La reflexión no es una asignatura, es un objetivo personal
"Si la reflexión no entra en los planes de estudios ni en los planes de vida, será difícil defenderse de la avalancha informativa cibernética para encontrar en su interior las proteínas y vitaminas necesarias. Remotamente."
Así acaba la columna de hoy Maruja Torres en el EPS (por cierto, en la red han cambiado el título: donde ponía 'frase' en papel se ha convertido en 'fase' en la red, con lo que le han estropeado el juego de palabras a la autora).
Asumo el reto en lo que a mi respecta y os traspaso su inquietud. Para ir haciendo boca, ahí van algunas frases que he entresacado:
"- Oye, encanto, que Internet no es como el oxígeno. Se puede dejar de usarlo de vez en cuando sin que nuestras vidas corran peligro."
"- ¿Sabías que las grasas saturadas que te estás zampando suponen un grave riesgo no sólo para tu silueta, sino muy en especial para tu salud? Esa información también está en el ciberespacio, pero hay que tener cabeza para buscarla. Porque lo que importa, querido, es el cerebro humano, eso es lo que hay que ejercitar. El resto es nuestra biblioteca, y cuanto más grande, mejor."
" (...) estoy a favor de la información, cualquiera que sea el soporte, pero habría que distinguir entre Don Quijote de la Mancha convertido en libro digital y el callejero de España.Por lo demás, muchas de las informaciones que nos llegan por el ciber-tamtan están repetidas o son simples copias. Por no hablar de lo no comprobable, predio en el que folgan los ignorantes más audaces y los más cultivados maledicentes. Según los entendidos, el lado oscuro de tanta acumulación de datos es que cada vez resulta más difícil de manejar. Yo creo que no, creo que el ciberespacio no tiene lado oscuro. El lado oscuro está en nosotros."
Suscribo lo que dice Maruja Torres. Tantos títulos engañosos, con eslóganes y soflamas perjudican y no ayudan a obtener un información veraz y adecuada. Y es cierto que la reflexión, como el sentido común, no es patrimonio de unos pocos. O no debería serlo. La reflexión debería ser una asignatura.
Pero me pregunto si esto sólo se aplica a internet. Es cierto que la "infoxicación", la intoxicación informativa debida a un exceso de información, se percibe con una gran contundencia en la red; pero no es el único medio donde hay que aplicar la reflexión como elemento esencial de la búsqueda de información y del posterior -y necesario- análisis.
Probablemente Maruja Torres ha dejando para otra semana la reflexión sobre la información de medios no digitales.
Así acaba la columna de hoy Maruja Torres en el EPS (por cierto, en la red han cambiado el título: donde ponía 'frase' en papel se ha convertido en 'fase' en la red, con lo que le han estropeado el juego de palabras a la autora).Asumo el reto en lo que a mi respecta y os traspaso su inquietud. Para ir haciendo boca, ahí van algunas frases que he entresacado:
"- Oye, encanto, que Internet no es como el oxígeno. Se puede dejar de usarlo de vez en cuando sin que nuestras vidas corran peligro."
"- ¿Sabías que las grasas saturadas que te estás zampando suponen un grave riesgo no sólo para tu silueta, sino muy en especial para tu salud? Esa información también está en el ciberespacio, pero hay que tener cabeza para buscarla. Porque lo que importa, querido, es el cerebro humano, eso es lo que hay que ejercitar. El resto es nuestra biblioteca, y cuanto más grande, mejor."
" (...) estoy a favor de la información, cualquiera que sea el soporte, pero habría que distinguir entre Don Quijote de la Mancha convertido en libro digital y el callejero de España.Por lo demás, muchas de las informaciones que nos llegan por el ciber-tamtan están repetidas o son simples copias. Por no hablar de lo no comprobable, predio en el que folgan los ignorantes más audaces y los más cultivados maledicentes. Según los entendidos, el lado oscuro de tanta acumulación de datos es que cada vez resulta más difícil de manejar. Yo creo que no, creo que el ciberespacio no tiene lado oscuro. El lado oscuro está en nosotros."
Suscribo lo que dice Maruja Torres. Tantos títulos engañosos, con eslóganes y soflamas perjudican y no ayudan a obtener un información veraz y adecuada. Y es cierto que la reflexión, como el sentido común, no es patrimonio de unos pocos. O no debería serlo. La reflexión debería ser una asignatura.
Pero me pregunto si esto sólo se aplica a internet. Es cierto que la "infoxicación", la intoxicación informativa debida a un exceso de información, se percibe con una gran contundencia en la red; pero no es el único medio donde hay que aplicar la reflexión como elemento esencial de la búsqueda de información y del posterior -y necesario- análisis.
Probablemente Maruja Torres ha dejando para otra semana la reflexión sobre la información de medios no digitales.