logotipo

img_google
Bella y oscura
Mi alma
Acerca de
"Los saludos entregados en nuestro cruce siempre fueron sinceros" (Tzahay)
Sindicación
 
ME LLEVO MUCHO


No sé ni por dónde empezar, estoy muy emocionada. Ayer por fin, tomé la decisión de marcharme del trabajo, y empezar un nuevo proyecto con niños y adolescentes, un proyecto precioso. Ayer me embargaba la alegría, la ilusión, el entusiasmo... Pero hoy me encuentro especialmente apenada.
Empecé la mañana asistiendo a un homenaje para los mayores, estos mayores con los que llevo trabajando día a día durante dos años, estos mayores que han sido los protagonistas de mis proyectos, protagonistas de tantas horas de trabajo, protagonistas de tantas ilusiones puestas en ellos, protagonistas en definitva... Trabajar por y para ellos no ha sido un camino de rosas, pero a mí me compensaba porque podía poner en marcha mil ilusiones con ellos, podía dibujar sonrisas en sus rostros a veces cansados, podía ayudarles a seguir creciendo como personas, podía transmitirles ilusión por la vida y por seguir hacia adelante, he podido abrazarles cuando se han sentido abatidos, he podido acariciar sus manos arrugadas cuando sus ojos se llenaban de lágrimas... Para mí este era la parte del trabajo que más me gustaba y realmente la que me compensaba y me impedía tirar la toalla cuando los nuevos proyectos, las nuevas ideas se topaban con mil limitaciones, limitaciones puramente burocráticas. Estas limitaciones te van minando la ilusión y las ganas de crear... pero bastaba la sonrisa de un mayor para que siguiera en lo que siempre he creído, en ayudar a las personas... Un proyecto global para personas pero cuidando muy mucho a cada uno de ellos de manera individual.
Esta mañana viéndoles en el homenaje se me saltaban las lágrimas escuchando "gracias por todo lo que hacéis por nosotros, gracias por pensar en nosotros, gracias por encender la luz de nuestras miradas, gracias por mantenernos con entusiasmo...."
Voy a echarles mucho de menos, les echaré de menos porque el trabajo que he realizado con ellos no sólo era un trabajo... el trabajo se puede hacer de muchas maneras, y he intentado hacerlo con ellos de la mejor manera posible, creyendo en ello, dejándome la piel, removiéndome muchas veces por dentro cuando me contaban sus cosas, sus penas, sus inquietudes...
Me marcho de este trabajo, aún con muchas lágrimas y mucha pena, con un sabor muy dulce, porque sé que he trabajado para vosotros con toda la ilusión del mundo y que vosotros me habéis devuelto mucho más de lo que yo os he dado, me dais vuestra ilusión por seguir, y ése era mi objetivo....
Entre todos conseguimos hacer crecer este árbol... el tiempo pasará... pero el árbol seguirá...
 
Para empezar la semana...
Para empezar la semana quiero... ummmmm.... quiero decirte:
"Toma mi vida y arréglala"
¡¡cada día pienso más disparates!! Ya sé que esto no ocurrirá mañana, ni pasado, ni al otro ni al otro.
Ojalá mañana pudiera despertar y no tuviera que tirar de mi propia vida, no tuviera que cuidarme yo misma...
Ojalá mañana pudiera despertar siendo una niña, abrir los ojos con un beso...
 
A GRAN VELOCIDAD


Sales de casa, casi de noche todavía, el trabajo te espera. Vas corriendo por la calle, por calles que casi no tienen nombre. Te dejas atrapar por el vertiginoso ritmo, caminas, corres, escondes tu alma bajo la velocidad. Ves gente por la calle que camina al mismo ritmo, que mira sin mirar, igual que yo, que no quiero mirar a mi alrededor ni dejar que me descubran. Me gusta ocultarme entre la multitud, esconder una mirada llena de sueños... ser una pieza más de este mundo, simplemente eso, una pieza... alguien que va corriendo al trabajo y detrás no hay más.
-¡Hola!
Me hace despertar, saludo al conductor del autobús, y eso me hace recordar que todavía soy persona, que quizás no quiera ocultar tanto mi mirada, que quizás no me guste pasar por la vida como una autómata, como a veces hago, simplemente para no mostrarme vulnerable. Que mirar al suelo no me gusta, que tampoco me gusta la velocidad, que me gusta detener los tiempos y mirar a los ojos a la gente, que me gusta descubrir que me importan las personas, que quiero seguir buscando miradas, aunque sea la mirada del vecino del 2º para decirle buenos días, o la mirada del conductor del autobús. Que si no miro no saboreo la vida tal y como yo quiero. Y a pesar de esconderte en tu guarida alejándote de los que te quieren, incluso llegando a ser muy desagradable con ellos: "no, no quiero quedar, no quiero salir, quiero estar sola, no me apetece hablar" ellos siguen esperándote y respetan tu ausencia ... y te hacen saber que están ahí para cuando quieras salir de tu escondite.
Menos mal que al final siempre salgo de la guarida para compartir.
 
