Luciérnagas en la oscuridad
Jelous!!! Ya se ven mis avances con el inglés, no? Jejeje!!! Estoy practicando mucho con las otras voluntarias. En una de estas me lanzo también con el alemán de la austriaca. Todo se andará. De momento me conformo con entender el "boliviano". Utilizan unos palabras que me vuelvo loca para entenderlas. En fin, cada vez voy entendiéndolas más.
Aysss ¿qué contaros? Una semana más, muchas niñas, muchas cosas que hacer. El lunes las niñas comienzan el cole, así que esta semana han estado preparando la casa, limpiando todos los días. Y allá que va la Lus con los pantalones arremangaos y descalza a tirar cubos de agua. Sólo tengo unos cuantos moratones de las leches q me di. Poca cosa. Lo peor son las picaduras de los mosquitos. Estoy llenita de picadas como dicen aquí. Esto no son mosquitos, esto son tiburones. Un día pensé que tenía sarampión. Sobretodo el culo, claro, q los mosquitos tontos no son, se van donde hay donde agarrar. Sí, porque estos mosquitos traspasan la ropa. De verdad que son terribles, les llaman los zancudos y son enormes. Las pirañas son angelitos al lado de estos mosquitos. Entre mosquitos, hormigas, gusanos y demás bichos andamos todos los días. las niñas están muy acostumbradas. De hecho les encanta tocar todo, los descuartizan, los abren, los tocan.... aggg un asco, y después se tocan las heridas. Claro, así pasa, me tienen todo el día en la enfermería curándolas las heridas infectadas.
Esta semana las cosas han ido mucho mejor. Ha regresado la directora habitual, Sor Adela, la que me recibió el primer día. La diferencia es muy grande. Esta monja trata a las niñas de una manera muy distinta. La disciplina que ella impone no se basa en el miedo como la otra monja. A esta monja las niñas la adoran, la quiren muchísimo, la respetan, la obedecen... Esta mujer dulcifica el hogar de una manera increíble. A las niñas se las ve más relajadas, cumpliendo con sus obligaciones pero sin miedo, cumpliendo con respeto y con cariño. La semana ha ido muchísimo mejor.
El domingo es un día muy especial para las niñas. Es el único día en este periodo de vacaciones que pueden salir del hogar. Es el día que van a misa. Lo viven con especial alegría. Se ponen sus vestidos de domingo y listas para sortear barro y continuos charcos en el camino a la iglesia. Se las ve especialmente felices este día.
Los domingos también son especiales porque algunas de las niñas que tienen familiares éstos vienen a buscarlas y salen un ratito. Sus caras de felicidad son preciosas. La vuelta ya es otra cosa.
Este domingo pasado en Bolivia la mayoría del pueblo se mostraba feliz. La era de Evo.... La gran mayoría de la población son indígenas y por fin un indígena ha llegado al poder. La gente está feliz aunque expectante, no saben muy bien todavía que va a pasar. Dicen que Evo no está preparado para gobernar, que no tiene formación... pero sería una maravilla que pudiera hacerlo. Durante todo el domingo desde el hogar no dejaban de escucharse cohetes y más cohetes celebrando la presidencia de Evo. De todas formas en Santa Cruz las cosas son muy distintas, el nivel de pobreza no es tan extremo como en el resto de departamentos de Bolivia. Y aún así, ha sido un día grande para Bolivia. Horas y horas de fiesta en la calle. El pueblo cantaba, bailaba, reía... a pesar de las tremendas luvias la gente se echó a la calle. La gente aún tiene esperanza. Puede ser el comienzo de una etapa más justa.
El resto de la semana, mucho trabajo, limpiar con las niñas, jugar con ellas, incluso bailar. Me están enseñando la Cantutita y la morenada. Es muy divertido aprender con ellas. Me encanta estar con estos bichitos.
La comida también muy bien, mucho arroz. Prácticamente todos los días, pero se come mucho y muy a menudo, así q ningún problema. Ya he probado el plato paceño, una especie de mazorca enorme, habas, patata y queso frito.
Sigue haciendo un calor insoportable. Menos mal que tenemos muchos árboles en el hogar y hay sombritas, porque el calor y la humedad es terrible. Aunque hace mucho calor también llueve con frecuencia, las típicas tormentas de verano, que duran 5 minutos pero caen con fuerza.
Estoy muy feliz por estar aquí. Las niñas aunque sean traviesas como ellas solas, desobedientes cuando se lo proponen, son una maravilla. Una maravilla porque se merecen todo y más. Están sedientas de cariño. Necesitan como respirar que las toquen, que las abracen, que las besen. Realmente lo necesitan. Lo piden a gritos.
Ayer hablabla con una de las chicas, una de las mayores, tendrá unos 16 o 17 años. Es una luciérnaga, brilla en la oscuridad. Me contaba que estaba muy agradecida porque las voluntarias llegaran al hogar, agradecida porque quisiéramos estar con ellas, por querer compartir. Me contaba que a ella le resultó muy duro adaptarse en el hogar. Lleva muchos años ya aquí. Su madre murió cuando ella era pequeña y su padre la maltrataba a ella y a sus hermanitos. Uno de ellos murió. Desde los 5 a los 7 años estuvo con una familia trabajando en la calle, cocinaban cosas para venderlo en la calle. A los 7 años estuvo con otra familia, no la tenían adoptada ni nada, simplemente la recogieron. Está muy agradecida a esta segunda familia porque dice que la trataban muy bien, la trataban.... simplemente como una persona. Con 8 añitos empezó a estudiar en el cole, que era su mayor sueño. Más tarde se complicaron las cosas, se la quitaron a esa familia y acabó en la casa hogar de ahora. Llorando me decía que con los años incluso había llegado a querer a su padre, aún sin saber nada de él, aún con las palizas que le propinó, aun con el desprecio con el que la trataba y sobretodo ha aprendido a perdonarle esa falta de amor. Con llanto me decía, nunca jamás mi papá me dió un abrazo, ni un beso... sólo me pegaba a mí y a mis hermanitos. Sé que algún día podré encontrar a ese hermanito que tengo perdido. Sé que algún día nos encontraremos . Y por eso estoy tan agradecida de estar en este hogar, porque aquí me han dado muchas oportunidades, puedo estudiar, como todos los días, Sor Adela es como una madre para mí y además venís vosotras a alegrarnos el día. Por todo esto estoy tan agradecida....
