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Se nos va a dar
Citas diarias y relatos. Poemas, cuentos de autoría propia.
Acerca de
Solo un momento, un robar el tiempo no permitido. Desde hace mucho que somos y seremos CIUDADANOS del MUNDO. Nos ha tocado vivir una revolución tecnológica la cual nos brinda lo escencial en los seres humanos: la comunicación. Sin más ni menos, pretendo aqui encontres , no lo que buscas, sino lo que no buscas... De otra manera seria un seguir de largo como tantas veces lo hacemos en la vida. Me permito y acepten si ustedes quieren, penetrar en las líneas y así darnos cuenta que hay "más" de lo que uno espera. A ustedes quienes serán los que hagan perdurar la esfímera vida de este espacio minúsculo, colaboren con sus comentarios, pues de sa manera creamos un espacio abierto y aprendemos de nuestos errores.
Sindicación
 
Día de la Madre.
Un día descubrí, dolorosamente, pero con felicidad que hay dos puntas en el camino.
La madre y la muerte.
¿Que es lo seguro en nuestra existencia?
La madre y la muerte.
Una te acompaña siempre, la madre.
La otra espera agazapada, la muerte.
¿Quién te toca, te quiere incondicionalmente, te perdona siempre, te escucha, te guía, te odia y te ama?, la madre
Te lava, te peina, se equivoca, acierta, se sacrifica, se enoja, se alegra, siente tu dolor, siente tu miedo, cae por ti en su silencio, la madre.
Te levanta en cada tropiezo, te espera siempre aunque no llegues, la madre.
¿Quién negocia con la parca si llega la hora dando su vida a cambio?, la madre.
Siempre esta, aunque tú no la veas. Es tu primer grito cuando la pesadilla asalta, es tu primer puerta y es la penúltima.
Es la rosa con espinas, es el viento, el sol, la lluvia mojada, la lluvia seca.
Es tu dolor, tu felicidad, tus ojos, tu tierra, tu bandera.
Es lo que enseñas a tus hijos, es el amor imposible, el Edipo.
Es el dios real, el dios mortal, el verdadero.
Es el único Dios que te respeta, el único Dios que te odia y llora, el único Dios de carne, el único Dios que realmente existe.
Si tú te vas, parte de ella se va contigo. Si ella se va, deja el vacío, que no se llena con nada ni nadie, un trozo de tu mente se plasma en el recuerdo y te acompaña día a día en tu silencioso pasar por los senderos ahora perdidos.
Si miras atrás ves su figura esbelta, joven que te empuja. Si miras al costado ves su figura gastada que hombro con hombro te arrima. Si miras adelante ves las canas que te llaman, el bastón caído, la lana tejida en sus hombros, la mano firme que tiembla en la oscuridad de tu destino.
Basta mirar la realidad que te acompaña. Si desapareces, incansablemente hasta sus últimos días te busca y si apareces sea como sea te abraza, moja tu cuerpo, vela tu silencio, más siempre vencida, nunca se da por tal.
Difícil que me entiendas niño si lees esto.
Difícil, tal vez, que me entiendas si eres adolescente.
Seguro que me entiendas si tus arrugas visten tu rostro.
Todos, sin excepción, piden por ella.
La aclaman en las trincheras mientras las balas acechan, la aclaman en la oscuridad de las noches, la aclaman en el último suspiro y en el primero, en la claridad del día, en el agreste monte, en el silencioso río.
Por eso, como todo cambia, cambiamos nosotros, cambian ellos, cambia ella.
Pero "no cambia el amor por más lejos que te encuentres" que te une por esa soga invisible a la carne, al sentimiento, de la madre que tienes, tuviste o la que faltó.
Por eso dije que el camino tiene dos puntas: tu madre y tu muerte.
Más queda expresamente declarado en mis líneas las diferencias del transitar las calles.
A veces te das cuenta de esto en la niñez, tal vez en la adolescencia, tal vez en la madurez, tal vez en la vejez, tal vez nunca. No importa, pues a ella no le importa; con su silencio siempre está, estuvo y estará, no tengan dudas.
Finalmente siempre la madre y la parca negocian tu suerte.
Y si llevas un amuleto en tu cuello, guárdalo en los cajones.
Tu amuleto esta en tu mente, en tu pecho, en tu interior y tiene cuatro simples letras que nadie olvida y todos pronuncian sin importar credos, color, clase o idioma.

Gracias mamá.
No