<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/bardinda/rss20.xml"><title><![CDATA[RELATOS de una principiante]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/bardinda/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Relatos cortos y cosas cotididanas]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hourly]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[1]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/bardinda/c_21.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/bardinda/c_20.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/bardinda/c_19.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/bardinda/c_18.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/bardinda/c_16.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/bardinda/c_14.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/bardinda/c_12.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/bardinda/c_11.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/bardinda/c_10.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/bardinda/c_9.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/bardinda/c_21.htm"><title><![CDATA[Sobre relatos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/bardinda/c_21.htm]]></link><description><![CDATA[Cuando hablan de hacer relatos en 300 palabras, me parece imposible de llevar a cabo. Quizás es porque eso de los microrrelatos (que así vi que lo denominaban), me resultaba difícil. hacer una historia en tan pocas y a la vez tantas palabras, ardua tarea.<br/><br/>Pero cuando me hablan de escribir una historia en 10 folios pues como que me quedo corta, curioso, me falta historia, me faltan palabra, en fin me falta hasta imaginación y eso que le pongo empeño a la cosa.<br/><br/>La verdad, que hacer un microrrelato no es tarea fácil tampoco, pero resulta más agradecida pues la gente lo lee antes y no se pierde en tanta palabra y hoja. <br/>En cambio, cuando el tema que desarrollas te da jugo o ese día te encuentras más inspirada por decirlo de alguna manera y consigues que las palabras fluyan solas, pues como que cuesta más leer. A mi a veces me pasa también, supongo que a los demás les ocurrirá igual.<br/><br/>Si tuviera que elegir no se con cual me quedaría. Hasta el momento cuando he hecho mis pequeños relatos, unas veces me he visto mal para llegar a esas 300 palabras y otras para llenar un folio y más para llena dos.<br/>Igual es porque no me gusta enrollarme o porque no se expresarme o no tengo vocabulario suficiente. No lo sé, el caso es que cuando los termino y los vuelvo a leer, me gustaría cambiarlo todo. A veces lo hago.<br/><br/>Sigo sin tener muy claro que hago escribiendo, pero aquí estoy, intentando hacerlo y eso que hay días en que las ideas parece que se han ido de vacaciones y por más que quieres dar forma a un pensamiento o a algo que has visto u oido pues que no hay manera de plasmarlo.<br/><br/>En fin, que me gustaría tener una potente imaginación y ¿por qué no? escribir una gran historia, de esas que luego llevan al cine.<br/>Nada, que soñar no cuesta y así estoy yo, soñando despierta, creo.<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/bardinda/c_20.htm"><title><![CDATA[Momentos que se repiten]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/bardinda/c_20.htm]]></link><description><![CDATA[Un guerrero de la luz sabe que ciertos momentos se repiten.<br/><br/>Con frecuencia se ve ante los mismos problemas y situaciones que ya había afrondado; entonces se deprime, pensando que es incapaz de progresar en la vida, ya que los momentos difíciles reaparecen.<br/><br/>"!Ya pasé por esto!", se queja él a su corazón.<br/><br/>"Realmente tú ya lo pasaste -responde el corazón-, pero nunca lo sobrepasaste."<br/><br/>El guerrero entonces comprende que las experiencias repetidas tienenuna única finalidad: enseñarle lo que no quiere aprender.