Esta es la vida que lleva a sus espaldas esta preciosa niña. Una niña que le da cien mil vueltas a cualquiera de nosotros. Una persona con unos valores admirables. Me contaba también que a veces le gusta soñar y pensar que puede ir a España y tener cosas, y vivir como viven los españoles. Y yo le decía ¿Estás segura de eso? Yo creo que tú tienes más riquezas que cualquiera de nosotros. Tienes un corazón tan bonito que eso no se puede pagar con nada. Y esa belleza interior que tienes es lo que realmente importa. Ojalá hubiera más personas como esta niñita, con esa dulzura
Un millón de besos y cuídense porque la vida puede ser realmente bella!!!
Entre todos podemos hacer un mundo mejor!!!! Todas esas luciérnagas brillan mucho en la oscuridad
Aysss ¿qué contaros? Una semana más, muchas niñas, muchas cosas que hacer. El lunes las niñas comienzan el cole, así que esta semana han estado preparando la casa, limpiando todos los días. Y allá que va la Lus con los pantalones arremangaos y descalza a tirar cubos de agua. Sólo tengo unos cuantos moratones de las leches q me di. Poca cosa. Lo peor son las picaduras de los mosquitos. Estoy llenita de picadas como dicen aquí. Esto no son mosquitos, esto son tiburones. Un día pensé que tenía sarampión. Sobretodo el culo, claro, q los mosquitos tontos no son, se van donde hay donde agarrar. Sí, porque estos mosquitos traspasan la ropa. De verdad que son terribles, les llaman los zancudos y son enormes. Las pirañas son angelitos al lado de estos mosquitos. Entre mosquitos, hormigas, gusanos y demás bichos andamos todos los días. las niñas están muy acostumbradas. De hecho les encanta tocar todo, los descuartizan, los abren, los tocan.... aggg un asco, y después se tocan las heridas. Claro, así pasa, me tienen todo el día en la enfermería curándolas las heridas infectadas.
Esta semana las cosas han ido mucho mejor. Ha regresado la directora habitual, Sor Adela, la que me recibió el primer día. La diferencia es muy grande. Esta monja trata a las niñas de una manera muy distinta. La disciplina que ella impone no se basa en el miedo como la otra monja. A esta monja las niñas la adoran, la quiren muchísimo, la respetan, la obedecen... Esta mujer dulcifica el hogar de una manera increíble. A las niñas se las ve más relajadas, cumpliendo con sus obligaciones pero sin miedo, cumpliendo con respeto y con cariño. La semana ha ido muchísimo mejor.
El domingo es un día muy especial para las niñas. Es el único día en este periodo de vacaciones que pueden salir del hogar. Es el día que van a misa. Lo viven con especial alegría. Se ponen sus vestidos de domingo y listas para sortear barro y continuos charcos en el camino a la iglesia. Se las ve especialmente felices este día.
Los domingos también son especiales porque algunas de las niñas que tienen familiares éstos vienen a buscarlas y salen un ratito. Sus caras de felicidad son preciosas. La vuelta ya es otra cosa.
Este domingo pasado en Bolivia la mayoría del pueblo se mostraba feliz. La era de Evo.... La gran mayoría de la población son indígenas y por fin un indígena ha llegado al poder. La gente está feliz aunque expectante, no saben muy bien todavía que va a pasar. Dicen que Evo no está preparado para gobernar, que no tiene formación... pero sería una maravilla que pudiera hacerlo. Durante todo el domingo desde el hogar no dejaban de escucharse cohetes y más cohetes celebrando la presidencia de Evo. De todas formas en Santa Cruz las cosas son muy distintas, el nivel de pobreza no es tan extremo como en el resto de departamentos de Bolivia. Y aún así, ha sido un día grande para Bolivia. Horas y horas de fiesta en la calle. El pueblo cantaba, bailaba, reía... a pesar de las tremendas luvias la gente se echó a la calle. La gente aún tiene esperanza. Puede ser el comienzo de una etapa más justa.
El resto de la semana, mucho trabajo, limpiar con las niñas, jugar con ellas, incluso bailar. Me están enseñando la Cantutita y la morenada. Es muy divertido aprender con ellas. Me encanta estar con estos bichitos.
La comida también muy bien, mucho arroz. Prácticamente todos los días, pero se come mucho y muy a menudo, así q ningún problema. Ya he probado el plato paceño, una especie de mazorca enorme, habas, patata y queso frito.
Sigue haciendo un calor insoportable. Menos mal que tenemos muchos árboles en el hogar y hay sombritas, porque el calor y la humedad es terrible. Aunque hace mucho calor también llueve con frecuencia, las típicas tormentas de verano, que duran 5 minutos pero caen con fuerza.
Estoy muy feliz por estar aquí. Las niñas aunque sean traviesas como ellas solas, desobedientes cuando se lo proponen, son una maravilla. Una maravilla porque se merecen todo y más. Están sedientas de cariño. Necesitan como respirar que las toquen, que las abracen, que las besen. Realmente lo necesitan. Lo piden a gritos.
Ayer hablabla con una de las chicas, una de las mayores, tendrá unos 16 o 17 años. Es una luciérnaga, brilla en la oscuridad. Me contaba que estaba muy agradecida porque las voluntarias llegaran al hogar, agradecida porque quisiéramos estar con ellas, por querer compartir. Me contaba que a ella le resultó muy duro adaptarse en el hogar. Lleva muchos años ya aquí. Su madre murió cuando ella era pequeña y su padre la maltrataba a ella y a sus hermanitos. Uno de ellos murió. Desde los 5 a los 7 años estuvo con una familia trabajando en la calle, cocinaban cosas para venderlo en la calle. A los 7 años estuvo con otra familia, no la tenían adoptada ni nada, simplemente la recogieron. Está muy agradecida a esta segunda familia porque dice que la trataban muy bien, la trataban.... simplemente como una persona. Con 8 añitos empezó a estudiar en el cole, que era su mayor sueño. Más tarde se complicaron las cosas, se la quitaron a esa familia y acabó en la casa hogar de ahora. Llorando me decía que con los años incluso había llegado a querer a su padre, aún sin saber nada de él, aún con las palizas que le propinó, aun con el desprecio con el que la trataba y sobretodo ha aprendido a perdonarle esa falta de amor. Con llanto me decía, nunca jamás mi papá me dió un abrazo, ni un beso... sólo me pegaba a mí y a mis hermanitos. Sé que algún día podré encontrar a ese hermanito que tengo perdido. Sé que algún día nos encontraremos . Y por eso estoy tan agradecida de estar en este hogar, porque aquí me han dado muchas oportunidades, puedo estudiar, como todos los días, Sor Adela es como una madre para mí y además venís vosotras a alegrarnos el día. Por todo esto estoy tan agradecida....
