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Aventuras y desventuras de B.Nuez
Historias gamberras de el Forrest Gamp español, el penúltimo freaky (lee de arriba abajo)
Acerca de
Soy un chaval sencillo, tranquilo, wild-minded orientated, y que espera tus comentarios. Te invito cortesmente, a leer mis escritos, y a visitar mis enlaces. AVISO: La fecha que aparece bajo los relatos, no se corresponde con la fecha real de publicación de los mismos. Saludos.
Sindicación
 
BARTOLOMEO NUEZ EN: DÍA DE RESACA

Bartolomeo se levantó sudoroso y con la boca pastosa, con terrible jaqueca. Había soñado en marrón, pero no recordaba el qué. Como cada día, se acercó al perchero, y inspeccionó los calzoncillos que se había puesto el día anterior. Sí, Bartolomeo duerme desnudo, y cada día, nada más levantarse, estudia detenida, minuciosamente, su muda. Es lo primero que hace nada más levantarse, y no puede ni quiere dejar de hacerlo.

Este día en la vida de Bartolomeo Nuez, volvió a empezar como todos los anteriores de que tuviera memoria, y se dirigió al perchero, cogió con ambas manos sus calzoncillos amplios, sueltos, de tela raída, de color crema, para atisbar en ellos cualquier posible resto de suciedad del día anterior, de forma que decidiese conveniente, o bien volver a ponérselos, o bien tirarlos a la cesta de la ropa sucia, y coger unos recién limpios.

Para ello, cogió sus gafas de 3 aumentos, acercó con cuidado los calzoncillos a la luz, y los miró con pródigo detenimiento. Primero la parte delantera, donde no observaba humedades ni polución alguna, luego la trasera o cula, donde no encontró palomino o cualquier resto de sustancia marrón. Por lo tanto, y visto lo no visto, decidió volver a usar sus calzoncillos. Se dispuso a ponérselos, pero le distrajo la agitación del ajetreo diario que observaba en la calle. La gente se movía rauda, en un ir y venir continuo y acelerado, sin descanso, sin pausa posible. Pasado un rato, volvió su atención a sus calzoncillos, y pensó que quizás no fuesen unos calzoncillos a la moda de ahora, pues no eran ajustados, ni de diseño moderno, aunque eran, quizás por eso mismo, cómodos. Pensó en que las personas pueden dividirse y clasificarse, un poco arbitrariamente, según la ropa interior que llevasen, que diría mucho no sólo sobre el carácter de sus dueños, sino también sobre sus hábitos de vida. Quizás por eso, pensó, los calzoncillos los llevamos por dentro, y sólo los mostramos a determinadas personas, en determinados momentos.

En ese mismo instante, se vio reflejado en sus calzoncillos, y pensó que sus calzoncillos eran él mismo, una persona cómoda, fácil, despreocupada, y un poco raída, pero eso sí, pensó con orgullo:limpia, sin impurezas ni excrecencias. Volvió a asomarse a la calle, y contempló, un poco atónito, que el sol había ya casi recorrido su arco completo alrededor del cielo. Así pues, Bartolomeo, decidió no ponerse sus calzoncillos, y dejarlos de nuevo en el perchero, y volvió de nuevo a acostarse, de nuevo desnudo. Se prometió acordarse mañana de que ayer (hoy) ya había inspeccionado sus calzoncillos, y como no se los había puesto, no tenía necesidad de perder el tiempo inspeccionándolos mañana de nuevo.

¡Pobre Bartolomeo, otro día perdido!

 
BARTOLOMEO NUEZ EN: YO TENÍA UN PERRO QUE HABLABA

Sí, yo tenía un perro que hablaba. Pero nunca decía nada, el gran cabrón. ¡Jodío perro! La de conversaciones que podríamos haber tenido, cuando lo pienso, ahora que ya se me murió, me pongo de los nervios. Es que claro, el perro era muy suyo, era muy suyo; y yo, infeliz de mí, no supe, no supe tratarlo.

Pues nada, el perro ya muriéndoseme, ya to viejo, to desleío, una muerte lenta, muy sufría, de acongojarse mucho. Y yo claro, preocupado, mal. Y en estas que el perro empeora, y yo to desesperao, ¡qué se me muere! ¡qué se me muere! Ay, ay, ¿qué te pasa?, dime, ¿qué te pasa? Y él, "coño que me muero, ¿no lo ves?"

¡Imaginaos la sorpresa! El puto perro hablando, y hablando bien además, con un ligero acento andaluz. Y le digo, "¡ostia puta, tú hablas! ¿Por qué nunca me habías dicho nada?" Y él, to tranquilo, "porque nunca me habías preguntado".

Jejeje, ¡que gran cabrón! Ay, todavía lo echo de menos. Lo que es la falta de comunicación, ¡de verdad! Pero eso no es lo peor. Lo peor fue lo que pasó después, antes de morirse el perro, lo que me dijo. El muy serio, muy tranquilo, ya doliente, pero sereno, un perro muy viajao ya, imaginaos, me dice: "Chaval, te conozco de toda la vida, y tengo que decirte, aunque te duela, ¡que eres tonto!"

