xml" title="Las historias de Badulake y Tonelete"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200508]]></issued><modified><![CDATA[200508]]></modified><created><![CDATA[200508]]></created><summary><![CDATA[El mar]]></summary><author><name><![CDATA[__]]></name></author><dc:subject><![CDATA[El mar]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/badutone/c_8.htm"><![CDATA[<img src="http://humano.ya.com/pakito2005/cabovela.jpg"><br/><br/>-&#9;¡Vamos a la playa!<br/>-&#9;¡Vamos!<br/>Y allá que íbamos, cada uno con su cubo y su pala, instrumentos con los que pensábamos construir nuestro mundo de arena, un mundo sólo para nosotros, para los cangrejos, y para los pescadores que quisieran convidarnos con pescaditos y langostas. El camino polvoriento atravesaba aquel páramo...<br/>-&#9;¿Cómo lo llaman, Badulake?<br/>-&#9;Semidesértico, Tonelete...<br/>¡Eso! Aquel páramo semidesértico... Arena y plantas tortuosas, de un gris casi blanco y llenas de espinas, que se retorcían a ras del suelo, y aquellos monstruos de muchos brazos que llaman cactus, y alguna lagartija, y el sol prepotente dominando todo desde las alturas... y aquel calor...<br/>-&#9;Qué calor, Tonelete.<br/>-&#9;¡Ánimo!<br/>Cruzábamos aquel paraje, siguiendo el camino que, según nos habían dicho, llevaba al mar, y de pronto, surgido de algún sueño, apareció un maravilloso lagarto del color del cielo.<br/>-&#9;¡Qué bonito!<br/>El bicho azul echó a correr. Y claro, Badulake no pudo evitar seguirlo, y claro, yo no pude hacer otra cosa que seguir a Badulake, temeroso de perderla, de que se fuera volando y me dejara atrás, al ras del suelo...<br/>-&#9;¡Espera, Badulake!<br/>Cuando desapareció, tan misteriosamente como se había presentado, aquella maravilla celestial, nos rodeaban la misma arena, la misma vegetación mezquina, el mismo sol... pero ni rastro del camino.<br/>-&#9;¿En qué dirección crees que está la playa?<br/>-&#9;No lo sé, Tonelete... Quizá aquella mujer lo sepa.<br/>Miré en la dirección que me indicaba, y efectivamente vi una mujer a lo lejos. Vestía una larga túnica roja. Iba caminando despacio, con expresión ausente y todo el aspecto de no ir a ninguna parte.<br/>-&#9;¡Hola! Por favor, ¿sabría indicarnos cómo llegar al mar?<br/>No respondió, ni dio ninguna señal de haberme oído. Grité más, con el mismo resultado: la mujer seguía su camino, imperturbable. Badulake y yo nos quedamos mirándola, hasta que se perdió, tras una pequeña colina.<br/>-&#9;Vaya...<br/>-&#9;Sí, vaya... ¡mira!<br/>De pronto había otra persona. Esta vez se trataba de un hombre, y caminaba en la misma dirección.<br/>-&#9;¡Hola!<br/>-&#9;¡Oiga, oiga! ¡Estamos aquí!<br/>Nada... pero de pronto el desierto se había llenado de gente. Todos vestían largas túnicas de colores vivos, y parecían dirigirse al mismo lugar.<br/>-&#9;¡Qué raro!<br/>-&#9;Sigamos a alguno de ellos... quizá vayan a la playa.<br/>-&#9;¡Buena idea!<br/>Al poco rato, un hombre anciano pasó cerca de nosotros, y corrimos hasta alcanzarle. Ni siquiera nos miró. Caminamos a su lado. Caminamos y caminamos a través de aquel erial.<br/>-&#9;Qué calor, ¿eh?<br/>Hasta que de pronto, a lo lejos...<br/>-&#9;¡Mira Badulake! ¡El mar!<br/>-&#9;¡Qué bien!<br/>Al poco rato empezamos a notar una brisa fresca, lo que nos animó bastante. Decidí entablar conversación con nuestro peculiar guía.<br/>-&#9;¡Buenas tardes!<br/>No dijo nada (quizá porque eran las diez de la mañana).<br/>-&#9;¿Cómo se llama?<br/>-&#9;... (esta vez sí contestó, pero no le oí bien)<br/>-&#9;Perdón. ¿Cómo dijo que se llama?<br/>-&#9;...<br/>Entonces fue cuando Badulake intervino en mi intento de diálogo.<br/>-&#9;Usted está muerto, ¿verdad?<br/>El desconocido asintió lentamente. Volvió su mirada a Badulake y mostró una sonrisa radiante, como si todas las arrugas de su rostro sonrieran al mismo tiempo. Por fin dijo algo inteligible:<br/>-&#9;Así es, señorita, estoy muerto. Ahora voy al cielo, y ya casi llegué...