Esta es la vida que lleva a sus espaldas esta preciosa niña. Una niña que le da cien mil vueltas a cualquiera de nosotros. Una persona con unos valores admirables. Me contaba también que a veces le gusta soñar y pensar que puede ir a España y tener cosas, y vivir como viven los españoles. Y yo le decía ¿Estás segura de eso? Yo creo que tú tienes más riquezas que cualquiera de nosotros. Tienes un corazón tan bonito que eso no se puede pagar con nada. Y esa belleza interior que tienes es lo que realmente importa. Ojalá hubiera más personas como esta niñita, con esa dulzura
Un millón de besos y cuídense porque la vida puede ser realmente bella!!!
Entre todos podemos hacer un mundo mejor!!!! Todas esas luciérnagas brillan mucho en la oscuridad
Sonrisas y lágrimas
Sonrisas y lágrimas sí...
Una semana agotadora. Ha sido.... ¿dura? probablemente... no sé muy bien como calificarla.
A las 6 de la mañana hay que estar en pie. A las 7 de la mañana hay que levantar a las niñas, vigilar que se duchan, se laven los dientes, cojan la ropita para hacer la colada. Son muy lentas... pero nada justifica como se las trata a veces.
Me está costando mucho aceptar esa parte. Aunque el trabajo sea agotador no me importa. Lo que realmente me duele es ver cómo se las trata muchas veces. No me gusta en absoluto.
Un orfanato con 115 niñas es difícil de llevar, lo sé, pero hay formas y formas.
Esta semana sólo hay 2 monjas en la casa, el resto de las monjas se han marchado de retiro. Una de ellas ha asumido el mando de la casa. Hay cosas de ella que me gustan, pero otras muchísimas no. No me gusta como las trata, cómo las grita, cómo las menosprecia, cómo a veces sólo tiene comentarios negativos para estas pobres niñas que bastante tienen ya. La gran mayoría son niñas que han sido abandonadas, otras tienen a sus espaldas terribles historias de maltrato, de abusos sexuales...
Tienen lo imprescindible en la casa. Comida, ropa, aseo, educación... pero les falta tantísimo cariño. Una sonrisa, una caricia, un mimo, un beso es un mundo para ellas.
Es lógico que traten de implantar disciplina, pero no a costa de esas malas formas.
No sé si cuando vuelva la directora habitual las cosas seguirán así.
Después de levantarlas y supervisar que cada una de ellas lave su ropita a mano vamos a desayunar. Después del desayuno cada una empieza "su oficio". Cada una de ellas tiene asignada una tarea, barrer esta parte del jardín, otra el baño 1, otra el pasillo de aquí, otra el pasillo de allá...Todas y cada una tiene su tarea. Todas, incluso las de 5 añitos que recogen las hojas del jardín. Choca ver cómo una niñita de 5 años se sube a una silla para poder llegar a la pila y lavarse la ropita a mano todos los días. Cómo ella solita se mete a la ducha, sale y se seca ella sola sin que nadie le de ningún mimito. Es duro....... Aunque tengan lo básico. Comen muy bien, están aseadas... pero ¿dónde está el cariño? No he visto a ninguna monja que le de ni un sólo beso. Eso es una necesidad básica. Son niiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiñas, ni-ñas.
Los primeros días me cuestionaba si mi esfuerzo serviría de algo. He tenido días tristes, incluso he llegado a llorar amargamente por la impotencia que sentía al ver cómo se las trataba. Y ahora más que nunca sé que merecerá la pena. El cariño y la alegría que trato de darles no se lo quitará nadie al menos durante este tiempo.
Es necesaria tener mucha paciencia. Son niñas muy rebeldes. Como ellas dicen ¡¡¡ay me da flojera!! Cada vez que se las manda hacer algo tardan 3 horas en hacerlo. Trato de tener paciencia y motivarlas de otra manera. Seguro que si me trataran así también me daría "esa flojera". A veces tragándome amargamente esa desesperación trato de tener paciencia y no desfallecer.
Los días son agotadores, desde las 7 de la mañana que se levantan hasta las 9 y media de la noche que se van a la cama no hay ni un sólo minuto de descanso, son muchas niñas, mucha atención que prestar. No puedes dar ni un sólo paso sin que se enganchen 3 ó 4 a ti para darte besos y que las des mimitos. A veces no puedo ni andar porque se cuelgan de las piernas, de los brazos. Parecen monitos ¡jeje! Pero son taaaaaaaaaaaan bonitas!
Después de hacer sus oficios a las 9:30 comienzan las tareas, cada voluntaria se encarga de un grupo de niñas. Cada día se hacen unas cosas, un día se limpia la enfermería, otro día no se qué. Los grupos que vienen conmigo vienen a hacer pulseritas. Les llevé avalorios para hacer pulseras. Están locas de contentas. Enseñarles a hacer cositas y ver las caritas de felicidad que ponen cuando comienzan a hacerlo solas es una satisfacción enorme. Ver esas caritas de alegría no tiene precio.
El almuerzo es a las 12:30, hay que hacer las filas. Otra ardua tarea ¡jeje! Buscar a las que llegan tarde, buscar a las que se esconden... Media hora para hacer las filas. Almuerzo. Tiempo libre para las niñas, tiempo que aprovecho para preparar las clases que comienzan a las 3. Ahora están de vacaciones en el colegio. Hasta el mes próximo no comienzan el cole. 20 bichitos en clase de 8 y 9 años me deja sin fuerzas. Hacer un dictado puede durar una hora como poco. Hacer unas multiplicaciones otra hora. En fin.... el nivel que tienen es muy muy bajo y las ganas que tienen menos todavía. Trato de tener paciencia, aunque a veces me saquen de mis casillas. Cierro los ojos y le pido a la vida que me de más paciencia porque realmente son muy muy rebeldes, pero bueno... con paciencia y con formas creo que lo conseguiré. A las 5 de la tarde termina el tiempo de estudio. Preparadas para rezar el rosario ¿que qué? Eso qué es? A mí me pareció como el "tú la llevas" jejeje!!! Alguien comienza a decir no se qué de un misterio y luego otras continúan, unas dicen una cosa, otras responden, después le dicen a otras que sigan... Me mantengo en silencio. Nunca rezo. Aquí rezan antes de desayunar, después, antes de comer, después de comer, el rosario por la tarde y antes de irse a la cama. Los domingos van a misa. Y dos días en semana viene un cura a la casa para dar misa en la capilla. Después de la misa se queda a desayunar con nosotras. Me parece bastante majete, me gusta cómo bromea con las niñas. No he rezado nunca. Asisto a los rezos para acompañar a las niñas. Yo respeto que este hogar sea religioso y espero que las monjas respeten mis no creencias. Es una cuestión de respeto simplemente.