Joder, me quedé flipao, pa decir verdades, ya podía haberse quedado callao, ¡jodío perro!

 
BARTOLOMEO NUEZ EN: LOCA ACADEMIA DE POLICIA I
Mamá, ¡que me voy! No te preocupes, tardaré en volver.

- Sí, hijo, lo que tu digas. ¡Dios mío! ¡Qué cruz de hijo!...

Interior comisaría de policía de Valdecantos, atiende sargento Ramírez. Entra Bartolomeo.

- Buenas, Sr. Comisario, que venía para la solicitud de plaza de acceso al cuerpo, los exámenes y todo eso, ya sabe.

- Oiga señor, usted se va a la puta mierda, ¿me entiende, imbécil?

- ¿Qué? Habrase visto, el sirvenguenza éste, ¿quién le ha faltado a usted, Sr. Mamarracho?

- Mira, ¡imbécil!, se me va usted a la puta calle, y que no vuelva a verle en mi vida. Punto.

- De acuerdo, de acuerdo, no se levante,..., deje, deje, si ya me iba. Uf, ¡cómo se ha puesto! ¿Será posible? ¡Ya me voy! ¡Que ya me voy!...

Exterior comisaría de policía de Valdecantos. Bartolomeo, caminando.

- Uf, si ya me lo decía mi madre, ¡no debí haberme puesto esta camiseta de GORA E.T.A. que me regalaron mis primos del País Vasco, para la entrevista de trabajo! ¡Nunca volveré a llevarle la contraria a mi madre!

Interior casa familia Nuez, noche.

- ¡Mamá! Caliéntate una latita fabada, que tengo hambre.

- Pero, hijo, que luego te dan gases, y no duermes.

- ¡Mamá!, ¡que siempre estás con lo mismo! ¡Vengan esas fabes!

Habitación Bartolomeo Nuez, más tarde.

- PFFFFFFFFF, ¡Joder!......, PFFFFFFFFFFFF, PFFFFFFFFFFF, ¡Joder!....., PFFFFFFFFFFFFF, PFFFFFFFFFFFF,....

 
BARTOLOMEO NUEZ EN: CIRCUNCISO Y MARTIR.
- ¡Mamá, mamá! ¡Mira! (Sacándose la polla) ¡Mira lo que tengo!, ¡unos chicos del colegio de natación me han dicho que tengo firmosis o algo así, y que me tienen que operar! ¿Es verdad, mami?

- Uy, hijo, que hay visitas, ¡guárdate eso! Luego hablamos, ¡vete a tu cuarto! Disculpen al niño, ya saben, ¡la edad!

Más tarde, cuarto de Bartolomeo.

- Pues sí, hijo, lo he comentado con mis amigas, ejem, y te tienen que operar, pero no te preocupes, ¡no te va a doler!

Quirófano, Hospital San Paz de Dios. Bartolomeo Nuez, tumbado, doctor y enfermeras a su alrededor.

- Muy tranquilo te veo, chaval. Esto te va a doler un poquito.

- ¿Qué? Aaaaaaaaaaaay, ¿pero qué hace, subnormal? ¡Qué me está, aaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyy, que me está, aaaaaaaaaaahh, que me está pinchando en la punta de la polla! Aaaaaaaaahhh, buaaaaaaaaa, ¡qué daño! ¡Buaaaa, ah, ah, ayyyyy!

- Tranquilo, tranquilo. ¡uf!

Más tarde, sala de espera hospital, Bartolomeo y su madre.

- Mamá, ¡que daño! ¡Me dijiste que no me iba a pasar nada! ¡Mamá! ¿Por qué?

- Verás, hijo, era por tu bien. Así, cuando tengas novia, podrás tener relaciones con ella...

- Pero mamá, ¡si yo sólo te quiero a ti! ¿Qué novias?

- Pero hijo, que ya tienes 30 años, además, cuando haces tus cosas, en quién piensas, ¿en mí? No, ¿verdad?

- No, mamá, ¡qué cosas tienes! Pienso en la vecina de enfrente, la tetona, y en las chicas de las clases, y... Pero, mami, el pellejo me servía para guardar el liquidito blanco, y luego lo tiraba a la cisterna, ¡ahora te voy a manchar las cortinas!

- Ay, hijo, ¡no digas esas cosas, que hay gente! Discúlpenle, será la anestesia.... Venga, vámonos a casa, que te dolerá un poquito cuando se te pase la anestesia, los puntos y todo eso,....

- ¿Qué? No, ¡mamá!...¿porqueeeeeeee?


 
BARTOLOMEO NUEZ EN: VIVITO Y COLEANDO
Interior bar de copas.

- Oye, chaval, ¿y a ti por qué te llaman "Bar, tó lo meo"? Je, je, je (Risas).