<br/>-&#9;¡Qué bien! Le felicito. Nosotros vamos a la playa.<br/>Seguimos caminando, cada vez de mejor humor. En el camino, nuestro nuevo amigo nos contó cómo había estado vagando por el desierto desde que murió. Había conocido muchos lugares, había hablado con los animalitos y las plantas del desierto.<br/>-&#9;Ellos me indicaban el camino correcto y me animaban a seguir.<br/>Nos habló de los cactus y de las serpientes, de los pájaros y los ratones de campo, y nos contó un chiste que yo no comprendí, pero al oír la alegre risa de Badulake no pude evitar sonreírme.<br/>Por fin llegamos a una playa grande y tranquila que rodeaba a una amplia bahía. El mar estaba en calma y llegaba a la tierra con olas levísimas, como amorosas caricias, como si recién acabara de hacer el amor con la tierra, como dos amantes que, cansados y felices, buscan el sueño en los brazos del otro.<br/>-&#9;Ustedes se quedan aquí, supongo – dijo nuestro nuevo amigo.<br/>-&#9;Sí, señor.<br/>-&#9;Ha sido un placer...<br/>-&#9;¡Igualmente! ¡Que le vaya bien!<br/>-&#9;Adiós...<br/>Y siguió andando, entrando poco a poco en el mar. Cincuenta metros más allá, el agua le llegaba ya hasta el cuello. Se volvió para despedirse con un ademán de la mano, y sin más continuó hacia su misterioso destino subacuático.<br/>Badulake miró al cielo, y luego me miró, con una sonrisa grave, seriamente alegre.<br/>-&#9;Seguro que nuestro amigo encontrará maravillas allá donde va, - dijo.<br/>-&#9;¡Seguro!<br/>Y nos quedamos de este lado, jugando con las olas, con la arena, felices de estar en aquel paraíso solitario, felices de estar juntos y de estar vivos...<br/><br/><i>Tonelete</i>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Cadaqués]]></title><link rel="Las historias de Badulake y Tonelete" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/badutone/atom.xml" title="Las historias de Badulake y Tonelete"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200507]]></issued><modified><![CDATA[200507]]></modified><created><![CDATA[200507]]></created><summary><![CDATA[Cadaqués]]></summary><author><name><![CDATA[__]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Cadaqués]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/badutone/c_7.htm"><![CDATA[<img src="http://humano.ya.com/pakito2005/cadaques.jpg"><br/><br/>Ella estudia las formas, los colores. Los ángulos. Los puntos de vista. Las historias que contienen.<br/>Calles empinadas, el mar. Barcos. Azul. La sandalia de un turista. El reloj (WATER RESISTANT 50M) de un pescador. El sol rebotando aquí y allá, botando y rebotando en paredes blancas, en el agua del mar, en las velas de los barcos... Una gaviota. Un niño que pasa corriendo. Peces hechos de plata.<br/>Los colores, las texturas.<br/>- ¿Has visto ese amarillo?<br/>- Sí, Badulake.<br/>Ella sigue mirando cosas y tiene ideas que más tarde, como por arte de magia, se convertirán en maravillosos cuadros y dibujos.<br/>Ella mira las calles empinadas y las gaviotas y el mar y yo la miro a ella. También a mí se me ocurren ideas, miles y miles de ideas que revolotean por mi mente y trato de resumir en unas pocas palabras. Tengo una libreta y esribo: Gracias. Gracias gracias gracias gracias gracias...<br/>Dejo el bolígrafo en el suelo. Miro.<br/>- ¿Qué haces, Badulake?<br/>- El pino, ¿no lo ves?<br/>De pronto yo también estoy haciendo el pino.<br/>- Así se ven cantidad de pies.<br/>- Sí.<br/>- ¿Vamos a tomarnos una cerveza?<br/>- ¡Vale!<br/>Y ya el cielo vuelve a estar arriba y el suelo abajo, y caminamos y reímos y llegamos a una terracita al lado del mar donde nos sentaremos y la brisa nos contará historias. Pero esas ya son otras historias.