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/bardinda/c_19.htm"><title><![CDATA[La bicicleta]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/bardinda/c_19.htm]]></link><description><![CDATA[Bueno, sus planes habían cambiado. Justo ahora que ya quedaban los últimos kms. para llegar a su destino…………………. ¡qué mala pata! –pensó-.<br/><br/>Mira que tener que romperse ahora la rueda de la bicicleta. ¡joder!, con eso no contaba.<br/><br/>El problema no era el no poder andar en ella, el problema era el tener que cargar con ella y la condenada pesaba, además también estaba la mochila, uffff, ésta también pesa, menos pero pesa –pensó-. No iba a dejar tirada allí en una cuneta a su bicicleta y tampoco la rueda.<br/><br/>Simplemente de pensar en cargar con ella, le hacía sudar la gota gorda y además ese día hacía un sol de ………………. y leches, tampoco había un árbol para poder cobijarse, descansar y de paso esperar a ver si pasaba algún ciclista o algún peregrino que les echara una mano. Desde luego coches seguro que no pasaba ninguno. A esas horas no.<br/><br/>Había cogido repuesto para alguna avería que pudiera surgir: cadenas, piñones, pero una rueda nueva…... ¡Desde luego! ¡Que mala pata!. ¡Todo al revés!. Después de todos los kms. que había hecho con ella, tener que romperse ahora y encima a 15 kms. del pueblo más cercano.<br/><br/>Si hubiera echo caso a su mujer. Juan, -le dijo-, puedo llevar el coche, es mucho el trayecto para hacer y pueden surgir complicaciones, como la otra vez, en que tuviste que cambiar la llanta de la rueda y estabais Esteban y tú solos.  Perdisteis el teléfono y recuerda lo que os costó llegar hasta el pueblo más cercano.<br/><br/>Pero él empeñado en que estaba vez no sería así. Que lo había revisado todo y que conseguiría llegar.<br/><br/>Allí estaban, en la cuneta del camino descansando, ya habían conseguido hacer unos pocos kms. Lentamente. ¡Pero como costaba andar con ella así!<br/><br/>El teléfono no funcionaba bien, se cortaba la conversación. Había llamado a su hermano para que fuera a buscarles. Tras un montón de intentos, por fin consiguió hablar con él. Les dijo que iría, que tardaría como una hora en llegar. ¡Una hora! Bueno, pues bien, esperaremos.<br/><br/>Mari, su mujer, se le quedó mirando. Veía la cara de sufrimiento que tenía. Era su ilusión, su ilusión el poder hacer el camino de Santiago en bicicleta. Era ya prácticamente el último tramo que le quedaba por hacer.<br/><br/>Juan había ido cogiendo días de vacaciones, para poder hacerlo despacio, tranquilamente. Lo había echo a pie, pero después, decidió hacerlo en bici. ¡Su bici! La cuidaba y mimaba como si fuera lo niña de sus ojos. ¡Que afición tenía!. <br/><br/>Juan, te has parado a pensar ¿en qué pueden pensar las ruedas de una bicicleta? ¿Eh? Contestó él. ¿Qué preguntas? Pues eso, que si alguna vez te has parado a pensar en qué piensan o que sienten las ruedas de una bicicleta, o bueno la bici entera. <br/>¡Pero bueno! ¡Qué preguntas haces!, a que viene eso ahora. Mira como estamos y a ti sólo se te ocurre pensar en bobadas.<br/><br/>Esta mujer –pensó-. Pero si, esa bicicleta parecía que hubiera tenido vida propia. Hacía ya varios años que la tenía. Con ella había ganado alguna carrera, había subido algún que otro puerto de montaña y todo ello a pesar de la inclemencia del tiempo. Nunca le había dejado tirado. También era verdad que él la cuidaba y parecía como si ella le hubiera correspondido a esos cuidados.<br/><br/>Pero ya eran muchos años. Estaba gastada. Le gustara o no reconocerlo cuando decidió hacer el camino con ella, ya pensó que quizás pudiera fallar. Aún así y todo, llevaba consigo piezas de repuesto para el por si acaso. Pero no contaba con que se rompiera en dos. Eso no lo podría arreglar cambiando la llanta. No, no podría.