- ¡Ostias! ¡Otro gracioso! Vas a ver tú, estate quietecito.

- Oye, imbécil, ¿qué haces? ¡Para, para! ¡Te he dicho que te pares! Métete eso, ¿qué haces? ¡qué me salpicas, imbécil! ¡Mis zapatos, mis pantalones!, ¡aaaaaaaaarg! ¡Subnormal, púdrete en tu bar, imbécil! ¡Te den por culo!

- Adiós, chavaaal. (Silencio, Bartolomeo vuelve a sentarse) ¡Bien!, ¿alguien tiene alguna otra preguntita sobre mi nombre? (Silencio sepulcral) ¡Así me gusta! ¡Me lo puso mi madre! ¿Entendido? Y es todo junto, Bartolomeo, ¿entendido? Decírselo a ese imbécil-gracioso. (Silencio) O.K. ¡Mozo, otro bourbon, que ya he vaciado el depósito... ¡Jodío imbécil! ¡Me lo puso mi madre, imbécil!...


 
BARTOLOMEO NUEZ EN: MADRE SOLO HAY UNA.
Bartolomeo Nuez, llegando a casa.

- ¡Mamá! ¡Mamá! ¿Estás en casa?

- Sí, hijo mío, dime, ¿qué te pasa, que estás tan alterado?

- Verás, mamá, he estado hablando con un amigo, y...

- ¿Amigo? Tú no tienes amigos, hijo. ¿No habrás estado hablando con desconocidos, verdad?

- ¡Mamá! ¡Que ya tengo 30 años! ¡Qué cosas tienes! Es un chico de las clases,..., y le he contado lo que hacemos, nuestro secreto, y se ha extrañado mucho, y se ha reído de mí, dice que eso son cosas de novios y novias. Yo mamá, no sé qué pensar...

- Pero hijo, te dije que nunca contases nuestro secreto. Yo nunca se lo cuento a mis amigas, y tú tampoco deberías contarlo. La gente es mala, Bartolomeo, y no entiende, piensan cosas malas, cosas que no son.

- Pero mamá, yo, no sé...

- Verás hijo, tú y yo no hacemos nada malo, tú no eres malo, ¿verdad?

- No, mamá.

- ¿Y yo soy mala, hijo?

- No, madre, claro que no.

- Pues entonces, hijo. La gente, alguna gente, si es mala, y por eso no lo entienden, no entienden que tú y yo nos queramos tanto, hijo. ¿A ti te gusta lo que hacemos, verdad? Te tranquiliza, ¿no es cierto?

- Sí, mamá.

- A mí también, hijo. Tú y yo nos queremos, y nos demostramos nuestro cariño así, ya sabes, de vez en cuando, a los 2 nos gusta, a ti te tranquiliza, no hay nada malo en ello, hijo.

- Sí, mamá.

- Venga, hijo, que ya es casi hora de acostarse. No hagas caso de tonterías. Voy calentando la leche con azúcar para untarme los pechos, y te espero en mi cuarto. ¿De acuerdo, Bartolomeo?

- Sí, mamá.

Más tarde, cuarto de la madre, entra Bartolomeo.

- Ven, hijo, acércate. Así, así. Ven, coge mis pechos, bebe de mí, ¡mama!, ¡pero mírame a los ojos! Deja, deja, que te acaricie la cabeza, así, así, ¡cómo siempre, hijo! Yo, te quiero tanto,..., mucho, mucho, mucho...

- Y yo a ti, mamá, mucho, mucho.

Noche, cuarto de Bartolomeo. Bartolomeo acostado.

- Ay, mi madre, ¡cuánto la quiero! ¡No sé que haré, cuando ella no esté!

Cuarto de la madre, misma hora. Madre acostada.

- Ay, mi hijo, ¡cuánto le quiero! ¿Qué será de él cuando yo ya no esté!

Música: "Too much love will kill you" by Brian May.


 
INTERRUPCION POETICA (no sólo de Nuez vive el hombre)

¡DIOS MIO!

Creo en Dios,
creador del Vesubio y de Pompeya,
inventor del culo y de las tetas,
Padre de todos sus hijos,
e hijo de los que le rezan en el púlpito.

Creo en Jesucristo,
un tipo muy listo,
creo en David Coperfield,
y en todas la Magias,
y en las ilusiones ópticas,
y en la ingenuidad de la gente,
que quieren creer,
que te compran lo que vendes.

Creo en la virgen María,
y en la virgen Ana,
y en todas las mujeres limpias,
inmaculadas,
que nunca tuvieron sexo,
que nunca fueron penetradas.

Creo en un señor con bigote,
y con tubo de ensayo,
y guantes en las manos,
que te hace un hijo,
sin romperte el himen,
para que luego otra cabeza más grande,
salga por delante,
y te haga,
por fin, sangre.

Creo en Judas,
y en los 12 apóstoles,
y en irme de cena,
y en multiplicar con peces.

