Lo efímero.
El beso extrañado, el abrazo esperado, sentir el olor de tus seres queridos, su voz pegando en el pecho, su aliento recorriendo tu vista, la piel que se une, la nariz fría, todo y más se unen en la lejanía.
Luego viene el reencuentro y lo efímero de éste.
Ahí nos damos cuenta que somos un pequeño trozo de sus vidas. Que sus prioridades cambian día a día y uno cada vez es relegado a otros planos cada vez más lejanos.
Así es, será y siempre fue la vida. Los sentimientos siempre nos traicionan contra la razón, contra la lógica.
Ley de la vida.
Los caminos solamente se unen en un pedacito corto y luego se abren hacia la imaginación de los destinos.
Por eso y por ellos damos nuestras vidas, tal cual darán la suya por sus hijos.
Pero llegado el momento, nadie puede parar al río.
Nadie tiene derecho sobre él.
Nadie.
Solo el río mismo buscará su cauce.
Lo efímero…
Lo efímero de la vida nos hace revivir y morir al mismo tiempo. Pero es ese morir alegre y sin arrepentimientos ni dolores.
Una mirada significa más que todas nuestras ansias y deseos.
Una mirada nos complace y debemos retenerla para disfrutarla, gozarla, vivirla.
Así es, será y no hay nada ni nadie que pueda cambiar la forma.
Y así nos vamos orondos, de frente alta, llenos de orgullos.
Tan solo por aquella mirada…
Tan solo por lo efímero de la vida: la esencia del momento.
De un golpe volvemos a nuestro sendero y hay que seguir adelante.
Sin perderlos de vista, nuestra vista, solamente nuestra vista
Luego viene el reencuentro y lo efímero de éste.
Ahí nos damos cuenta que somos un pequeño trozo de sus vidas. Que sus prioridades cambian día a día y uno cada vez es relegado a otros planos cada vez más lejanos.
Así es, será y siempre fue la vida. Los sentimientos siempre nos traicionan contra la razón, contra la lógica.
Ley de la vida.
Los caminos solamente se unen en un pedacito corto y luego se abren hacia la imaginación de los destinos.
Por eso y por ellos damos nuestras vidas, tal cual darán la suya por sus hijos.
Pero llegado el momento, nadie puede parar al río.
Nadie tiene derecho sobre él.
Nadie.
Solo el río mismo buscará su cauce.
Lo efímero…
Lo efímero de la vida nos hace revivir y morir al mismo tiempo. Pero es ese morir alegre y sin arrepentimientos ni dolores.
Una mirada significa más que todas nuestras ansias y deseos.
Una mirada nos complace y debemos retenerla para disfrutarla, gozarla, vivirla.
Así es, será y no hay nada ni nadie que pueda cambiar la forma.
Y así nos vamos orondos, de frente alta, llenos de orgullos.
Tan solo por aquella mirada…
Tan solo por lo efímero de la vida: la esencia del momento.
De un golpe volvemos a nuestro sendero y hay que seguir adelante.
Sin perderlos de vista, nuestra vista, solamente nuestra vista
Una vez, me contó el jardín:....
Sentado en el jardín
veo que el tiempo va
urge hacia atrás y adelante
veo mis manos sucias de barro
haciendo un pozo
Que sepulto a 14 años.
¡Dónde están!
donde el duraznero
donde el ibizco
donde la enredadera
el col, las plantas,
la abuela, el abuelo
el niño que fui
mi hermano, mis primos.
Las tardes de radio
de fútbol de domingo,
los malvones, las rosas,
la canilla vieja…
Pero de repente
miro mis zapatos
se vuelven sandalias
de cuero cortado
y trepo al ibizco
Y me grita largo
desde un banco un viejo
la dama con pizza
de delantal largo
me convida y dice:
es de la picante…
La moto de Carlos
parte en la bajada,
la pelota vuela
y el primo la ataja
mi hermano agachado
juega con camiones
que cargan la tierra
que hoy tapan las matas.
Las piedras enormes
son como montañas
y seguro abajo
salen cucarachas.
La verja redonda
me sirve de apoyo
para mirar alto
al bicho peludo
que lento recorre
el murito blanco
con hormigas largas…
De pronto despierto
y miro en mi pelo
la ceniza blanca.
No veo ya a nadie
pero están presentes
en cada pastito
que crece en la tierra
del camino que une
la entrada y la puerta
y me alegro tanto
de que todo cambie
pues disfruté tanto
y hay que seguir dando
pues en todos lados
aunque falte el Dover
el col, los duraznos
allí me sonríen
mis abuelos, mansos,
y creo que ellos
disfrutan mis cantos
que recién entienden
que nada es eterno
que todo va y cambia
y queda el recuerdo
de rejas pintadas
que se siente adentro
solo con el alma.
veo que el tiempo va
urge hacia atrás y adelante
veo mis manos sucias de barro
haciendo un pozo
Que sepulto a 14 años.
¡Dónde están!
donde el duraznero
donde el ibizco
donde la enredadera
el col, las plantas,
la abuela, el abuelo
el niño que fui
mi hermano, mis primos.
Las tardes de radio
de fútbol de domingo,
los malvones, las rosas,
la canilla vieja…
Pero de repente
miro mis zapatos
se vuelven sandalias
de cuero cortado
y trepo al ibizco
Y me grita largo
desde un banco un viejo
la dama con pizza
de delantal largo
me convida y dice:
es de la picante…
La moto de Carlos
parte en la bajada,
la pelota vuela
y el primo la ataja
mi hermano agachado
juega con camiones
que cargan la tierra
que hoy tapan las matas.
Las piedras enormes
son como montañas
y seguro abajo
salen cucarachas.
La verja redonda
me sirve de apoyo
para mirar alto
al bicho peludo
que lento recorre
el murito blanco
con hormigas largas…
De pronto despierto
y miro en mi pelo
la ceniza blanca.
No veo ya a nadie
pero están presentes
en cada pastito
que crece en la tierra
del camino que une
la entrada y la puerta
y me alegro tanto
de que todo cambie
pues disfruté tanto
y hay que seguir dando
pues en todos lados
aunque falte el Dover
el col, los duraznos
allí me sonríen
mis abuelos, mansos,
y creo que ellos
disfrutan mis cantos
que recién entienden
que nada es eterno
que todo va y cambia
y queda el recuerdo
de rejas pintadas
que se siente adentro
solo con el alma.
Entierro de Carnaval
28 de febrero de 2005.
Entierros de Carnaval.
Para los que hoy peinamos canas, para los que sembramos las semillas, para los que hoy estuvieron y no pudieron porque el acero coartó su existencia, para los que quisieron llegar y el tiempo les dio su negativa, para los que hicieron lo imposible para que no germinaran las simientes, para los jóvenes, para los que están por nacer, para los que están muriendo…
Caía la tarde plúmbea, amenazante en sus nubarrones, caían pocas esperanzas pero muchas más se comenzaban a erguir en realidades.
Corría el reloj, los pocos ataban sus manecillas, quitaban sus segunderos; los muchos, impacientes vivían intensamente cada “tic” aguardando la campanada final.
La calle se permitía el ir y venir de pasos urgentes para aquí y para allá. Las corridas de unos, los pasos firmes, lentos y seguros de otros.
Quien despertaba a esta hora no podría distinguir si estábamos en vísperas de año nuevo, si corría el año 82, si “la peste” había tomado las ventanas, los autobuses, los coches de bocinas encendidas, la gente…
Algunos, cerraban sus ventanas dejando una rendija imperceptible para poder presenciar un día histórico, por primera vez y nerviosos se azotaban con su silencio, en busca de paz interior, la radio iba a Clarín o se quedaba muda en un violento movimiento de perillas.
El Papa, monigote del capitalismo, símbolo decadente de la Institución que ha matado más seres humanos por no pensar como ellos en la historia, agonizaba en el Vaticano.
Alejandro Drexler, con su “prohibido” canto, paradójicamente les cantaba al mundo que el talento no se reconoce con un premio sino con el respeto del silencio y el aplauso cínico de aquellos que no entienden cómo un “latino” usurpa un lugar de privilegio (¿?).
En todos los continentes, desperdigados, obligados o no, frente a la tecnología, cientos de miles intentan conectarse a un hecho más que relevante en la historia de un pequeño país que a pocos importa.
Mi hogar calentaba calderas con agua para los termos.
Se ensillaban mates.
Se fabricaban bocadillos con lo que había.
Nuestras banderas adornaban los hombros de mis hijos porque las propias vestían por dentro nuestros cuerpos.
Nuestra radio llenaba el espacio de cánticos “profanos”, hasta hoy, símbolo de más de 30 años de esperanzas rotas.
Nos íbamos hacia un tablado, a ver un espectáculo de Carnaval.
El autobús nos dejo cerca. En el trayecto se observaban banderas rojas, azules y blancas y uruguayas. Banderas rojas con diferentes estampas.
No vi, banderas del Partido Colorado, del Partido Nacional y de los otros que han forjando hasta hoy la gloriosa historia de este país y han hecho posible que este día sea distinto.
Caminando hacia el punto de reunión, por momentos retrocedí a los años 70, a los 80, a los 90, iba y venía en estampas impresionistas que nos deja la memoria.
Mi vista inundada de emociones cruzaba el verde del Parque de los Aliados en un repetir de vida floreada con rosas rojas, azules y blancas.
La gente imantada era conducida por “la cosa” en una misma dirección.
Llegando, penetramos al Velódromo, lugar del espectáculo, y al pisar la grada vi ese mar de esperanzas, nuevamente adornado con banderas, nuevamente con sonrisas, nuevamente con las ganas, con respeto, con la vida en la mano.
La música brotaba de los altavoces y todos, habiendo dejado los pruritos y vergüenzas, propias de los uruguayos, coreaban a viva voz, a garganta pura, tema tras tema que salía al aire.
La hora señalada era la media noche.
Pasaban los artistas dejando la cultura en la brisa redonda, pues nada se escapaba.
Ya no mas mentiras, ya no mas impunidades, ya no mas horrores.
En un momento, mientras actuaba una murga, aquella fiesta que en respetuoso silencio escuchaba, estallo poco a poco en aplausos atronadores.
Un sentir de no saber lo que pasa corrió por muchos. Por la escalera central, dificultosamente y ayudada por un muchacho un pañuelo blanco bajaba las escaleras.
Un pañuelo blanco que hace mas de 30 años busca a un ser querido.
Se detuvo todo.
Paro la murga.
Paro el viento.
Pararon los corazones.
Soplo el silencio y el respeto de las palmas se hizo sentir sin cesar hasta que la madre, Presidenta de las “Madres de Plaza de Mayo”, tomó asiento en su lugar cerca del escenario.
Pasaban los minutos y a diez para las doce, piso la tabla, casualmente, cosa del destino, merecido y justo lugar, La Reina de la Teja.
Murga luchadora, incasable en pos de los derechos humanos, la reivindicación de la democracia en este país, siempre en el reclamo de la justicia y la denuncia de las injusticias, con un José Morgade, su director, ya entrado más que en canas muy ovacionado, vertía su imparable verborrea coherente en palabras sin libreto, de las que salen de los corazones espontáneamente.
Apenas pudieron cantar algo cuando llegó la media noche.
He estado en muchos actos cívicos, en muchos. Tal vez más imponentes en su dimensión, pero no tan significativos como este.
Se acababa la era de los Partidos Tradicionales. Se abrían las puertas de los cementerios para invitar a sus tumbas a sus integrantes.
Y esto lo digo con todo el respeto del mundo; ahora ubíquense en el lugar que les corresponde si les queda un poco de dignidad en lo escaso de la persona. ¡Miren a los lados!, miren lo que han dejado, un país destrozado, repleto de injusticia social, repleto de corrupción y heridas que costará mucho, pero mucho tiempo poder cerrar…
Los invito a que descansen en paz, si es que tienen un gramo de conciencia, los invito a su entierro de carnaval. A que la realidad los invada hasta lo más íntimo de su ser y dejen de una vez por todas, de seguir vendiendo hipócritas mentiras financiadas por terceros y disfruten en sus nichos todo el dinero que han ganado estafando en la esencia de la palabra al soberano.
Tuvieron más de 150 años para construir.
Cierto que algunos “hicieron”, pero sus mal paridos hijos no respetaron en lo más mínimo aquél esfuerzo, sino que utilizaron sus nombres e ideales para intereses personales y de otros aliados, amigos de lo ajeno, que por encima de todas las premisas buscaban llenar sus bolsillos a costillas del trabajo de un país que lentamente fue cayendo en un pozo insondable de desesperanza, angustia y terror.
Ya está, ya fue, no merece una línea más la crítica. Podrían escribirse varias enciclopedias sobre esto, pero no es mi cometido hoy.
Los fuegos artificiales pintaban la negrura del firmamento, las banderas volaban alto, flameaban la esperanza, marcaban el fin y el comienzo. Los abrazos pululaban en todos lados. Mirar a mis lados y ver a mis hijos, de sonrisas puestas, de banderas puestas, de sueños en un principio realizados era la magia orgullosa que me regalaba el destino.
Ver germinar las semillas es lo imperdible de la vida.
Ver la planta nueva, la planta “chueca”, sus hojas abiertas con verde esperanza hecho realidad.
Muchas veces he insultado al señor tiempo por la ubicación de mi natalidad. Hoy, ya mas viejo, debo pedirle disculpas y darle gracias por dejarme ver nacer lo uno procreó.
Dejarme ver hecho realidad un sueño tantas veces roto y vuelto a componer.
Dejarme haber sido protagonista de la historia grande de este Uruguay.
Dejarme solamente, dejarme respirar el aire.
Así nuestras vidas cobran sentidos multidimensionales dejando volar la creatividad del error humano al libre albedrío de los sentimientos.
Uno tras otro dejando el alma en las tablas fueron dando lo suyo y de a poco nuestro respetuoso aplauso colmaba las expectativas de los actores.
Paradójicamente Araca la Cana, murga que cumple sus 70 años en el carnaval, representaba a un sepulturero y más de la excelencia del espectáculo quedó representado este entierro de carnaval notable y realista, por mas que la ficción nos juega a los ojos a veces una mala pasada…
Esta vez no fue un sueño, fue la firme realidad del mismo hecha razón, hecha presente y futuro.
Gracias a la vida por poder compartir con mis seres queridos algo que quedará en la historia más íntima del Uruguay.
Entierros de Carnaval.
Para los que hoy peinamos canas, para los que sembramos las semillas, para los que hoy estuvieron y no pudieron porque el acero coartó su existencia, para los que quisieron llegar y el tiempo les dio su negativa, para los que hicieron lo imposible para que no germinaran las simientes, para los jóvenes, para los que están por nacer, para los que están muriendo…
Caía la tarde plúmbea, amenazante en sus nubarrones, caían pocas esperanzas pero muchas más se comenzaban a erguir en realidades.
Corría el reloj, los pocos ataban sus manecillas, quitaban sus segunderos; los muchos, impacientes vivían intensamente cada “tic” aguardando la campanada final.
La calle se permitía el ir y venir de pasos urgentes para aquí y para allá. Las corridas de unos, los pasos firmes, lentos y seguros de otros.
Quien despertaba a esta hora no podría distinguir si estábamos en vísperas de año nuevo, si corría el año 82, si “la peste” había tomado las ventanas, los autobuses, los coches de bocinas encendidas, la gente…
Algunos, cerraban sus ventanas dejando una rendija imperceptible para poder presenciar un día histórico, por primera vez y nerviosos se azotaban con su silencio, en busca de paz interior, la radio iba a Clarín o se quedaba muda en un violento movimiento de perillas.
El Papa, monigote del capitalismo, símbolo decadente de la Institución que ha matado más seres humanos por no pensar como ellos en la historia, agonizaba en el Vaticano.
