Nuestra pluma invitada: Yerbamate
por CRISTINA ÓVILO
Me pregunto qué hace de Yerbamate un perfume tan intenso y atractivo.
A mí me cautivó desde el primer momento, parece que en esta composición el creador, Lorenzo Villoresi, llega a una de sus más elevadas expresiones de su genio perfumista (que, sin duda, son muchas).
Por citar sólo algunas de las esencias que integran y dan lugar a Yerbamate, predominan el frescor de las notas verdes y los cítricos, el calor y el fuego de las maderas aromáticas, el exotismo atractivo y seductor del ylang-ylang, el hielo abrasador de la menta (en la paradoja reside el misterio), el sabor a monte de lavanda, las especias cargadas de orientalismo, una elegancia de tabaco que envuelve y vela el perfume como ocultándolo en sí mismo. Y, cómo no, el protagonismo indiscutible de la hierba MATE.

Yerbamate habla por sí sola. Cuando uso este perfume me sumerjo en un aristocratismo enigmático.
Una misma creación es siempre diferente para cada persona, así es como el perfume se recrea constantemente.
Yerbamate es un suspiro inolvidable, vitalista, un intenso e incesante perfil de eternidad.
Lorenzo Villoresi ha logrado con esta fragancia una arquitectura sólida y etérea al mismo tiempo, inspiradora de sabores y olores antiguos. Una regresión onírica y magnífica.
Invito a probar la sobriedad, la elegancia y el fuego de este perfume tan rico en matices.
Me pregunto qué hace de Yerbamate un perfume tan intenso y atractivo.
A mí me cautivó desde el primer momento, parece que en esta composición el creador, Lorenzo Villoresi, llega a una de sus más elevadas expresiones de su genio perfumista (que, sin duda, son muchas).
Por citar sólo algunas de las esencias que integran y dan lugar a Yerbamate, predominan el frescor de las notas verdes y los cítricos, el calor y el fuego de las maderas aromáticas, el exotismo atractivo y seductor del ylang-ylang, el hielo abrasador de la menta (en la paradoja reside el misterio), el sabor a monte de lavanda, las especias cargadas de orientalismo, una elegancia de tabaco que envuelve y vela el perfume como ocultándolo en sí mismo. Y, cómo no, el protagonismo indiscutible de la hierba MATE.

Yerbamate habla por sí sola. Cuando uso este perfume me sumerjo en un aristocratismo enigmático.
Una misma creación es siempre diferente para cada persona, así es como el perfume se recrea constantemente.
Yerbamate es un suspiro inolvidable, vitalista, un intenso e incesante perfil de eternidad.
Lorenzo Villoresi ha logrado con esta fragancia una arquitectura sólida y etérea al mismo tiempo, inspiradora de sabores y olores antiguos. Una regresión onírica y magnífica.
Invito a probar la sobriedad, la elegancia y el fuego de este perfume tan rico en matices.