Creo en las necesidades de la gente,
en que necesiten no estar solos,
y rezar y hablar con alguien,
que les haga compañía,
o que vayan a la Iglesia,
a reunirse con otra gente,
a escuchar que hay otra vida,
más sana, más plena, más alegre.

Creo en pueblos oprimidos,
que buscan redentores,
que inventan mitos propios,
que luchen contra la opresión extranjera,
creo en vencer dichas batallas,
sin derramar sangre,
pues ellos tenían las armas,
y Jesús el don de la palabra,
y el pueblo de su parte.

Creo en hacer lo que me gusta,
en buscar en ti mi musa,
en desear verte desnuda,
en prometerte el cielo y la tierra,
en olvidarme de que existe el infierno,
y en buscar mi destino en tus ojos.

Creo en las bellotas,
en los pimientos morrones,
en las gaviotas negras,
en las personas sucias,
en los abrigos de peces,
¿en las sandalias de peines?

Pues vale.

 
BARTOLOMEO NUEZ EN: ¡Por fin SEXO!
Bartolomeo y Juan.

- ¡Qué fiesta, Juan! ¡Es genial! ¡Hip! ¿Dónde están las mujeres? Mira, ahí se acerca Baldomero. ¡Baldomero! ¡Baldomero! ¿Viene ese bourbon?

- Mira, chaval, primero, no me llamo Baldomero, y segundo, soy el anfitrión de esta fiesta, ¡que te den por culo!...

- ¿Qué ha dicho de un anfiteatro? ¿Es de Mérida, o qué? A ese no lo vuelvas a contratar, ¿eh, Juan? ¡Hip!

- Lo que tú digas, chaval. ¿Por cierto, cómo te llamas? Bah, es igual, no hace falta que me respondas. Respóndeme a esto, ¿quieres que te pete el culo, guapito?

- ¿Qué? (Eso no lo he entendido)... Sí, claro, lo que tu digas, somos amigos, ¿no? Lo que sea, ¡Hip! Hay confianza.

- Ok, vente conmigo al cuarto, ¡verás que sorpresa!

Bartolomeo y Juan. Entran en un cuarto con cama de matrimonio, gran espejo frontal, e iluminación indirecta.

- ¡Guau! ¡Venga esa sorpresa!

- Sí, sí, ¡desnudémonos!

- Ok, ok. ¡Ostias, tío, ya estás empalmao! ¡Hip!

- Ven aquí, ¡túmbate! No así, no. Así. Sacando el culito. Así.

- Oye, tío, se te ha perdido un euro en la almohada, ¿o qué? ¿Qué estamos buscando? Jajaja. ¿Cuándo entran las mujeres? Aaaaaaaaaaaah, ¡qué daño! ¡Hip! ¿Qué haces? ¡Qué me estás follando el culo! Ah, ah... ¡Que no soy una mujer!, ¿estás borracho? Ah, ah, ¡que gusto! Ah, ah. ¡Me estás follando como a una mujer! Ah, ah, ¡que bueno! Así, así, mastúrbame, ah, ah. ¡Me estás follando como a una mujer! Jajaja. Ah, ah,... Jajaja, ¡cuando se lo cuente a mi madre, no se lo va a creer! ¡Como a una mujer! ¡Qué bueno! Jajaja Sigue, sigue, ah, ah, ah,.. Jajaja,

- Oye, ¿estás tonto o que? ¿De qué te ríes?

- Nada, nada, Jajaja, tu sigue, sigue, ¡que bueno! Ah, ah, ¡como a una mujer! ¡Hip! Ah, ah...


 
BARTOLOMEO NUEZ EN: VISITANDO AL DOCTOR
Consulta del Doctor Liendres, Bartolomeo con el Doctor.

- Verá Sr. Doctor Liendres, que vengo por lo que le comenté, por el dolor de ano, ya le habrá contado mi madre, ¿no?

- Sí, hijo, sí, procede...

- ¿Qué?

- Nada, que me vayas contando que te pasa, y te me vas desnudando y me pones el culo en pompa, ya sabes...

- Sí, sí. Pues verá Sr. Doctor Liendres, como le habrá dicho mi madre, yo soy un gran aficionado al sexo anal, y a otras cosas que no vienen al caso, ya sabe, drogas, alcohol, rock radical, lactancia, etc... Volviendo al sexo anal, de un tiempo a esta parte, noto que me duele mucho, sobretodo cuando me penetran, ¿usted cree que habrá alguna relación, Doctor, entre ser penetrado analmente, y el dolor en el ano?

- ¡A ver, a ver! Relájese, abra más la puerta de atrás, así, así. Verá, voy a tener que penetrarle, para observar los síntomas, relájese, deje, deje que le coja la polla...

- ¡Pero Doctor!... Bueno, bueno, Ah, ay, ah, ay, ah, ay...

5 minutos más tarde, mismo sitio, mismos personajes.