<br/><br/><br/><i>Tonelete</i>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Texto donde Tonelete declara aquellas cosas que considera oportuno declarar en estos momentos, y de paso plantea una pregunta]]></title><link rel="Las historias de Badulake y Tonelete" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/badutone/atom.xml" title="Las historias de Badulake y Tonelete"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200507]]></issued><modified><![CDATA[200507]]></modified><created><![CDATA[200507]]></created><summary><![CDATA[Texto donde Tonelete declara aquellas cosas que considera oportuno declarar en estos momentos, y de paso plantea una pregunta]]></summary><author><name><![CDATA[__]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Texto donde Tonelete declara aquellas cosas que considera oportuno declarar en estos momentos, y de paso plantea una pregunta]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/badutone/c_6.htm"><![CDATA[A veces, cansado de reír, me pongo a llorar. Así, sin más. Otras veces, viajando en el metro, la prensa gratuita me sirve como talismán de normalidad, son mis veinte minutos de ciudadano corriente. Pero por debajo voy leyendo otra cosa, leo en mi cabeza ese libro que escribiré y que acabará con todas las artimañas de esos que parecen padres de familia porque empujan un carrito de bebé, pero en realidad llevan alacranes dentro, de esos que parecen ejecutivos, porque llevan maletines de aspecto muy profesional, pero en realidad son maletines llenos de alacranes, y de todos esos supuestos estudiantes que  supuestamente llenan sus mochilas de apuntes, pero en lugar de apuntes meten tarántulas; un libro que cumplirá la función que en las películas de vaqueros cumple el puñetazo en la mesa, el revólver rápidamente desenfundado, y la acusación (luego escrupulosamente verificada) de que las cartas están marcadas. En ocasiones soy oscuro, y en otras ocasiones estoy lleno de luz. Las ideas no se están quietas en mi cerebro, siempre evolucionan a otra cosa, se dan codazos, se empujan, se pellizcan, se hacen cosquillas, se muerden unas a otras y es un griterío que no se pueden ni imaginar. Un calcetín de cada color para mí no es sólo un despiste: es una distinción, piensen lo que piensen aquellos que llevan los calcetines conjuntados y el nudo de la corbata bien hecho. Dos más dos son cuatro si les da la gana. Escribo lo que debería gritar, y grito lo que no debería haber gritado, por ejemplo “chimpancé” (a un portero de discoteca que medía dos metros por dos metros). Me gusta la palabra chimpancé. Es fea pero me complace. Chimpancé. Chimpancé. Me gusta ver cómo arden las fallas en Valencia, sobre todo cuando no se celebran las Fallas, y también me gusta soltar toros por las calles de Pamplona, sobre todo cuando no son Sanfermines. Me gusta Madrid.<br/><br/>¿Será que estoy loco?<br/><br/><br/><br/><i>Tonelete</i>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Tonelete dibuja a Badulake]]></title><link rel="Las historias de Badulake y Tonelete" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/badutone/atom.xml" title="Las historias de Badulake y Tonelete"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200506]]></issued><modified><![CDATA[200506]]></modified><created><![CDATA[200506]]></created><summary><![CDATA[Tonelete dibuja a Badulake]]></summary><author><name><![CDATA[__]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Tonelete dibuja a Badulake]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/badutone/c_5.htm"><![CDATA[<center><img src="http://humano.ya.com/pakito2005/badu_color.jpg"></center><br/><br/>Como no se pueden leer en la foto, copio aquí las palabras que tratan de abrazar tus formas:<br/><br/><i><br/>si te digo que te quiero es porque quiero...