El efecto de los buscadores sobre la información periodística
Exámenes y trabajos actúan como elementos obnubilantes en estas fechas. Lo sé. Pero quiero compartir con vosotros al menos un fragmento de una interesante reflexión sobre el efecto de los buscadores en el trabajo de los periodistas.
Cuando tengáis un momento, leed el post completo en Periodistas21 (Los enlaces son los que aparecen en el original).
"Los buscadores de noticias son el paraíso de la información como commodity: la información generalista que publican todos, cuyo valor es igual o muy cercano a cero.
Por eso cada vez más medios apuestan de nuevo por las alertas de escritorio. Es un antídoto contra buscadores de noticias y pretende que el usuario siga fiel a una cabecera, que siga las actualizaciones sin conocer la oferta de otros. La tecnología push resucita en la web 2.0.
Y el creador del servicio de noticias de Google acusa a los medios de no aprovechar bien lo mejor que tienen: su archivo. Los buscadores son la forma más eficiente de llegar a los contenidos de archivo, el tesoro de muchos medios. Pero como los tesoros escondidos, a menudo están reservados para los muertos bajo los siete sellos del registro o el pago. Una opción poco rentable para la mayoría de medios. Pero algunos prefieren los secretos muertos a la información viva."
Cuando tengáis un momento, leed el post completo en Periodistas21 (Los enlaces son los que aparecen en el original).
"Los buscadores de noticias son el paraíso de la información como commodity: la información generalista que publican todos, cuyo valor es igual o muy cercano a cero.
Por eso cada vez más medios apuestan de nuevo por las alertas de escritorio. Es un antídoto contra buscadores de noticias y pretende que el usuario siga fiel a una cabecera, que siga las actualizaciones sin conocer la oferta de otros. La tecnología push resucita en la web 2.0.
Y el creador del servicio de noticias de Google acusa a los medios de no aprovechar bien lo mejor que tienen: su archivo. Los buscadores son la forma más eficiente de llegar a los contenidos de archivo, el tesoro de muchos medios. Pero como los tesoros escondidos, a menudo están reservados para los muertos bajo los siete sellos del registro o el pago. Una opción poco rentable para la mayoría de medios. Pero algunos prefieren los secretos muertos a la información viva."
Los estudiantes que copian serán periodistas que copian
Tengo un compañero muy preocupado porque ha detectado que algunos de sus alumnos copian literalmente sus trabajos de la red. "¿Qué harán cuando estén en una redacción?", me dice una y otra vez este profesor recién incorporado a las tareas docentes. Ayer me pasó un artículo de Umberto Eco sobre este tema.
Ni este compañero ni Eco parecen conocer el software antiplagio tipo Turnitin. Son programas que se están convirtiendo en herramientas muy útiles en algunas universidades estadounidenses. No creo que tarde mucho en generalizarse su uso en Europa.
Eco se siente un tanto indefenso ante tanto copia-pega y le preocupa la información falsa o, peor aún, la deformada intencionadamente. Cree que "la nueva y fundamental asignatura que hay que enseñar en el colegio debería ser una técnica de selección de las noticias de la red; el problema es que se trata de una asignatura difícil de enseñar porque a menudo los profesores están en una condición de indefensión equivalente a la de sus alumnos".
Pero también se reconoce "propenso a no considerar trágico este fenómeno porque también copiar bien es un arte que no es fácil (...) Por otra parte, también cuando no existía Internet, los estudiantes podían copiar de un libro hallado en la biblioteca y el asunto no cambiaba (salvo que implicaba más esfuerzo manual). Y, por último, un buen docente se da cuenta siempre cuando se copia un texto sin criterio y se huele el truco".
La solución que propone Umberto Eco me parece imaginativa y, por supuesto, mucho mejor y más pedagógica que cualquier software buscacopistas:
"Planteen ustedes como ejercicio en clase, trabajo para casa o tesina universitaria, el siguiente tema: “Encontrar sobre el argumento X una serie de elaboraciones completamente infundadas que estén a disposición en Internet, y explicar por qué no son dignas de crédito”. He aquí una investigación que requiere capacidad crítica y habilidad para comparar fuentes distintas, que ejercitaría a los estudiantes en el arte del discernimiento."
A lo mejor el próximo curso realizamos este ejercicio como trabajo de rastreo. La idea de reconvertir lo inevitable en positivo es siempre atractiva. No obstante, es importante que el alumno aprenda antes a realizar su propia investigación, la enriquezca con distintas fuentes y las cite adecuadamente.
Que la copia sea indetectable o que resulte convincente no elimina la gravedad del hecho. ¿Qué pasaría si en una academia de policía se les dice a los nuevos agentes que el crimen perfecto no es delito?
El artículo entero se puede consultar en Vanguardia.com.
Por cierto, aconsejé a mi amigo que echara un vistazo a esta página.
Ni este compañero ni Eco parecen conocer el software antiplagio tipo Turnitin. Son programas que se están convirtiendo en herramientas muy útiles en algunas universidades estadounidenses. No creo que tarde mucho en generalizarse su uso en Europa.