- Verás hijo, después de examinarte, tengo que concluir que tus dolores son debidos a unas hemorroides severas, únicas en su especie, y de difícil tratamiento. Lo mejor será que te recete una cremita, para que te untes con cuidado, después de lavarte,...

- Pero Doctor, no entiendo, ¿y el sexo anal? Yo noto que el dolor es mucho mayor cuando me petan, ¿se dice así?, y que después también tengo el ano más escocido. ¿No debería dejarlo?

- No, hijo, verás, eso es una coincidencia, simplemente. Son unos accesos periódicos que te dan, de dolor, que casualmente coinciden con las penetraciones, pero que seguirían existiendo igualmente si no existiesen éstas, ¿me explico? Puedes seguir practicando el sexo. ¡Es más, debes! Me ha dicho tu madre que te tranquiliza mucho, ¿no es cierto?

- Sí, Doctor, sí, lo que usted diga, muchas gracias, le haré caso, ¿cuánto le debo?

- Nada hijo, nada, espera no te vayas todavía, déjame que te haga otra vez la prueba, para confirmar el diagnóstico,....

- ¡Jo! ¡Qué profesional, Sr. Doctor!...

- Sí, jejeje, ¡y no soy el único! Jejejeje..., Ah, ah, ah...

Más tarde. Consulta del Doctor Liendres, hablando por teléfono con la madre de Bartolomeo.

- Muchas gracias, Doctor, por atender a mi hijo, y por contarle lo que teníamos pactado, ¿usted cree que se lo ha creído?

- Sí, señora, enteramente. Debo, no obstante, advertirle que su hijo tiene que hacer reposo de vez en cuando, y que no olvide untarse la crema que le receté, que le dije que era para las hemorroides, ¡que tiene todo el culo escocío! Ah, y que use vaselina, ¡por el amor de Dios!

- Gracias Doctor. Gracias por entenderme. Ya le diré que se lo tome con más calma más adelante, Doctor, pero ahora mismo, en mi situación, y tras la muerte de mi difunto, nos hace falta el dinero, y Juan está consiguiendo cada vez más clientes. ¡Pobrecillo hijo mío, si supiese que cobramos por sus servicios! ¡El no lo entendería! ¡Es tan noble! Pero ya le digo, la clientela va en aumento y...

- Bien señora, si la entiendo, es carne de primerísima calidad, ¡que me va usted a contar!... ¡Claro, tantos años en conserva! Ya me pasaré yo también para verle, ¡a ver si me hace algún descuento! Adiós señora, adiós.

 
PEOSÍAS (sorry)
El ayer

Era de noche,
era verano,
nos cogimos de la mano.

No me acuerdo de más,
era joven,
pero lloro al recordarlo.


Dolor

Estabas desnuda,
con otro;
quise morirme,
al entrar en mi cuarto.

Pero sigo vivo,
a pesar de todo;
esto es lo que queda,
después del naufragio:
sólo un cuerpo.


Una pregunta. Requerimiento

¿Conoces aquel lugar,
donde la realidad se convierte en deseo,
donde terminan los sueños,
y comienzan los cuerpos?


Una pregunta. Un sentimiento

¿Nunca has bailado desnuda,
a la luz de la luna,
sobre un parquet de terciopelo,
con la melena al viento,
soñando que vives,
en otro Universo,
soñando que vives,
en un mundo,
más bello,
más justo,
más bueno?


Sin título

Meé contra el viento,
eructé en un banquete,
reí en un entierro.

Ahora estoy solo,
y sucio,
y viejo.


Brevata

La necedad, es la falta de afirmación, en la neceSIdad

 
BARTOLOMEO NUEZ EN: "GALLETITA"
Bartolomeo Nuez, nervioso, compungido, entra llorando y gritando a su casa.

- ¡Mamá! ¡Mamá! ¡Lucía y yo hemos roto! ¡Me ha dejado! ¡Mamá, yo la quiero tanto...!

- ¡Hijo! ¡Hijo! ¡Tranquilo, hijo! ¿Qué dices?

- ¡Qué Lucía me ha dejado madre!

- ¿Qué? (No pudiendo disimular su alegría) Je, je, je,... ¡Hijo! Siempre te he dicho que Lucía no te merecía, que esa guarra no era mujer suficiente para ti...

- ¡Pero madre! No vuelva otra vez con lo mismo. Yo era feliz con ella. Es una buena chica. ¡No entiendo porqué me ha dejado! Ha sido por llamarla "galletita", madre. ¡Por llamarla galletita!

- ¿Qué? Pero si siempre la llamabas así, cariño, y a ella le gustaba. No entiendo nada, hijo.

- Es que ella quería saber porqué la llamaba siempre "galletita", mi galletita, o a veces "bizcochito", y me lo preguntó, madre, y yo le respondí, y ella me dejó, madre.

- Pero... ¿Por qué la llamabas "galletita"? Dime, no entiendo que puede haber de malo en ello, ¡hijo!

