Donde descansan los sueños
Había crecido como la mayoría de los crías, entre juegos de muñecas, combas, cromos, recortables y toda esa pararfernalia que hay para niña pero y ¿ por qué no decirlo? también peleando con los niños.
No era algo que buscase, pero tampoco se arrinconaba ni se dejaba amedrentar por ellos. De hecho había pocas cosas en las que ella no participara como uno más y como uno más, también estaba allí, para defender a los suyos.
Así pasó sus primeros años de niñez, y así llegaron sus primeros sueños. Ella de mayor sería esto, no mejor aquello, no mejor eso, sueños y sueños, que todavía tenía tiempo de definir.
Tuvo una temporada en que volvió loco a todo el mundo, quería irse a África, quería ser misionera. Su abuelo le decía que monja no, que no se metiera monja, que eligiera otra cosa, que eso nada de nada, esas son unas ………….., porque la Iglesia es ……….. En fin que el hombre se cabreaba cuando ella decía eso.
Luego quería ser …… ¿Qué quería ser? Tantas y tantas cosas, pero desde luego no lo que era ahora. Eso no lo había soñado.
No recuerda que soñara con ser una princesa, una princesa como la de los cuentos, esos en los que llegaba un príncipe y se casaba con ella. No, eso no recuerda que soñara.
Pero en cambio si recuerda haber soñado con ser una gran actriz de cine. Salir en las películas, cantando, bailando, ¡ay con los actores tan guapos que veía en el cine!. Ella también quería ser como ellas. Con esos vestidos, tan guapas.
Pero eso duró lo que dura un caramelo a la puerta de un colegio, es decir nada. Soñó también con ser marino. Se veía surcando mares, con mares embrabecidos. Pero eso no era de mujeres, no podían acceder a eso estudios así que….. tuvo que resignarse y dejarlo aparcado en el lugar donde descansan los sueños.
Soñó que era una buena ministra, como la Indira Ghandi, pero ni tan siquiera se dedicó a la política, asi que imposible serlo. Algunas veces se preguntaba porque no lo había intentado, era un tema que la iba, pero los años pasaron y ahora se daba cuenta de que no había hecho amago alguno de acercarse a ella.
También soñó con ser una cantante, con una potente y buena voz, como las soprano, pero tampoco la tenía. En otras ocasiones soñaba con viajar por el mundo, conocer y vivir en otros países, hablar unos cuantos idiomas, ¡aysssss! los idiomas. Fueron su cruz cuando estudiaba. No se le dieron bien. Otro sueño más.
Creció y siguió soñando, aún hoy en día lo sigue haciendo. Pero siempre se pregunta ¿Dónde descansan los sueños? ¿Dónde descansan aquellos que no se han hecho realidad?. Imagina que en algún lugar, en algún recoveco de su memoria. Pero para que revolver en ella fueron eso sueños nada más.
No era algo que buscase, pero tampoco se arrinconaba ni se dejaba amedrentar por ellos. De hecho había pocas cosas en las que ella no participara como uno más y como uno más, también estaba allí, para defender a los suyos.
Así pasó sus primeros años de niñez, y así llegaron sus primeros sueños. Ella de mayor sería esto, no mejor aquello, no mejor eso, sueños y sueños, que todavía tenía tiempo de definir.
Tuvo una temporada en que volvió loco a todo el mundo, quería irse a África, quería ser misionera. Su abuelo le decía que monja no, que no se metiera monja, que eligiera otra cosa, que eso nada de nada, esas son unas ………….., porque la Iglesia es ……….. En fin que el hombre se cabreaba cuando ella decía eso.
Luego quería ser …… ¿Qué quería ser? Tantas y tantas cosas, pero desde luego no lo que era ahora. Eso no lo había soñado.
No recuerda que soñara con ser una princesa, una princesa como la de los cuentos, esos en los que llegaba un príncipe y se casaba con ella. No, eso no recuerda que soñara.
Pero en cambio si recuerda haber soñado con ser una gran actriz de cine. Salir en las películas, cantando, bailando, ¡ay con los actores tan guapos que veía en el cine!. Ella también quería ser como ellas. Con esos vestidos, tan guapas.
Pero eso duró lo que dura un caramelo a la puerta de un colegio, es decir nada. Soñó también con ser marino. Se veía surcando mares, con mares embrabecidos. Pero eso no era de mujeres, no podían acceder a eso estudios así que….. tuvo que resignarse y dejarlo aparcado en el lugar donde descansan los sueños.
Soñó que era una buena ministra, como la Indira Ghandi, pero ni tan siquiera se dedicó a la política, asi que imposible serlo. Algunas veces se preguntaba porque no lo había intentado, era un tema que la iba, pero los años pasaron y ahora se daba cuenta de que no había hecho amago alguno de acercarse a ella.
También soñó con ser una cantante, con una potente y buena voz, como las soprano, pero tampoco la tenía. En otras ocasiones soñaba con viajar por el mundo, conocer y vivir en otros países, hablar unos cuantos idiomas, ¡aysssss! los idiomas. Fueron su cruz cuando estudiaba. No se le dieron bien. Otro sueño más.
Creció y siguió soñando, aún hoy en día lo sigue haciendo. Pero siempre se pregunta ¿Dónde descansan los sueños? ¿Dónde descansan aquellos que no se han hecho realidad?. Imagina que en algún lugar, en algún recoveco de su memoria. Pero para que revolver en ella fueron eso sueños nada más.