<br/><br/>Con ella había tenido sus momentos de satisfacción, sus pequeños momentos de gloria. Quizás la había exigido demasiado y ahora ya no podría acompañarlo hasta el final. <br/><br/>Se daba cuenta de que le costaba dejar esa rueda en el camino. No era simplemente por no dejar estorbos, no, no era eso. En el fondo pensaba que quizás llevándola a un buen taller se la podrían arreglar. <br/>Pero sabía que no sería así, pero se negaba a dejarla allí. Al menos quería que fuera como fuera terminara su penúltima etapa con él. <br/><br/>Cuando viniera su hermano a recogerles, cargaría con ella hasta el pueblo siguiente. Allí con un poco de suerte encontraría otra nueva. Revisaría la rueda que le quedaba y pondría a punto de nuevo la bicicleta. Pero ya no sería igual. Esa vieja rueda, que había hecho kms. y kms. con él, ya no estaría en esta etapa. La dejaría en algún taller y ¿quién sabe que harán con ella? –pensó- Quizás puedan reciclarla y sacarla alguna utilidad.<br/><br/>Pasaron cerca de una hora sentados en el borde del camino, cada uno en sus pensamientos. María, -le dijo a su mujer-, la próxima vez creo que te haré caso. Ya no estoy para estos trotes. Su mujer sonrió y le contestó: Eso dices ahora, cuando pongas la rueda nueva, ya me contarás. Ahhhhhhhhhhh, y no pienses en llevártela para casa, más trastos inútiles en el garaje no por favor ¿vale? Y otra cosa, ve pensando en mirar otra bicicleta nueva, que a mi ya me diste la lata hasta que compré ésta. <br/>Juan sonrió. Si, tendré que comprar otra. No puedo arriesgarme ya con ésta aunque la cuide. La dejaré para andar por el pueblo, trayectos cortos. Si, eso haré.<br/><br/>Su hermano llegó, cargaron las bicicletas en el coche y Juan también cargó con la rueda. Les dijo que no la iba a dejar allí, que no era sitio para ello y que prefería dejarla en el taller, que ellos ya sabrían que hacer con ella.<br/>Sintió pena, pero no podía hacer nada. Pondría una nueva rueda e intentaría llegar a su destino. Esperaba que no hubiera más inconvenientes, que el resto de su bicicleta aguantara el tirón que quedaba.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/bardinda/c_18.htm"><title><![CDATA[Adios]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/bardinda/c_18.htm]]></link><description><![CDATA[Hola!<br/><br/>No se muy bien como empezar esta carta, así que te diré que lo siento, tenía que hacerlo. Me siento cobarde por dejarte esta nota, pero no tengo valor para volver a hablar de lo mismo. Darnos otra oportunidad sería alargar la agonía de nuestra relación.<br/><br/>Hace ya algún tiempo que nuestras inquietudes no van emparejadas, como tampoco nuestros objetivos, nuestras vidas en común son esos eventos a los que acudimos muchas veces de mala gana, pero acudimos. <br/><br/>Ambos hemos tenido suerte en nuestra profesión, pero en el camino personal nos ha fallado algo. Al menos a mi. <br/><br/>Lo único que nos queda es el cariño y el respeto, por eso antes de que se pierda, me voy.<br/><br/>Vuelvo a El Castillo, a ese trasto viejo como tu lo llamas, a ese generador de impuestos y gastos varios, que me dejaron mis abuelos como herencia. Voy a intentar dar forma a ese sueño que siempre tuve: convertirlo en un parador.<br/><br/>Ya se, no lo veías viable, era y es mucho lo que hay que invertir para poder dejarlo mínimamente bien, pero creo que es el momento adecuado para hacerlo, es mi momento y lo voy aprovechar.<br/><br/>Sabes que la ciudad me agobia, no intento escapar, de verdad, simplemente necesito respirar, sentirme viva, sentirme bien. El trabajo por muy bien que me iba, ya no era suficiente, me deprimía. <br/><br/>Todavía no les he dicho a la familia que vuelvo a el castillo, ni que los planes que tenía sobre él, los voy a dar forma. Creo que les gustará la idea, al menos antes cuando lo comenté, les pareció bien.<br/><br/>Bueno, ya he hablado con mi abogada, ha quedado en que te llamará para firmar los papeles. Si necesitas alguna cosa, ya sabes donde me vas a encontrar. Espero verte allí.<br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/bardinda/c_16.htm"><title><![CDATA[Dudas 1]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/bardinda/c_16.htm]]></link><description><![CDATA[Ayer he publicado algunos de mis relatos en una página que encontré.