Alejandro Drexler, con su “prohibido” canto, paradójicamente les cantaba al mundo que el talento no se reconoce con un premio sino con el respeto del silencio y el aplauso cínico de aquellos que no entienden cómo un “latino” usurpa un lugar de privilegio (¿?).
En todos los continentes, desperdigados, obligados o no, frente a la tecnología, cientos de miles intentan conectarse a un hecho más que relevante en la historia de un pequeño país que a pocos importa.
Mi hogar calentaba calderas con agua para los termos.
Se ensillaban mates.
Se fabricaban bocadillos con lo que había.
Nuestras banderas adornaban los hombros de mis hijos porque las propias vestían por dentro nuestros cuerpos.
Nuestra radio llenaba el espacio de cánticos “profanos”, hasta hoy, símbolo de más de 30 años de esperanzas rotas.
Nos íbamos hacia un tablado, a ver un espectáculo de Carnaval.
El autobús nos dejo cerca. En el trayecto se observaban banderas rojas, azules y blancas y uruguayas. Banderas rojas con diferentes estampas.
No vi, banderas del Partido Colorado, del Partido Nacional y de los otros que han forjando hasta hoy la gloriosa historia de este país y han hecho posible que este día sea distinto.
Caminando hacia el punto de reunión, por momentos retrocedí a los años 70, a los 80, a los 90, iba y venía en estampas impresionistas que nos deja la memoria.
Mi vista inundada de emociones cruzaba el verde del Parque de los Aliados en un repetir de vida floreada con rosas rojas, azules y blancas.
La gente imantada era conducida por “la cosa” en una misma dirección.
Llegando, penetramos al Velódromo, lugar del espectáculo, y al pisar la grada vi ese mar de esperanzas, nuevamente adornado con banderas, nuevamente con sonrisas, nuevamente con las ganas, con respeto, con la vida en la mano.
La música brotaba de los altavoces y todos, habiendo dejado los pruritos y vergüenzas, propias de los uruguayos, coreaban a viva voz, a garganta pura, tema tras tema que salía al aire.
La hora señalada era la media noche.
Pasaban los artistas dejando la cultura en la brisa redonda, pues nada se escapaba.
Ya no mas mentiras, ya no mas impunidades, ya no mas horrores.
En un momento, mientras actuaba una murga, aquella fiesta que en respetuoso silencio escuchaba, estallo poco a poco en aplausos atronadores.
Un sentir de no saber lo que pasa corrió por muchos. Por la escalera central, dificultosamente y ayudada por un muchacho un pañuelo blanco bajaba las escaleras.
Un pañuelo blanco que hace mas de 30 años busca a un ser querido.
Se detuvo todo.
Paro la murga.
Paro el viento.
Pararon los corazones.
Soplo el silencio y el respeto de las palmas se hizo sentir sin cesar hasta que la madre, Presidenta de las “Madres de Plaza de Mayo”, tomó asiento en su lugar cerca del escenario.
Pasaban los minutos y a diez para las doce, piso la tabla, casualmente, cosa del destino, merecido y justo lugar, La Reina de la Teja.
Murga luchadora, incasable en pos de los derechos humanos, la reivindicación de la democracia en este país, siempre en el reclamo de la justicia y la denuncia de las injusticias, con un José Morgade, su director, ya entrado más que en canas muy ovacionado, vertía su imparable verborrea coherente en palabras sin libreto, de las que salen de los corazones espontáneamente.
Apenas pudieron cantar algo cuando llegó la media noche.
He estado en muchos actos cívicos, en muchos. Tal vez más imponentes en su dimensión, pero no tan significativos como este.
Se acababa la era de los Partidos Tradicionales. Se abrían las puertas de los cementerios para invitar a sus tumbas a sus integrantes.
Y esto lo digo con todo el respeto del mundo; ahora ubíquense en el lugar que les corresponde si les queda un poco de dignidad en lo escaso de la persona. ¡Miren a los lados!, miren lo que han dejado, un país destrozado, repleto de injusticia social, repleto de corrupción y heridas que costará mucho, pero mucho tiempo poder cerrar…
Los invito a que descansen en paz, si es que tienen un gramo de conciencia, los invito a su entierro de carnaval. A que la realidad los invada hasta lo más íntimo de su ser y dejen de una vez por todas, de seguir vendiendo hipócritas mentiras financiadas por terceros y disfruten en sus nichos todo el dinero que han ganado estafando en la esencia de la palabra al soberano.
Tuvieron más de 150 años para construir.
Cierto que algunos “hicieron”, pero sus mal paridos hijos no respetaron en lo más mínimo aquél esfuerzo, sino que utilizaron sus nombres e ideales para intereses personales y de otros aliados, amigos de lo ajeno, que por encima de todas las premisas buscaban llenar sus bolsillos a costillas del trabajo de un país que lentamente fue cayendo en un pozo insondable de desesperanza, angustia y terror.
Ya está, ya fue, no merece una línea más la crítica. Podrían escribirse varias enciclopedias sobre esto, pero no es mi cometido hoy.
Los fuegos artificiales pintaban la negrura del firmamento, las banderas volaban alto, flameaban la esperanza, marcaban el fin y el comienzo. Los abrazos pululaban en todos lados. Mirar a mis lados y ver a mis hijos, de sonrisas puestas, de banderas puestas, de sueños en un principio realizados era la magia orgullosa que me regalaba el destino.
Ver germinar las semillas es lo imperdible de la vida.
Ver la planta nueva, la planta “chueca”, sus hojas abiertas con verde esperanza hecho realidad.
Muchas veces he insultado al señor tiempo por la ubicación de mi natalidad. Hoy, ya mas viejo, debo pedirle disculpas y darle gracias por dejarme ver nacer lo uno procreó.
Dejarme ver hecho realidad un sueño tantas veces roto y vuelto a componer.
Dejarme haber sido protagonista de la historia grande de este Uruguay.
Dejarme solamente, dejarme respirar el aire.
Así nuestras vidas cobran sentidos multidimensionales dejando volar la creatividad del error humano al libre albedrío de los sentimientos.
Uno tras otro dejando el alma en las tablas fueron dando lo suyo y de a poco nuestro respetuoso aplauso colmaba las expectativas de los actores.
Paradójicamente Araca la Cana, murga que cumple sus 70 años en el carnaval, representaba a un sepulturero y más de la excelencia del espectáculo quedó representado este entierro de carnaval notable y realista, por mas que la ficción nos juega a los ojos a veces una mala pasada…
Esta vez no fue un sueño, fue la firme realidad del mismo hecha razón, hecha presente y futuro.
Gracias a la vida por poder compartir con mis seres queridos algo que quedará en la historia más íntima del Uruguay.
Al 143.
Viejo papel garabateado en una bolsa llena de recueros, encontraba una fría mañana letras de mi madre. Aunque conservé la esencia de sus palabras corregí algunas cosas que a mi criterio daban mejor entendimiento al texto.
Viejo y querido 143...
Viste nacer mi barrio, pasaste cuando todo era zanja y esperaste a mi madre cuando se atrasaba para ir a su empleo; o tú te adelantabas, no se; anduviste por el viejo Camino Propios hoy ya Boulevard, cuando era angostito, once pasos tenía, ¡si los habré contado cuando cruzaba!, tal vez para ir a la panadería o al almacén, y tu siempre pasabas de testigo, llevándonos y trayéndolos a la vieja Unión.
La de mis días de tías Isabel e Isolina, la del Toto y La Sarita; luego me llevaste cinco años a mi querida Escuela Industrial; esas madrugadas y a las siete y cuarto tú siempre al firme. No fallabas.
Fuiste el de mi primer amor, ese que nunca se olvida, amor de los 12 años, con su gorra echada hacia atrás y su diente de oro; aquellos ojos verdes agrisados que asomaban en tu plataforma.
Aquellas caminatas por 8 de Octubre hasta Comercio donde vacío, emprendías tu nuevo viaje.
Luego te abandone.
Me fui del barrio y por muchos años no te usé, pero la vida y sus vueltas, me devolvieron a mi vieja Neyra y ahí estás.
Ahí sigues por el renovado Ramón Anador y siempre por el viejo Propios, más como no podía ser de otra manera me llevas y me traes a mi trabajo.
Eres como mi abuelo, como parte de mi familia, viejo y querido.
Gracias, mí amado 143!!
Escrito allá por el siglo pasado en los años 88.
Ya avanzado el siglo XXI, se siguen cumpliendo las letras de mi madre.
Viejo y querido 143...
Viste nacer mi barrio, pasaste cuando todo era zanja y esperaste a mi madre cuando se atrasaba para ir a su empleo; o tú te adelantabas, no se; anduviste por el viejo Camino Propios hoy ya Boulevard, cuando era angostito, once pasos tenía, ¡si los habré contado cuando cruzaba!, tal vez para ir a la panadería o al almacén, y tu siempre pasabas de testigo, llevándonos y trayéndolos a la vieja Unión.
La de mis días de tías Isabel e Isolina, la del Toto y La Sarita; luego me llevaste cinco años a mi querida Escuela Industrial; esas madrugadas y a las siete y cuarto tú siempre al firme. No fallabas.
Fuiste el de mi primer amor, ese que nunca se olvida, amor de los 12 años, con su gorra echada hacia atrás y su diente de oro; aquellos ojos verdes agrisados que asomaban en tu plataforma.
Aquellas caminatas por 8 de Octubre hasta Comercio donde vacío, emprendías tu nuevo viaje.
Luego te abandone.
Me fui del barrio y por muchos años no te usé, pero la vida y sus vueltas, me devolvieron a mi vieja Neyra y ahí estás.
Ahí sigues por el renovado Ramón Anador y siempre por el viejo Propios, más como no podía ser de otra manera me llevas y me traes a mi trabajo.
Eres como mi abuelo, como parte de mi familia, viejo y querido.
Gracias, mí amado 143!!
Escrito allá por el siglo pasado en los años 88.
Ya avanzado el siglo XXI, se siguen cumpliendo las letras de mi madre.
Un Sábado como tantos.
Años después, tal vez demasiados, en una reunión de Alcohólicos Anónimos, me definía como un borracho. Nunca dejaré de llevar en alto mis virtudes y defectos. Por eso esta historia, este trocito de vida escrito en la sobriedad de la amargura.
La puerta se golpeó tras de mí violentamente. Mis zapatillas nuevas se alejaron por las escaleras, con ecos sordos y urgentes, como para que nadie me viera. La nube de mis ojos se despejó con la brisa de la calle.
Caminé, caminé sin sentido, sin timón, y me topé con los muros del Estadio. ¿Qué hago?, me dije, más no supe responder…
Un leve giro de mi cuerpo y el instinto me guió hacia donde siempre te esperan. El lugar donde nadie pregunta y todos te entienden en el silencio del vidrio. Entré al boliche y el mostrador fue mío. Un ademán solamente bastó para que tuviese delante de mí una doble con limón. El bolichero, en su oficio, la doma y sirve. Otra vez la nube.
Me ataca y no se mueve. El vaso está conmigo. -¿Agua o soda?-. Lo de siempre tuerto. Ahora los dos vasitos me miran y no los toco. Me acuerdo de mis niños. Pienso y estoy harto. Harto de tanta dureza. Harto de que mi casa sea lesa. Miro la hora: las 15 y 30. Puta, hoy es sábado. Le pregunto a Fernando si hoy hay partido. - Hoy no Sosita, fecha libre , ta quieta la cosa -.
Por un momento pensé ir al talud no importando quién jugase. Simplemente buscaba matar la tarde, encontrar un lugar. El parque es muy frío sin mis hijos.
El boliche me acepta y ahí me quedo; solo…, impotente…
¡Solo y hoy es sábado!. Sábado donde los padres hacen rodar la pelota en el olor a pasto de las plazas Mis ojos se entornan y me ubico donde estoy. El vaso de grapa está todavía intacto. Han pasado 10 minutos y no lo he tocado, pero se que me acompaña. Tomo un traguito solamente para que nadie sospeche. Mi vista deambula entre las botellas del estante. Las recorro una a una, una y otra vez hasta que me canso. Oyama, Jerezano, Cinzano, Bitter, Royal Gold, Bols...
La grapa me mira como pidiendo que la devore. -¡Tate quieta!-. Dame tiempo para despejar mi nube con el viento de la razón , con mi conciencia. Déjame ver el boliche.
Déjame contar los minutos que van pasando.
Un borracho sucio, me pide fuego. No tengo. Me hace acordar del cigarro; tampoco tengo.
Las botellas del estante superior tienen etiquetas amarillentas. El tiempo ha horadado sus semblantes. Casi, casi, diría que están de muestra, añejándose lentamente sin que nadie le importe y note.
La puerta me distrae.
Sábado. Sábado de familia, ¡qué tristeza!
Cómo me gustaría que hubiese partido en el Estadio.
Sábados de fútbol: para mí de familia. ¡Qué linda palabra!
Los afiches del entorno dan el gusto a "viejo". Un almanaque del año 62 me llama la atención desde la esquina.
Mis hijos deben estar nerviosos. Pensar que golpeé la puerta y me marché.
Ya no importa. Si lo hice es por principios. ¡Ése es su padre! Quién no doblegará jamás sus valores. Ojalá nunca se pierdan, pues estos no se prestan, no se alquilan, no se compran, no se venden, no se aprenden, sino que vienen con la carne y con la carne crecen y con la carne mueren.
Otro sorbito a la grapa. En una esquina, las cerámicas viejas, esperan el café caliente. Botellitas de vino fino adornan rincones. El mostrador es mío. Desde una punta un molinete y la vieja máquina de sumar me miran. El horno a leña con desdibujados ladrillos de barro, abre sus fauces dejando ver el rojizo del brasa casi menguado.
Sábado. El solcito se cuela por las ventanas dibujando sombras, contrastando el oscuro suelo con tiesas figuras que se proyectan sin destino, sin ritmo, lúgubres, aprisionadas.
De a poco voy aflojando la amargura e impotencia que llevo dentro. Todo me pesa. Todo lo que hemos vivido. Todo me hace pensar en mi hogar.
Mi compañera, que no se que es lo que quiere. Pensar que hemos pasado por momentos duros, realmente duros y no comprendo. No comprendo por que el choque es inevitable.
No entiendo por que siempre estoy solo. En estos momentos difíciles siempre estoy solo. Busco el apoyo y veo un montón de ganas que no se arriman. Dudo. Me culpo. Los culpo. No se… Lo cierto es que esto no se hace soportable.
Un pitido marca las 16 horas. Corre la tarde y estoy escribiendo en un viejo cuaderno con mi viejo lápiz. Pero aquí, en mi mundo de boliche, éste me acepta en mis locuras, mis defectos y virtudes y nada recrimina.
Pienso en mi casa. ¿Me estarán buscando? ¿Será hora de irme?
Me piden un cigarro pero no tengo.
El tiempo se me hace largo; por suerte escribo.
La nube de mis ojos se estrella contra el estaño salpicando mis gruesos dedos.
Del techo cuelga un farol que no le importa su condición de "cosa". Ahí veo que soy una "cosa" más en mi boliche. Tengo que irme.
Son las 16 y 15, hora del mate, hora de llegar a casa. Más sinceramente, no tengo ganas…
Recorro una vez más una de las filas de botellas: Ron, Jerez, Manzanilla, Grapa miel, pero no la del “Pobre Marino”, ésa si que es buena.
Me llama mi vaso solo.
He visto gente demorar horas en tomar una copa. Generalmente son viejitos, gente ded campo, gente que busca el reducto, gente que tiene la necesidad de asesinar al tiempo de alguna forma. Se piden su caña, y esperan a que llegue la hora. La hora de irse, la hora del sueño, la hora de seguir mamando el día…
Hoy yo, hice exactamente lo mismo. Vine al boliche, pedí una grapa y esperé a que el día me de su venia.
Ya escribí lo que quería o tal vez lo que debía o no debía. No se.
Seguro que ahora vendrá el reproche.
El por que de mis actos.
Pero no contestare al interrogatorio.