<br/> <br/>...disfrutarte sorbo a sorbo... paladear sin prisas cada gota<br/>de tu licor y emborracharme de ti<br/>para siempre<br/>sin resaca<br/>sin mañana por la mañana...<br/> <br/>...y beberte entera por los poros de mi piel...<br/>...y que me bebas...<br/></i><br/><br/><br/><i>Tonelete</i><br/><br/>(muacs)]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Badulake, por Badulake]]></title><link rel="Las historias de Badulake y Tonelete" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/badutone/atom.xml" title="Las historias de Badulake y Tonelete"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200506]]></issued><modified><![CDATA[200506]]></modified><created><![CDATA[200506]]></created><summary><![CDATA[Badulake, por Badulake]]></summary><author><name><![CDATA[__]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Badulake, por Badulake]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/badutone/c_4.htm"><![CDATA[<img src="http://humano.ya.com/pakito2005/badulake.jpg" align="left">Hola, me llamo Badulake y aunque parezco un dibujo animado, soy un ser.<br/>Soy un ser porque existo, porque pienso, tengo sentimientos, escribo y hasta a veces pinto.<br/>La gente piensa que soy guapa, pero éso es sólo por mi simpatía (bueno, y por mis medidas, claro).<br/>Soy alguien alegre y divertido, capaz de ver el lado positivo de la vida y poner al mal tiempo buena cara.<br/>Trabajo en la heladería "Fruits and colors", donde ejerzo de heladera-animadora. Es un oficio que inventé yo misma, del que estoy especialmente orgullosa.<br/>Ahi es donde conocí a mi amigo Tonelete. Esperad un momento, ¿o es mi novio? No sé, tal vez sólo sea mi amigo con derecho a roce, como dicen ahora; o mi "amigüito" (palabra que define al integrante de una pareja, cuando ya  es más que un amigo)... El caso es que hace poco que le conozco, y aunque la química fluye entre nosotros desde el primer día, todavía no nos hemos parado a definir nuestro estado. En serio, necesitamos una conversación al estilo:<br/> <br/>"Badulake:   Oye, Tonelete, ¿nosotros dos qué somos?<br/>Tonelete:   ¿Qué somos de qué?<br/>Badulake:   Que si somos novios ya, bobo.<br/>Tonelete:   Pues no sé, ¿las palabras "media naranja" no te sirven?<br/>(....)"<br/> <br/>El caso es que el hecho de poner nombre a nuestro tipo de relación, no nos corre ninguna prisa y esas cosas van quedando claras con el tiempo.<br/> <br/>Lo que está claro es que ya conocen al bueno de Tonelete, ya que, como he podido comprobar, no perdió tiempo en presentarse. Bueno, también veo que les ha hablado de mí. ¡Y muy bien, por cierto!<br/>La verdad es que yo estoy encantada.<br/>Saludos de chica "nueva en la oficina" que se presenta a ustedes.<br/><br/><i>Badulake</i>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Puente de Toledo]]></title><link rel="Las historias de Badulake y Tonelete" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/badutone/atom.xml" title="Las historias de Badulake y Tonelete"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200506]]></issued><modified><![CDATA[200506]]></modified><created><![CDATA[200506]]></created><summary><![CDATA[Puente de Toledo]]></summary><author><name><![CDATA[__]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Puente de Toledo]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/badutone/c_3.htm"><![CDATA[El otro día, paseando por Madrid, me acordé de que esta ciudad tiene río.<br/><br/><img src="http://humano.ya.com/pakito2005/1manzanares.jpg"><br/><br/>Esto, naturalmente, me tranquilizó mucho respecto a las enciclopedias, que siempre han afirmado que el río Manzanares pasa por Madrid, y que España limita al norte con Francia, y tantas otras cosas.<br/><br/>Efectivamente, Madrid tiene un río, y no es del todo invisible. Transcurre secreto, al borde de la M-30, mientras ese de alante, qué estará haciendo el muy capullo piiiii piiiii. Y claro, no se ve. Pero en unos pocos lugares, Madrid sí puede ser una ciudad con río.