- Madre, ¿qué cosas tiene? ¿Por qué va a ser? La llamaba galletita, porque, y así se lo dije: "Porque me dejaba mojarla con mi leche".

- ¿Qué?...

Madre sorprendida, confusa, no sabiendo qué decir, abrazando a su hijo, contenta.

 
BARTOLOMEO NUEZ EN: CAMPO DE GOLFOS
(autor invitado: palomanegra)

Las siete de la tarde. Bartolomeo Nuez termina sus ultimo hoyo con un impecable golpe y guarda sus palos de golf. Se dirige al bar del Club...

-Pero donde se habra metido este Juan? Mira que le dije que a las siete..ya parece que no viene...ay, Mama me mata, hoy que teniamos strip bridge!

Nervioso, Bartolomeo toma una decision: volver en bus. Guarda sus palos en la bolsa. Guarda sus pelotas en el bolsillo y se pone a esperar en la parada

Ya viene el bus..se sube.....

-Ay ay que dificil con tantas cosas. Me permite señora?

Se sienta al lado de una vieja. La vieja se percata del paquete de Bartolomeo

La vieja mira

Bartolomeo mira a la vieja

La vieja mira

Bartolomeo mira a la vieja y dice:

- Son pelotas de golf, señora

- Ahh..y duelen tanto como las piedras en el riñon o son mas llevaderas, bonico?


 
BARTOLOMEO NUEZ EN: EL CINE
(autor invitado: monikako)

-- Domingo, 22.00. Bartolomeo Nuez está aburrido en su casa, y decide a ir al cine con su querida madre. Enfundado con sus mejores galas, osease él con chandal y zapatos, ella con falda de pana verde y camisa con encajes cogen el autobus y ...

-- BUenas noches, señor taquillero, quería una entrada "enumerada" para la película...mmmm ¿cuál me aconseja?? Es que entre tantas que hay no me decido. La última vez que fuimos al cine fui a ver ET, y desde entonces mi madre no para de levantar el dedo índice y metérmelo en el culo.

-- Calla Bartolomeo, no entretengas a este señor.... (su madre mira al taquillero y le hace un gesto lujurioso con la lengua).

-- Bueno, pues le aconsejo la de la sala 3, se llama "Mujeres lascivas friendo un huevo frito". Hay una escena de una tía montándoselo con un pato, con una puesta en escena y una fotografía muy lograda.

-- Buen título, sí señor, debe ser una buena película. Confío en su buen gusto señor taquillero. (Bartolomeo entra en la sala, atiborrado de palomitas y se sienta en su butaca feliz de contemplar una película en pantalla grande después de tantos años). Y se admira de ver a algunas personas, hombres y mujeres llevando en brazos algunos patos. Cua Cua Cua

-- Mira mamá, la gente entra con patos a ver la película.

--- Calla hijo. ¿No ves que son los críticos que luego escriben para los periódicos? Tendrán que comprobar si la película es buena o no. Tú déjales, que esa es gente muy culta y saben lo que hacen.

-- Es verdad, mamá, cuánto sabes.

Bartolemeo y su madre entran, y tanteando en la oscuridad logran llegar a sus butacas. Algunos CUA CUA CUA se oyen en la sala.

CUA CUA

A los 10 minutos de comenzar la película, un señor gordo se le sienta al lado. Y en el silencio y en la oscuriodad le empieza a meter mano a Bartolomeo.

--- Mamá, mamá, un señor me está metiendo mano

-- Tranquilo hijo, tú ignórale, pero eso sí, mírale las uñas, que tenga las manos limpias a ver si te pega algo.

CUA CUA CUA CUA

Bartolomeo nota como la mano acaricia su cabeza... su pecho... le va desabrochando la camisa a cuadros que lleva y poco a poco va bajando hacia la entrepierna de Bartolomeo.Y éste le dice:

-- (entre susurros) Oiga! qué hace usted!

-- Calla tontorrón, que te va gustar. (El hombre pasa su mano por la bragueta de Bartolomeo y comienza a juguetear con su miembro). (El chandal era con bragueta incorporada, maravillas de la técnica )

CUA CUA CUA CUA CUA CUA

-- "Bueno, vale, juegue usted, pero no haga usted mucho ruido que me pierdo la película!" Y Bartolomeo sigue comiendo sus palomitas y tragando cocacola, siguiendo ensimismado la trama de la misma. Algunos patos corretean por la sala, pero bartolomeo no le da importancia.

---"Pobre señor, con lo bonita que está siendo la película" piensa Bartolomeo.

CUA CUA CUA CUA CUA CUA CUA CUA

-- Al rato, una mujer que está detrás de Bartolomeo comienza a lamerle la oreja derecha. Todo ello en la oscuridad, lógicamente.

-- UMMMM, qué guapo eres majo.... vente conmigo aqui atrás....quiero que tú seas mi pato particular.....