<br/><br/>No se porque lo he hecho, pero la experiencia para ser la primera vez ha sido, creo humildemente, buena. Me han hecho varios comentarios y no han sido malos. Eso no significa ni con mucho que escriba bien o que tenga facilidad para expresarme. No nada de eso.<br/><br/>Se que si quiero seguir escribiendo, todavía queda mucho camino por delante. Pero también me tengo que reconocer a mi misma, que me da corte el expresar todo lo que quiero. <br/><br/>Escribir todo aquello que alberga nuestra memoria, nuestras vivencias, nuestro día a día, darlo forma, no es tarea fácil.<br/><br/>Me he dado cuenta de que a veces me faltan las palabras, cosa curiosas cuando esas han sido mi arma en más de una ocasión. Pero ahora, desde que........... , bueno que más da., me he dado cuenta de que ésas no fluyen con la facilidad que lo hacían antes.<br/><br/>Dicen que cuanto más lees más vocabulario manejas. Es posible, pero también he comprobado que muchas de esas palabras que he leido, no las uso de normal en mi vida diaria.<br/><br/>En realidad, en mi trabajo el escribir no es tarea mía, como tampoco lo es hablar con la gente (teléfono, púlico, hacer cartas), no, no lo es.<br/><br/>Recuerdo que cuando retomé los estudios, había una asignatura que me traía de cabeza, no conseguía dar forma a su lenguaje tan enfarragoso. No sabía como explicarla. Me llevaban los demonios, y encima la suspendí. Esa es una espinita que tengo clavada hoy en día y que si Dios quiere espero quitármela.<br/><br/>Todavía sigo pensando sobre que escribir, que tema escoger, o poder explicar un día cualquiera de mi vida. Tampoco es que ésta sea muy interesante, pero bueno, alguna anecdota que otra quizás tenga, no tanto para mi como para los demás.<br/><br/>Me gustaría permitirme a mi misma, soltar la imaginación,dar rienda suelta a esa parte que hay en mi. Escribir me gusta, cuando era cría las redacciones no se me daba bien, pero a medida que fui creciendo, las fui cogiendo gusto. Así que espero que con esto ocurra lo mismo.<br/><br/>Procuraré poner mi empeño, que no mi obcecación para que esto pueda salir adelante, quiero que así sea y deseo que salga bien.<br/><br/>No se cuanta gente llegará a leer este blog, pero seguiré colgando mis relatos en esa otra página que he encontrado, seguiré viendo como hay gente que me lee y como algunos de ellos me dejan sus comentarios. La verdad es que fue agradable pensar que había alguien a quien le había gustado lo que yo buenamente y sin tener nociones de escritura había hecho, un relato, para mi sencillo. NO, no esperaba que lo leyeran y me dejaran un comentario.<br/><br/>Eso me ha dado ánimo, no para que se me suba a la cabeza, pero si para en cuanto pueda apuntarme a alguno de esos talleres literarios,  y poder aprender, para de esa manera saber dar mejor forma las palabras, a las frases.<br/><br/>Dicen que cuando deseas algo con mucha fuerza se suele cumplir. Espero que al menos este deseo si se vea cumplido.<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/bardinda/c_14.htm"><title><![CDATA[Donde descansan los sueños]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/bardinda/c_14.htm]]></link><description><![CDATA[Había crecido como la mayoría de los crías, entre juegos de muñecas, combas, cromos, recortables y toda esa pararfernalia que hay para niña pero y ¿ por qué no decirlo? también peleando con los niños. <br/><br/>No era algo que buscase, pero tampoco se arrinconaba ni se dejaba amedrentar por ellos. De hecho había pocas cosas en las que ella no participara como uno más y como uno más, también estaba allí, para defender a los suyos.<br/><br/>Así pasó sus primeros años de niñez, y así llegaron sus primeros sueños. Ella de mayor sería esto, no mejor aquello, no mejor eso, sueños y sueños, que todavía tenía tiempo de definir.