<br/><br/><img src="http://humano.ya.com/pakito2005/2puentetoledo.jpg"><br/><br/>El otro día, cruzando el Puente de Toledo (un puente muy bonito por cierto, ¡hay que ir al Puente de Toledo!), tuve que detenerme a mirar el río. Miraba y miraba y la gente pasaba alrededor como si estuvieran acostumbradas a considerar a Madrid como una ciudad con río (quizá fuera así, si eran de la zona) o como si siguieran adelante en su ciudad sin río, buscando el asfalto que les diera cobijo. Tampoco me fijé mucho: yo miraba y miraba el río. Y el agua pasaba, cruzaba la ciudad y sus alrededores, iba bajando con su carga de peces y contaminación hasta llegar al Jarama...<br/><br/><img src="http://humano.ya.com/pakito2005/3jarama.jpg"><br/><br/>...luego el Tajo, y el agua seguía, haciendo más honda la herida que parte en dos el corazón de Toledo...<br/><br/><img src="http://humano.ya.com/pakito2005/4tajotoledo.jpg"><br/><br/>...más tranquila ya llegaba a Lisboa, donde contagiaba su lento fluir a los fados que se cantan en esa ciudad...<br/><br/><img src="http://humano.ya.com/pakito2005/5lisboa.jpg"><br/><br/>...y luego en el Atlántico se perdía entre las olas y las mareas, se dejaba llevar por las corrientes de aquí para allá, y mostraba su alegría en forma de espuma cuando volvía a encontrarse con la tierra, en una isla de una belleza extraña y violenta...<br/><br/><img src="http://humano.ya.com/pakito2005/6lanzarote.jpg"><br/><img src="http://humano.ya.com/pakito2005/7lanzarote2.jpg"><br/><img src="http://humano.ya.com/pakito2005/8lanzarote3.jpg"><br/><br/>Llegaba a tu isla fogosa, a tu sonrisa que endulza todas las aristas, y tú mirabas ese mismo agua, ese agua que llegaba a tu mirada, que te llegaba con un mensaje secreto:<br/><br/>Que yo también quiero seguir ese camino.<br/>Y nadar desde el puente de Toledo bajando por el Manzanares, hasta el Jarama, hasta el Tajo, hasta el Atlántico, y luego cruzar el mar, hacerme aliado de las corrientes y llegar a tu isla, a tu playa, y salir del agua y verte, justo un momento antes de desmayarme en tus brazos por el esfuerzo...<br/><br/><i>Tonelete</i>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Badulake según Tonelete]]></title><link rel="Las historias de Badulake y Tonelete" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/badutone/atom.xml" title="Las historias de Badulake y Tonelete"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200506]]></issued><modified><![CDATA[200506]]></modified><created><![CDATA[200506]]></created><summary><![CDATA[Badulake según Tonelete]]></summary><author><name><![CDATA[__]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Badulake según Tonelete]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/badutone/c_2.htm"><![CDATA[Están ustedes de suerte. ¡Voy a presentarles a <font size="3" color="red">Badulake</font>!<br/><br/><img src="http://www.know-the-ada.com/ice%20cream.JPG" align="left"><font size="3" color="red">Badulake</font> (Badu para los amigos) se dedica a repartir felicidad, ya que vende helados de muchos colores en una heladería (lugar idóneo, dicho sea de paso, para vender helados de muchos colores).<br/>Allí la conocí. Iba a comprarme mi helado (de dos bolas, y por lo tanto de dos colores). Entré en la tienda y exclamé: ¡Gracias!, pues con cuarenta grados a la sombra uno se siente bastante agradecido al aire acondicionado (cuarenta grados centígrados, que si fueran Fahrenheit o Kelvin, otro gallo nos cantaría).<br/>Ella me miró.<br/>-&#9;Tengo helado, - dijo.<br/>-&#9;¿Mucho? – pregunté.<br/>-&#9;Mire, - respondió, indicando con un gesto de la mano las tarrinas llenas de helado que se veían tras el cristal del mostrador.<br/>-&#9;¡Oh! – exclamé.