05. Puntos cardinales
Puntos cardinales para orientarse en el mapa. Norte, aguas frías de océanos que bañan el desarrollo y establecen el ritmo al que se mueve la historia; Sur, trópicos y corrientes tibias, tonos de piel tostada y fortunas tornadas en miserias tan inhumanas como desproporcionadas llegaron a ser aquellas.
Puntos cardinales, que describen la geografía y el funcionamiento de un mundo o incluso de una ciudad, como Washington, DC. NW, SW, NE, SE -Noroeste, Suroeste, Noreste, Sureste-. Cuatro cuadrantes perfectamente definidos sobre un territorio de cien millas cuadradas con forma de diamante que reflejan hacia qué dirección se orienta esta urbe de 600,000 habitantes donde tres de cada cuatro personas son afro-americanos.
Uno de cuatro, el North West (NW), el cuadrante de los blancos, políticos, embajadores, trabajadores federales, estudiantes, consultores y ejecutivos de traje y corbata. “La ciudad de las Distancias Magníficas”, como le llamó Dickens, el territorio de las más famosas imágenes y monumentos, con los que la mayor parte del mundo asocia a esta ciudad y a su inquilino más famoso (el habitante de turno de la Casa Blanca). Downtown, Federal Triangle, Embassy Row, Dupont Circle, Foggy Bottom o Georgetown.
Tres de cuatro, la otra ciudad. South West (SW), North East (NE) y South East (SE), los cuadrantes que no se suelen incluir en las visitas guiadas, aunque sí en las guías de viajes. Barrios con una propia dinámica interna, de cuando en cuando recordados en las políticas locales, mayoritariamente afro-americanos y actualmente receptores de latinos, asiáticos y africanos, los nuevos pobladores de este país, eternamente destino final de los flujos migratorios. “Sitios donde no se debe ir”, barrios marginados, desestructurados, que en la dinámica diaria suelen traspasar tímidamente las fronteras hacia el NW, en forma de trabajadores de bajo perfil, camareros, dependientes, taxistas, conductores, jardineros, limpiadores y homeless, que a modo de testimonio se hacen presentes en “el otro cuadrante”, el afortunado, que de otro modo podría, tal vez, llegar a vivir de espaldas a esa realidad, en su fantasmagórica condición de ciudad artificial que ya describió Dickens (otra vez) en sus comienzos, “Avenidas que conducen a ninguna parte, calles de distancia interminable que sólo quieren casas, carreteras y habitantes; edificios públicos que no necesitan otra cosa que público”.
25%-75%, un fiel retrato del mundo en el corazón mismo del sueño americano –no podría ser de otra forma en la Roma del siglo XXI-. Cuarto Mundo, suele llamarse, pobreza dentro de la riqueza, haciendo cuadrar perfectamente la ecuación que rige este sistema –se dice que el menos malo- en el que no es posible generar desarrollo ilimitado sin cercenar las posibilidades de los más desfavorecidos.
Puntos cardinales, referencia y modelo hacia las que se van trazando análisis y programas, banderas y fronteras, asentamientos y migraciones que pretenden la estabilización o el cambio mientras, alternativamente, se levantan voces que, a modo de canon, hablan unas veces de muros y ortodoxias y en otras de puentes y mestizaje.
Washington, DC, el Sur del Norte.
Puntos cardinales, que describen la geografía y el funcionamiento de un mundo o incluso de una ciudad, como Washington, DC. NW, SW, NE, SE -Noroeste, Suroeste, Noreste, Sureste-. Cuatro cuadrantes perfectamente definidos sobre un territorio de cien millas cuadradas con forma de diamante que reflejan hacia qué dirección se orienta esta urbe de 600,000 habitantes donde tres de cada cuatro personas son afro-americanos.
Uno de cuatro, el North West (NW), el cuadrante de los blancos, políticos, embajadores, trabajadores federales, estudiantes, consultores y ejecutivos de traje y corbata. “La ciudad de las Distancias Magníficas”, como le llamó Dickens, el territorio de las más famosas imágenes y monumentos, con los que la mayor parte del mundo asocia a esta ciudad y a su inquilino más famoso (el habitante de turno de la Casa Blanca). Downtown, Federal Triangle, Embassy Row, Dupont Circle, Foggy Bottom o Georgetown.
Tres de cuatro, la otra ciudad. South West (SW), North East (NE) y South East (SE), los cuadrantes que no se suelen incluir en las visitas guiadas, aunque sí en las guías de viajes. Barrios con una propia dinámica interna, de cuando en cuando recordados en las políticas locales, mayoritariamente afro-americanos y actualmente receptores de latinos, asiáticos y africanos, los nuevos pobladores de este país, eternamente destino final de los flujos migratorios. “Sitios donde no se debe ir”, barrios marginados, desestructurados, que en la dinámica diaria suelen traspasar tímidamente las fronteras hacia el NW, en forma de trabajadores de bajo perfil, camareros, dependientes, taxistas, conductores, jardineros, limpiadores y homeless, que a modo de testimonio se hacen presentes en “el otro cuadrante”, el afortunado, que de otro modo podría, tal vez, llegar a vivir de espaldas a esa realidad, en su fantasmagórica condición de ciudad artificial que ya describió Dickens (otra vez) en sus comienzos, “Avenidas que conducen a ninguna parte, calles de distancia interminable que sólo quieren casas, carreteras y habitantes; edificios públicos que no necesitan otra cosa que público”.
25%-75%, un fiel retrato del mundo en el corazón mismo del sueño americano –no podría ser de otra forma en la Roma del siglo XXI-. Cuarto Mundo, suele llamarse, pobreza dentro de la riqueza, haciendo cuadrar perfectamente la ecuación que rige este sistema –se dice que el menos malo- en el que no es posible generar desarrollo ilimitado sin cercenar las posibilidades de los más desfavorecidos.
Puntos cardinales, referencia y modelo hacia las que se van trazando análisis y programas, banderas y fronteras, asentamientos y migraciones que pretenden la estabilización o el cambio mientras, alternativamente, se levantan voces que, a modo de canon, hablan unas veces de muros y ortodoxias y en otras de puentes y mestizaje.
Washington, DC, el Sur del Norte.
Comentario:
Veo que los puntos cardinales han hecho huella en tu ubicacion geografica en esa "tierna" ciudad capital del "imperio",pero lo que me llama la atencion es tu veraz descripcion de las condiciones de vida del hombre normal, corriente y trabajador de ese pais.
Te puedo comentar, alli el año 1968 al 1971, epoca en que trabajaba como Ingeniero de maquinas a bordo de los buques de la Flota Gran Colombiana, tuve oportunidades de conversar con jovenes de esa nacion, creo que lo que ves ahora ,es lo mismo que yo note en esa epoca, una pobreza, cultural,moral de casi un 90% de la poblacion,hay sectores que son completamente ignorantes ,pero, no porque ellos asi lo deseen ,sino porque esa es una buena forma de mantener el dominio de los grandes sectores dominantes ,quienes no dan oportunidad a los "pobres".
Te puedo comentar, alli el año 1968 al 1971, epoca en que trabajaba como Ingeniero de maquinas a bordo de los buques de la Flota Gran Colombiana, tuve oportunidades de conversar con jovenes de esa nacion, creo que lo que ves ahora ,es lo mismo que yo note en esa epoca, una pobreza, cultural,moral de casi un 90% de la poblacion,hay sectores que son completamente ignorantes ,pero, no porque ellos asi lo deseen ,sino porque esa es una buena forma de mantener el dominio de los grandes sectores dominantes ,quienes no dan oportunidad a los "pobres".






