Sobre relatos
Cuando hablan de hacer relatos en 300 palabras, me parece imposible de llevar a cabo. Quizás es porque eso de los microrrelatos (que así vi que lo denominaban), me resultaba difícil. hacer una historia en tan pocas y a la vez tantas palabras, ardua tarea.
Pero cuando me hablan de escribir una historia en 10 folios pues como que me quedo corta, curioso, me falta historia, me faltan palabra, en fin me falta hasta imaginación y eso que le pongo empeño a la cosa.
La verdad, que hacer un microrrelato no es tarea fácil tampoco, pero resulta más agradecida pues la gente lo lee antes y no se pierde en tanta palabra y hoja.
En cambio, cuando el tema que desarrollas te da jugo o ese día te encuentras más inspirada por decirlo de alguna manera y consigues que las palabras fluyan solas, pues como que cuesta más leer. A mi a veces me pasa también, supongo que a los demás les ocurrirá igual.
Si tuviera que elegir no se con cual me quedaría. Hasta el momento cuando he hecho mis pequeños relatos, unas veces me he visto mal para llegar a esas 300 palabras y otras para llenar un folio y más para llena dos.
Igual es porque no me gusta enrollarme o porque no se expresarme o no tengo vocabulario suficiente. No lo sé, el caso es que cuando los termino y los vuelvo a leer, me gustaría cambiarlo todo. A veces lo hago.
Sigo sin tener muy claro que hago escribiendo, pero aquí estoy, intentando hacerlo y eso que hay días en que las ideas parece que se han ido de vacaciones y por más que quieres dar forma a un pensamiento o a algo que has visto u oido pues que no hay manera de plasmarlo.
En fin, que me gustaría tener una potente imaginación y ¿por qué no? escribir una gran historia, de esas que luego llevan al cine.
Nada, que soñar no cuesta y así estoy yo, soñando despierta, creo.
Pero cuando me hablan de escribir una historia en 10 folios pues como que me quedo corta, curioso, me falta historia, me faltan palabra, en fin me falta hasta imaginación y eso que le pongo empeño a la cosa.
La verdad, que hacer un microrrelato no es tarea fácil tampoco, pero resulta más agradecida pues la gente lo lee antes y no se pierde en tanta palabra y hoja.
En cambio, cuando el tema que desarrollas te da jugo o ese día te encuentras más inspirada por decirlo de alguna manera y consigues que las palabras fluyan solas, pues como que cuesta más leer. A mi a veces me pasa también, supongo que a los demás les ocurrirá igual.
Si tuviera que elegir no se con cual me quedaría. Hasta el momento cuando he hecho mis pequeños relatos, unas veces me he visto mal para llegar a esas 300 palabras y otras para llenar un folio y más para llena dos.
Igual es porque no me gusta enrollarme o porque no se expresarme o no tengo vocabulario suficiente. No lo sé, el caso es que cuando los termino y los vuelvo a leer, me gustaría cambiarlo todo. A veces lo hago.
Sigo sin tener muy claro que hago escribiendo, pero aquí estoy, intentando hacerlo y eso que hay días en que las ideas parece que se han ido de vacaciones y por más que quieres dar forma a un pensamiento o a algo que has visto u oido pues que no hay manera de plasmarlo.
En fin, que me gustaría tener una potente imaginación y ¿por qué no? escribir una gran historia, de esas que luego llevan al cine.
Nada, que soñar no cuesta y así estoy yo, soñando despierta, creo.
Comentario:
Todos en realidad tienen una imaginación basta, que nos empuja no solo a escribir, sino tambien a hablar, basta observar la natarriva de juan rulfo, que siempre es un deleite escuchar y pegarse a sus narraciones, en fin, la imaginación esta allí, las herramientas las tienes, solo que el temor a equivocarte y ser como juzgada por ello es lo que preocupa en realidad,
tan solo escribe de lo que se te ocurra ó preocupa, verás que en realidad no es tan complicado.
tan solo escribe de lo que se te ocurra ó preocupa, verás que en realidad no es tan complicado.