Eco se siente un tanto indefenso ante tanto copia-pega y le preocupa la información falsa o, peor aún, la deformada intencionadamente. Cree que "la nueva y fundamental asignatura que hay que enseñar en el colegio debería ser una técnica de selección de las noticias de la red; el problema es que se trata de una asignatura difícil de enseñar porque a menudo los profesores están en una condición de indefensión equivalente a la de sus alumnos".
Pero también se reconoce "propenso a no considerar trágico este fenómeno porque también copiar bien es un arte que no es fácil (...) Por otra parte, también cuando no existía Internet, los estudiantes podían copiar de un libro hallado en la biblioteca y el asunto no cambiaba (salvo que implicaba más esfuerzo manual). Y, por último, un buen docente se da cuenta siempre cuando se copia un texto sin criterio y se huele el truco".
La solución que propone Umberto Eco me parece imaginativa y, por supuesto, mucho mejor y más pedagógica que cualquier software buscacopistas:
"Planteen ustedes como ejercicio en clase, trabajo para casa o tesina universitaria, el siguiente tema: “Encontrar sobre el argumento X una serie de elaboraciones completamente infundadas que estén a disposición en Internet, y explicar por qué no son dignas de crédito”. He aquí una investigación que requiere capacidad crítica y habilidad para comparar fuentes distintas, que ejercitaría a los estudiantes en el arte del discernimiento."
A lo mejor el próximo curso realizamos este ejercicio como trabajo de rastreo. La idea de reconvertir lo inevitable en positivo es siempre atractiva. No obstante, es importante que el alumno aprenda antes a realizar su propia investigación, la enriquezca con distintas fuentes y las cite adecuadamente.
Que la copia sea indetectable o que resulte convincente no elimina la gravedad del hecho. ¿Qué pasaría si en una academia de policía se les dice a los nuevos agentes que el crimen perfecto no es delito?
El artículo entero se puede consultar en Vanguardia.com.
Por cierto, aconsejé a mi amigo que echara un vistazo a esta página.
Asociación de Periodistas Bloggers
Las bases de la Asociación de Periodistas Bloggers ya están sentadas con la redacción de un código ético. Quien desee inscribirse como miembro debe comprometerse a cumplir sus diez mandamientos.
Como sabéis, no creo que los blogs sean una forma de periodismo, aunque existan blogs realizados con criterios periodísticos y periodistas que hacen blogs. Una bitácora no es más que un formato, una herramienta; y sólo la habilidad y los fines de quien la utiliza determinará si su uso es profesional o no.
Es cierto que algunos medios digitales han incorporado el concepto de blog a sus páginas; pero esto no deja de ser una sutil traición al principio definitorio de las bitácoras, que apela a la individualidad y a la independencia. Sospecho que estos bloggers, al vincularse a dichos medios, se han convertido en columnistas virtuales. Aparte quedaría la aportación de estas páginas al desarrollo del periodismo, pero eso exige un análisis en profundidad y en otro entorno.
Se ha dicho que la diferencia entre un blogger y un periodista reside en que el primero escribe su bitácora para sí mismo mientras que el segundo lo hace para los demás. Habría que ir más lejos. El fin del periodismo no es sólo informar, sino "proporcionar al ciudadano la información que necesita para ser libre y gobernarse a sí mismo" (Rosentiel y Kovach).
En este sentido, es posible que los profesores Flores Vivar y García Alonso aporten alguna luz con su propuesta de Asociación de Periodistas Bloggers, surgida en el Congreso de Blogs y Periodismo en la Red. Ambos pretenden crear un punto de encuentro para los profesionales, donde se aclare la confusión de términos y de roles que están viviendo los periodistas en este momento de rápido cambio. Es necesario "dar autenticidad" al trabajo que desempeñan en la red, y para eso proponen el compromiso con un decálogo ético del que oiremos hablar mucho en un futuro. El proyecto cuenta con el apoyo de la Asociación de la Prensa de Madrid.
La inscripción es gratuita. Por su interés, reproduzco los diez puntos de compromiso ético para los socios:
Como miembro de la Asociación de Periodistas Bloggers, me comprometo a defender los valores periodísticos de Profesionalidad, Objetividad, Veracidad, Autenticidad, Imparcialidad, Respeto, Independencia, Responsabilidad, Libertad, Diversidad, Honradez, Credibilidad y Ciudadanía.
1.- Libertad: Defender la libertad de expresión y el derecho a informar, admitir la diversidad de opiniones y discrepancias.
2.- Responsabilidad: Cuidar la identificación de los autores de comentarios incorporados, pudiendo identificarlos.
3.- Profesionalidad: Asegurar la calidad de la información. No esconder en ella publicidad ni propaganda.
4.- Objetividad: Distinguir los hechos y datos constatables, de las opiniones e interpretaciones personales.
5.- Veracidad: No manipular imágenes ni testimonios falseándolos, salvo advirtiéndolo y presentándolo a modo de ironía o chiste.
6.- Honradez: Salvar la propia independencia. No aceptar sobornos. Ser neutral y observador imparcial.
