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De todo un poco
Lo cotidiano del día a día
Acerca de
Me gusta la lectura, el cine y el senderismo, aunque reconozco que últimamente no hago muy a menudo ninguna de las tres cosas. Eso si, me he apuntado a gimnasia y procuro ir aunque a veces la pereza me vence. Me gusta también charlar con mis amistades y reunirme con ellas-
Sindicación
 
TENIA MIEDO DE MIIRARLE A LOS OJOS NO FUERA A SER QUE LE DESNUDARA EL ALMA Y DESCUBRIERA SU MENTIRA
¿Cuánto tiempo hacía que no se veían? Mientras esperaba sentada en un bar, esa pregunta había surgido en su cabeza de nuevo. El camarero la sirvió el café con leche y la saludó, charlaron sobre el tiempo, las noticias del periódico, ya se conocían, no era la primera vez que iba alli. Lo había elegido ella, por seguridad,por si en el último momento él no aparecía, así pasaría más desapercibida, no se sentiría traicionada ni tirada.

Nunca había faltadoa una cita, pero quién sabe, quizás hoy si, podía haber cambiado y como ella había estado un poco reticente para quedar, pues bueno, igual en el último momento él pensara que era ella la que no apareciera y............ En fin, allí estaba y rezaba porque no la dejara tirada, eso no la hubiera gustado nada.

Hacía muchos años que no se veían. ¿Habría cambiado físicamente? Por lo poco que habían hablado por teléfono parecía que en su forma de ser no, al menos en su forma de expresarse. Bueno, en un momento lo sabría.

¿Se habría vuelto a casar o seguía con ella?. No se lo había preguntado cuando hablaron por teléfono. Bueno tendría tiempo para preguntar.

Después de mucho pensárselo había accedido a quedar con él. Recordaba el impacto que la produjo oir su voz al otro lado de la línea:

- Hola Bea
- ¿Si? ¿quién es?
- Bea, ¿eres tu?
- Si, soy yo, ¿pero con quien hablo por favor?
- ¿No me reconoces? Soy Alex
- ¿Alex? Pues no, la verdd es que no te hubiera reconocido y desde luego lo que menos esperaba era que llamases.
- Ya bueno, pues es que.......... verás, llevo ya algún tiempo pensando en tí.
- ¿Y no te ha producido dolor de cabeza o pesadillas?
- Bea por favor, estoy hablando en serio.
- !toma y yo!, venga ya me pongo seria. ¿Te ha pasado algo?, ¿Ha sucedido algo?
- Bueno veras, me gustaría verte, charlar contigo, ya se que no lo entenderás y más después del tiempo que hace que no coincidimos, que no nos vemos.
- Pues la verdad es que me choca si, porque a ver majo ¿cuántos años y no meses o días hace que no he sabido nada de tí?. Creo y si no recuerdo mal que serán más de 10 años, ahí es nada.
- Si tienes razón. Verás me gustaría, si puedes y no te importa que quedaramaos.

Se había hecho la remolona, pero al final habia accedido. Había puesto un sin fin de pegas, pero todas se las había tirado abajo, así que se vio diciendo día, hora y lugar. Había ganado, así lo sentía, no pudo resistirse. No cabian disculpas.

Mientras estaba esperando, recordaba la última vez que estuvieron juntos. No había pasado nada espsecial, el recuerdo era más bien triste. Pudo ser y no fue. ¿Por qué no fue? Por ella, sintió miedo y se retiró como pudo, como ya había hecho otras veces cuando se habían tropezado.

Ahora no sabía que podía pasar, que decir, que hacer. No sabía por qué y para qué quería verla. Algunas veces había pensado en que pasaría si él la llamaba, en que haría, que diría y eso había ocurrido. La había llamado.

Una cosa era clara, fuera lo que fuera, y no sabía por qué le sería fiel. Si la necesetiba, ella estaría ahí, pero eso si, no le aguantaría ni una sola palabra que considerase ofensiva.

Desde que se conocían y de eso hacía más de veinte años, en los que al principio medio habían salido, sisempre habían estado con rifis y rafes, con dimes y diretes, como si fueran el perro y el gato. ¿Se habría dado cuenta él de eso? Y aún así, él constituía para ella una asignatura pendiente, una asignatura que nunca se veía capaz de aprobar.

HOy, volverían a verse, volverían a sus rifis y rafes, a sus dimes y diretes !los echaba en falta! Esa era la verdd. Pero luego después de ello ¿Qué habría? ¿Qué pasaría?. El quería verla, no la había dicho para qué, simplemente que llevaba tiempo acordándose de ella y necesitaba verla, charlar, ¿Pero de qué?, ¿Qué podrían tener en común en estos momentos?

La volvería apreguntar si se había acordado de él, esa pregunta la daba coraje. No, no me he acordado de tí, le contestaría, como había hechosiempre. Pero en el fondo de su corazón sabía que no era así. Muchas veces y en ocasiones muy diversas se había acordado de él, se había imaginado lo que hubiera podido ser estar juntos.

Cuando eran críos habían medido salido, para él había sido una de sus novias, hacía la................ No se cuantos en su larga lista. Después cuando la relación se rompió por decisión de ella, habían seguido frecuentando los mismos sitios, asi que habían vuelto a coincidir.

¿Por qué no siguiÖ? ¿Por qué corto? Cosas de críos, pero ella sentía que a pesar de ser unos críos, él la ahogaba, así que decidió poner fin a eso, a no seguir más, a no tener que lamentar más adelante el tiempo que hubieran pasado. Prefería tener un recuerdo más o menos agradabale de él.

Después, siempre que se habían encontrado él parecía no aceptar que hubiera sido ella la que diera el paso. En más de una ocasión se lo había echado en cara de una manera u otra.

Si él supiera que seguía sientdo algo, que su corazón palpitaba cuando lo veía, cuando le tenía cerca, que tenía que hacer verdaderos esfuerzos para que no se diera cuenta, para disimular, para poder seguir negando lo que el tiempo no había conseguido borrar, olvidar ¿Qué pensaría? Nunca había sabido que nombr dar a esas emociones que la embargaban.

Y ahora, después de tantos años, volvía a sentir latir su corazón, sus sienes, volvería a negar lo que parecía que seguía ahi, asíque...........
TENIA MIEDO DE MIRARLE A LOS OJOS, NO FUERA A SER QUE LA DESNUDARA EL ALMA Y DESCUBRIERA SU MENTIRA.

Ya había llegado, ya le tenía enfrente suyo, se habían dado un beso de saludo, ¿Qué tal estás?, !que bien te veo!, parece que por ti no pasan los años. Pero se daba cuenta de que su corazón empezaba a latir, que tendría que hacer un esfuerzo para mirarle a la cara, ver sus ojos y mantenerse fría de pensamiento, de corazón, le dejaría hablar, seguro que algo de lo que dijera la agradaría. Al final del día, ya haría una valoración.

El había vuelto a aparecer en su horizonte, no sabía por qué ni para qué. Otras veces también había ocurrido, otras veces había desaparecido, seguro que ahora sería igual.
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