Después del rosario tienen una hora para jugar. A las 7 y media cenan. Otra vez a hacer filas. Después de la cena, tienen un ratito hasta las 8 y media para jugar también y algún día se les pone una película. Día que las niñas celebran con especial alegría. Entre tanto hay que atender a las niñas, curar a fulanita que se ha caído, esta otra que tiene piojitos quitárselos, esta otra tiene no se qué. Nunca soporté la sangre. Y ahora.... les curo las heridas.
El otro día había una niña con fiebre, vómitos. Le puse un termómetro y cual fue mi sorpresa que nunca habían visto uno.
Son muchos los detallitos de esta semana. Detalles muy bonitos y detalles que prefiero olvidar cuanto antes. Por las noches antes de irse a la cama les leo un cuento si han realizado sus tareas correctamente. Les doy un beso de buenas noches. Ver sus caras ...... es una auténtica maravilla ¡¡¡Cuánto amor les ha faltado!!! A algunas incluso les da vergüenza, no están acostumbradas y otras... a otras no puedo darles un beso. Trato de ir con cuidado y despacito. Sus historias personales las han marcado mucho. Las cicatrices de los abusos sexuales son difíciles de borrar, al menos ahora iré despacio.
También hay que prestar mucha atención a las niñas que repiten esos comportamientos aprendidos de violencia. Muchas de las niñas, sobre todo las mayores repiten esos patrones de maltrato con las pequeñas. Hay que estar muy atentas.
Aunque sean rebeldes, lentas para hacer sus tareas hay que tener paciencia y sobre todo saber motivarlas. Me duele ver cómo la monja que ha asumido la dirección de la casa enseguida encuentra defectos a las cosas que hacen las niñas. Así se desmotiva cualquiera. El otro día después de hacer pulseritas entró esta monja en la clase y lo primero que hizo fue gritar como una víbora que recogieran todo lo que había en el suelo, sin esperar a que las niñas lo recogieran puesto que ya las había avisado que al terminar tenían que recoger todo. El primer comentario que le hizo a una niña que fue a enseñarle su pulserita fue ¿esto es lo que has hecho? ¿no das para más? Me duele tanto escuchar estas cosas. Y así con todas las cosas y con casi todas las niñas. Nunca le he dicho nada. Prefiero no enfrentarme a esta mujer, porque no me gustaría tenerla como enemiga. Como enemiga puede ser un tormento. Así que opto por callarme delante de ella y endulzarle el día a las niñas a mi manera.
Algunos días se hacen muy largos. Son terriblemente agotadores. Cuando se acaba el "buenas noches" con las niñas caigo rendida en la cama. Así un día tras otro.
Sus sonrisas compensan cualquier cosa.
Una semana agotadora. Ha sido.... ¿dura? probablemente... no sé muy bien como calificarla.
A las 6 de la mañana hay que estar en pie. A las 7 de la mañana hay que levantar a las niñas, vigilar que se duchan, se laven los dientes, cojan la ropita para hacer la colada. Son muy lentas... pero nada justifica como se las trata a veces.
Me está costando mucho aceptar esa parte. Aunque el trabajo sea agotador no me importa. Lo que realmente me duele es ver cómo se las trata muchas veces. No me gusta en absoluto.
Un orfanato con 115 niñas es difícil de llevar, lo sé, pero hay formas y formas.
Esta semana sólo hay 2 monjas en la casa, el resto de las monjas se han marchado de retiro. Una de ellas ha asumido el mando de la casa. Hay cosas de ella que me gustan, pero otras muchísimas no. No me gusta como las trata, cómo las grita, cómo las menosprecia, cómo a veces sólo tiene comentarios negativos para estas pobres niñas que bastante tienen ya. La gran mayoría son niñas que han sido abandonadas, otras tienen a sus espaldas terribles historias de maltrato, de abusos sexuales...
Tienen lo imprescindible en la casa. Comida, ropa, aseo, educación... pero les falta tantísimo cariño. Una sonrisa, una caricia, un mimo, un beso es un mundo para ellas.
Es lógico que traten de implantar disciplina, pero no a costa de esas malas formas.
No sé si cuando vuelva la directora habitual las cosas seguirán así.
Después de levantarlas y supervisar que cada una de ellas lave su ropita a mano vamos a desayunar. Después del desayuno cada una empieza "su oficio". Cada una de ellas tiene asignada una tarea, barrer esta parte del jardín, otra el baño 1, otra el pasillo de aquí, otra el pasillo de allá...Todas y cada una tiene su tarea. Todas, incluso las de 5 añitos que recogen las hojas del jardín. Choca ver cómo una niñita de 5 años se sube a una silla para poder llegar a la pila y lavarse la ropita a mano todos los días. Cómo ella solita se mete a la ducha, sale y se seca ella sola sin que nadie le de ningún mimito. Es duro....... Aunque tengan lo básico. Comen muy bien, están aseadas... pero ¿dónde está el cariño? No he visto a ninguna monja que le de ni un sólo beso. Eso es una necesidad básica. Son niiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiñas, ni-ñas.
Los primeros días me cuestionaba si mi esfuerzo serviría de algo. He tenido días tristes, incluso he llegado a llorar amargamente por la impotencia que sentía al ver cómo se las trataba. Y ahora más que nunca sé que merecerá la pena. El cariño y la alegría que trato de darles no se lo quitará nadie al menos durante este tiempo.
Es necesaria tener mucha paciencia. Son niñas muy rebeldes. Como ellas dicen ¡¡¡ay me da flojera!! Cada vez que se las manda hacer algo tardan 3 horas en hacerlo. Trato de tener paciencia y motivarlas de otra manera. Seguro que si me trataran así también me daría "esa flojera". A veces tragándome amargamente esa desesperación trato de tener paciencia y no desfallecer.