No lo haré pues soy honesto y no debo nada a nadie. Hago lo que pienso y en eso me afirmo y tiemblo.
No merezco que me fallen.
No merezco que me golpeen sin criterio.
Soy duro en mis respuestas pero estimo que soy justo, simplemente justo.
Ahora, rumbo al rancho. La grapa se me acaba en un tranco largo y se que mis hijos no saben que su padre los extraña.
La puerta se golpeó tras de mí violentamente. Mis zapatillas nuevas se alejaron por las escaleras, con ecos sordos y urgentes, como para que nadie me viera. La nube de mis ojos se despejó con la brisa de la calle.
Caminé, caminé sin sentido, sin timón, y me topé con los muros del Estadio. ¿Qué hago?, me dije, más no supe responder…
Un leve giro de mi cuerpo y el instinto me guió hacia donde siempre te esperan. El lugar donde nadie pregunta y todos te entienden en el silencio del vidrio. Entré al boliche y el mostrador fue mío. Un ademán solamente bastó para que tuviese delante de mí una doble con limón. El bolichero, en su oficio, la doma y sirve. Otra vez la nube.
Me ataca y no se mueve. El vaso está conmigo. -¿Agua o soda?-. Lo de siempre tuerto. Ahora los dos vasitos me miran y no los toco. Me acuerdo de mis niños. Pienso y estoy harto. Harto de tanta dureza. Harto de que mi casa sea lesa. Miro la hora: las 15 y 30. Puta, hoy es sábado. Le pregunto a Fernando si hoy hay partido. - Hoy no Sosita, fecha libre , ta quieta la cosa -.
Por un momento pensé ir al talud no importando quién jugase. Simplemente buscaba matar la tarde, encontrar un lugar. El parque es muy frío sin mis hijos.
El boliche me acepta y ahí me quedo; solo…, impotente…
¡Solo y hoy es sábado!. Sábado donde los padres hacen rodar la pelota en el olor a pasto de las plazas Mis ojos se entornan y me ubico donde estoy. El vaso de grapa está todavía intacto. Han pasado 10 minutos y no lo he tocado, pero se que me acompaña. Tomo un traguito solamente para que nadie sospeche. Mi vista deambula entre las botellas del estante. Las recorro una a una, una y otra vez hasta que me canso. Oyama, Jerezano, Cinzano, Bitter, Royal Gold, Bols...
La grapa me mira como pidiendo que la devore. -¡Tate quieta!-. Dame tiempo para despejar mi nube con el viento de la razón , con mi conciencia. Déjame ver el boliche.
Déjame contar los minutos que van pasando.
Un borracho sucio, me pide fuego. No tengo. Me hace acordar del cigarro; tampoco tengo.
Las botellas del estante superior tienen etiquetas amarillentas. El tiempo ha horadado sus semblantes. Casi, casi, diría que están de muestra, añejándose lentamente sin que nadie le importe y note.
La puerta me distrae.
Sábado. Sábado de familia, ¡qué tristeza!
Cómo me gustaría que hubiese partido en el Estadio.
Sábados de fútbol: para mí de familia. ¡Qué linda palabra!
Los afiches del entorno dan el gusto a "viejo". Un almanaque del año 62 me llama la atención desde la esquina.
Mis hijos deben estar nerviosos. Pensar que golpeé la puerta y me marché.
Ya no importa. Si lo hice es por principios. ¡Ése es su padre! Quién no doblegará jamás sus valores. Ojalá nunca se pierdan, pues estos no se prestan, no se alquilan, no se compran, no se venden, no se aprenden, sino que vienen con la carne y con la carne crecen y con la carne mueren.
Otro sorbito a la grapa. En una esquina, las cerámicas viejas, esperan el café caliente. Botellitas de vino fino adornan rincones. El mostrador es mío. Desde una punta un molinete y la vieja máquina de sumar me miran. El horno a leña con desdibujados ladrillos de barro, abre sus fauces dejando ver el rojizo del brasa casi menguado.
Sábado. El solcito se cuela por las ventanas dibujando sombras, contrastando el oscuro suelo con tiesas figuras que se proyectan sin destino, sin ritmo, lúgubres, aprisionadas.
De a poco voy aflojando la amargura e impotencia que llevo dentro. Todo me pesa. Todo lo que hemos vivido. Todo me hace pensar en mi hogar.
Mi compañera, que no se que es lo que quiere. Pensar que hemos pasado por momentos duros, realmente duros y no comprendo. No comprendo por que el choque es inevitable.
No entiendo por que siempre estoy solo. En estos momentos difíciles siempre estoy solo. Busco el apoyo y veo un montón de ganas que no se arriman. Dudo. Me culpo. Los culpo. No se… Lo cierto es que esto no se hace soportable.
Un pitido marca las 16 horas. Corre la tarde y estoy escribiendo en un viejo cuaderno con mi viejo lápiz. Pero aquí, en mi mundo de boliche, éste me acepta en mis locuras, mis defectos y virtudes y nada recrimina.
Pienso en mi casa. ¿Me estarán buscando? ¿Será hora de irme?
Me piden un cigarro pero no tengo.
El tiempo se me hace largo; por suerte escribo.
La nube de mis ojos se estrella contra el estaño salpicando mis gruesos dedos.
Del techo cuelga un farol que no le importa su condición de "cosa". Ahí veo que soy una "cosa" más en mi boliche. Tengo que irme.
Son las 16 y 15, hora del mate, hora de llegar a casa. Más sinceramente, no tengo ganas…
Recorro una vez más una de las filas de botellas: Ron, Jerez, Manzanilla, Grapa miel, pero no la del “Pobre Marino”, ésa si que es buena.
Me llama mi vaso solo.
He visto gente demorar horas en tomar una copa. Generalmente son viejitos, gente ded campo, gente que busca el reducto, gente que tiene la necesidad de asesinar al tiempo de alguna forma. Se piden su caña, y esperan a que llegue la hora. La hora de irse, la hora del sueño, la hora de seguir mamando el día…
Hoy yo, hice exactamente lo mismo. Vine al boliche, pedí una grapa y esperé a que el día me de su venia.
Ya escribí lo que quería o tal vez lo que debía o no debía. No se.
Seguro que ahora vendrá el reproche.
El por que de mis actos.
Pero no contestare al interrogatorio.
No lo haré pues soy honesto y no debo nada a nadie. Hago lo que pienso y en eso me afirmo y tiemblo.
No merezco que me fallen.
No merezco que me golpeen sin criterio.
Soy duro en mis respuestas pero estimo que soy justo, simplemente justo.
Ahora, rumbo al rancho. La grapa se me acaba en un tranco largo y se que mis hijos no saben que su padre los extraña.
Clara
Se fue en agosto
un día que rojo estaba
ese sol que presagiaba
un mal tiempo de dolor.
Vendía empanadas
buzos, cosas usadas;
pesados bolsos cargados
de olvido y sus vecinos
fueron su consolación.
Mataba su hambre
con las risas de mis hijos
con arrugadas caricias
con voz de queja y sufrimiento.
Y tantas muchas veces
le volví la espalda un rato
por no escuchar sus sermones
de tanta falta de amor.
Su nombre: Clara
no se si fue buena o mala
fue simplemente
para mí alguien que pasó.
Pero en el fondo
se me anuda la garganta
pensando en el sucio frío
que su osamenta aguantó.
Queda el recuerdo
de su cara desgarbada
con sonrisa de dolor
compañera de su hermana desgracia,
de su hermana soledad
de su hermana caridad.
El sol se lleva con su rojo
aquella sombra
que deambula por los pisos
sin color.
La Parca mansa
se va con su presa pronta,
nos deja a todos
sin un trozo de sus quejas
nos lleva a todos
un poco del corazón.
un día que rojo estaba
ese sol que presagiaba
un mal tiempo de dolor.
Vendía empanadas
buzos, cosas usadas;
pesados bolsos cargados
de olvido y sus vecinos
fueron su consolación.
Mataba su hambre
con las risas de mis hijos
con arrugadas caricias
con voz de queja y sufrimiento.
Y tantas muchas veces
le volví la espalda un rato
por no escuchar sus sermones
de tanta falta de amor.
Su nombre: Clara
no se si fue buena o mala
fue simplemente
para mí alguien que pasó.
Pero en el fondo
se me anuda la garganta
pensando en el sucio frío
que su osamenta aguantó.
Queda el recuerdo
de su cara desgarbada
con sonrisa de dolor
compañera de su hermana desgracia,
de su hermana soledad
de su hermana caridad.
El sol se lleva con su rojo
aquella sombra
que deambula por los pisos
sin color.
La Parca mansa
se va con su presa pronta,
nos deja a todos
sin un trozo de sus quejas
nos lleva a todos
un poco del corazón.
Así es la vida...
Lo conocí allá por el año 70...
Le robé a su hija...
Tal vez depositó en mí el hijo que nunca tuvo...
Se me fué 35 años despúes...
Gracias por tus horas, tus días, tu vida...
Se fue en la niebla
dejo su estela,
dejó sus zapatos,
su sonrisa,
su carne pesada.
Dejó el vacío
aunque sin dolor.
Dejó su herida,
dejo su casa
y Marta sola quedó.
Pero en la barra
de estaño tieso,
su copa servida olvidó.
Dejó de herencia:
dos Marías dejó.
Su aguda sombra,
su aguda vista,
su imaginación.
Dejó en mis manos
agua clara y limpia,
por eso no digo adiós.
Siempre será
un hasta luego
y en su juego jugó,
para enseñarnos
que así se aprende y
así se gana,
así se pierde,
así se ama,
así es la vida,
así es la muerte.
Le robé a su hija...
Tal vez depositó en mí el hijo que nunca tuvo...
Se me fué 35 años despúes...
Gracias por tus horas, tus días, tu vida...
Se fue en la niebla
dejo su estela,
dejó sus zapatos,
su sonrisa,
su carne pesada.
Dejó el vacío
aunque sin dolor.
Dejó su herida,
dejo su casa
y Marta sola quedó.
Pero en la barra
de estaño tieso,
su copa servida olvidó.
Dejó de herencia:
dos Marías dejó.
Su aguda sombra,
su aguda vista,
su imaginación.
Dejó en mis manos
agua clara y limpia,
por eso no digo adiós.
Siempre será
un hasta luego
y en su juego jugó,
para enseñarnos
que así se aprende y
así se gana,
así se pierde,
así se ama,
así es la vida,
así es la muerte.
19 de abril, día nefasto para la iglesia
Tal vez salte a la vista la palabra nefasto.
Tal vez no entienda mi opinión, ni comparta sobre mi visión de la Iglesia.
Respeto los ideales de los demás, espero respeten mis opiniones.
Tal vez algunos datos históricos aclaren un poco:
Los evangelios fueron escritos por la mano del hombre.
Fueron censurados, modificados, no respetados en su contenido literal.
¿Por qué?
Porque la Iglesia fue acomodando los relatos bíblicos a su imagen y semejanza.
A sus conveniencias políticas y económicas.
Y esto no precisa aclararse pues sobran fuentes, inclusive de origen papal, que afirman este hecho.
La Iglesia como institución, ha sido en el correr de los siglos empresa al servicio de las clases dominantes.
Históricamente así se lee, se ve, se percibe y es innegable este hecho.
La Iglesia es y fue una empresa político-económica y solo basta detenerse al tributo obligatorio de sus diezmos. Obligaba, al recaudo de la décima parte de la producción para de esta manera "solventar" sus gastos de manutención. De ahí sus suntuosos edificios, y lujos que van directamente contra la doctrina Cristiana.
Se habla del holocausto judío, injusta realidad dirigida por un nazi llamado Hitler, el cual mato a millones de seres humanos.
Más lo relevante es que la Inquisición, propuesta políticamente por la Iglesia, fue y será en los anales de la historia la mayor matanza realizada simplemente por no pensar acorde a su doctrina.
En cifras la Iglesia mató más gente que el holocausto nazi.
Mato más gente que la peste negra.
Mató más gente que la fiebre amarilla.
Juzgue cada uno su punto de vista. El mío es uno más.
Benedicto, ¿por qué?
Benedicto IX (1012?-1055), papa (1032-1044, 1045, 1047-1048), que ocupó en tres ocasiones el solio pontificio. En la segunda ocasión, vendió el pontificado a su padrino. Nacido con el nombre de Teofilacto, era sobrino de sus dos inmediatos predecesores, los papas Benedicto VIII y Juan XIX (papa entre 1024-1032) y el último de los pontífices tusculanos (naturales de la ciudad italiana de Túsculo). Subió al trono papal en 1032. Su conducta inmoral provocó indignación y en 1044 una facción romana le apartó de su cargo por incompetencia para gobernar. Se restituyó a sí mismo en el año 1045, abdicando, a cambio de dinero, en favor de su padrino, el arcipreste de Letrán, Giovanni Graziano, que tomó el nombre de Gregorio VI (papa entre 1045-1046). Graziano, conocido por su honestidad y piedad, había confiado en liberar al Papado de la depravada conducta de Benedicto, quien recuperó el trono papal en 1047, siendo expulsado de Roma un año después.
Benedicto VII (fallecido en el 983), papa (974-983). Nacido en Roma, era miembro de la familia condal de Túsculo, los Conti, y, por tanto, favorable a la dinastía Otónida en lo referente a los asuntos del Sacro Imperio Romano Germánico. Después de haber sido nombrado obispo de Sutri, fue elegido para ocupar la cátedra de san Pedro en el mes de octubre del año 974, para lo cual contó con la ayuda del propio emperador Otón II el Sanguinario. Éste tuvo antes que expulsar de Roma al antipapa Bonifacio VII, el cual había sido elevado al solio pontificio ese mismo año por la facción romana que había asesinado al anterior pontífice, Benedicto VI. Además de por excomulgar a Bonifacio VII, su papado destacó por la condena que efectuó en el 981 de la simonía (venta de cargos eclesiásticos). Benedicto VII falleció en Roma el 10 de julio del 983 y fue sucedido al frente del cristianismo por el papa Juan XIV.
Benedicto VIII (?-1024), papa (1012-1024), destacado reformador de los clérigos. Llamado Teofilacto, fue el primero de los papas tusculanos (naturales de la ciudad italiana de Túsculo), y hermano de su sucesor, el papa Juan XIX. Antes de su elección como papa era un seglar. Después de su nombramiento fue expulsado de Roma por el antipapa Gregorio VI. Benedicto fue repuesto a la silla gestatoria en 1014 con la ayuda de Enrique II de Sajonia, a quien coronó emperador del Sacro Imperio Romano ese mismo año. En 1022, en el Sínodo de Pavía, prohibió el concubinato y el matrimonio del clero.
Benedicto XII (fallecido en 1342), papa (1334-1342), el tercero cuyo pontificado se desarrolló en Aviñón. Jacques Fournier nació en Saverdun (Francia). Monje cisterciense, se graduó como doctor en Teología en París. Fue abad del monasterio de Fontfroide (1311), obispo de la diócesis francesa de Pamiers (1317) y obispo de Mirepoix (1326), antes de ser nombrado cardenal en 1327. Durante su pontificado se dedicó a reformar la Iglesia católica y las órdenes religiosas, pero fue incapaz de impedir el inicio de la guerra de los Cien Años entre Francia e Inglaterra. Su bula Benedictus Deus (1336) formuló la doctrina católica de la visión beatífica (visión de Dios que se concede a las almas de los que mueren en gracia), ya defendida por su antecesor, Juan XXII. En Aviñón construyó la lujosa fortaleza del palacio papal y contrató artistas de Siena para decorar las iglesias locales. Fue sucedido por Clemente VI.
Benedicto XIII (antipapa) (c. 1328-1423), antipapa (1394-1423) durante el Gran Cisma de Occidente (1378-1417), cuando dos (y más tarde tres) papas reclamaron, de forma simultánea, su legitimidad como cabezas de la Iglesia católica apostólica romana.