<br/>Se me había hecho la boca agua, y, como se dice vulgarmente, “la picha un lío”. El supuesto helado de fresa era verde, el de chocolate blanco... Todos los cartelitos que indicaban los sabores parecían mal puestos.<br/>-&#9;¿He de fiarme de los carteles o de los colores? – pregunté.<br/>-&#9;Bueno, los carteles los coloco al azar.<br/>-&#9;¡Ah! Entonces...<br/>-&#9;Bueno, el colorante también lo echo al azar... – y diciendo esto... ¡me sonrió!<br/>(Creo que fue en este momento cuando el aire se volvió dulce, mi corazón se puso a latir como si tuviera que bombear sangre por toda la comarca, mi cerebro se subió a las nubes, y hasta bailé un poquito el hilo musical)<br/>Por fin respondí:<br/>-&#9;Pues quiero dos bolas. La azul y la amarilla. – (respectivamente, pistacho y turrón).<br/>-&#9;¡Marchando! – dijo.<br/>Y me sirvió el helado: <br/>-&#9;¡Chof! la bola de abajo entra en el cucurucho y ¡chof! la otra bola cae encima y ¡chof! esta segunda bola se cae al suelo. ¡Aquí tiene!<br/>Y me entregó el helado, con la bola que quedaba.<br/>Cogí el helado, y rocé su mano.<br/>(Creo que fue en este momento cuando me di cuenta de que <font size="3" color="red">Badulake</font> era la mujer más hermosa del mundo, y que tenía la sonrisa más encantadora, y me puse rojo rojo)<br/>¡Chof! Se me cayó la bola de helado.<br/>La miré a los ojos (a <font size="3" color="red">Badulake</font>, no a la bola, que no tenía ojos y estaba toda desparramada por el suelo).<br/>-&#9;Usted es la mujer de mis sueños... – dije.<br/>-&#9;Un euro señor, - dijo, y añadió: - Creo que usted también es el hombre de mis sueños, pero el helado me lo paga.<br/>-&#9;¿Me fía? – le dije, mientras rebuscaba entre las pelusillas de mi bolsillo.<br/>-&#9;¡Le fío! – contestó.<br/>Y nos besamos...<br/><br/>Ya dije en otro lugar que mi señora esposa es una señora imaginaria. Efectivamente, hace tiempo que me casé (en un sueño) con la mujer de mis sueños. En realidad, cuando le dije a <font size="3" color="red">Badulake</font> que era la mujer de mis sueños, se trataba de una forma de hablar, pues la mujer de mis sueños era una mujer soñada, y <font size="3" color="red">Badulake</font> es real. Hubiera debido decir: Eres la realización de mi sueño, tantos años después. O bien: Sé que te quiero, pero no preguntes cómo. O simplemente: ¡Aleluya!<br/>(Y aún me parece un sueño cuando estoy con <font size="3" color="red">Badulake</font>, pero si la toco...)<br/>(...si la toco...)<br/>(...¡digamos que se vuelve deliciosamente carnal!)<br/><br/>Desde entonces, siempre busco estar cerca de <font size="3" color="red">Badulake</font>. A veces voy a su tienda con un ramo de rosas. Sé que me dirá que el detalle resulta un poco cursi, pero ¡cómo se ríe cuando digo “no, si eran para mí”, y me las como, y me da un vaso de gaseosa para pasar las flores, y luego me besa, aún riendo!<br/>A veces me encuentro con que ha cargado algo a mi cuenta en la pescadería, y meses más tarde <font size="3" color="red">Badulake</font> me sorprende con un caramelo con sabor a manzana. ¿Cómo es capaz de convertir medio kilo de sardinas en un delicioso caramelo con sabor a manzana? No lo sé, pero lo mejor con <font size="3" color="red">Badulake</font> es limitarse a aceptarla como ser mágico.<br/><br/><font size="3" color="red">Badulake</font> tiene dos brazos que abrazan, dos piernas perfectísimas que son como el título de una serie en la que salían Michael Landon y un señor de barbas, y un corazón descomunal. Tiene también una sonrisa que altera mi corazón tonelero. Es alegre y le gustar reír, lo hace muy a menudo... También llora de vez en cuando, porque la vida no es siempre juego e ilusión, y cuando llora, Tonelete la acompaña y las lágrimas de los dos echan carreras.<br/>A <font size="3" color="red">Badulake</font> le gustan los colores y las palabras. Juega con ellos, y sueña paraísos policromos.