Los días son agotadores, desde las 7 de la mañana que se levantan hasta las 9 y media de la noche que se van a la cama no hay ni un sólo minuto de descanso, son muchas niñas, mucha atención que prestar. No puedes dar ni un sólo paso sin que se enganchen 3 ó 4 a ti para darte besos y que las des mimitos. A veces no puedo ni andar porque se cuelgan de las piernas, de los brazos. Parecen monitos ¡jeje! Pero son taaaaaaaaaaaan bonitas!
Después de hacer sus oficios a las 9:30 comienzan las tareas, cada voluntaria se encarga de un grupo de niñas. Cada día se hacen unas cosas, un día se limpia la enfermería, otro día no se qué. Los grupos que vienen conmigo vienen a hacer pulseritas. Les llevé avalorios para hacer pulseras. Están locas de contentas. Enseñarles a hacer cositas y ver las caritas de felicidad que ponen cuando comienzan a hacerlo solas es una satisfacción enorme. Ver esas caritas de alegría no tiene precio.
El almuerzo es a las 12:30, hay que hacer las filas. Otra ardua tarea ¡jeje! Buscar a las que llegan tarde, buscar a las que se esconden... Media hora para hacer las filas. Almuerzo. Tiempo libre para las niñas, tiempo que aprovecho para preparar las clases que comienzan a las 3. Ahora están de vacaciones en el colegio. Hasta el mes próximo no comienzan el cole. 20 bichitos en clase de 8 y 9 años me deja sin fuerzas. Hacer un dictado puede durar una hora como poco. Hacer unas multiplicaciones otra hora. En fin.... el nivel que tienen es muy muy bajo y las ganas que tienen menos todavía. Trato de tener paciencia, aunque a veces me saquen de mis casillas. Cierro los ojos y le pido a la vida que me de más paciencia porque realmente son muy muy rebeldes, pero bueno... con paciencia y con formas creo que lo conseguiré. A las 5 de la tarde termina el tiempo de estudio. Preparadas para rezar el rosario ¿que qué? Eso qué es? A mí me pareció como el "tú la llevas" jejeje!!! Alguien comienza a decir no se qué de un misterio y luego otras continúan, unas dicen una cosa, otras responden, después le dicen a otras que sigan... Me mantengo en silencio. Nunca rezo. Aquí rezan antes de desayunar, después, antes de comer, después de comer, el rosario por la tarde y antes de irse a la cama. Los domingos van a misa. Y dos días en semana viene un cura a la casa para dar misa en la capilla. Después de la misa se queda a desayunar con nosotras. Me parece bastante majete, me gusta cómo bromea con las niñas. No he rezado nunca. Asisto a los rezos para acompañar a las niñas. Yo respeto que este hogar sea religioso y espero que las monjas respeten mis no creencias. Es una cuestión de respeto simplemente.
Después del rosario tienen una hora para jugar. A las 7 y media cenan. Otra vez a hacer filas. Después de la cena, tienen un ratito hasta las 8 y media para jugar también y algún día se les pone una película. Día que las niñas celebran con especial alegría. Entre tanto hay que atender a las niñas, curar a fulanita que se ha caído, esta otra que tiene piojitos quitárselos, esta otra tiene no se qué. Nunca soporté la sangre. Y ahora.... les curo las heridas.
El otro día había una niña con fiebre, vómitos. Le puse un termómetro y cual fue mi sorpresa que nunca habían visto uno.
Son muchos los detallitos de esta semana. Detalles muy bonitos y detalles que prefiero olvidar cuanto antes. Por las noches antes de irse a la cama les leo un cuento si han realizado sus tareas correctamente. Les doy un beso de buenas noches. Ver sus caras ...... es una auténtica maravilla ¡¡¡Cuánto amor les ha faltado!!! A algunas incluso les da vergüenza, no están acostumbradas y otras... a otras no puedo darles un beso. Trato de ir con cuidado y despacito. Sus historias personales las han marcado mucho. Las cicatrices de los abusos sexuales son difíciles de borrar, al menos ahora iré despacio.
También hay que prestar mucha atención a las niñas que repiten esos comportamientos aprendidos de violencia. Muchas de las niñas, sobre todo las mayores repiten esos patrones de maltrato con las pequeñas. Hay que estar muy atentas.
Aunque sean rebeldes, lentas para hacer sus tareas hay que tener paciencia y sobre todo saber motivarlas. Me duele ver cómo la monja que ha asumido la dirección de la casa enseguida encuentra defectos a las cosas que hacen las niñas. Así se desmotiva cualquiera. El otro día después de hacer pulseritas entró esta monja en la clase y lo primero que hizo fue gritar como una víbora que recogieran todo lo que había en el suelo, sin esperar a que las niñas lo recogieran puesto que ya las había avisado que al terminar tenían que recoger todo. El primer comentario que le hizo a una niña que fue a enseñarle su pulserita fue ¿esto es lo que has hecho? ¿no das para más? Me duele tanto escuchar estas cosas. Y así con todas las cosas y con casi todas las niñas. Nunca le he dicho nada. Prefiero no enfrentarme a esta mujer, porque no me gustaría tenerla como enemiga. Como enemiga puede ser un tormento. Así que opto por callarme delante de ella y endulzarle el día a las niñas a mi manera.
Algunos días se hacen muy largos. Son terriblemente agotadores. Cuando se acaba el "buenas noches" con las niñas caigo rendida en la cama. Así un día tras otro.
Sus sonrisas compensan cualquier cosa.
Desde Bolivia
Ya que voy siendo persona aquí estoy dando una vuelta por
el centro de Santa Cruz.
El viaje fue eteeeeeeeeeeeeeeeeeeerno, con las treinta y pico horas de viaje, en Jirrou jeje! Mi particular inglés jeje! (el aeropuerto de londres) al final muy bien, tanto miedo que tenía con el inglés y todo fue perfecto. Pero qué siesos son los ingleses! Ayss como el arte español nada nadita. Total que al final no tuve ninguna dificultad. 5 horitas esperando el siguiente vuelo y muerta de sueño, intentando no dormirme. Fue subirme al siguiente vuelo a miami y caer como una marmota. Diez horitas más de vuelo y llegada a miami ¡menos mal que casi todo el mundo habla castellano! Otras 5 horitas de espera y siguiente vuelo de 9 horas a La Paz (Bolivia) y finalmente Santa Cruuuuuuuuuuuuz!! Allí me esperaba Sor Adela,
encantadora, con 3 niñitas preciosas del hogar. No podía creer que
estuviera ya en mi destino. El cansancio, la falta de sueño, el cambio horario... hizo que mi parecido fuera al de un auténtico zombie. Atravesamos con la ranchera todo Santa Cruz para llegar a la casa de las hermanas y las niñas. Las niñitas son preciosas!!!!! Todas gritaban: Luuuuuuuuuuus, lussssssss, ha llegado
lus!!! Qué ricas son!!!