-- Bartolomeo se vuelve: (entre susurros) ¡pero señora! que no puedo ver la película. La madre de Bartolomeo se levanta y se pone detrás de él, junto a la señora y comienza a lamerle el clítorix a la susodicha. Bartolomeo no cabe en sí de gozo por poder ver así la película tranquilo. 15 minutos más tarde, el señor le dice:

--- Oye, guapo, bájate los pantalones....

CUA CUA CUA CUA CUA CUA CUA CUA CUA CUA CUA

--- " Vale, señor, espere un momentito....mi madre siempre me ha dicho que he de ser muy obediente". Y Bartolomeo se despoja del chandal y lo deja en el asiento que había dejado libre su madre. Y el señor tira palomitas al suelo, y al agacharse a recogerlas empieza a succionar el miembro de Bartolomeo con una pasión desenfrenada.

Y en el fondo de la sala se oyen miles de CUA CUA CUA CUA CUA CUA CUA CUACUA CUA CUA CUACUA CUA CUA CUACUA CUA CUA CUACUA CUA CUA CUA.

--- ¡ JOder! Así es imposible oír los diálogos ! Bartolomeo, enfadado, se levanta y se va. Y del fondo de la sala la voz de su madre suena atronadora:

--- Bartolomeoooo!! No te vayas!! que ese señor es Pedro Almodóvar !!!!! Pedroooooooooo

CUA CUA CUACUA CUA CUACUA CUA CUACUA CUA CUACUA CUA CUA CUA CUA CUACUA CUA CUACUA CUA CUACUA CUA CUACUA CUA CUA CUA CUA CUACUA

 
BARTOLOMEO NUEZ EN: GALLETITA STRIKES BACK.
- Galletita (dominatrix): dime que me quieres, perro mío, dime que me quieres...

- Bartolomeo Nuez (amordazado, atado a la cama, asintiendo)

- Galletita (quitándole la venda de la boca, mordiéndole los labios): dime que siempre me querrás

- B. Nuez (llorando sangre): Fi, fiempre, cough, cough, fiempre te querré. Pero promete que me devolverás los piños y que me pagarás el dentista.

- Galletita: Tendrás que trabajar, perro, tendrás que trabajar.

- B. Nuez: ¡pero cariño! ¡Sabes que no puedo! Tengo el ano estrozao, y Madre y el médico dicen que me juego la vida si me sodomizan...

- Galletita: Ya pensaremos en algo, ya pensaremos en algo...

2 días después. B. Nuez todavía amoratado y sin dientes, pero feliz, viendo "Sabor a ti", abrazado a Galletita, en su piso okupado. Llaman a la puerta. Abre Galletita. Aparecen un par de negros, vistiendo mallas, y grandes como armarios.

- Clientes: Perdone, Sra. es aquí donde la chupan por 6 Euros.

- Galletita: adelante, adelante, pero no soy yo la que da el servicio...

Galletita presenta a los clientes a B. Nuez, que no entiende. Galletita le explica qué quieren de él. B. Nuez vomita hasta su primera papilla. Los negros se ríen, y Galletita también. B. Nuez trata de huir, pero está muy débil, empuja a Galletita, que aprieta el busca. Bartolomeo huye por las escaleras, pero en el piso inferior aparece Juan, que lo engancha, le zumba un par de hostias, y lo arrastra hasta su casa, donde le esperan Galletita y los negros. Entre todos le mean encima, luego le obligan a comérsela a los negros, que le eyaculan, vaciando sus testículos por primera vez desde que llegaron de Africa. Bartolomeo se desmaya.

Día siguiente. Galletita y Bartolomeo en la cama. El todavía inconsciente, ella masturbándose con un dildo descomunal. Bartolomeo despierta. Ella le acaricia, le susurra, él tarda en comprender.

- B. Nuez: ¿qué pasó anoche?

- Galletita: tienes una boca de oro, chaval, te has ganado tus 4 Euros.

- B. Nuez (vomitando otra vez): sí,..., ya recuerdo, ¿por qué? ¿por qué me tratas así? ¡Yo te quiero...!

- Galletita: pues por eso perro, porque me quieres, y además, además, jajaja, jajaja....

- B. Nuez (sorprendido): ¿qué? ¿qué?

- Galletita: porque te gusta, por que te gusta, jajaja, jajaja...

- B. Nuez (pensativo, sorprendido): ¿qué?... Jajaja, jajaja, tienes razón, te quiero, y tienes razón, me gusta, jajaja, jajaja

Bartolomeo y Galletita riendo juntos, y luego haciendo el amor. Cuando terminan, Galletita llama a Juan.

- Galletita: Juan, qué vayan subiendo los clientes, ¿cuántos tienes? ¿son todos negros?

- Juan: son unos 200, y están muy calientes, hay también algunos moros, muy bien dotados, muy muy bien dotados, jajaja.

- Galletita: ok, ok, este chico es una mina de oro. ¡Barto cariño, vete preparando, jajaja!

