El libro, el libro digital y las alfabetizaciones pendientes
La digitalización no afecta sólo al periodismo. En el día del libro es una buena excusa para recordarlo. No sólo los periodistas, toda la sociedad se enfrenta a la crisis de lo analógico.
El 'objeto' libro, el papel ¿podrá competir con el libro electrónico? La pregunta que se hacía Iñaki Gabilondo en "Noticias Cuatro" ante este reportaje de Mario Moros sigue aún vigente. El vídeo, de noviembre de 2005, incluye declaraciones de José Antonio Millán, escritor y bloguero; Roger Chartier, historiador; Juan Manuel Abascal, escritor y director de la biblioteca virtual Cervantes; y Albert Cuesta, editor de CanalPD (02:37 min):
Pero la gran pregunta a estas alturas no es si desaparecerá el papel o no. Creo que no lo hará, como no ha desaparecido el teatro ni la opera, por muy fuerte que sea el empuje del cine, del vídeo y de la televisión. La gran pregunta es cómo va solucionar la sociedad el gran reto de la digitalización, la incorporación de nuevos códigos hipertextuales.
Aprender a leer y a escribir ya no es suficiente. Se necesita alfabetizar de nuevo a las nuevas generaciones -y las viejas, para no crear áun más brechas- con el fin de que entiendan sus novedosos códigos.
Si un periodista quiere emitir mensajes coherentes en el nuevo medio, no le queda otro remedio que cambiar el pensamiento lineal con el que se ha defendido durante toda su vida por otro arborescente no secuencial. Porque los lenguajes hipertextuales emergentes exigen la adopción de otras mentalidades, de otras formas de pensar. De la misma forma, los receptores han de adquirir nuevas habiliades para recibir y descifrar dichos mensajes.
Si el Ministerio de Educación, el de Cultura o el de Industria no llegan, los periodistas tendremos que ayudar en la tarea. Nuestros usuarios deben convertirse en hábiles receptores. Tiene que ser así para que el proceso de comunicación se complete. Es una de las nuevas tareas que el profesional debe incorporar a sus rutinas.
Richard W. Budd ha sintetizado certeramente los componentes de la nueva "alfabetización informativa multimediática", que para el no es una, sino cinco :
1. Alfabetización visual. La comprensión de las imágenes que cada vez nos bombardean más en los medios visuales.
2. Alfabetización tecnológica. La habilidad para buscar, encontrar, ordenar, categorizar y organizar información para el uso personal y profesional. Cómo conseguir el acceso y el uso de Internet y otros bancos de datos en línea relevantes.
3. Alfabetización organizativa. La habilidad para comprender las dinámicas de los grupos sociales y profesionales en los cuales son desempeñadas las tareas y obligaciones de trabajo y ciudadanía. Sabemos que esta compensión se adquiere en biblotecas, medios informativos, en el campo del entretenimiento y, también, en las corporaciones y, desde luego, en nuestro propio complejo universitario. Nosotros necesitamos valorar estas necesidades informativas y crear métodos que ayuden a satisfacerlas.
4. Alfabetización "mediática". La habilidad para comprender cómo la presentación de las ideas e informaciónes por los "medios" forma nuestra comprensión del mundo en el cual vivimos; cómo ellos reunen, editan y empaquetan mensajes y cómo estas elecciones forman la agenda de nuestras interacciones personales, crean nuestros intereses sociales y llenan los vacios analfabetos en nuestro conocimiento.
5. Alfabetización cultural. Nuestra comprensión de los símbolos compartidos que nos dan una identidad individual y colectiva. E, igualmente importante, nuestra apreciación de la diversidad -los símbolos e identidades que no compartimos.
Y Budd subraya que "si importantes segmentos de nuestra población no adquieren al menos destrezas elementales con las nuevas tecnologías, y no ganan comprensión alguna sobre cómo la información es creada y distribuida, tendrán denegado el acceso incluso para la más básica información esencial para una vida de calidad. Verdaderamente perderán el control sobre su propio destino."
Eso sirve también para los periodistas, por supuesto. Como señaló Santiago Tejedor en Huesca el año pasado, el ciberperiodismo está aún en la etapa 'incunable (PDF), lo que justifica que no sea posible establecer con precisión cuáles serán sus características y aplicaciones futuras. Esta forma infantil de periodismo depende mucho de sus antecesores. Eso explica también su dependencia de los medios analógicos tradicionales.
"Los primeros documentos impresos con el sistema de tipos móviles de Gutenberg recibieron el nombre de 'incunables', término que deriva de la palabra latina 'pañales' (incunabula).
En esta línea, la investigadora norteamericana Janet H. Murray (1999) señala que Gutenberg inventó la imprenta de tipos móviles, pero no el libro tal y como se conoce actualmente. 'Se tardó cincuenta años de experimentación o más en establecer convenciones como los tipos de letra más legibles, la corrección de pruebas, la numeración de páginas, los párrafos, las páginas para los títulos, los prefacios y la división en capítulos, que juntos convirtieron al libro impreso en un medio coherente de comunicación. Los estridentes videojuegos y las confusas páginas web del actual entorno digital están en un momento similar de su evolución técnica, luchando por encontrar las convenciones apropiadas para
una comunicación efectiva.”