7.- Credibilidad: Contrastar las fuentes, sin presentar rumores inciertos como seguros, para asegurar que la información sea exacta y genuina antes de volcarla a la red.
8.- Autenticidad: Citar o dar link de acceso a la fuente originaria si ésta es pública, respetando el copyright, sin plagiar ni copiar. No presentar como propias ideas o escritos de otros: no usarlas sin atribución.
9.- Respeto: Acatar los Derechos fundamentales reconocidos, no vulnerar la intimidad ni insultar, no ofender con calumnias ni injurias, no presentar violencia ni pornografía, no hacer apología del terrorismo ni de las drogas, no hacer discriminación negativa ni racismo, evitar cualquier actividad que menoscabe la integridad personal o perjudique a inocentes.
10.- Ciudadanía: No herir la sensibilidad de los lectores: tener presente que los posts son accesibles a todos los públicos, también a menores de edad y a personas de otras culturas. Evitar los matices de referencias que puedan insultar a un grupo minoritario: usar otras alternativas que no ofendan.
Quien desee inscribirse en esta asociación -o recibir más información sobre ella-, puede
visitar la página Empresainformativa.com.
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¿España líder de blogs por habitante en Europa?
Como sabéis, no creo que los blogs sean una forma de periodismo, aunque existan blogs realizados con criterios periodísticos y periodistas que hacen blogs. Una bitácora no es más que un formato, una herramienta; y sólo la habilidad y los fines de quien la utiliza determinará si su uso es profesional o no.
Es cierto que algunos medios digitales han incorporado el concepto de blog a sus páginas; pero esto no deja de ser una sutil traición al principio definitorio de las bitácoras, que apela a la individualidad y a la independencia. Sospecho que estos bloggers, al vincularse a dichos medios, se han convertido en columnistas virtuales. Aparte quedaría la aportación de estas páginas al desarrollo del periodismo, pero eso exige un análisis en profundidad y en otro entorno.
Se ha dicho que la diferencia entre un blogger y un periodista reside en que el primero escribe su bitácora para sí mismo mientras que el segundo lo hace para los demás. Habría que ir más lejos. El fin del periodismo no es sólo informar, sino "proporcionar al ciudadano la información que necesita para ser libre y gobernarse a sí mismo" (Rosentiel y Kovach).
En este sentido, es posible que los profesores Flores Vivar y García Alonso aporten alguna luz con su propuesta de Asociación de Periodistas Bloggers, surgida en el Congreso de Blogs y Periodismo en la Red. Ambos pretenden crear un punto de encuentro para los profesionales, donde se aclare la confusión de términos y de roles que están viviendo los periodistas en este momento de rápido cambio. Es necesario "dar autenticidad" al trabajo que desempeñan en la red, y para eso proponen el compromiso con un decálogo ético del que oiremos hablar mucho en un futuro. El proyecto cuenta con el apoyo de la Asociación de la Prensa de Madrid. La inscripción es gratuita. Por su interés, reproduzco los diez puntos de compromiso ético para los socios:
Como miembro de la Asociación de Periodistas Bloggers, me comprometo a defender los valores periodísticos de Profesionalidad, Objetividad, Veracidad, Autenticidad, Imparcialidad, Respeto, Independencia, Responsabilidad, Libertad, Diversidad, Honradez, Credibilidad y Ciudadanía.
1.- Libertad: Defender la libertad de expresión y el derecho a informar, admitir la diversidad de opiniones y discrepancias.
2.- Responsabilidad: Cuidar la identificación de los autores de comentarios incorporados, pudiendo identificarlos.
3.- Profesionalidad: Asegurar la calidad de la información. No esconder en ella publicidad ni propaganda.
4.- Objetividad: Distinguir los hechos y datos constatables, de las opiniones e interpretaciones personales.
5.- Veracidad: No manipular imágenes ni testimonios falseándolos, salvo advirtiéndolo y presentándolo a modo de ironía o chiste.
6.- Honradez: Salvar la propia independencia. No aceptar sobornos. Ser neutral y observador imparcial.
7.- Credibilidad: Contrastar las fuentes, sin presentar rumores inciertos como seguros, para asegurar que la información sea exacta y genuina antes de volcarla a la red.
8.- Autenticidad: Citar o dar link de acceso a la fuente originaria si ésta es pública, respetando el copyright, sin plagiar ni copiar. No presentar como propias ideas o escritos de otros: no usarlas sin atribución.
9.- Respeto: Acatar los Derechos fundamentales reconocidos, no vulnerar la intimidad ni insultar, no ofender con calumnias ni injurias, no presentar violencia ni pornografía, no hacer apología del terrorismo ni de las drogas, no hacer discriminación negativa ni racismo, evitar cualquier actividad que menoscabe la integridad personal o perjudique a inocentes.
10.- Ciudadanía: No herir la sensibilidad de los lectores: tener presente que los posts son accesibles a todos los públicos, también a menores de edad y a personas de otras culturas. Evitar los matices de referencias que puedan insultar a un grupo minoritario: usar otras alternativas que no ofendan.
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