<br/>Lo que más le gusta a <font size="3" color="red">Badulake</font> es planear trastadas.<br/>(<font size="3" color="red">Badulake</font> y yo las armamos pardas... pero ya les iremos contando)<br/><br/><font size="3" color="red">Badulake</font> es:<br/><font size="3">Olor a algo recién hecho y apetitoso.</font><br/><font size="4">Sensación de vuelo.</font><br/><font size="5">Montaña rusa.</font><br/><font size="6">Calma después de la tormenta y viceversa.</font><br/><br/><font size="3" color="red">Badulake</font>, para Tonelete, es:<br/><font size="7">Un día de fiesta perpetuo.</font><br/><br/>¡Me gusta <font size="3" color="red">Badulake</font>! Me gusta cuando mis ojos de tonel se encuentran con los suyos, que son ojos de ojo. Ojos sin aditivos, inmensos ojos que miran, a veces fríos y a menudo tiernos, y que hacen que el mundo tenga tamaño de juguete cuando <font size="3" color="red">Badulake</font> los entorna para abrir de par en par su risa, esa risa hecha de vida, que no de tonel.<br/><br/><i>Tonelete</i>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Tonelete dice hola]]></title><link rel="Las historias de Badulake y Tonelete" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/badutone/atom.xml" title="Las historias de Badulake y Tonelete"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200506]]></issued><modified><![CDATA[200506]]></modified><created><![CDATA[200506]]></created><summary><![CDATA[Tonelete dice hola]]></summary><author><name><![CDATA[__]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Tonelete dice hola]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/badutone/c_1.htm"><![CDATA[<center><img src="http://humano.ya.com/pakito2005/tonelete.jpg"></center><br/>Hola a todos.<br/>Me llamo Tonelete, y soy nuevo aquí. Quizá me instale una temporada, y deje de ser nuevo. O quizá me vaya a ser nuevo en otro lugar (acaso lejano, acaso invisible, acaso imposible). El mundo gira y gira como un loco, como un loco adorable, como un mundo loco y adorable, y como un dado. El azar lo es todo. El azar y las ganas, son las únicas cosas importantes. Puedo decir que tengo ganas de estar aquí, tengo ganas de no ser nuevo y que la gente diga, "anda, el Tonelete, míralo, ya está otra vez ahí". Pero el hombre propone, Dios dispone, y el Diablo tiene derecho a veto.<br/>En cualquier caso, deseo que todos me conozcan, ya que ahora estoy aquí. Voy a hablaros de mí. Aviso que tengo mucha práctica en esto de describirme: es un ejercicio que he hecho muchas veces en el colegio, en el psicoanalista, y en la mili (Bueno, en la mili no) (Fui hombre-objeto) (Es decir, objeté) (En fin, fui objetor de dudosa conciencia). Tengo mucha práctica, pero no es fácil, porque cada vez es diferente. Cada vez que me pongo a describirme ¡zas! descubro que soy una persona distinta. Mis nombres han sido muchos. Pero ya no soy Sandokán, ni el Gato con Botas... Ahora soy Tonelete, para servirles.<br/>Me llaman así porque tengo forma de tonel. Entiéndase, no es que mi forma sea igual a la de un tonel. Tengo patas, brazos, y cabeza que sobresalen. Soy como un tonel con extras.<br/>Trabajo en el Ministerio de Afectos, donde ocupo el puesto de Tipo Majo. Quiero que me asciendan a Tipo Encantador. Por eso escribo: necesito que todos me quieran mucho.<br/>Estoy casado con una mujer imaginaria. Tengo tres hijos: el primero es un gato, el segundo un ovillo de lana, y el tercero una idea perversa (una idea de gato). Se llevan muy bien, aunque el primero y el segundo tienden a quedarse enredados.<br/>La música me llena los ojos de lágrimas, pero hace tiempo que aprendí a no sonarme los mocos hasta el final de la pieza.<br/>Soy vuestro si me hacéis vuestro.<br/>Y eso, que soy Tonelete. ¡Hola!<br/><br/><br/><i>Tonelete</i><br/>(dibujo de Badulake)]]></content></entry></feed>