En el trayecto del aeropuerto a la casa........... todo verde y más verde y barro, barro, barro y más barro, hay una carretera asfaltada y
todo lo demás es.... vegetación, barro y auténticas lagunas por donde pasar con el coche. Aquí es verano, mucho calor y miles de mosquitos. Aunque estos últimos días ha llovido y dicen que el ambiente se ha refrescado bastante.
Hay muchos niñitos por la calle vendiendo cosas.
Gente viviendo en la "mediana" de la carretera (mediana por llamarlo de alguna manera, una separación llena de barro).
Hoy me cogí el autobús para ir al centro de la ciudad. Ya que la casa está en las afueras.
Aquí le llaman la movilidad. Los autobuses.... son otro mundo ¡jeje! No hay paradas, vas andando por el barro y si a lo lejos ves venir un autobús corres a subirte.
El trayecto de la casa al centro.... mejor verlo. No podría describirlo hoy.
He venido al centro con otras tres voluntarias, 2 americanas y una austriaca que también están en la casa. Así que haciendo mezclita de idiomas. Hoy sábado es el día libre de las voluntarias. Sor Adela me recomendó que me fuera con ellas para ver un poquito el centro. Y aquí ando.
Esto es otro mundo, hoy no ando muy inspirada para describir con detalle.
Estoy muy muy muy bien. Las hermanas son muy acogedoras, muy muy amables. A las niñas todavía no las conozco, algunas nada más, que al verme por la casa me gritaban luuuuus y se abrazaban... Contenta, y con ganas de ponerme ya a la faena, que desde que llegué ayer no he hecho prácticamente nada.
Mi habitación está al lado de la habitación de las niñas, separadas por una tela mosquitera. Las niñas anoche me preguntaban por otras voluntarias de españa que han estado estos últimos años. Al contarles que las conocía y me habían dadado cositas para ellas, no podéis imaginar con qué alegría gritaban, qué entusiasmo al saber que hay gente que se acuerda de ellas. Son tan bonitas!!!!!
el centro de Santa Cruz.
El viaje fue eteeeeeeeeeeeeeeeeeeerno, con las treinta y pico horas de viaje, en Jirrou jeje! Mi particular inglés jeje! (el aeropuerto de londres) al final muy bien, tanto miedo que tenía con el inglés y todo fue perfecto. Pero qué siesos son los ingleses! Ayss como el arte español nada nadita. Total que al final no tuve ninguna dificultad. 5 horitas esperando el siguiente vuelo y muerta de sueño, intentando no dormirme. Fue subirme al siguiente vuelo a miami y caer como una marmota. Diez horitas más de vuelo y llegada a miami ¡menos mal que casi todo el mundo habla castellano! Otras 5 horitas de espera y siguiente vuelo de 9 horas a La Paz (Bolivia) y finalmente Santa Cruuuuuuuuuuuuz!! Allí me esperaba Sor Adela,
encantadora, con 3 niñitas preciosas del hogar. No podía creer que
estuviera ya en mi destino. El cansancio, la falta de sueño, el cambio horario... hizo que mi parecido fuera al de un auténtico zombie. Atravesamos con la ranchera todo Santa Cruz para llegar a la casa de las hermanas y las niñas. Las niñitas son preciosas!!!!! Todas gritaban: Luuuuuuuuuuus, lussssssss, ha llegado
lus!!! Qué ricas son!!!
En el trayecto del aeropuerto a la casa........... todo verde y más verde y barro, barro, barro y más barro, hay una carretera asfaltada y
todo lo demás es.... vegetación, barro y auténticas lagunas por donde pasar con el coche. Aquí es verano, mucho calor y miles de mosquitos. Aunque estos últimos días ha llovido y dicen que el ambiente se ha refrescado bastante.
Hay muchos niñitos por la calle vendiendo cosas.
Gente viviendo en la "mediana" de la carretera (mediana por llamarlo de alguna manera, una separación llena de barro).
Hoy me cogí el autobús para ir al centro de la ciudad. Ya que la casa está en las afueras.
Aquí le llaman la movilidad. Los autobuses.... son otro mundo ¡jeje! No hay paradas, vas andando por el barro y si a lo lejos ves venir un autobús corres a subirte.
El trayecto de la casa al centro.... mejor verlo. No podría describirlo hoy.
He venido al centro con otras tres voluntarias, 2 americanas y una austriaca que también están en la casa. Así que haciendo mezclita de idiomas. Hoy sábado es el día libre de las voluntarias. Sor Adela me recomendó que me fuera con ellas para ver un poquito el centro. Y aquí ando.
Esto es otro mundo, hoy no ando muy inspirada para describir con detalle.
Estoy muy muy muy bien. Las hermanas son muy acogedoras, muy muy amables. A las niñas todavía no las conozco, algunas nada más, que al verme por la casa me gritaban luuuuus y se abrazaban... Contenta, y con ganas de ponerme ya a la faena, que desde que llegué ayer no he hecho prácticamente nada.
Mi habitación está al lado de la habitación de las niñas, separadas por una tela mosquitera. Las niñas anoche me preguntaban por otras voluntarias de españa que han estado estos últimos años. Al contarles que las conocía y me habían dadado cositas para ellas, no podéis imaginar con qué alegría gritaban, qué entusiasmo al saber que hay gente que se acuerda de ellas. Son tan bonitas!!!!!
¿Cuando acaba la noche y empieza el día?
Hasta las ideas las tengo aceleradas. Estos últimos días he ido como una moto. Mil cosas me rondaban la cabeza. ¡ayss que no me da tiempo, me falta tiempooooooooo aggggggg!!! Incluso a veces me hubiera apetecido dibujar un bosque, perderme en él y gritar como una loca. Un grito de desahogo nada más. Son sólo acelerones que experimenta tu cuerpo en ciertas ocasiones. Y cuando esto me pasa me pongo a hacer cosas como una loca. Voy anotando todas esas tareas y empiezo a haceras. Sólo que a veces tardo en ponerme... y mientras tanto me agobio porque debería ponerme a hacerlas. Entonces me digo ¡venga ya, ponte! Remordimientos y ansiedades, las justas guapa.