<br/><br/>Tuvo una temporada en que volvió loco a todo el mundo, quería irse a África, quería ser misionera. Su abuelo le decía que monja no, que no se metiera monja, que eligiera otra cosa, que eso nada de nada, esas son unas ………….., porque la Iglesia es ……….. En fin que el hombre se cabreaba cuando ella decía eso.<br/><br/>Luego quería ser …… ¿Qué quería ser? Tantas y tantas cosas, pero desde luego no lo que era ahora. Eso no lo había soñado.<br/><br/>No recuerda que soñara con ser una princesa, una princesa como la de los cuentos, esos en los que llegaba un príncipe y se casaba con ella. No, eso no recuerda que soñara.<br/>Pero en cambio si recuerda haber soñado con ser una gran actriz de cine. Salir en las películas, cantando, bailando, ¡ay con los actores tan guapos que veía en el cine!. Ella también quería ser como ellas. Con esos vestidos, tan guapas. <br/><br/>Pero eso duró lo que dura un caramelo a la puerta de un colegio, es decir nada. Soñó también con ser marino. Se veía surcando mares, con mares embrabecidos. Pero eso no era de mujeres, no podían acceder a eso estudios así que….. tuvo que resignarse y dejarlo aparcado en el lugar donde descansan los sueños.<br/><br/>Soñó que era una buena ministra, como la Indira Ghandi, pero ni tan siquiera se dedicó a la política, asi que imposible serlo. Algunas veces se preguntaba porque no lo había intentado, era un tema que la iba, pero los años pasaron y ahora se daba cuenta de que no había hecho amago alguno de acercarse a ella. <br/><br/>También soñó con ser una cantante, con una potente y buena voz, como las soprano, pero tampoco la tenía. En otras ocasiones soñaba con viajar por el mundo, conocer y vivir en otros países, hablar unos cuantos idiomas, ¡aysssss! los idiomas. Fueron su cruz cuando estudiaba. No se le dieron bien. Otro sueño más.<br/><br/>Creció y siguió soñando, aún hoy en día lo sigue haciendo. Pero siempre se pregunta ¿Dónde descansan los sueños? ¿Dónde descansan aquellos que no se han hecho realidad?. Imagina que en algún lugar, en algún recoveco de su memoria. Pero para que revolver en ella fueron eso sueños nada más.<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/bardinda/c_12.htm"><title><![CDATA[AGRADECIMIENTO]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/bardinda/c_12.htm]]></link><description><![CDATA[Hoy me he llevado una grata sorpresa, sinceramente no lo esperaba y aunque no se a quién dar las gracias directamente, las doy: GRACIAS POR LEER ESTAS LETRAS Y GRACIAS POR LOS COMENTARIOS DE ALIENTO..<br/><br/>No se si ha sido y es buena idea lo de este blog, o lo del otro, porque aún ando ahí, decidiendo, no se muy bien que, porque cada uno me gusta porque tiene algo que el otro no tiene. <br/><br/>A este blog por ejemplo todavía no le cogido el tranquillo de poner fotos, en cambio en el otro lo he hecho sin problemas.<br/><br/>Una no es que esté muy al día en estas cosas de internet, de abrir blog, crear páginas web, pero bueno se hace lo que se puede y al final algo ya conseguiré aprender.<br/><br/>Ya he decidido que el próximo curso al que me apunte será a alguno que hable de estos temas<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/bardinda/c_11.htm"><title><![CDATA[Ya casi mediados de mes]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/bardinda/c_11.htm]]></link><description><![CDATA[La Semana Santa ya ha pasado, el mes de abril casi (quizás soy un poco exagera) vencido y ahora todos esperando ese puente de mayo.<br/><br/>Yo si lo hubiera querido coger, hubiera tenido que ser con un día de vacaciones, pues nosotros eso de hacer puente como que no. <br/><br/>Ayer comentado con una amiga, me decía que ella está deseando que llegue junio, porque empieza la jornada intensiva, y ésta termina en septiembre. Que salir a las 3 de la tarde es una gozada, tienes toda la tarde para ti, para hacer tus cosas, para irte a la playa, y que se siente más relajada y además todo ello unido a que al ser verano, a las cinco de la tarde e incluso a las 9 de la noche aún es de día. La sensación que esto la produce es de tranquilidad, de que la da tiempo y puedo programarlo para ir a mas sitios, hacer más cosas, en definitiva que lo disfruta y puede permitirse descansar también.