Pedro Martínez de Luna (su verdadero nombre, que motivó que la historiografía también le reconozca bajo el nombre de Papa Luna) nació en la localidad zaragozana de Illueca, en la Corona de Aragón. Tras doctorarse en Derecho Canónico en la Universidad de Montpellier, fue nombrado diácono cardenalicio por el papa Gregorio XI. Contribuyó a la elección del papa Urbano VI, lo que negó al ponerse del lado de los cardenales franceses, en 1378, para la elección de Roberto de Ginebra como antipapa con el nombre de Clemente VII. Tras fallecer éste en 1394, Benedicto fue elegido para sucederle por los cardenales de Aviñón, pese a la oposición de Francia. Al ser depuesto en el Concilio de Pisa (1409), el Papa Luna se encerró en la fortaleza de Peñíscola, donde murió sin haber renunciado a sus reclamaciones, después de haber sido depuesto, de nuevo, en 1417, en el Concilio de Constanza.
Benedicto XIV (1675-1758), papa (1740-1758) que se distinguió por su moderación, erudición y vivo interés por la educación. De nombre Próspero Lambertini, nació en Bolonia, alcanzó la dignidad de cardenal en 1728 y la de arzobispo de Bolonia en 1731. Ya como papa, fomentó el comercio y la agricultura, realizó diversas reformas y, en sus bulas y encíclicas, reguló los matrimonios mixtos y resolvió diferentes controversias acerca de los ritos indios y chinos. Benedicto XIV fue el pontífice más importante del siglo XVIII y uno de los papas más eruditos; fomentó en gran medida la educación y las ciencias, fundó las cátedras de física, química y matemáticas en la Universidad de Roma y se preocupó por revivir la Academia de Bolonia. En el ámbito de la literatura, hizo que se tradujeran al italiano los mejores títulos en inglés y francés. Sus obras más importantes son De servorum Dei beatificatione et beatorum canonizatione (1734-1738), De sacrosanto missae sacrificio (1748) y De synodo diocesana (1748).
Benedicto XV (1854-1922), papa (1914-1922) que estuvo al frente de la Iglesia católica durante la I Guerra Mundial. Giacomo della Chiesa, su verdadero nombre, nació en Pegli (Génova, Italia). Tras doctorarse en jurisprudencia por la Universidad de Génova a los 21 años, viajó a Roma para estudiar teología y diplomacia. Fue ordenado sacerdote en 1878, alcanzó la dignidad de obispo de Bolonia en 1907 y el cardenalato en 1914. Poco después de estallar la I Guerra Mundial fue elegido papa. Benedicto XV mantuvo una estricta neutralidad a lo largo de dicha conflagración y realizó notables esfuerzos para lograr una resolución pacífica y auxiliar a las víctimas de la guerra; sus proposiciones de paz pretendían salvar a Europa, y en el terreno diplomático se establecieron relaciones con los nuevos estados de Europa oriental. Durante su pontificado se restablecieron las relaciones oficiales entre el Vaticano y el gobierno francés y, por primera vez desde el siglo XVII, Gran Bretaña envió un representante al Vaticano. En 1917 promulgó el nuevo Código de Derecho canónico.
¿Malaquías parece acertar?
El hizo una lista en latín de los Papas que iban a existir hasta el final de la Iglesia Católica - tal y como la conocemos. El usó frases simbólicas para referirse a los pontífices por venir. Llamó a Juan Pablo II "labori solis", el trabajo del sol.
Pues, Karol Wojtyla nació durante un eclipse, y si todo sigue igual, será enterrado en Roma este 8 de abril, durante otro eclipse.... es decir, el trabajo del sol.
Parece que la profecía está a punto de cumplirse. Ahora, San Malaquías dice que viene un Papa, al que llama Gloria Olivae, la gloria del olivo. El olivo desde la antigüedad designa a las personas de origen judío, y el único cardenal que tiene origen judío es Jean-Marie Lustiger, quien acaba de dejar el arzobispado de París.
¿Se cumplirá la profecía de nuevo? ¿Y porqué la casa real británica había seleccionado antes la misma fecha de las exequias papales para la boda del Príncipe Carlos? Un eclipse simboliza claro está la unión en el cielo del sol (el rey) con algún planeta, la luna. Más, parece que Juan Pablo II hizo de las suyas, y la boda tuvo que posponerse un día. El Papa poniéndose en el camino de la Corona Británica, de la casa Windsor (de origen alemán) que es la que reina hoy.
Algo que llama la atención es que la fecha de inicio del conclave elegida por los cardenales es el 18 de abril, dos días antes del cumpleaños de Adolfo Hitler, fecha celebrada por fascistas a nivel mundial aún hoy en día. ¿Qué sucedería si un Papa de origen judío fuera anunciado ese día? ¿Sería una burla hacia Hitler o... su triunfo?
La afiliación de Ratzinger a las Juventudes Hitlerianas en su época de adolescente , como la indica en una entrevista en 1997, y fue enlistado en una unidad antiaérea alemana.
El nuevo Papa, el alemán Benedicto XVI, formó parte de las Juventudes Hitlerianas, afirma en su autobiografía "De mi vida" y en su último libro "La sal de la tierra", citado por el diario alemán Sueddeutsche Zeitung. Joseph Ratzinger, nacido en 1927, y su hermano Georg no se apuntaron a las Juventudes Hitlerianas pero cuando fue obligatorio, en 1941, su hermano se inscribió y él quedó al margen porque era demasiado joven.
Luego, cuando estaba en el seminario, el nuevo Papa fue inscrito , comentó en su libro. "Una vez que salí del seminario, no volví a las Juventudes Hitlerianas", declaró Ratzinger en una entrevista concedida al periodista Peter Seewald, citada por el Sueddeutsche Zeitung. "Y fue difícil porque la reducción de los gastos escolares 'que necesitaba' dependía del certificado de visita de las Juventudes Hitlerianas", añadió en la entrevista.
La página de Internet de fans de Ratzinger asegura que su familia tuvo que mudarse en 1932 al pueblo de Auschau am Inn, situado al pie de los Alpes. Su padre, era gendarme. Según la misma fuente, en 1943, el joven Ratzinger fue incorporado, al igual que los demás seminaristas de su clase, como auxiliar en la defensa antiaérea. En septiembre de 1944, cuando cumplió la edad para entrar al ejército, trabajó manualmente a las órdenes de la legión austriaca. Eran "ideólogos fanáticos que nos tiranizaban continuamente", afirmó años más tarde refiriéndose a ella. En noviembre, siguió un entrenamiento en la infantería pero, por enfermedad, se escabulló de las actividades militares, según el sitio Internet.
A punto de llegar los Aliados, a finales de abril o principios de mayo, el joven hoy Papa desertó. Los militares aliados instalaron su cuartel general en su casa familiar. Joseph Ratzinger fue identificado como soldado y recluido en un campo de prisioneros de guerra, del que fue liberado el 19 de junio de 1945.
Pero algo extraño empieza a surgir en la superficie, el cónclave empieza el lunes 18 de Abril, dos días antes del cumpleaños de Adolfo Hitler, muy celebrado en círculos fascistas de todo el mundo. Imaginen que el nuevo Papa fuera anunciado ese día... ¿sería coincidencia?.........
Seguro es para mí, que he indagado en muchos libros, escritos, tratados, etcétera, sobre Jesús, interpretando con la razón las letras llego a la conclusión que de la doctrina que impartió Cristo a la que profesan los Papas de hoy es una burla insensata a la humanidad de un hombre que dio su vida por sus ideales.
Obviamente estamos viendo el ocaso de esta Iglesia “Cristiana”.
Si sobrevivimos como especie espero se pueda aplicar la real justeza de las ideas de Jesús.
A modo de resumen tenemos:
Un Papa nazi.
Un Papa soldado de el ejercito de Hitler.
Un Papa cobarde.
Un Papa desertor.
Un Papa que sigue una doctrina medieval.
Un Papa anticomunista.
Un Papa capitalista.
Otro monigote insulso al servicio de las huestes imperiales de nuestros días.
Amén.
Tal vez no entienda mi opinión, ni comparta sobre mi visión de la Iglesia.
Respeto los ideales de los demás, espero respeten mis opiniones.
Tal vez algunos datos históricos aclaren un poco:
Los evangelios fueron escritos por la mano del hombre.
Fueron censurados, modificados, no respetados en su contenido literal.
¿Por qué?
Porque la Iglesia fue acomodando los relatos bíblicos a su imagen y semejanza.
A sus conveniencias políticas y económicas.
Y esto no precisa aclararse pues sobran fuentes, inclusive de origen papal, que afirman este hecho.
La Iglesia como institución, ha sido en el correr de los siglos empresa al servicio de las clases dominantes.
Históricamente así se lee, se ve, se percibe y es innegable este hecho.
La Iglesia es y fue una empresa político-económica y solo basta detenerse al tributo obligatorio de sus diezmos. Obligaba, al recaudo de la décima parte de la producción para de esta manera "solventar" sus gastos de manutención. De ahí sus suntuosos edificios, y lujos que van directamente contra la doctrina Cristiana.
Se habla del holocausto judío, injusta realidad dirigida por un nazi llamado Hitler, el cual mato a millones de seres humanos.
Más lo relevante es que la Inquisición, propuesta políticamente por la Iglesia, fue y será en los anales de la historia la mayor matanza realizada simplemente por no pensar acorde a su doctrina.
En cifras la Iglesia mató más gente que el holocausto nazi.
Mato más gente que la peste negra.
Mató más gente que la fiebre amarilla.
Juzgue cada uno su punto de vista. El mío es uno más.
Benedicto, ¿por qué?
Benedicto IX (1012?-1055), papa (1032-1044, 1045, 1047-1048), que ocupó en tres ocasiones el solio pontificio. En la segunda ocasión, vendió el pontificado a su padrino. Nacido con el nombre de Teofilacto, era sobrino de sus dos inmediatos predecesores, los papas Benedicto VIII y Juan XIX (papa entre 1024-1032) y el último de los pontífices tusculanos (naturales de la ciudad italiana de Túsculo). Subió al trono papal en 1032. Su conducta inmoral provocó indignación y en 1044 una facción romana le apartó de su cargo por incompetencia para gobernar. Se restituyó a sí mismo en el año 1045, abdicando, a cambio de dinero, en favor de su padrino, el arcipreste de Letrán, Giovanni Graziano, que tomó el nombre de Gregorio VI (papa entre 1045-1046). Graziano, conocido por su honestidad y piedad, había confiado en liberar al Papado de la depravada conducta de Benedicto, quien recuperó el trono papal en 1047, siendo expulsado de Roma un año después.
Benedicto VII (fallecido en el 983), papa (974-983). Nacido en Roma, era miembro de la familia condal de Túsculo, los Conti, y, por tanto, favorable a la dinastía Otónida en lo referente a los asuntos del Sacro Imperio Romano Germánico. Después de haber sido nombrado obispo de Sutri, fue elegido para ocupar la cátedra de san Pedro en el mes de octubre del año 974, para lo cual contó con la ayuda del propio emperador Otón II el Sanguinario. Éste tuvo antes que expulsar de Roma al antipapa Bonifacio VII, el cual había sido elevado al solio pontificio ese mismo año por la facción romana que había asesinado al anterior pontífice, Benedicto VI. Además de por excomulgar a Bonifacio VII, su papado destacó por la condena que efectuó en el 981 de la simonía (venta de cargos eclesiásticos). Benedicto VII falleció en Roma el 10 de julio del 983 y fue sucedido al frente del cristianismo por el papa Juan XIV.
Benedicto VIII (?-1024), papa (1012-1024), destacado reformador de los clérigos. Llamado Teofilacto, fue el primero de los papas tusculanos (naturales de la ciudad italiana de Túsculo), y hermano de su sucesor, el papa Juan XIX. Antes de su elección como papa era un seglar. Después de su nombramiento fue expulsado de Roma por el antipapa Gregorio VI. Benedicto fue repuesto a la silla gestatoria en 1014 con la ayuda de Enrique II de Sajonia, a quien coronó emperador del Sacro Imperio Romano ese mismo año. En 1022, en el Sínodo de Pavía, prohibió el concubinato y el matrimonio del clero.
Benedicto XII (fallecido en 1342), papa (1334-1342), el tercero cuyo pontificado se desarrolló en Aviñón. Jacques Fournier nació en Saverdun (Francia). Monje cisterciense, se graduó como doctor en Teología en París. Fue abad del monasterio de Fontfroide (1311), obispo de la diócesis francesa de Pamiers (1317) y obispo de Mirepoix (1326), antes de ser nombrado cardenal en 1327. Durante su pontificado se dedicó a reformar la Iglesia católica y las órdenes religiosas, pero fue incapaz de impedir el inicio de la guerra de los Cien Años entre Francia e Inglaterra. Su bula Benedictus Deus (1336) formuló la doctrina católica de la visión beatífica (visión de Dios que se concede a las almas de los que mueren en gracia), ya defendida por su antecesor, Juan XXII. En Aviñón construyó la lujosa fortaleza del palacio papal y contrató artistas de Siena para decorar las iglesias locales. Fue sucedido por Clemente VI.
Benedicto XIII (antipapa) (c. 1328-1423), antipapa (1394-1423) durante el Gran Cisma de Occidente (1378-1417), cuando dos (y más tarde tres) papas reclamaron, de forma simultánea, su legitimidad como cabezas de la Iglesia católica apostólica romana.
Pedro Martínez de Luna (su verdadero nombre, que motivó que la historiografía también le reconozca bajo el nombre de Papa Luna) nació en la localidad zaragozana de Illueca, en la Corona de Aragón. Tras doctorarse en Derecho Canónico en la Universidad de Montpellier, fue nombrado diácono cardenalicio por el papa Gregorio XI. Contribuyó a la elección del papa Urbano VI, lo que negó al ponerse del lado de los cardenales franceses, en 1378, para la elección de Roberto de Ginebra como antipapa con el nombre de Clemente VII. Tras fallecer éste en 1394, Benedicto fue elegido para sucederle por los cardenales de Aviñón, pese a la oposición de Francia. Al ser depuesto en el Concilio de Pisa (1409), el Papa Luna se encerró en la fortaleza de Peñíscola, donde murió sin haber renunciado a sus reclamaciones, después de haber sido depuesto, de nuevo, en 1417, en el Concilio de Constanza.
Benedicto XIV (1675-1758), papa (1740-1758) que se distinguió por su moderación, erudición y vivo interés por la educación. De nombre Próspero Lambertini, nació en Bolonia, alcanzó la dignidad de cardenal en 1728 y la de arzobispo de Bolonia en 1731. Ya como papa, fomentó el comercio y la agricultura, realizó diversas reformas y, en sus bulas y encíclicas, reguló los matrimonios mixtos y resolvió diferentes controversias acerca de los ritos indios y chinos. Benedicto XIV fue el pontífice más importante del siglo XVIII y uno de los papas más eruditos; fomentó en gran medida la educación y las ciencias, fundó las cátedras de física, química y matemáticas en la Universidad de Roma y se preocupó por revivir la Academia de Bolonia. En el ámbito de la literatura, hizo que se tradujeran al italiano los mejores títulos en inglés y francés. Sus obras más importantes son De servorum Dei beatificatione et beatorum canonizatione (1734-1738), De sacrosanto missae sacrificio (1748) y De synodo diocesana (1748).