- B. Nuez: jajaja, sí, sí.... Pero, cariño, prométeme que me devolverás los dientes, ¡prométemelo!

- Galletita: claro que sí, ¡cariño! ¡Claro que sí! Pero luego, luego, que ahora es bueno para el negocio que estés sin dientes, ¡es bueno para el negocio!...

- B. Nuez: OK, ¡cuanto te quiero, Galletita, mi galletita!

- Galletita (en voz baja, inaudible): tú sigue llamándome galletita, capullo, sigue llamándome galletita, jajaja...

Música: "Confusion and pure understanding plus pure, pure love", by the Unknownables.

 
BARTOLOMEO NUEZ EN: "EL HIGO"

Bartolomeo Nuez, en el salón, sentado en el sofá, bostezando, viendo a Arguiñano preparando una ensalada de frutas, y leyendo el Kamasutra, hablando sólo.

- B. Nuez: ¡joder!, desde que Galletita dejó el sado-maso, nuestro sexo es cada vez más aburrido, y este libro es una puta guarrería, putos monigotes....

Bartolomeo tira el libro con todas sus fuerzas, golpeando el techo, y cayendo, como fruta madura, de nuevo a su cabeza, golpeándole con el filo en la cabeza.

- B. Nuez: ¡Ay! Puto libro... ¡qué daño! ¡Qué razón tenía Newton! ¡Todo lo que sube, baja, ya sean libros o manzanas, no falla, puta ley de la gravedad!

En ese momento Bartolomeo, ve a Arguiñano cantando una canción, manejando con soltura las frutas y verduras de su ensalada, mientras todavía se duele del bimbazo del Kamasutra en su cabeza. La asociación de ideas hace su efecto. Bartolomeo se ríe con las gracias de Arguiñano (en su opinión: un genio), y sonríe maliciosamente, y grita: "Eureka", y sale corriendo con destino a la frutería....

Más tarde, Bartolomeo de nuevo en casa, esperando impaciente la vuelta de Galletita, decide llamar a Juan.

- B. Nuez: ¡Juan, Juan! Soy yo, Barto...

- Juan: ¡Coño, Nuez! ¿Qué te cuentas, brother?

- B. Nuez: ¿Qué?... Nada, nada, que se me ha ocurrido otro chiste, antes, cuando casi me atropella un taxis, yendo a la frutería...

- Juan: ¿Otro?... Pues, cuenta, cuenta... Uf...

- B. Nuez: ¿Sabes por qué los taxis llevan letrero de libre y ocupado, y los coños no?

- Juan: ni idea, ni idea...

- B. Nuez: porque los taxis se llenan, jajaja, y los coños siempre admiten una nueva polla, jajaja...

- Juan: ¿Qué?... ¡Joder, qué bruto eres, qué bruto eres! Deberías abandonar la idea de hacerte humorista, Barto, en serio...

- B. Nuez (descojonándose): jajaja, ¡Cuñaooooo! ¡Cuñaoooooo!

- Juan: jejeje, ¡que loco estás tío! jejejej...

- B. Nuez: sí, jaja, espera, que me parece que viene Galletita, le tengo preparada una sorpresa, jajaja, una nueva postura sexual, que se me ocurrió leyendo el Kamasutra, y viendo a Arguiñano... ¡Deséame suerte! Bye, Juan.

- Juan: Bye, Barto, nos vemos, ¡suerte! jajaja....

Entra Galletita, Bartolomeo la asalta, ella se deja hacer, la va desnudando, la lleva al cuarto, se desnudan ambos, se acarician, se tumban, se besan apasionadamente... Bartolomeo, excitadísimo, jadeando, le dice que espere un momento, que le tiene preparada una sorpresa. Saca una venda negra de la mesilla de noche, y se la ata a ella en los ojos, y la tumba boca abajo, y le dice que espere. Bartolomeo, va corriendo a la cocina, coge una breva, y ya en el cuarto, la pone la breva en el culo a Galletita, que sigue con la venda puesta, tumbada boca abajo.

- B. Nuez: ¿Sabes lo que te digo?

- Galletita: ¿Qué?

- B. Nuez: ¡Que en el culo tienes un higo!...

Galletita se quita la venda, y se mira el culo, viendo el higo, sorprendida. Bartolomeo se descojona vivo, ella no entiende demasiado, pero se ríe también, por la extraña ocurrencia. Galletita coge el higo, le pega un bocado, y se lo introduce en la vagina. Bartolomeo, sorprendido...

- Galletita: ahora me la vas a tener que meter por la puerta de atrás, que tengo el coño ocupado, jajaja...

- B. Nuez: Sí, sí, ¡por fin! ¡Por fin te dejas! jajaja...

Ella se tumba elevando sus cuartos traseros, Bartolomeo, encantado, la penetra por detrás.

- B. Nuez (pensativo): no sabía que los higos por vía anal fuesen afrodisíacos, jajaja, gracias Arguinaño... Ah, ah, ah....