<br/><br/>En mi caso, la jornada continua sólo es un mes, agosto, y para cuando quiero darme cuenta de ello tengo septiembre encima, asi que no me da tiempo a nada.<br/><br/>Es un mes en que la mayoría de los negocios cierran por vacaciones o bien todo el mes o una de las dos quincenas, incluso los supermercados cierran por la tarde. Así que el hacer compras me sigue limitando y lo dejo para el sábado por la mañana.<br/><br/>Es un mes que nunca me ha llamado la atención para coger vacaciones y tampoco me he visto en la necesidad de hacerlo, asi que trabajarlo no me importa.<br/><br/>La verdad es que a la hora de coger vacaciones no he solido tener problemas ni en esta empresa ni en las otras en las que he trabajado. Siempre las he repartido, me gusta hacerlo así y además disfruto más.<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/bardinda/c_10.htm"><title><![CDATA[Y ahora a buscar otra cosa para seguir aprendiendo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/bardinda/c_10.htm]]></link><description><![CDATA[Ya he terminado mi curso. Por un lado diría que ¡por fin! Pero por otro……… pues no, se que da pena.<br/><br/>Opino, como ya dije antes, que han sido pocas horas y lo peor es que consta como que hemos dado toda la materia y no es así. No ha sido culpa del profesor, ni tampoco nuestra (los alumnos).<br/><br/>No se con quién habría que hablar y exponer estas cosas, pues las personas que vamos a este tipo de cursos, somos gente que hace el esfuerzo de acudir a esas clases fuera de su horario laboral o pidiendo permiso para salir antes y recuperar el tiempo y de esa manera acudir.<br/><br/>El tipo de encuesta que nos han hecho sobre el material que nos han dado, el aula que nos han asignado, si teníamos buena comunicación para ir hasta el centro, si el profesor era bueno, si explicaba bien, al menos para mi en la materia que nos ha dado si, llegaba a la gente con sus explicaciones. Pero ha habido dos materias que una de ellas ni la hemos visto más que en el libro que nos dieron el primer día y que no hemos abierto en todo el cursillo, puesto que con los ejercicios y las explicaciones de él nos ha servido.<br/><br/>El fallo que si ha tenido esa materia, aún bien explicada, es que cuando nos ha tocado la hora de meter los datos al ordenador, sólo han sido 3 días, obviamente eso ha sido escaso, en opinión de todos los asistentes.<br/><br/>Las otras dos asignaturas, un ejercicio que hizo él (porque ya no daba tiempo a más) y que se quedó en eso, en un ejercicio copiado de una pizarra con una breve explicación. Pero esa otra materia que a mi personalmente si que me interesaba, ni la hemos catado, se que está en el libro y nada más. <br/><br/>Me hubiera gustado que nos hubieran dado ejercicios y que nos la hubieran explicado en condiciones aunque eso hubiera supuesto estar otra semana más o mejor dos.<br/><br/>La gente decía que si hubiera durado más tiempo el curso (este era de 60 horas), no lo hubieran aguantado, lo entiendo, pero de esta manera con esas horas nos hemos quedado compuestos y sin nada.<br/><br/>Como decía una compañera: yo no creo que ponga este título en mi currículum, me daría vergüenza que me mandaran hacer algo sobre ello y no saberlo hacerlo. En fin, de novata considero que no iría, y que como en todo y en todas partes tendría que adaptarse a como se hagan las cosas en ese lugar. Pero si, ha sido como quedarse con ganas de dar otro bocado al pastel.<br/><br/>Por mi parte, no se si lo pondré o no en mi currículum, de momento se que para el trabajo que yo hago no me va a servir de nada y que en él no tendré oportunidad de poner en practica ese poquito que he aprendido, pero si sé que cuando mire mis papeles ya no los miraré con total ignorancia sino que más o menos sabré entenderlos y en caso de tener que preguntar entenderé un poco más lo que me expliquen.