Benedicto XV (1854-1922), papa (1914-1922) que estuvo al frente de la Iglesia católica durante la I Guerra Mundial. Giacomo della Chiesa, su verdadero nombre, nació en Pegli (Génova, Italia). Tras doctorarse en jurisprudencia por la Universidad de Génova a los 21 años, viajó a Roma para estudiar teología y diplomacia. Fue ordenado sacerdote en 1878, alcanzó la dignidad de obispo de Bolonia en 1907 y el cardenalato en 1914. Poco después de estallar la I Guerra Mundial fue elegido papa. Benedicto XV mantuvo una estricta neutralidad a lo largo de dicha conflagración y realizó notables esfuerzos para lograr una resolución pacífica y auxiliar a las víctimas de la guerra; sus proposiciones de paz pretendían salvar a Europa, y en el terreno diplomático se establecieron relaciones con los nuevos estados de Europa oriental. Durante su pontificado se restablecieron las relaciones oficiales entre el Vaticano y el gobierno francés y, por primera vez desde el siglo XVII, Gran Bretaña envió un representante al Vaticano. En 1917 promulgó el nuevo Código de Derecho canónico.
¿Malaquías parece acertar?
El hizo una lista en latín de los Papas que iban a existir hasta el final de la Iglesia Católica - tal y como la conocemos. El usó frases simbólicas para referirse a los pontífices por venir. Llamó a Juan Pablo II "labori solis", el trabajo del sol.
Pues, Karol Wojtyla nació durante un eclipse, y si todo sigue igual, será enterrado en Roma este 8 de abril, durante otro eclipse.... es decir, el trabajo del sol.
Parece que la profecía está a punto de cumplirse. Ahora, San Malaquías dice que viene un Papa, al que llama Gloria Olivae, la gloria del olivo. El olivo desde la antigüedad designa a las personas de origen judío, y el único cardenal que tiene origen judío es Jean-Marie Lustiger, quien acaba de dejar el arzobispado de París.
¿Se cumplirá la profecía de nuevo? ¿Y porqué la casa real británica había seleccionado antes la misma fecha de las exequias papales para la boda del Príncipe Carlos? Un eclipse simboliza claro está la unión en el cielo del sol (el rey) con algún planeta, la luna. Más, parece que Juan Pablo II hizo de las suyas, y la boda tuvo que posponerse un día. El Papa poniéndose en el camino de la Corona Británica, de la casa Windsor (de origen alemán) que es la que reina hoy.
Algo que llama la atención es que la fecha de inicio del conclave elegida por los cardenales es el 18 de abril, dos días antes del cumpleaños de Adolfo Hitler, fecha celebrada por fascistas a nivel mundial aún hoy en día. ¿Qué sucedería si un Papa de origen judío fuera anunciado ese día? ¿Sería una burla hacia Hitler o... su triunfo?
La afiliación de Ratzinger a las Juventudes Hitlerianas en su época de adolescente , como la indica en una entrevista en 1997, y fue enlistado en una unidad antiaérea alemana.
El nuevo Papa, el alemán Benedicto XVI, formó parte de las Juventudes Hitlerianas, afirma en su autobiografía "De mi vida" y en su último libro "La sal de la tierra", citado por el diario alemán Sueddeutsche Zeitung. Joseph Ratzinger, nacido en 1927, y su hermano Georg no se apuntaron a las Juventudes Hitlerianas pero cuando fue obligatorio, en 1941, su hermano se inscribió y él quedó al margen porque era demasiado joven.
Luego, cuando estaba en el seminario, el nuevo Papa fue inscrito , comentó en su libro. "Una vez que salí del seminario, no volví a las Juventudes Hitlerianas", declaró Ratzinger en una entrevista concedida al periodista Peter Seewald, citada por el Sueddeutsche Zeitung. "Y fue difícil porque la reducción de los gastos escolares 'que necesitaba' dependía del certificado de visita de las Juventudes Hitlerianas", añadió en la entrevista.
La página de Internet de fans de Ratzinger asegura que su familia tuvo que mudarse en 1932 al pueblo de Auschau am Inn, situado al pie de los Alpes. Su padre, era gendarme. Según la misma fuente, en 1943, el joven Ratzinger fue incorporado, al igual que los demás seminaristas de su clase, como auxiliar en la defensa antiaérea. En septiembre de 1944, cuando cumplió la edad para entrar al ejército, trabajó manualmente a las órdenes de la legión austriaca. Eran "ideólogos fanáticos que nos tiranizaban continuamente", afirmó años más tarde refiriéndose a ella. En noviembre, siguió un entrenamiento en la infantería pero, por enfermedad, se escabulló de las actividades militares, según el sitio Internet.
A punto de llegar los Aliados, a finales de abril o principios de mayo, el joven hoy Papa desertó. Los militares aliados instalaron su cuartel general en su casa familiar. Joseph Ratzinger fue identificado como soldado y recluido en un campo de prisioneros de guerra, del que fue liberado el 19 de junio de 1945.
Pero algo extraño empieza a surgir en la superficie, el cónclave empieza el lunes 18 de Abril, dos días antes del cumpleaños de Adolfo Hitler, muy celebrado en círculos fascistas de todo el mundo. Imaginen que el nuevo Papa fuera anunciado ese día... ¿sería coincidencia?.........
Seguro es para mí, que he indagado en muchos libros, escritos, tratados, etcétera, sobre Jesús, interpretando con la razón las letras llego a la conclusión que de la doctrina que impartió Cristo a la que profesan los Papas de hoy es una burla insensata a la humanidad de un hombre que dio su vida por sus ideales.
Obviamente estamos viendo el ocaso de esta Iglesia “Cristiana”.
Si sobrevivimos como especie espero se pueda aplicar la real justeza de las ideas de Jesús.
A modo de resumen tenemos:
Un Papa nazi.
Un Papa soldado de el ejercito de Hitler.
Un Papa cobarde.
Un Papa desertor.
Un Papa que sigue una doctrina medieval.
Un Papa anticomunista.
Un Papa capitalista.
Otro monigote insulso al servicio de las huestes imperiales de nuestros días.
Amén.
Día de la Madre.
Un día descubrí, dolorosamente, pero con felicidad que hay dos puntas en el camino.
La madre y la muerte.
¿Que es lo seguro en nuestra existencia?
La madre y la muerte.
Una te acompaña siempre, la madre.
La otra espera agazapada, la muerte.
¿Quién te toca, te quiere incondicionalmente, te perdona siempre, te escucha, te guía, te odia y te ama?, la madre
Te lava, te peina, se equivoca, acierta, se sacrifica, se enoja, se alegra, siente tu dolor, siente tu miedo, cae por ti en su silencio, la madre.
Te levanta en cada tropiezo, te espera siempre aunque no llegues, la madre.
¿Quién negocia con la parca si llega la hora dando su vida a cambio?, la madre.
Siempre esta, aunque tú no la veas. Es tu primer grito cuando la pesadilla asalta, es tu primer puerta y es la penúltima.
Es la rosa con espinas, es el viento, el sol, la lluvia mojada, la lluvia seca.
Es tu dolor, tu felicidad, tus ojos, tu tierra, tu bandera.
Es lo que enseñas a tus hijos, es el amor imposible, el Edipo.
Es el dios real, el dios mortal, el verdadero.
Es el único Dios que te respeta, el único Dios que te odia y llora, el único Dios de carne, el único Dios que realmente existe.
Si tú te vas, parte de ella se va contigo. Si ella se va, deja el vacío, que no se llena con nada ni nadie, un trozo de tu mente se plasma en el recuerdo y te acompaña día a día en tu silencioso pasar por los senderos ahora perdidos.
Si miras atrás ves su figura esbelta, joven que te empuja. Si miras al costado ves su figura gastada que hombro con hombro te arrima. Si miras adelante ves las canas que te llaman, el bastón caído, la lana tejida en sus hombros, la mano firme que tiembla en la oscuridad de tu destino.
Basta mirar la realidad que te acompaña. Si desapareces, incansablemente hasta sus últimos días te busca y si apareces sea como sea te abraza, moja tu cuerpo, vela tu silencio, más siempre vencida, nunca se da por tal.
Difícil que me entiendas niño si lees esto.
Difícil, tal vez, que me entiendas si eres adolescente.
Seguro que me entiendas si tus arrugas visten tu rostro.
Todos, sin excepción, piden por ella.
La aclaman en las trincheras mientras las balas acechan, la aclaman en la oscuridad de las noches, la aclaman en el último suspiro y en el primero, en la claridad del día, en el agreste monte, en el silencioso río.
Por eso, como todo cambia, cambiamos nosotros, cambian ellos, cambia ella.
Pero "no cambia el amor por más lejos que te encuentres" que te une por esa soga invisible a la carne, al sentimiento, de la madre que tienes, tuviste o la que faltó.
Por eso dije que el camino tiene dos puntas: tu madre y tu muerte.
Más queda expresamente declarado en mis líneas las diferencias del transitar las calles.
A veces te das cuenta de esto en la niñez, tal vez en la adolescencia, tal vez en la madurez, tal vez en la vejez, tal vez nunca. No importa, pues a ella no le importa; con su silencio siempre está, estuvo y estará, no tengan dudas.
Finalmente siempre la madre y la parca negocian tu suerte.
Y si llevas un amuleto en tu cuello, guárdalo en los cajones.
Tu amuleto esta en tu mente, en tu pecho, en tu interior y tiene cuatro simples letras que nadie olvida y todos pronuncian sin importar credos, color, clase o idioma.
Gracias mamá.
La madre y la muerte.
¿Que es lo seguro en nuestra existencia?
La madre y la muerte.
Una te acompaña siempre, la madre.
La otra espera agazapada, la muerte.
¿Quién te toca, te quiere incondicionalmente, te perdona siempre, te escucha, te guía, te odia y te ama?, la madre
Te lava, te peina, se equivoca, acierta, se sacrifica, se enoja, se alegra, siente tu dolor, siente tu miedo, cae por ti en su silencio, la madre.
Te levanta en cada tropiezo, te espera siempre aunque no llegues, la madre.
¿Quién negocia con la parca si llega la hora dando su vida a cambio?, la madre.
Siempre esta, aunque tú no la veas. Es tu primer grito cuando la pesadilla asalta, es tu primer puerta y es la penúltima.
Es la rosa con espinas, es el viento, el sol, la lluvia mojada, la lluvia seca.
Es tu dolor, tu felicidad, tus ojos, tu tierra, tu bandera.
Es lo que enseñas a tus hijos, es el amor imposible, el Edipo.
Es el dios real, el dios mortal, el verdadero.
Es el único Dios que te respeta, el único Dios que te odia y llora, el único Dios de carne, el único Dios que realmente existe.
Si tú te vas, parte de ella se va contigo. Si ella se va, deja el vacío, que no se llena con nada ni nadie, un trozo de tu mente se plasma en el recuerdo y te acompaña día a día en tu silencioso pasar por los senderos ahora perdidos.
Si miras atrás ves su figura esbelta, joven que te empuja. Si miras al costado ves su figura gastada que hombro con hombro te arrima. Si miras adelante ves las canas que te llaman, el bastón caído, la lana tejida en sus hombros, la mano firme que tiembla en la oscuridad de tu destino.
Basta mirar la realidad que te acompaña. Si desapareces, incansablemente hasta sus últimos días te busca y si apareces sea como sea te abraza, moja tu cuerpo, vela tu silencio, más siempre vencida, nunca se da por tal.
Difícil que me entiendas niño si lees esto.
Difícil, tal vez, que me entiendas si eres adolescente.
Seguro que me entiendas si tus arrugas visten tu rostro.
Todos, sin excepción, piden por ella.
La aclaman en las trincheras mientras las balas acechan, la aclaman en la oscuridad de las noches, la aclaman en el último suspiro y en el primero, en la claridad del día, en el agreste monte, en el silencioso río.
Por eso, como todo cambia, cambiamos nosotros, cambian ellos, cambia ella.
Pero "no cambia el amor por más lejos que te encuentres" que te une por esa soga invisible a la carne, al sentimiento, de la madre que tienes, tuviste o la que faltó.
Por eso dije que el camino tiene dos puntas: tu madre y tu muerte.
Más queda expresamente declarado en mis líneas las diferencias del transitar las calles.
A veces te das cuenta de esto en la niñez, tal vez en la adolescencia, tal vez en la madurez, tal vez en la vejez, tal vez nunca. No importa, pues a ella no le importa; con su silencio siempre está, estuvo y estará, no tengan dudas.
Finalmente siempre la madre y la parca negocian tu suerte.
Y si llevas un amuleto en tu cuello, guárdalo en los cajones.
Tu amuleto esta en tu mente, en tu pecho, en tu interior y tiene cuatro simples letras que nadie olvida y todos pronuncian sin importar credos, color, clase o idioma.
Gracias mamá.
A mi Abuela: Rosa Pura Esteller, Valenciana, Española, Uruguaya.
Todos tuvimos o tenemos abuela. Quienes las tienen aún disfrútenlas. Aquellos como yo, que la hemos perdido en el ocaso de la vida nos quedan los recuerdos, enseñanzas y vivencias. Llevo conmigo junto a mi pecho su pañuelo. También su alma. Se que en los días y las noches esta cerca de mí. Por suerte alguna vez se me ocurrió grabar sus palabras a modo de entrevista que aquí expongo.
Corría tal vez el año 1913.
Partía el Balbanera del puerto. España quedaba atrás. La guerra expectante, activa, doliente, acechando en la esquina. El hambre y la pobrezaza reinaban sin piedad en los hogares humildes, en otros, banquetes eran desperdiciados en comida de perros. Miles de españoles emigraban con o sin criterio, huyendo de aquella atrocidad. Buscando una tierra que les prometiera una vida decente y de trabajo, de sacrificio y familia unida.
América prometía. Proa al este y a campear el temporal…Destino final: Montevideo. Un pequeño lugar que avizoraba reformas sociales y paz. Tierra de muchos, tierra de nadie.
"...Lo que si me acuerdo como un sueño es del barco que nosotros veníamos. El barco era el Balbanera y no paraba en el puerto paraba un poco mas adentro, en antepuerto por eso teníamos que bajar en una lancha y recuerdo que llovía. Yo no tenía 3 años todavía.
Un español que venía con nosotros, pues yo venía con mi madre y 3 hermanas más, nos puso una manta por arriba para no mojarnos. Mi padre estaba acá esperándonos, el había venido cuando yo tenía 4 meses.
Cuenta mi mamá que yo era muy graciosa y que iba a la cocina y por eso la gente me mimaba dando un pedazo de galleta la cual compartía con los míos. No teníamos dinero ni comestibles..."
Así se relata textualmente la llegada a este país de unos inmigrantes, allí estaba mi futuro, pero aún no lo sabía.
"...Donde primero fuimos a vivir fue allá por Villa Dolores en la calle General Prin entre Dolores Pereira Rosell y Rossell y Rius. El zoológico ya estaba hecho era justo detrás.
Alejo Rosell y Rius, que era catalán y no se que fábrica tenía, había hecho el Hospital de niños. El se había casado con la Hija de Gabriel Pereira presidente de la República. Con el dinero que sacaba del zoológico mantenía el hospital.
Cuando murió dejo todo el dinero a la Asistencia Pública que hoy sería el equivalente a Salud Pública. Había muchas casas de su propiedad en esa zona principalmente sobre la calle Rivera. La mayoría eran con un jardín y tenían dos plantas y eran varios apartamentos hacia los fondos. Esas casas las dejo también para la Asistencia Pública, otras más por la zona de la calle Agraciada.
A cada empleado le dejo 100 pesos que en ese entonces eran como tres sueldos más o menos. Al mayordomo le dejo una casa que era por Dolores Pereira.
Luego nos mudamos a la calle Julio Cesar pues mi padre había comprado un terreno hacia la calle Ramón Anador.
La calle Rivera ya se llamaba Rivera en esa época hasta Comercio. La calle de abajo, hacia la rambla, creo que es Verdi era la continuación de Rivera..."
Hago una pausa y sigo escuchando:
"...Los primeros autos que vinieron en esa época, un poco después de que vinimos de España, eran los Ford y los mirábamos pasar. Había muchos caballos y carros.
Teníamos el tranvía, este era eléctrico. No a caballo. Los de caballo estaban mas al centro. Nosotros no teníamos luz. En la calle comercio entre Asilo y 8 de Octubre estaba la usina que generaba la corriente para que alimentar la zona.