Ya lo tengo casi todo preparado. Que practicamente es nada. Mi equipaje para estos tres meses, contando con la ventaja que puedo llevar ropa ligerísima porque en Santa Cruz ahora están en pleno verano. Tres o cuatro camisetas, unas chanclas, unas zapatillas gualtrapa, un vaquero, unos pantalones de verano, unos pantalones cortos, un vestido y dos faldas, ropa interior, gel, desodorante, peine, cepillo de dientes, pasta, antimosquitos, 6 ampollas de urbasón para mi alergia, un libro... y mucha alegría, mucho entusiasmo, todo el corazón y una gran sonrisa.
Claro que ando nerviosa, pero por todas estas tonterías de la preparación. Mi equipaje serán 3 ó 4 kg. Los 60 kg restantes ya están ocupados con libros, ropita para las niñas y medicinas. Me agobia porque no sé dónde voy a meter tantas y tantas cosas que me han ido dando. Aún me quedan algunos paquetes que meter y no sé cómo.... Agggggg Esto es lo que me agobia. No me angustia el cambio de vida, no me angustia lo que voy a encontrar y sé que me angustiará cuando lo vea, porque por mucho que me pueda imaginar no será ni mucho menos lo que me voy a encontrar. Sé que me pellizcará pero ahora no me agobia eso, porque acepto que me va a pellizcar como no me puedo imaginar.
Estos días pasados me he sentido nerviosa, nerviosa porque sentía que me faltaba el tiempo, no me daba tiempo a preparar nada. Me puse a trabajar en una tienda para sacarme un dinerillo extra compatible con el paro. De lunes a sábado y en pleno serrano. ¿Cómo no va a estresar eso? No me angustiaba trabajar en una tienda porque no tuviera nada que ver conmigo, porque cuesta volver a trabajar en algo en lo que hacía años no trabajabas y nada tiene que ver con lo que estabas acostumbrada que para más delicia era tu vocación. Rara los primeros días por eso y sobretodo porque veía tanto derroche, tantas tías pedorras con su pedazo de coche y su chófer que las muy pobres andaban estresaditas perdidas porque esa tarde iba el peluquero de su perro a su casita de 600 metros cuadrados en pleno barrio de Salamanca. Aysss pobrecitas, viéndolas así ¿cómo no me voy a estresar? Cuántas veces he pensado ¡¡¡¡¡Le clavaría la puta bolsita de loewe en la cabeza!!! Y todas , todas esas veces me he contenido!
Ver derroches como los que he visto me duele en el alma.
Puede incluso que esté prejuzgando y me equivoque. Incluso puede ser que teniendo ese nivel de vida, sean buenas personas, ayuden a los demás..... Pero no creo que ayuden en proporción a lo que tienen.
Me cuesta....
Me cuesta no juzgar.
Lo intento... pero creo que no lo consigo.
También me juzgo a mí misma muchas veces e incluso.... sé que a veces me equivoco. Intento escuchar también otras versiones, no me quiero encerrar en mi verdad. Me gusta sorprenderme cuestionándome a mí misma.
He hecho una mini mudanza a casa de mis padres. He invadido el trastero con algunas cosas mías. Es increíble lo que cabía en tan poquito espacio. Cada semana una maleta. Maleta para arriba y para abajo. He acabado hasta ahí mismo con el maletón de las narices, me he cansado hasta de verla. Sobre todo cuando las escaleras no son mecánicas. Aggggggggg ¡¡¡qué brazos se me han quedao!!!!
Me he ido despidiendo de mucha gente estos días. Es una tontería porque no es ninguna despedida... pero bueno, eran citas pendientes.
Las navidades que llegan de repente el sábado 24 a las 8 de la tarde cuando llego a casa de mis padres y mi madre me pone a hacer canapés como una posesa. Hasta ese momento no me había dado cuenta que era navidad. Yo andaba con la cabeza en otro sitio.
Mañana el chico al que le he alquilado la casa vendrá a traer cosas suyas.... Inspira, respira.... ¿pero qué voy a hacer con sus cosas, y las maletas en esta burbuja? Es lo que tienen los estudios minúsculos.
Me esperan treinta y pico horas de viaje pero... bueno no importa. Ya no me agobia parecer paco martínez soria en la escala de londres. Supongo que sabré hacerlo... y si no sé, acabaré haciéndolo. Aysss esas clases de inglés qué importantes eran!!! Bueno... que mi inglés lo tienen que entender por cojones. El problema es que yo entienda el suyo.... Buahh seguro que al final tendré suerte. Y en la otra escala? Pues nada, asumido queda me retendrán unas cuantas horitas por sospechosa de alguna historia, que me registrarán 20 veces... y con suerte no me quitarán ningún medicamento. En Miami son así. USA es lo que tiene, USA poco lo que tiene que utilizar.
En fin, hay momentos en los que digo ¿pero para qué te complicarás alma en pena? Ayssss, si no lo hiciera no me lo perdonaría en la vida. Es algo que tengo que hacer, que me hace sentir satisfecha, que se lo debo a toda esa gente que simplemente ha nacido en otro lugar y.... les ha tocado joderse.
He pasado estos últimos cuatro días en casa de mis padres. Me apetecía pasar unos días con ellos. Ese calorcito siempre es especial. Llevaba unos cuantos meses sin estar más de día y medio en casa. Y una ración de mamitis, hermanitis, amiguitis y pueblitis nunca viene mal. De vez en cuando me gusta pasear por esas calles. Las necesito. Si tuviera que estar muchos días acabaría asfixiándome pero para unos pocos días es un gustazo. Así cuando estoy allí, siempre estoy bien porque voy cuando realmente quiero, y lo disfruto mucho...
De estos tres días que me quedan uno será para pasarlo con los amigos, otro para cerrar todas esas pequeñas cosillas de la preparación, recoger los últimos paquetes, y otro día sólo para mí. Parece que me voy para siempre! Qué exagerada soy a veces! Ando nerviosilla, sólo eso.
Al final nada será cómo me había planteado... pero qué más da!!! Me siento feliz! Satisfecha.....
"La vida -se dijo- es como un viaje que iniciamos en apariencia por propia voluntad. Creemos saber con exactitud dónde nos dirigimos. Y de pronto nos encontramos en medio de un desierto."