No están tan lejos de la realidad los publicistas noruegos que han ideado este anuncio. La primera reacción ante el hipertexto es, de alguna manera, parecida a la de esos monjes medievales que ven por primera vez el libro. Ellos saben leer y escribir, pero el libro es una novedad (02:37 min):
El 'objeto' libro, el papel ¿podrá competir con el libro electrónico? La pregunta que se hacía Iñaki Gabilondo en "Noticias Cuatro" ante este reportaje de Mario Moros sigue aún vigente. El vídeo, de noviembre de 2005, incluye declaraciones de José Antonio Millán, escritor y bloguero; Roger Chartier, historiador; Juan Manuel Abascal, escritor y director de la biblioteca virtual Cervantes; y Albert Cuesta, editor de CanalPD (02:37 min):
Pero la gran pregunta a estas alturas no es si desaparecerá el papel o no. Creo que no lo hará, como no ha desaparecido el teatro ni la opera, por muy fuerte que sea el empuje del cine, del vídeo y de la televisión. La gran pregunta es cómo va solucionar la sociedad el gran reto de la digitalización, la incorporación de nuevos códigos hipertextuales.
Aprender a leer y a escribir ya no es suficiente. Se necesita alfabetizar de nuevo a las nuevas generaciones -y las viejas, para no crear áun más brechas- con el fin de que entiendan sus novedosos códigos.
Si un periodista quiere emitir mensajes coherentes en el nuevo medio, no le queda otro remedio que cambiar el pensamiento lineal con el que se ha defendido durante toda su vida por otro arborescente no secuencial. Porque los lenguajes hipertextuales emergentes exigen la adopción de otras mentalidades, de otras formas de pensar. De la misma forma, los receptores han de adquirir nuevas habiliades para recibir y descifrar dichos mensajes.
Si el Ministerio de Educación, el de Cultura o el de Industria no llegan, los periodistas tendremos que ayudar en la tarea. Nuestros usuarios deben convertirse en hábiles receptores. Tiene que ser así para que el proceso de comunicación se complete. Es una de las nuevas tareas que el profesional debe incorporar a sus rutinas.
Richard W. Budd ha sintetizado certeramente los componentes de la nueva "alfabetización informativa multimediática", que para el no es una, sino cinco :
1. Alfabetización visual. La comprensión de las imágenes que cada vez nos bombardean más en los medios visuales.
2. Alfabetización tecnológica. La habilidad para buscar, encontrar, ordenar, categorizar y organizar información para el uso personal y profesional. Cómo conseguir el acceso y el uso de Internet y otros bancos de datos en línea relevantes.
3. Alfabetización organizativa. La habilidad para comprender las dinámicas de los grupos sociales y profesionales en los cuales son desempeñadas las tareas y obligaciones de trabajo y ciudadanía. Sabemos que esta compensión se adquiere en biblotecas, medios informativos, en el campo del entretenimiento y, también, en las corporaciones y, desde luego, en nuestro propio complejo universitario. Nosotros necesitamos valorar estas necesidades informativas y crear métodos que ayuden a satisfacerlas.
4. Alfabetización "mediática". La habilidad para comprender cómo la presentación de las ideas e informaciónes por los "medios" forma nuestra comprensión del mundo en el cual vivimos; cómo ellos reunen, editan y empaquetan mensajes y cómo estas elecciones forman la agenda de nuestras interacciones personales, crean nuestros intereses sociales y llenan los vacios analfabetos en nuestro conocimiento.
5. Alfabetización cultural. Nuestra comprensión de los símbolos compartidos que nos dan una identidad individual y colectiva. E, igualmente importante, nuestra apreciación de la diversidad -los símbolos e identidades que no compartimos.
Y Budd subraya que "si importantes segmentos de nuestra población no adquieren al menos destrezas elementales con las nuevas tecnologías, y no ganan comprensión alguna sobre cómo la información es creada y distribuida, tendrán denegado el acceso incluso para la más básica información esencial para una vida de calidad. Verdaderamente perderán el control sobre su propio destino."
Eso sirve también para los periodistas, por supuesto. Como señaló Santiago Tejedor en Huesca el año pasado, el ciberperiodismo está aún en la etapa 'incunable (PDF), lo que justifica que no sea posible establecer con precisión cuáles serán sus características y aplicaciones futuras. Esta forma infantil de periodismo depende mucho de sus antecesores. Eso explica también su dependencia de los medios analógicos tradicionales.
"Los primeros documentos impresos con el sistema de tipos móviles de Gutenberg recibieron el nombre de 'incunables', término que deriva de la palabra latina 'pañales' (incunabula).
En esta línea, la investigadora norteamericana Janet H. Murray (1999) señala que Gutenberg inventó la imprenta de tipos móviles, pero no el libro tal y como se conoce actualmente. 'Se tardó cincuenta años de experimentación o más en establecer convenciones como los tipos de letra más legibles, la corrección de pruebas, la numeración de páginas, los párrafos, las páginas para los títulos, los prefacios y la división en capítulos, que juntos convirtieron al libro impreso en un medio coherente de comunicación. Los estridentes videojuegos y las confusas páginas web del actual entorno digital están en un momento similar de su evolución técnica, luchando por encontrar las convenciones apropiadas para
una comunicación efectiva.”
No están tan lejos de la realidad los publicistas noruegos que han ideado este anuncio. La primera reacción ante el hipertexto es, de alguna manera, parecida a la de esos monjes medievales que ven por primera vez el libro. Ellos saben leer y escribir, pero el libro es una novedad (02:37 min):