En cuanto a los tranvías, los de a caballo andaban por la calle Gaboto. El que iba manejando tocaba una corneta. Iban para el lado del prado..."
Los recuerdos de una anciana parecían vividos ayer y mi mente se fascinaba:
"...los primeros tiempos fueron pasados en la casa de General Prin: estábamos a una cuadra de la Facultad de Veterinaria que ya estaba hecha. Teníamos lámpara a queroseno, primus y carbón para cocinar. El carbón se compraba en el almacén en bolsitas. El primus era lo más usado.
Jugábamos en los jardines de la veterinaria mirando los esqueletos de los animales. Yo tenía 6 años.
Comencé a ir a la escuela de Julio Cesar y Rivera. En ese entonces era más chica. Fui hasta 6º año pero como éramos pocos alumnos lo sacaron y me quedé sin clases. Fui un poco a 5º, entonces probé ir a otro colegio..."
Acá se menciona otra mudanza a la calle José Pedro Varela hoy Demóstenes (cursando 6º año).
"...En esta época se compro el terreno en Neyra y se mudaron ahí. Mi hermano José María fue a la escuela Austria y mamá le habló a la Señora Directora de mí, corría el mes de setiembre creo que del 17, a esa altura ya habían pasado como tres meses sin tener clases en 6º y ya estaban adelantados, y entonces me pusieron en 5º.
Termine 5º y luego hice 6º de vuelta. 7º año lo hice en la calle Gaboto y Guayabo.
En aquel entonces para ir al liceo te tomaban un examen de ingreso pero si hacías 7º pasabas directo. Entonces por eso fui a 7º allí con las hermanas Vidal quienes serían luego amigas de toda mi vida. Teníamos francés, contabilidad y otras materias.
A mi me hubiese gustado seguir de maestra...
Pero en casa hacía falta más el dinero y me tuve que poner a trabajar. Entonces me inscribí en un Instituto de la calle Colonia entre Patria y Cufré donde aprendí contabilidad y máquina y de ahí a trabajar duro. Estamos hablando del año 26 yo tenía 16 abriles..."
La memoria a veces va hacia atrás y adelante, lógico cuando se recuerda la infancia:
"...Como yo sabia leer muy bien, en casa era el vocero de las noticias, siempre de algún diario del día anterior que conseguíamos con los vecinos. Recuerdo el día que se firmo la paz. Un letrero grande "¡LA PAZ!". Yo tenía 8 años... (1918). ¡Que alegría! Eran épocas duras, muy duras donde la diferencia entre ricos y pobres era el comer todos los días o no..."
Trabajo, sacrificio, la solución para parar la olla...
"...Me levantaba a las 8 menos cuarto, desayunaba, me tomaba el ómnibus 8 y 20 y me llevaba una media hora hasta el trabajo. Teníamos horario cortado, entraba a las 9 hasta las 12, venia a comer a casa, y entraba 14 y 30 a 19 y 30. Como el patrón venia a última hora a dictarme escritos o cartas y a veces salía como a las 20:00 .
Cuando llegaba, ya de noche escuchábamos la radio la cual había sido comprada en lo de Danrre. Escuchábamos alguna comedia, aquellos radio - teatros. Era la vida nuestra...
Mi papá trabajaba en una fábrica de calzados.
Un día se jubiló. Era joven, tendría unos 52 años más o menos y era medio atorrante. Fíjate que él podía haber hecho algo por las del, con su oficio que tenía, pero no fue así..
Yo trabaje en 33 y 25 de mayo en el bazar Duilie, solo un mes, pues luego me vino a buscar uno señor que era casado con la madrina de mi hermano que tenía casa de belleza en 18 de Julio y Julio Herrera, para ser exacto el Nº 1000 de 18; frente estaba La Platense, un bazar que tenía de todo. El propietario del salón era muy bruto, de mal carácter y difícil de tratar.
Luego, mi hermana Laura conoció a un empleado de Danrre y me consiguió trabajo ahí.
Me pagaban $ 25 y me había aumentado a $ 30 y en lo de Danrre, me pagaban y luego me aumentaron a . Era buen dinero para aquella época.
La plata que ganaba se la daba toda a mi madre. Nunca me quedé con un peso. Ella me daba todos los días el dinero para el boleto. Cuando, precisaba zapatos o algún vestido, me los compraba...
En Danrre hacía todo lo que había que hacer a máquina. Recibo de sueldos, correspondencia, documentos. Las cartas eran dictadas por el patrón. Teníamos unos libros copiadores que había que poner como un género mojado y los papeles en una prensa y hacíamos duplicado de los documentos. Eso era obligación impuesta por el gobierno.
A Baltazar Brum lo vi en Danrre con la señora que vino a comprar arañas de techo. Cuando se mato con el lío de Terra yo estaba trabajando ahí.
Luego Terra hizo elecciones de nuevo y como los Batllistas no votaron ganó.
Esa fue una dictadura nada trágica, no mataron a nadie.
Grawer tuvo un tiroteo por allá por Pando y murió; dicen que no lo atendieron bien.
A otros los llevaban presos a la Isla de Flores. Pero de allí salían al poco tiempo.
A Terra lo quisieron matar y le dieron un balazo que lo salvó la vida su chaleco..."
La avenida 18 de julio:
"...Era la parte y la calle principal. La Plaza Independencia tenía una fuente en el medio. No tenía el caballo. Luego trajeron de Italia la estatua y sacaron la fuente, corriéndola hacia un costado, donde está hoy en nuestros días.
La plaza de los bomberos se llamaba la Plaza Artola.
Enfrente donde esta el Banco República ahora, había un cine todo hecho de madera. Creo que fue la primera vez , que nos llevaron unos amigos españoles. Uno de ellos, Benjamín, venía a comer a casa pues él no tenía familia en Uruguay y era como huésped. Le pagaba a mamá por la comida. Le decía Pepe el Roch por el pelo colorado.
A ese cine fui con Laura, mi hermana.
Pero la primera vez que vi cine fue por que nos dieron un bono en la escuela que tenías que pagar un medio como le decíamos, que eran 5 centésimos, para ver ‘La vuelta al mundo en la Fragata Sarmiento’. Me acuerdo que fuimos todos los alumnos. El cine era mudo..."
Y los años van pasando, tal vez andamos en estas líneas por el 28:
"...Ramón Anador en aquel entonces se llamaba Garibaldi pusieron los ómnibus que tenían letras y no números. El A de 8 de octubre. El 121 el B, el de nosotros era la X y la E, el 141 por comercio… Eran cooperativas. Cada uno era dueño y tenían nombres los coches, estaba el TBC, el Blanca Nieves, el Mar del Plata y otros que no recuerdo ahora... Este último era chiquito y cuando subía el repecho de Ramón Anador nos teníamos que bajar.
El ómnibus era de un ambiente familiar. Me acuerdo que un día lo perdí y veo al llegar a la esquina, como a una cuadra, al guarda que se había bajado y me gritaba que me apurara que me estaban esperando.
Todavía no había bañaderas. Éstas fueron posteriores y así se llamaban pues eran camiones con caja abierta y una escalera. Ibas parado y al no tener techo si llovía te mojabas. De ahí su nombre.
Garibaldi era de barro y lleno de quintas.
El ómnibus iba por Garibaldi y seguía hasta Comercio.
Comenzaron en ese momento a hacer el pavimento de Propios.
El ómnibus iba hasta Solferino, luego hasta Avenida Italia y luego lo hicieron hasta 8 de octubre..."
Y se vio al "Mago":
"...Se hablaba de Gardel, yo lo vi una vez que había venido a Radio Carve. Estuve cerca de él pero eran muchos los que queríamos llegar a saludarlo. Mejor se veía de más lejos. Bien vestido, impecable, con su traje y sombrero, su sonrisa altiva, no era alto, y más bien era gordito, pero cantaba lindo..."
De a poco se perfilaba la razón de mi existencia:
"... vivía enfrente a mi casa, más a la esquina en casa de unos españoles. Para mi era hermoso, y aunque era mayor que yo lo miraba con otros ojos. Trabajador, honesto, gallego, creo que más no podía pedir. Tenía un pequeño almacén el la calle 24 de abril.
Y entre idas y venidas me casé con él en año 32 por más que mi hermana Laura "dragoneaba" con él pero sus ojos tenían un destino indeclinable.
Al principio, vivimos en la calle Aguaceros allá por camino Carrasco. Un lugar poco poblado en aquel entonces pero teníamos todo. Agua, luz y una pequeña quinta que sacábamos bien para comer. Las sociedades médicas eran muy baratas. Me hice socia de la Española desde el año 31.
Luego vino la venta de esa casa y la compra del terreno en la calle Neyra. Mientras tanto vivimos con mis padres y hermanos naciendo allí mi primera hija. Así de a poco se fue haciendo la vivienda y edificando la familia. Cuando estuvo la cosa pronta nos mudamos dos cuadras más abajo y ya embarazada tuve a Ana María, mi segunda hija, así comenzó una nueva etapa para crecer entre jardines y esperanzas..."
Mi Abuela fue un inmigrante. Fue inteligente. Fue una persona de bien.
Éstas son sus palabras. De las tantas que hemos tenido juntos.
Aunque un día, luego de haber tomado unos mates en casa, se fue a la suya y no volvió nunca más. Su hora había llegado y partió con la satisfacción plena de haber cumplido en la vida con todos los requisitos de madre, mujer y esposa.
Más siempre la llevo en mi piel, en el rincón, en el corazón, en mi pobre memoria, en mis pasos, prendida en mi sombra, siempre…
Gracias Abuela Pura.
Corría tal vez el año 1913.
Partía el Balbanera del puerto. España quedaba atrás. La guerra expectante, activa, doliente, acechando en la esquina. El hambre y la pobrezaza reinaban sin piedad en los hogares humildes, en otros, banquetes eran desperdiciados en comida de perros. Miles de españoles emigraban con o sin criterio, huyendo de aquella atrocidad. Buscando una tierra que les prometiera una vida decente y de trabajo, de sacrificio y familia unida.
América prometía. Proa al este y a campear el temporal…Destino final: Montevideo. Un pequeño lugar que avizoraba reformas sociales y paz. Tierra de muchos, tierra de nadie.
"...Lo que si me acuerdo como un sueño es del barco que nosotros veníamos. El barco era el Balbanera y no paraba en el puerto paraba un poco mas adentro, en antepuerto por eso teníamos que bajar en una lancha y recuerdo que llovía. Yo no tenía 3 años todavía.
Un español que venía con nosotros, pues yo venía con mi madre y 3 hermanas más, nos puso una manta por arriba para no mojarnos. Mi padre estaba acá esperándonos, el había venido cuando yo tenía 4 meses.
Cuenta mi mamá que yo era muy graciosa y que iba a la cocina y por eso la gente me mimaba dando un pedazo de galleta la cual compartía con los míos. No teníamos dinero ni comestibles..."
Así se relata textualmente la llegada a este país de unos inmigrantes, allí estaba mi futuro, pero aún no lo sabía.
"...Donde primero fuimos a vivir fue allá por Villa Dolores en la calle General Prin entre Dolores Pereira Rosell y Rossell y Rius. El zoológico ya estaba hecho era justo detrás.
Alejo Rosell y Rius, que era catalán y no se que fábrica tenía, había hecho el Hospital de niños. El se había casado con la Hija de Gabriel Pereira presidente de la República. Con el dinero que sacaba del zoológico mantenía el hospital.
Cuando murió dejo todo el dinero a la Asistencia Pública que hoy sería el equivalente a Salud Pública. Había muchas casas de su propiedad en esa zona principalmente sobre la calle Rivera. La mayoría eran con un jardín y tenían dos plantas y eran varios apartamentos hacia los fondos. Esas casas las dejo también para la Asistencia Pública, otras más por la zona de la calle Agraciada.
A cada empleado le dejo 100 pesos que en ese entonces eran como tres sueldos más o menos. Al mayordomo le dejo una casa que era por Dolores Pereira.
Luego nos mudamos a la calle Julio Cesar pues mi padre había comprado un terreno hacia la calle Ramón Anador.
La calle Rivera ya se llamaba Rivera en esa época hasta Comercio. La calle de abajo, hacia la rambla, creo que es Verdi era la continuación de Rivera..."
Hago una pausa y sigo escuchando:
"...Los primeros autos que vinieron en esa época, un poco después de que vinimos de España, eran los Ford y los mirábamos pasar. Había muchos caballos y carros.
Teníamos el tranvía, este era eléctrico. No a caballo. Los de caballo estaban mas al centro. Nosotros no teníamos luz. En la calle comercio entre Asilo y 8 de Octubre estaba la usina que generaba la corriente para que alimentar la zona.
En cuanto a los tranvías, los de a caballo andaban por la calle Gaboto. El que iba manejando tocaba una corneta. Iban para el lado del prado..."
Los recuerdos de una anciana parecían vividos ayer y mi mente se fascinaba:
"...los primeros tiempos fueron pasados en la casa de General Prin: estábamos a una cuadra de la Facultad de Veterinaria que ya estaba hecha. Teníamos lámpara a queroseno, primus y carbón para cocinar. El carbón se compraba en el almacén en bolsitas. El primus era lo más usado.
Jugábamos en los jardines de la veterinaria mirando los esqueletos de los animales. Yo tenía 6 años.
Comencé a ir a la escuela de Julio Cesar y Rivera. En ese entonces era más chica. Fui hasta 6º año pero como éramos pocos alumnos lo sacaron y me quedé sin clases. Fui un poco a 5º, entonces probé ir a otro colegio..."
Acá se menciona otra mudanza a la calle José Pedro Varela hoy Demóstenes (cursando 6º año).
"...En esta época se compro el terreno en Neyra y se mudaron ahí. Mi hermano José María fue a la escuela Austria y mamá le habló a la Señora Directora de mí, corría el mes de setiembre creo que del 17, a esa altura ya habían pasado como tres meses sin tener clases en 6º y ya estaban adelantados, y entonces me pusieron en 5º.
Termine 5º y luego hice 6º de vuelta. 7º año lo hice en la calle Gaboto y Guayabo.
En aquel entonces para ir al liceo te tomaban un examen de ingreso pero si hacías 7º pasabas directo. Entonces por eso fui a 7º allí con las hermanas Vidal quienes serían luego amigas de toda mi vida. Teníamos francés, contabilidad y otras materias.
A mi me hubiese gustado seguir de maestra...
Pero en casa hacía falta más el dinero y me tuve que poner a trabajar. Entonces me inscribí en un Instituto de la calle Colonia entre Patria y Cufré donde aprendí contabilidad y máquina y de ahí a trabajar duro. Estamos hablando del año 26 yo tenía 16 abriles..."
La memoria a veces va hacia atrás y adelante, lógico cuando se recuerda la infancia:
"...Como yo sabia leer muy bien, en casa era el vocero de las noticias, siempre de algún diario del día anterior que conseguíamos con los vecinos. Recuerdo el día que se firmo la paz. Un letrero grande "¡LA PAZ!". Yo tenía 8 años... (1918). ¡Que alegría! Eran épocas duras, muy duras donde la diferencia entre ricos y pobres era el comer todos los días o no..."
Trabajo, sacrificio, la solución para parar la olla...
"...Me levantaba a las 8 menos cuarto, desayunaba, me tomaba el ómnibus 8 y 20 y me llevaba una media hora hasta el trabajo. Teníamos horario cortado, entraba a las 9 hasta las 12, venia a comer a casa, y entraba 14 y 30 a 19 y 30. Como el patrón venia a última hora a dictarme escritos o cartas y a veces salía como a las 20:00 .
Cuando llegaba, ya de noche escuchábamos la radio la cual había sido comprada en lo de Danrre. Escuchábamos alguna comedia, aquellos radio - teatros. Era la vida nuestra...
Mi papá trabajaba en una fábrica de calzados.