Las afueras de Dios- Antonio Gala
Ya lo tengo casi todo preparado. Que practicamente es nada. Mi equipaje para estos tres meses, contando con la ventaja que puedo llevar ropa ligerísima porque en Santa Cruz ahora están en pleno verano. Tres o cuatro camisetas, unas chanclas, unas zapatillas gualtrapa, un vaquero, unos pantalones de verano, unos pantalones cortos, un vestido y dos faldas, ropa interior, gel, desodorante, peine, cepillo de dientes, pasta, antimosquitos, 6 ampollas de urbasón para mi alergia, un libro... y mucha alegría, mucho entusiasmo, todo el corazón y una gran sonrisa.
Claro que ando nerviosa, pero por todas estas tonterías de la preparación. Mi equipaje serán 3 ó 4 kg. Los 60 kg restantes ya están ocupados con libros, ropita para las niñas y medicinas. Me agobia porque no sé dónde voy a meter tantas y tantas cosas que me han ido dando. Aún me quedan algunos paquetes que meter y no sé cómo.... Agggggg Esto es lo que me agobia. No me angustia el cambio de vida, no me angustia lo que voy a encontrar y sé que me angustiará cuando lo vea, porque por mucho que me pueda imaginar no será ni mucho menos lo que me voy a encontrar. Sé que me pellizcará pero ahora no me agobia eso, porque acepto que me va a pellizcar como no me puedo imaginar.
Estos días pasados me he sentido nerviosa, nerviosa porque sentía que me faltaba el tiempo, no me daba tiempo a preparar nada. Me puse a trabajar en una tienda para sacarme un dinerillo extra compatible con el paro. De lunes a sábado y en pleno serrano. ¿Cómo no va a estresar eso? No me angustiaba trabajar en una tienda porque no tuviera nada que ver conmigo, porque cuesta volver a trabajar en algo en lo que hacía años no trabajabas y nada tiene que ver con lo que estabas acostumbrada que para más delicia era tu vocación. Rara los primeros días por eso y sobretodo porque veía tanto derroche, tantas tías pedorras con su pedazo de coche y su chófer que las muy pobres andaban estresaditas perdidas porque esa tarde iba el peluquero de su perro a su casita de 600 metros cuadrados en pleno barrio de Salamanca. Aysss pobrecitas, viéndolas así ¿cómo no me voy a estresar? Cuántas veces he pensado ¡¡¡¡¡Le clavaría la puta bolsita de loewe en la cabeza!!! Y todas , todas esas veces me he contenido!
Ver derroches como los que he visto me duele en el alma.
Puede incluso que esté prejuzgando y me equivoque. Incluso puede ser que teniendo ese nivel de vida, sean buenas personas, ayuden a los demás..... Pero no creo que ayuden en proporción a lo que tienen.
Me cuesta....
Me cuesta no juzgar.
Lo intento... pero creo que no lo consigo.
También me juzgo a mí misma muchas veces e incluso.... sé que a veces me equivoco. Intento escuchar también otras versiones, no me quiero encerrar en mi verdad. Me gusta sorprenderme cuestionándome a mí misma.
He hecho una mini mudanza a casa de mis padres. He invadido el trastero con algunas cosas mías. Es increíble lo que cabía en tan poquito espacio. Cada semana una maleta. Maleta para arriba y para abajo. He acabado hasta ahí mismo con el maletón de las narices, me he cansado hasta de verla. Sobre todo cuando las escaleras no son mecánicas. Aggggggggg ¡¡¡qué brazos se me han quedao!!!!
Me he ido despidiendo de mucha gente estos días. Es una tontería porque no es ninguna despedida... pero bueno, eran citas pendientes.
Las navidades que llegan de repente el sábado 24 a las 8 de la tarde cuando llego a casa de mis padres y mi madre me pone a hacer canapés como una posesa. Hasta ese momento no me había dado cuenta que era navidad. Yo andaba con la cabeza en otro sitio.
Mañana el chico al que le he alquilado la casa vendrá a traer cosas suyas.... Inspira, respira.... ¿pero qué voy a hacer con sus cosas, y las maletas en esta burbuja? Es lo que tienen los estudios minúsculos.
Me esperan treinta y pico horas de viaje pero... bueno no importa. Ya no me agobia parecer paco martínez soria en la escala de londres. Supongo que sabré hacerlo... y si no sé, acabaré haciéndolo. Aysss esas clases de inglés qué importantes eran!!! Bueno... que mi inglés lo tienen que entender por cojones. El problema es que yo entienda el suyo.... Buahh seguro que al final tendré suerte. Y en la otra escala? Pues nada, asumido queda me retendrán unas cuantas horitas por sospechosa de alguna historia, que me registrarán 20 veces... y con suerte no me quitarán ningún medicamento. En Miami son así. USA es lo que tiene, USA poco lo que tiene que utilizar.
En fin, hay momentos en los que digo ¿pero para qué te complicarás alma en pena? Ayssss, si no lo hiciera no me lo perdonaría en la vida. Es algo que tengo que hacer, que me hace sentir satisfecha, que se lo debo a toda esa gente que simplemente ha nacido en otro lugar y.... les ha tocado joderse.
He pasado estos últimos cuatro días en casa de mis padres. Me apetecía pasar unos días con ellos. Ese calorcito siempre es especial. Llevaba unos cuantos meses sin estar más de día y medio en casa. Y una ración de mamitis, hermanitis, amiguitis y pueblitis nunca viene mal. De vez en cuando me gusta pasear por esas calles. Las necesito. Si tuviera que estar muchos días acabaría asfixiándome pero para unos pocos días es un gustazo. Así cuando estoy allí, siempre estoy bien porque voy cuando realmente quiero, y lo disfruto mucho...
De estos tres días que me quedan uno será para pasarlo con los amigos, otro para cerrar todas esas pequeñas cosillas de la preparación, recoger los últimos paquetes, y otro día sólo para mí. Parece que me voy para siempre! Qué exagerada soy a veces! Ando nerviosilla, sólo eso.
Al final nada será cómo me había planteado... pero qué más da!!! Me siento feliz! Satisfecha.....
"La vida -se dijo- es como un viaje que iniciamos en apariencia por propia voluntad. Creemos saber con exactitud dónde nos dirigimos. Y de pronto nos encontramos en medio de un desierto."
Las afueras de Dios- Antonio Gala