Al conocimiento por la confusión
"Mucho se habla de la sociedad de la información y del conocimiento, pero no tengo la menor duda de que nada se puede comprender acerca de nuestras actitudes y comportamientos sociales actuales sin conocer los graves niveles de desinformación y confusión en los que vivimos."
Así empieza un interesante artículo de Salvador Cardús en La Vanguardia. Como él mismo confiesa no quiere descubrir nada, tan sólo añadir a todo lo dicho hasta ahora que "habría que considerar las consecuencias que se derivan de vivir en un mundo tan dramáticamente confundido". El final tampoco tiene desperdicio:
"Todo lo contrario: es la actualidad la que me sugiere que es el mar de confusión en el que estamos nadando el que permite el ejercicio del poder más absoluto. Sólo en un sentido podemos decir que vivimos en la sociedad de la información y, quizás, del conocimiento: que lo escaso, que lo exclusivo, que lo poderoso, que lo que gobierna el mundo es la información y el conocimiento. Pero este hecho no puede ocultar que, para que el conocimiento funcione como poder exclusivo, necesita imperiosamente que cunda la confusión general. Quizás habría que hablar menos de la sociedad red y hablar más de la sociedad laberinto.Quizás el tema que hay que investigar sea la democratización de la ignorancia."
Perdonad el fisking, pero es que este artículo no tiene desperdicio. Estoy de acuerdo con lo que allí dice Salvador Cardús de principio a fin.
Últimamente tenemos muchas sociedades para analizar, y todas están en ésta: sociedad de la información, sociedad del conocimiento, sociedad red, sociedad laberinto... Habrá que empezar a hablar de sociedad de la sabiduría. ¿O eso es cosa del pasado?
Así empieza un interesante artículo de Salvador Cardús en La Vanguardia. Como él mismo confiesa no quiere descubrir nada, tan sólo añadir a todo lo dicho hasta ahora que "habría que considerar las consecuencias que se derivan de vivir en un mundo tan dramáticamente confundido". El final tampoco tiene desperdicio:
"Todo lo contrario: es la actualidad la que me sugiere que es el mar de confusión en el que estamos nadando el que permite el ejercicio del poder más absoluto. Sólo en un sentido podemos decir que vivimos en la sociedad de la información y, quizás, del conocimiento: que lo escaso, que lo exclusivo, que lo poderoso, que lo que gobierna el mundo es la información y el conocimiento. Pero este hecho no puede ocultar que, para que el conocimiento funcione como poder exclusivo, necesita imperiosamente que cunda la confusión general. Quizás habría que hablar menos de la sociedad red y hablar más de la sociedad laberinto.Quizás el tema que hay que investigar sea la democratización de la ignorancia."
Perdonad el fisking, pero es que este artículo no tiene desperdicio. Estoy de acuerdo con lo que allí dice Salvador Cardús de principio a fin.
Últimamente tenemos muchas sociedades para analizar, y todas están en ésta: sociedad de la información, sociedad del conocimiento, sociedad red, sociedad laberinto... Habrá que empezar a hablar de sociedad de la sabiduría. ¿O eso es cosa del pasado?