Un día se jubiló. Era joven, tendría unos 52 años más o menos y era medio atorrante. Fíjate que él podía haber hecho algo por las del, con su oficio que tenía, pero no fue así..
Yo trabaje en 33 y 25 de mayo en el bazar Duilie, solo un mes, pues luego me vino a buscar uno señor que era casado con la madrina de mi hermano que tenía casa de belleza en 18 de Julio y Julio Herrera, para ser exacto el Nº 1000 de 18; frente estaba La Platense, un bazar que tenía de todo. El propietario del salón era muy bruto, de mal carácter y difícil de tratar.
Luego, mi hermana Laura conoció a un empleado de Danrre y me consiguió trabajo ahí.
Me pagaban $ 25 y me había aumentado a $ 30 y en lo de Danrre, me pagaban y luego me aumentaron a . Era buen dinero para aquella época.
La plata que ganaba se la daba toda a mi madre. Nunca me quedé con un peso. Ella me daba todos los días el dinero para el boleto. Cuando, precisaba zapatos o algún vestido, me los compraba...
En Danrre hacía todo lo que había que hacer a máquina. Recibo de sueldos, correspondencia, documentos. Las cartas eran dictadas por el patrón. Teníamos unos libros copiadores que había que poner como un género mojado y los papeles en una prensa y hacíamos duplicado de los documentos. Eso era obligación impuesta por el gobierno.
A Baltazar Brum lo vi en Danrre con la señora que vino a comprar arañas de techo. Cuando se mato con el lío de Terra yo estaba trabajando ahí.
Luego Terra hizo elecciones de nuevo y como los Batllistas no votaron ganó.
Esa fue una dictadura nada trágica, no mataron a nadie.
Grawer tuvo un tiroteo por allá por Pando y murió; dicen que no lo atendieron bien.
A otros los llevaban presos a la Isla de Flores. Pero de allí salían al poco tiempo.
A Terra lo quisieron matar y le dieron un balazo que lo salvó la vida su chaleco..."
La avenida 18 de julio:
"...Era la parte y la calle principal. La Plaza Independencia tenía una fuente en el medio. No tenía el caballo. Luego trajeron de Italia la estatua y sacaron la fuente, corriéndola hacia un costado, donde está hoy en nuestros días.
La plaza de los bomberos se llamaba la Plaza Artola.
Enfrente donde esta el Banco República ahora, había un cine todo hecho de madera. Creo que fue la primera vez , que nos llevaron unos amigos españoles. Uno de ellos, Benjamín, venía a comer a casa pues él no tenía familia en Uruguay y era como huésped. Le pagaba a mamá por la comida. Le decía Pepe el Roch por el pelo colorado.
A ese cine fui con Laura, mi hermana.
Pero la primera vez que vi cine fue por que nos dieron un bono en la escuela que tenías que pagar un medio como le decíamos, que eran 5 centésimos, para ver ‘La vuelta al mundo en la Fragata Sarmiento’. Me acuerdo que fuimos todos los alumnos. El cine era mudo..."
Y los años van pasando, tal vez andamos en estas líneas por el 28:
"...Ramón Anador en aquel entonces se llamaba Garibaldi pusieron los ómnibus que tenían letras y no números. El A de 8 de octubre. El 121 el B, el de nosotros era la X y la E, el 141 por comercio… Eran cooperativas. Cada uno era dueño y tenían nombres los coches, estaba el TBC, el Blanca Nieves, el Mar del Plata y otros que no recuerdo ahora... Este último era chiquito y cuando subía el repecho de Ramón Anador nos teníamos que bajar.
El ómnibus era de un ambiente familiar. Me acuerdo que un día lo perdí y veo al llegar a la esquina, como a una cuadra, al guarda que se había bajado y me gritaba que me apurara que me estaban esperando.
Todavía no había bañaderas. Éstas fueron posteriores y así se llamaban pues eran camiones con caja abierta y una escalera. Ibas parado y al no tener techo si llovía te mojabas. De ahí su nombre.
Garibaldi era de barro y lleno de quintas.
El ómnibus iba por Garibaldi y seguía hasta Comercio.
Comenzaron en ese momento a hacer el pavimento de Propios.
El ómnibus iba hasta Solferino, luego hasta Avenida Italia y luego lo hicieron hasta 8 de octubre..."
Y se vio al "Mago":
"...Se hablaba de Gardel, yo lo vi una vez que había venido a Radio Carve. Estuve cerca de él pero eran muchos los que queríamos llegar a saludarlo. Mejor se veía de más lejos. Bien vestido, impecable, con su traje y sombrero, su sonrisa altiva, no era alto, y más bien era gordito, pero cantaba lindo..."
De a poco se perfilaba la razón de mi existencia:
"... vivía enfrente a mi casa, más a la esquina en casa de unos españoles. Para mi era hermoso, y aunque era mayor que yo lo miraba con otros ojos. Trabajador, honesto, gallego, creo que más no podía pedir. Tenía un pequeño almacén el la calle 24 de abril.
Y entre idas y venidas me casé con él en año 32 por más que mi hermana Laura "dragoneaba" con él pero sus ojos tenían un destino indeclinable.
Al principio, vivimos en la calle Aguaceros allá por camino Carrasco. Un lugar poco poblado en aquel entonces pero teníamos todo. Agua, luz y una pequeña quinta que sacábamos bien para comer. Las sociedades médicas eran muy baratas. Me hice socia de la Española desde el año 31.
Luego vino la venta de esa casa y la compra del terreno en la calle Neyra. Mientras tanto vivimos con mis padres y hermanos naciendo allí mi primera hija. Así de a poco se fue haciendo la vivienda y edificando la familia. Cuando estuvo la cosa pronta nos mudamos dos cuadras más abajo y ya embarazada tuve a Ana María, mi segunda hija, así comenzó una nueva etapa para crecer entre jardines y esperanzas..."
Mi Abuela fue un inmigrante. Fue inteligente. Fue una persona de bien.
Éstas son sus palabras. De las tantas que hemos tenido juntos.
Aunque un día, luego de haber tomado unos mates en casa, se fue a la suya y no volvió nunca más. Su hora había llegado y partió con la satisfacción plena de haber cumplido en la vida con todos los requisitos de madre, mujer y esposa.
Más siempre la llevo en mi piel, en el rincón, en el corazón, en mi pobre memoria, en mis pasos, prendida en mi sombra, siempre…
Gracias Abuela Pura.
A Don Mauricio Bonino: mis disculpas.
Caía la noche.
El pórtico me daba el espacio solitario para eplayarme.
El pino torcido, la anacahuita, la palmera, los cipreces, el rosal, se empeñaban firmemente en adornar el camino de salida, o de entrada.
Más allá, la luna recortaba su silueta en el negro firmamento produciendo un fenómeno que no se da siempre. No se reflejaba el blanco. Su rostro era de un rojo tímido. Ahí estaban mis hijos, mi esposa, mi familia.
Pero el color me daba la pauta de la noticia que habia recibido. Selene me miraba con verguenza o tal vez su color era de llantos.
Mauricio había partido.
Por fin, la vida le dió el asueto a su sufrimiento. Su silla de ruedas quedaba vacía. Se diluía en la distancia su inmensa sabiduría, su picardía, su afanoso apego a lo terrenal.
El alma pura y dorada cortaba su cordón con placer y obediencia. Se levaba en un destello rojo y verde, con arpegios de una guitarra negra, de una guitarra ausente, de una guitarra que había faltado a su cita.
Desde aquí lo despedí con una sonrisa; casi de perdón y verguenza por mi ausencia.
No lo veré mas hasta dentro de algún tiempo. Tal vez más o tal vez menos del que yo imagino.
El silencio aterra respetuosamente.
La luna dibuja su rostro triste. Es mi espejo aúreo. Mi conección al otro mundo de mis sueños.
La Cañada Baja, sin saber, cae en el letargo de la madrugada y a modo de despedida, tal vez, deja explotar sus fuegos de artificio en lágrimas que brillan y se disuelven en la nada.
Queda la huella.
Queda una pausa.
Queda la luna roja.
Queda otro adiós inconcluso.
Hasta mañana Mauricio.
Perdón y gracias, muchas gracias por tu ejemplo.
El pórtico me daba el espacio solitario para eplayarme.
El pino torcido, la anacahuita, la palmera, los cipreces, el rosal, se empeñaban firmemente en adornar el camino de salida, o de entrada.
Más allá, la luna recortaba su silueta en el negro firmamento produciendo un fenómeno que no se da siempre. No se reflejaba el blanco. Su rostro era de un rojo tímido. Ahí estaban mis hijos, mi esposa, mi familia.
Pero el color me daba la pauta de la noticia que habia recibido. Selene me miraba con verguenza o tal vez su color era de llantos.
Mauricio había partido.
Por fin, la vida le dió el asueto a su sufrimiento. Su silla de ruedas quedaba vacía. Se diluía en la distancia su inmensa sabiduría, su picardía, su afanoso apego a lo terrenal.
El alma pura y dorada cortaba su cordón con placer y obediencia. Se levaba en un destello rojo y verde, con arpegios de una guitarra negra, de una guitarra ausente, de una guitarra que había faltado a su cita.
Desde aquí lo despedí con una sonrisa; casi de perdón y verguenza por mi ausencia.
No lo veré mas hasta dentro de algún tiempo. Tal vez más o tal vez menos del que yo imagino.
El silencio aterra respetuosamente.
La luna dibuja su rostro triste. Es mi espejo aúreo. Mi conección al otro mundo de mis sueños.
La Cañada Baja, sin saber, cae en el letargo de la madrugada y a modo de despedida, tal vez, deja explotar sus fuegos de artificio en lágrimas que brillan y se disuelven en la nada.
Queda la huella.
Queda una pausa.
Queda la luna roja.
Queda otro adiós inconcluso.
Hasta mañana Mauricio.
Perdón y gracias, muchas gracias por tu ejemplo.
Testaferro del sentimiento
Hay formas de encarar la vida.
Formas de encarar nuestras trabas.
Formas de sentir las emociones.
Tras esas formas hay un velo.
Tras ese velo estamos los mortales.
Un ir y venir de trances.
Autopistas cargadas de corpúsculos de diversa índole.
Nuestro cerebro procesa y no procesa tanto.
Nos bloqueamos.
A veces faltamos a la verdad. A veces la decimos crudamente.
A veces a medias.
Casi siempre dejamos ver la falsedad de nuestros rostros.
Pocas somos netamente expresivos.
Odiamos, envidiamos, amamos y entregamos lo que podemos.
A veces me pregunto por que hay un desequilibro notable en estas facetas.
Menos del 3 % es puro.
El 65 % es falso nítidamente.
Y el resto es indeterminado.
¿Donde estas tu?
Formas de encarar nuestras trabas.
Formas de sentir las emociones.
Tras esas formas hay un velo.
Tras ese velo estamos los mortales.
Un ir y venir de trances.
Autopistas cargadas de corpúsculos de diversa índole.
Nuestro cerebro procesa y no procesa tanto.
Nos bloqueamos.
A veces faltamos a la verdad. A veces la decimos crudamente.
A veces a medias.
Casi siempre dejamos ver la falsedad de nuestros rostros.
Pocas somos netamente expresivos.
Odiamos, envidiamos, amamos y entregamos lo que podemos.
A veces me pregunto por que hay un desequilibro notable en estas facetas.
Menos del 3 % es puro.
El 65 % es falso nítidamente.
Y el resto es indeterminado.
¿Donde estas tu?
Los días 11, no es casualidad...
Se han asociado los días 11 a actos terroristas. Numerología, esoterismo, no se; que los expertos opinen y vaya que lo hacen sin escrúpulos.
Y por mi parte no tengo dudas que 11 se asocia a actos terroristas, lamentables, sangrientos, donde mueren inocentes, o no, donde se invade el derecho individual, o no, por eso este artículo es para reflexionar y obviamente emitir mi opinión.
Repudio el acto terrorista del 11 en Estados Unidos, repudio el acto terrorista del 11 en Atocha, Madrid, repudio también, este acto terrorista que se describe en las siguientes líneas, ocurrido también un día 11:
"El 29 de julio, de mañana, fui lanzando sin más, del sueño, al fuego. Desde el techo del Panamericano, mientras el compañero Allende hablaba por radio exhortando a los soldados del pueblo a resistir a la blindada, nosotros los cantores observábamos a los soldados verdes, y aguardábamos. Cada pocos minutos, las metrallas de los tanques alzaban carabinas y a cada nuevo estruendo las murallas de la Moneda –mientras en la esquina del hotel los civiles ,las camareras del hotel, los miles de chilenos lanzados a la calle en un instante estallamos en un grito: " ‘adelante compañeros soldados’, ‘nuestro canto para el soldado de ribete blanco’, ‘al compañero Allende el pueblo lo defiende’, ‘soldado amigo el pueblo esta contigo’, ‘el pueblo unido no será vencido’, ‘viva Chile’; lo cual era lo mismo que decir: ‘vivan Dios y el socialismo’, ‘vivan los niños y los viejos’, vivan el rubio amor y los consejos’, ‘vivan el estudiante y el obrero’, ‘viva el soldado’, ‘viva el pueblo entero que luce como un símbolo en la frente, tu nombre, compañero Presidente ’".
Pero en setiembre 11 estaba muerto compañeros, el fino Allende. Allende el elegante; Allende, el hombre, el del fragante nombre Salvador; Allende el compañero presidente de los chilenos que una vez dijera: ‘solo abandonaré mi puesto militante con los pies para adelante’. Y era cierto compañeros: lo sacaron muerto, con diecisiete balas, con diecisiete muertes en el pecho, en el alma del pueblo, con su vida sangrando sobre el traje a la medida, lo cual, luego dijeron: ‘fue suicidio’, para que no se diga: ‘genocidio’. ¿Quién va a llorar a Allende? Quién que sepa que el pueblo era su roja camiseta; que su cuerpo fue pasto de la CIA porque era carne de la mayoría, ¿quién llorará tan solamente? Sepan, sus asesinos, que seremos duros, que en el puño del pueblo, en oro puro su nombre Salvador, será trocado como fuego en el incendio, como llama el amor combatiente; y el soldado que haya visto sangrando su costado, sepa que a Allende el pueblo lo defiende, sí, y no sólo su Chile, sino América morena, malherida pero inmortal, cual bestia diluviana se alzará militante, ese gigante, querido compañero presidente.
No brama inútilmente nuestro dolor, juramos resucitarte todos tus hermanos, no será lo mismo luchar sin ti por nuestro socialismo, mas con el puño en alto prometemos que habrá tanques, cañones y fusiles, soldados y civiles, compañero, levantando en tu nombre al pueblo entero como rosa simiente ¡Salud! querido hermano Presidente." (SIC)
Estas letras que son del señor Alfredo Zitarrosa, leídas en Perú antes de un concierto dejan plasmada una realidad atroz e irrefutable.
Pienso a veces que el "plan cóndor" tuvo sus revanchas o tal vez no.
El 11, terroristas mataron al presidente chileno electo por la voluntad popular.
Pero era socialista.
Cosa mala para los intereses de la CIA y la cúpula de buitres Norteamericana.
El 11 voló Atocha.
El 11 volaron las torres gemelas.
11 fueron los estados que se separaron de la Unión y formaron los Estados Confederados de América. Generando así una guerra civil con miles y miles de muertos.
11 fueron los deportistas secuestrados y asesinados en la Olimpíada de Munich en 1972,
New York City tiene 11 letras
Afghanistan tiene 11 letras.
"The Pentagon" o "El Pentágono" tienen 11 letras, EN ESPAÑOL E INGLES.
Ramsin Yuseb (Terrorista que atentó contra las torres gemelas en 1993) tiene 11 letras.
George W. Bush tiene 11 letras.
El código de área para llamadas a IRAK es 119, que sumado da 1+1+9=11.
Hasta aquí, meras coincidencias o casualidades forzadas. Ahora empieza lo interesante...