DESPERTÉ UN INSTANTE
Me despierto antes del horroroso ¡¡¡pi pi piiiiiii!! del despertador. ¡Qué bien hoy no iré con el tiempo pegado como casi siempre! Parece que el día empieza más o menos bien. Salgo a la calle pensando en todas las cosas que tengo que poner al día después de estos días de vacaciones, pero no pasa nada, me siento bien porque vuelvo a la rutina... Incluso me subo sonriendo al autobús por las palabras simpáticas del conductor que me ha abierto la puerta en el semáforo... Me sumerjo en el nuevo libro que empecé ayer...
Pasan las horas en el trabajo y con cuarenta mil cosas en la cabeza de repente vuelven, vuelven ellos, esos fantasmas que tanto me asustan.
Se abren heridas que un día no terminaron de cicatrizar y con la rabia y el dolor por bandera siento la necesidad de sacar esa espinita. Al final de la mañana ya había tenido una buena ración de lágrimas... No sólo me duele aquella herida también me duele saber que intento boicotearme a mí misma, encerrándome, negando mi esencia e intentando cerrar todas las puertas... Malas experiencias igual a miedos. Al menos eso es lo que me ocurre últimamente. Aunque de vez en cuando sin que yo le de permiso sale mi parte humana. Por más que intento reprimirla ella va por su cuenta y sale... ¿Mi cabeza debería controlarte,no? Pues no... sigue saliendo, y lo que es peor, me gustaría dejarla salir siempre, pero... duele. Ojalá pudiera enterrarla y evitar incluso sentir.
Mensaje de miedo: "No sé si es buena idea que nos veamos este fin de semana, estoy cansada de arrastrar maletas. Compartimos tantas cosas que tengo miedo... demasiado como para arriesgarme..."
Mejor me quedo en casa este finde y dejo los riesgos aparcados. Aunque en el fondo me muero de ganas. Me aterra tanto...
Lloro a moco tendido... me desahogo...
Ya está, más tranquila, me hago consciente que los fantasmas de esta mañana me removieron muchas cosas y me han hecho generalizar erróneamente. Pero ya que estoy más tranquila... prefiero no pensar, no sentir...
La lluvia me sorprendió en la calle, calada hasta los huesos hago un recorrido distinto al de todos los días, hago varios transbordos en el metro. Qué agradable sensación... a lo lejos escucho música, sigo caminando y me quedo embobada con la deliciosa música de un saxofón... Bonita sensación de calma.
El billete de tren para este fin de semana???? No sé si iré a verte. Tengo miedo
 
DE VUELTA


Yo me quedo aquí... dormida con el calor de mi mantita.
La que está ahí fuera con mi rostro no soy yo, es sólo una parte de lo que un día quise ser. Mejor así... hacia dentro el riesgo a las heridas es menor
 