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/bardinda/c_9.htm"><title><![CDATA[OTRA DESILUSION MAS]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/bardinda/c_9.htm]]></link><description><![CDATA[Otra desilusión más!, ¡Otro leñazo más! ¿Por qué? ¿Qué había pasado esta vez?. ¿En que había fallado? ¿En qué se había equivocado?<br/><br/>Siempre lo mismo, más de lo mismo y sin saber por qué, o al menos no era consciente de ello, no es que no quisiera verlo, simplemente no lo veía. Quizás fuera debido a que después de tantos años, como que ya formaba parte de su ser, de sus entrañas, de sus pensamientos, de su forma de actuar.<br/><br/>Otra vez se sentía cojear, se sentía herida, pero ¡que más daba! ¿Estaba viva no? Eso era lo importante.<br/><br/>Pero esta vez no sólo era cuestión de estar viva, sino de sentirse también viva.<br/>Quería saber, quería respuestas.<br/><br/>El último fin de semana que pasaron juntos fue uno más, pero al mismo tiempo diferente a los anteriores.<br/><br/>Ella fue de acompañante, de soporte. A él esas historias no le iban, pero……….. Tenía que ir, tenía que hacer acto de presencia y recoger el fruto de su trabajo, el fruto de su mérito, de su pequeño éxito. No era el primero y ella esperaba que no fuera el último que él fuera a recoger. Lo que ya no tenía tan claro es que volviera a acompañarle. No al menos como esta vez.<br/><br/>Después a la vuelta la dejo en casa como siempre hacía, pero esta vez no la acompañó, no subió. Durante unos días él no dio señales de vida, no llamó. Ella empezó a intuir más nítidamente que había otra persona, no sabía como ni por qué, pero esa idea se hizo más y más fuerte.<br/><br/>La confirmación vino unas semanas después. Quedaron, él empezó a hablar y hablar, y entre unas cosas y otras, confirmó que si, que había otra y ella le dejó que siguiera hablando, hasta que pensó que había llegado la hora de que fuera ella quien lo hiciera. Empezó diciéndole que ya había intuido lo de la otra persona, que lo había presentido el último fin de semana que habían pasado juntos.<br/><br/>Algo en los últimos días había cambiado en ella, y sin saber muy bien empezó a hacer preguntas, a pedir respuestas. El escuchaba, asentía, pero daba la impresión de sentirse acorralado, él no quería hacerla daño, ya la había dicho lo de su egoísmo, que la quería, pero que no tenían futuro juntos, que lo que había pasado entre ellos, había pasado y punto. Su mirada no dejaba de ir constantemente hacia el reloj, había quedado con la otra, llegaba tarde a su cita. La charla empezaba a cansarle, no sabía como salir, llegaba tarde y esto le estropeaba sus planes, cosa que no le gustaba.<br/><br/>Ella le dejó marchar. Se sentía borracha de dudas, seguía sin tener respuestas, ya sabía que él era egoísta y una vez más se lo había demostrado. Esta vez no quería dejar las cosas así, no podía seguir así.<br/><br/>Las lágrimas recorrían sus mejillas, otra noche de insomnio, otro cigarro, otro café, más vueltas al pensamiento, más devanarse la sesera, más sentirse herida, más de lo más y más grande el agujero en el que se sentía.<br/><br/>La mañana llegó, en bendita hora, la noche se había echo eterna. Pero ella que pensaba que el ajetreo diario la haría olvidar por unas horas lo vivido, se equivocaba. No podía centrarse ni concentrarse, las ojeras marcadas, las lágrimas fluían a la mínima. No se podía permitir eso, no delante de la gente, no podía dejar ver que la habían vuelto a herir, que la habían echo daño, no lo entenderían.<br/><br/>Otro día más y otro y otro, sin noticias de él. Era mejor así, no se encontraba con fuerzas para encararle, para decirle todo el daño que la había hecho, para explicarle como se sentía, para pedirle respuestas a tantos momentos vividos, para preguntarle que había sido ella en su vida, que había significado.