Nueva York es el estado número 11 de la Unión Americana.
El primero de los vuelos estrellados contra las Torres Gemelas era el número 11.
El vuelo 11 llevaba a bordo 92 personas, que sumando las cifras dan 9+2= 11.
El vuelo 77, que también se estrelló, llevaba a bordo 65 personas, que sumando dan 6+5 da 11.
La tragedia tuvo lugar el 11 de septiembre, es decir, el 11 del 9, que sumado da 1+1+9 es igual a11.
La fecha coincide con el número de emergencia estadounidense el 911. Que sumado 9+1+1 suma 11.
Y aquí empieza lo inquietante...
Las víctimas totales que fallecieron en los aviones son 254. 2+5+4=11.
El día 11 de Septiembre, es el día número 254 del año. 2+5+4=11.
A partir del 11 de septiembre restan 111 días para que finalice el año.
El famoso Nostradamus (11 letras) profetiza la destrucción de Nueva York en la centuria número 11 de sus versos...
Y si seguimos investigando veremos el número 11, se asocia a asesinatos, masacres y hechos sangrientos.
Actos para mí, responsables y con nombre y apellido.
Actos de violencia, de impunidad, de masacre bestial.
No es casualidad, no es coincidencia, esto es real, es preparado, es meditado, es delicadamente hilado sin escrúpulos.
Escuchen norteamericanos fascistas, el 11 no es casualidad, es más, es una responsabilidad que les pesará el resto de sus cortas vidas de su pobre y nefasta existencia.
Eximo al pueblo americano de ésta culpa, más no a que elijan con su voto al Sr. Bush. Un consciente asesino, embaucador, irresponsable, testaferro de sí mismo, estafador y paupérrima persona; éste está pues al servicio de los capitales y la mafia y no importa el costo, en el fondo sus lágrimas son ácidas, falsarias, tramposas, embaucadoras de la ignorancia.
Más respeto tengo por los verdaderos terroristas, sin aceptar sus métodos y matanzas, ya que nacen peleando por su Dios o su ideal inamovible.
Más no respeto al Sr. Bush quien acomoda sus intereses por delante de las vidas del ignorante y sufrido pueblo norteamericano, haciendo asesinar a miles de inocentes.
Y no es casualidad, recuerden Vietnam, Bahía de Cochinos, Nixon, Kennedy, sus secuaces y sus asesinos; recuerden al diminuto Oswald, la muerte de Luther King, recuerden a Lincoln, recuerden!
Para todos, mis respetos profundamente dolientes, por los hechos acontecidos aquel triste día 11…
Ojalá algún día tengan memoria y sean capaces de cambiar los destinos de la humanidad pudiendo rebelarse sin sangre ante políticas nefastas para la raza humana.
Y si seguimos investigando veremos el número 11, se asocia a asesinatos, masacres y hechos sangrientos.
Actos para mí, responsables y con nombre y apellido.
Actos de violencia, de impunidad, de masacre bestial.
No es casualidad, no es coincidencia, esto es real, es preparado, es meditado, es delicadamente hilado sin escrúpulos.
Escuchen norteamericanos fascistas, el 11 no es casualidad, es más, es una responsabilidad que les pesará el resto de sus cortas vidas de su pobre y nefasta existencia.
Eximo al pueblo americano de ésta culpa, más no a que elijan con su voto al Sr. Bush. Un consciente asesino, embaucador, irresponsable, testaferro de sí mismo, estafador y paupérrima persona; éste está pues al servicio de los capitales y la mafia y no importa el costo, en el fondo sus lágrimas son ácidas, falsarias, tramposas, embaucadoras de la ignorancia.
Más respeto tengo por los verdaderos terroristas, sin aceptar sus métodos y matanzas, ya que nacen peleando por su Dios o su ideal inamovible.
Más no respeto al Sr. Bush quien acomoda sus intereses por delante de las vidas del ignorante y sufrido pueblo norteamericano, haciendo asesinar a miles de inocentes.
Y no es casualidad, recuerden Vietnam, Bahía de Cochinos, Nixon, Kennedy, sus secuaces y sus asesinos; recuerden al diminuto Oswald, la muerte de Luther King, recuerden a Lincoln, recuerden!
Para todos, mis respetos profundamente dolientes, por los hechos acontecidos aquel triste día 11...
Ojalá algún día tengan memoria y sean capaces de cambiar los destinos de la humanidad pudiendo rebelarse sin sangre ante políticas nefastas para la raza humana.
Y por mi parte no tengo dudas que 11 se asocia a actos terroristas, lamentables, sangrientos, donde mueren inocentes, o no, donde se invade el derecho individual, o no, por eso este artículo es para reflexionar y obviamente emitir mi opinión.
Repudio el acto terrorista del 11 en Estados Unidos, repudio el acto terrorista del 11 en Atocha, Madrid, repudio también, este acto terrorista que se describe en las siguientes líneas, ocurrido también un día 11:
"El 29 de julio, de mañana, fui lanzando sin más, del sueño, al fuego. Desde el techo del Panamericano, mientras el compañero Allende hablaba por radio exhortando a los soldados del pueblo a resistir a la blindada, nosotros los cantores observábamos a los soldados verdes, y aguardábamos. Cada pocos minutos, las metrallas de los tanques alzaban carabinas y a cada nuevo estruendo las murallas de la Moneda –mientras en la esquina del hotel los civiles ,las camareras del hotel, los miles de chilenos lanzados a la calle en un instante estallamos en un grito: " ‘adelante compañeros soldados’, ‘nuestro canto para el soldado de ribete blanco’, ‘al compañero Allende el pueblo lo defiende’, ‘soldado amigo el pueblo esta contigo’, ‘el pueblo unido no será vencido’, ‘viva Chile’; lo cual era lo mismo que decir: ‘vivan Dios y el socialismo’, ‘vivan los niños y los viejos’, vivan el rubio amor y los consejos’, ‘vivan el estudiante y el obrero’, ‘viva el soldado’, ‘viva el pueblo entero que luce como un símbolo en la frente, tu nombre, compañero Presidente ’".
Pero en setiembre 11 estaba muerto compañeros, el fino Allende. Allende el elegante; Allende, el hombre, el del fragante nombre Salvador; Allende el compañero presidente de los chilenos que una vez dijera: ‘solo abandonaré mi puesto militante con los pies para adelante’. Y era cierto compañeros: lo sacaron muerto, con diecisiete balas, con diecisiete muertes en el pecho, en el alma del pueblo, con su vida sangrando sobre el traje a la medida, lo cual, luego dijeron: ‘fue suicidio’, para que no se diga: ‘genocidio’. ¿Quién va a llorar a Allende? Quién que sepa que el pueblo era su roja camiseta; que su cuerpo fue pasto de la CIA porque era carne de la mayoría, ¿quién llorará tan solamente? Sepan, sus asesinos, que seremos duros, que en el puño del pueblo, en oro puro su nombre Salvador, será trocado como fuego en el incendio, como llama el amor combatiente; y el soldado que haya visto sangrando su costado, sepa que a Allende el pueblo lo defiende, sí, y no sólo su Chile, sino América morena, malherida pero inmortal, cual bestia diluviana se alzará militante, ese gigante, querido compañero presidente.
No brama inútilmente nuestro dolor, juramos resucitarte todos tus hermanos, no será lo mismo luchar sin ti por nuestro socialismo, mas con el puño en alto prometemos que habrá tanques, cañones y fusiles, soldados y civiles, compañero, levantando en tu nombre al pueblo entero como rosa simiente ¡Salud! querido hermano Presidente." (SIC)
Estas letras que son del señor Alfredo Zitarrosa, leídas en Perú antes de un concierto dejan plasmada una realidad atroz e irrefutable.
Pienso a veces que el "plan cóndor" tuvo sus revanchas o tal vez no.
El 11, terroristas mataron al presidente chileno electo por la voluntad popular.
Pero era socialista.
Cosa mala para los intereses de la CIA y la cúpula de buitres Norteamericana.
El 11 voló Atocha.
El 11 volaron las torres gemelas.
11 fueron los estados que se separaron de la Unión y formaron los Estados Confederados de América. Generando así una guerra civil con miles y miles de muertos.
11 fueron los deportistas secuestrados y asesinados en la Olimpíada de Munich en 1972,
New York City tiene 11 letras
Afghanistan tiene 11 letras.
"The Pentagon" o "El Pentágono" tienen 11 letras, EN ESPAÑOL E INGLES.
Ramsin Yuseb (Terrorista que atentó contra las torres gemelas en 1993) tiene 11 letras.
George W. Bush tiene 11 letras.
El código de área para llamadas a IRAK es 119, que sumado da 1+1+9=11.
Hasta aquí, meras coincidencias o casualidades forzadas. Ahora empieza lo interesante...
Nueva York es el estado número 11 de la Unión Americana.
El primero de los vuelos estrellados contra las Torres Gemelas era el número 11.
El vuelo 11 llevaba a bordo 92 personas, que sumando las cifras dan 9+2= 11.
El vuelo 77, que también se estrelló, llevaba a bordo 65 personas, que sumando dan 6+5 da 11.
La tragedia tuvo lugar el 11 de septiembre, es decir, el 11 del 9, que sumado da 1+1+9 es igual a11.
La fecha coincide con el número de emergencia estadounidense el 911. Que sumado 9+1+1 suma 11.
Y aquí empieza lo inquietante...
Las víctimas totales que fallecieron en los aviones son 254. 2+5+4=11.
El día 11 de Septiembre, es el día número 254 del año. 2+5+4=11.
A partir del 11 de septiembre restan 111 días para que finalice el año.
El famoso Nostradamus (11 letras) profetiza la destrucción de Nueva York en la centuria número 11 de sus versos...
Y si seguimos investigando veremos el número 11, se asocia a asesinatos, masacres y hechos sangrientos.
Actos para mí, responsables y con nombre y apellido.
Actos de violencia, de impunidad, de masacre bestial.
No es casualidad, no es coincidencia, esto es real, es preparado, es meditado, es delicadamente hilado sin escrúpulos.
Escuchen norteamericanos fascistas, el 11 no es casualidad, es más, es una responsabilidad que les pesará el resto de sus cortas vidas de su pobre y nefasta existencia.
Eximo al pueblo americano de ésta culpa, más no a que elijan con su voto al Sr. Bush. Un consciente asesino, embaucador, irresponsable, testaferro de sí mismo, estafador y paupérrima persona; éste está pues al servicio de los capitales y la mafia y no importa el costo, en el fondo sus lágrimas son ácidas, falsarias, tramposas, embaucadoras de la ignorancia.
Más respeto tengo por los verdaderos terroristas, sin aceptar sus métodos y matanzas, ya que nacen peleando por su Dios o su ideal inamovible.
Más no respeto al Sr. Bush quien acomoda sus intereses por delante de las vidas del ignorante y sufrido pueblo norteamericano, haciendo asesinar a miles de inocentes.
Y no es casualidad, recuerden Vietnam, Bahía de Cochinos, Nixon, Kennedy, sus secuaces y sus asesinos; recuerden al diminuto Oswald, la muerte de Luther King, recuerden a Lincoln, recuerden!
Para todos, mis respetos profundamente dolientes, por los hechos acontecidos aquel triste día 11…
Ojalá algún día tengan memoria y sean capaces de cambiar los destinos de la humanidad pudiendo rebelarse sin sangre ante políticas nefastas para la raza humana.
Y si seguimos investigando veremos el número 11, se asocia a asesinatos, masacres y hechos sangrientos.
Actos para mí, responsables y con nombre y apellido.
Actos de violencia, de impunidad, de masacre bestial.
No es casualidad, no es coincidencia, esto es real, es preparado, es meditado, es delicadamente hilado sin escrúpulos.
Escuchen norteamericanos fascistas, el 11 no es casualidad, es más, es una responsabilidad que les pesará el resto de sus cortas vidas de su pobre y nefasta existencia.
Eximo al pueblo americano de ésta culpa, más no a que elijan con su voto al Sr. Bush. Un consciente asesino, embaucador, irresponsable, testaferro de sí mismo, estafador y paupérrima persona; éste está pues al servicio de los capitales y la mafia y no importa el costo, en el fondo sus lágrimas son ácidas, falsarias, tramposas, embaucadoras de la ignorancia.
Más respeto tengo por los verdaderos terroristas, sin aceptar sus métodos y matanzas, ya que nacen peleando por su Dios o su ideal inamovible.
Más no respeto al Sr. Bush quien acomoda sus intereses por delante de las vidas del ignorante y sufrido pueblo norteamericano, haciendo asesinar a miles de inocentes.
Y no es casualidad, recuerden Vietnam, Bahía de Cochinos, Nixon, Kennedy, sus secuaces y sus asesinos; recuerden al diminuto Oswald, la muerte de Luther King, recuerden a Lincoln, recuerden!
Para todos, mis respetos profundamente dolientes, por los hechos acontecidos aquel triste día 11...
Ojalá algún día tengan memoria y sean capaces de cambiar los destinos de la humanidad pudiendo rebelarse sin sangre ante políticas nefastas para la raza humana.
Una Simple Carta...
Comenzaban los papeleos, las idas y venidas, la embajada, la visa, el examen médico, el entorno que se enrarecía con mi inminente partida.
Mi hija sensible como es lógico, me dijo que la despertara temprano al día siguiente.
Así lo hice.
La pereza de la edad me beso y dijo que la dejara un ratito. Luego se durmió nuevamente.
Comprendí que algo quería decirme.
Tal vez, como yo, no podía o le era difícil hablar.
Entonces en la noche deje un papel en blanco con una línea: "dime lo que quieras"
Al otro día leí la carta más hermosa de un hijo.
Casi en blanco, la hoja pero con su letra un cartelito que decía:
"Papá, te quiero. Laura"
Gracias.
Mi hija sensible como es lógico, me dijo que la despertara temprano al día siguiente.
Así lo hice.
La pereza de la edad me beso y dijo que la dejara un ratito. Luego se durmió nuevamente.
Comprendí que algo quería decirme.
Tal vez, como yo, no podía o le era difícil hablar.
Entonces en la noche deje un papel en blanco con una línea: "dime lo que quieras"
Al otro día leí la carta más hermosa de un hijo.
Casi en blanco, la hoja pero con su letra un cartelito que decía:
"Papá, te quiero. Laura"
Gracias.
Momentos=4 sextos más 1 séptimo
La vida es un cuesta arriba
desde el bajo se oye lejos
el sonreir de un espejo
que muestra el cielo con nubes
las manos bajan y suben
las estrellas son destellos.
Se une lo agrio y lo bello
en el sueño de la esquina
y se respira el perfume
de malvón, de alguna espina
de rosas vivas y agrestes
lágrimas secas, silvestres.
El sol y el lucero muestran
los diferentes caminos
tu seguiras tu destino,
el sol directo al poniente
y el lucero se disuelve
en una estela celeste.
Siempre luchando en la vida
sin cuesta abajo ni arriba
ya no hay tiempo de quejarse
sin tu mujer, sin tus padres,
sin tus hijos, sin familia,
solo te queda un destino
¡SIGUE SEMBRANDO SEMILLAS!
desde el bajo se oye lejos
el sonreir de un espejo
que muestra el cielo con nubes
las manos bajan y suben
las estrellas son destellos.
Se une lo agrio y lo bello
en el sueño de la esquina
y se respira el perfume
de malvón, de alguna espina
de rosas vivas y agrestes
lágrimas secas, silvestres.
El sol y el lucero muestran
los diferentes caminos
tu seguiras tu destino,
el sol directo al poniente
y el lucero se disuelve
en una estela celeste.
Siempre luchando en la vida
sin cuesta abajo ni arriba
ya no hay tiempo de quejarse
sin tu mujer, sin tus padres,
sin tus hijos, sin familia,
solo te queda un destino
¡SIGUE SEMBRANDO SEMILLAS!