RUMBO A UN NUEVO DÍA
Después de estos días nublados, noches de sueños rotos, desencanto y una brújula escondida vuelvo a encontrar alguna que otra sonrisa en este rostro y sobretodo las ganas de seguir, como dice una canción las ganas de ganar.
Suena el despertador a las 11 de la mañana, abro los ojos y tengo una sensación muy agradable "hoy me siento bien", no siento la tristeza de estos días, daré unas cuantas vueltas más en la cama, me encanta despertarme lentamente, poco a poco. Media hora después decido levantarme y no sé... pero hoy veo las cosas de otra manera, incluso con ilusión, aunque sea simplemente la ilusión de prepararme un riquísimo café, fumarme un cigarrito y escuchar música tranquilamente, sin prisas, y con ganitas de disfrutar el día. Mientras preparo el café me he descubierto bailando... ummm... esa esa una buena señal, cuando bailo suelto tantas cosas...
Hoy sé que será un día distinto, hoy me siento con fuerzas, aunque sea simplemente para ordenar un poco la casa, salir a hacer alguna compra o tomar un café con algún amigo... esto ya es mucho.
Ando un poco nerviosilla pero con ilusión, el jueves tuve una reunión para coordinar un proyecto en el que llevo trabajando 3 años, nada que ver con mi trabajo habitual, es una colaboración que hago una tarde en semana y me propusieron ampliar el proyecto, consolidar el equipo de trabajo, ampliar horas, funciones... en fin, me apetece muchísimo, además dedicaría parte del tiempo a la formación. Y esto supondría dejar el trabajo habitual... ayss, estoy nerviosa por el cambio, pero muy ilusionada. Asi que ahora a hacer una buena propuesta a ver si sale bien.
Y para rematar la faena me voy un par de días a Barcelona, es una ciudad que me encanta, me gusta sentarme en cualquier sitio y ver cómo pasa la gente, no sé..., el barrio gótico, el café del bosque de las hadas... y abrazar a mi amiga Cris que llevo 2 meses sin verla ¡¡qué ganitas de ver eso ojazos azules y esa gran sonrisa que envuelve de alegría todo lo que la rodea!!
Barcelona me trae muy buenos recuerdos... ufff!! muchos, en sus calles disfruté con muy buenos amigos, también allí me enamoré perdidamente hace tiempo...En fin... las cosas que suelen pasar en una vida normal y corriente.
Y desde Barcelona rumbo a Estambul ¡por fin!, nos iremos Ali, el duendecillo y yo, los tres mosqueteros. Me apetece mucho hacer este viaje, porque hace tiempo que quería ir a Estambul y sobretodo por la compañía, porque son... mis duendes, me acarician la cara cuando lloro, me dan abrazos eternos, me cuidan, nos cuidamos... ¿qué más puedo pedir a dos amigos de verdad?
El cambio llama a mi puerta ¿por qué no abrir la puerta?
 
Un camino

Unos pasos cansados...
y aún así, lentamente avanzan
Más allá de este triste bosque en una noche oscura...
puede que haya más lugares,
más bosques tristes y quizás bosques en calma,
incluso bosques cubiertos de sonrisas con noches más claras
Los pasos cansados avanzan....
 
Atrapada en algún lugar
Fin de semana tranquila en la playa, pero entre medias de tanta calma los recuerdos y las heridas parecían abrirse con más fuerza, demasiado tiempo para pensar... demasiado tiempo para volver a sentir, y lo que es aún peor, recordarlo en la soledad de mi silencio y escondida en mi eterna sonrisa.
Cada vez me cuesta más compartir, sobretodo mis heridas. Quisiera ser fuerte, fuerte como una roca, impasible al paso del tiempo... pero con este silencio sólo consigo caer desde lo más alto. Y caigo por el precipicio, casi siempre sonriendo. No me permito aceptar una mano que me ayude a levantarme, no, no... No quiero que nadie me vea por dentro. Sólo verán lo que yo quiera... Pero esto se paga caro. Yo no puedo sola, o si puedo, me duele mucho la caída.
Este encierro en mí misma a veces me hace fuerte, me siento satisfecha por saber estar sola... pero a veces, este encierro me asfixia. Y a pesar de todo, ya no puedo abrir las ventanas de mi casa de par en par. Sólo me queda llorar como un bebé, con ese llanto desgarrado.
Hoy lloré como hacía mucho tiempo que no lo hacía, con ganas, con desesperación, con ahogo... Si las palabras no salen, dejaré que salga el resto, al menos ahora puedo respirar un poquito mejor.
No sé si esto es una racha, o sencillamente he pasado demasiado tiempo atrapada en mí misma y me siento incapaz de compartir... no sé...
 
Comenzando la semana
Me apetece gritar, mandarlo todo a la mierda... Sí, sí, a la mierda, porque hoy ni siquiera quiero ser educada