<br/><br/>No, no tenía fuerzas, se sentía vencida, se sentía sucia, vacía, como si las caricias que había dado hubieran sido para comprar un poco de cariño, de comprensión, de afecto. Como si sus sentimientos no fueran puros, él seguro que no lo entendería. Ahora no. No podía decirle como se sentía.<br/><br/>Pero una parte de ella quería respuestas, quería saber, no quería sentirse así, necesitaba poder seguir adelante con ellas o sin ellas, pero seguir adelante asi que la última palabra la tenía él, y todavía no lo sabía.<br/><br/>Sonó el teléfono un día cualquiera, los nervios hicieron acto de presencia, las dudas volvieron a agitarse, el miedo al encaramiento era fuerte, pero tenía que contestar. El teléfono volvió una y otra vez a sonar, ella lo oía como en sueños, no quería cogerlo, no sabía que decir y al mismo tiempo tenía tantas cosas que decir que estaba asustada.<br/><br/>Al final el teléfono dejó de sonar, pero eso tampoco la tranquilizó. Empezó a pensar en lo que él pensaría, que igual se preocupaba por ella, que igual pensaba que la había pasado algo, que igual estaría enfadada, siempre el igual. No la conocía y tampoco se había molestado mucho en hacerlo. Como todos se había quedado en la superficie.<br/><br/>Decidió llamarle y decirle sino todo lo que pensaba si una buena parte, la suficiente como para poder acostarse y dormir con un gramo de tranquilidad. Y así lo hizo, le llamó, le dejó hablar durante unos minutos y después empezó ella, bla, bla, bla, bla, bla. ¿Se dio realmente cuenta del daño que la había hecho? Pensó que si, pero una de las cosas que la quedo clara es que él no la conocía. Esperaba volver a verle, así quedaron, esperaba que por fin la diera respuestas a muchas preguntas y que éstas pudieran sacar muchos de los clavos que tenía en el alma, en el corazón. Eso era lo que ella deseaba, lo que quería en lo más profundo de su pensamiento, en lo más profundo de su ser.<br/>Ahora más calmada, su sueño se tranquilizó, su conciencia se acalló, no sabía por cuanto tiempo pero al menos esperaba que fuera el suficiente hasta poder hablar con él cara a cara. Tampoco es que pusiera demasiadas esperanzas en ello, pero si al menos de esa charla sacaba un solo clavo, eso que había ganado para el futuro.<br/><br/>Más tranquila, con más ganas de seguir adelante, con más ganas de vivir su vida, con más ganas de sentirse y de sentir, veía el futuro un poco más colorido, con una pincelada de esperanza, una pincelada de ilusión, un pequeño faro que iluminaba el camino. <br/><br/>Hoy se había levantado con otra perspectiva, se sentía más relajada con más ganas de hacer cosas y empezó o mejor dicho retomó su hobby. No le hacía falta él. Hasta eso momento pensó que si, se acordaba de las veces en que le había añorado, en que había pensado en él. <br/><br/>Aunque en realidad y pensando en frío ¿qué les unía? Sólo eso, un hobby para ella, algo más para él. Necesitaba pensar así. Sólo había sido un nexo común en un momento determinado y por una circunstancia que muy a su pesar sabía muy bien cual era. Fuera lo que fuera, ella seguiría con su hobby, no era su profesión y tampoco pensaba hacer de ello algo diferente. Si, es verdad, con él había aprendido trucos, técnicas, la había ayudado a mejorar, a ver las cosas desde otro enfoque, desde otra perspectiva pero en el fondo ella hacía lo que la gustaba, daba igual lo que la dijera, gustaba lo que veía y como lo veía aunque los demás no.<br/><br/>Debía pensar en ella, por muchas explicaciones que él diera, tenía que seguir siendo ella. Saber respuestas quizás la ayudara, no lo tenía muy claro, debía intentarlo aún así.<br/><br/>Su hobby y nexo común seguiría ahí, seguiría existiendo aunque ya no se relacionasen. Había dejado un poso de aliento, aunque no era capaz de verlo todavía. El tiempo se encargaría de ello.<br/><br/>Quien sabe quizás al final su hobby se convirtiera en algo más, tenía tiempo para mejorarlo sin dejar de hacer lo que la gustaba, ver las cosas de otra forma.<br/>]]></description></item></rdf:RDF>
