Pan para el alma
Abronchense los cinturones y agárrense al asiento que viene otro post largo ¡jeje!
Una semana más encantada de la vida.
El sábado pasado fui a la Ramada, es un mercado increíblemente enorme, me recordó a los bazares infinitos de Marruecos, un cocktail de colores, olores, de otros sentires, de otra cultura... Las cholitas con su pollera y sus trenzas, con sus puestos de frutas, verduras, ropa, carnes, los niños de 6 ó 7 años vendiendo refrescos, comida... Te acostumbras incluso a ver a los bebés en una caja de cartón al ladito del puesto de verduras de la mamá... Otro mundo!
Me volví loca mirando cosas para "mis niñas" ¡¡aysss este vestidito para Luly, y esta muñequita para Sole que no tiene, y esto para fulanita y esto para la otra... en fin una locura ¡jeje!
La semana con las 115 niñas como se puede imaginar es de vértigo, liadísima si todo transcurre con más o menos normalidad.. pero eso casi imposible. Con 115 niñas si no ocurre una cosa ocurre otra. Esta semana una de las niñas, con 8 añitos se cayó del columpio, del sube y baja... Corre que te corre con Sor y la niña al hospital porque estaba sangrando mucho y además en una zona muy delicada, ya podéis imaginar dónde. Toda la semana lavándola y echándole cremitas para que se recupere prontito. Vuelta del hospital y me encuentro a una de las mayores llorando en su soledad. Apenas está en el hogar, sale a las 7 de la mañana y vuelve a las 9 de la noche, estudia y trabaja. La pobre cuando llega a las 9 se pone tan mona a hacer las tareas del cole. Lloraba desconsolada cuando la vi haciendo sus tareas. Quiere encontrar a su hermanito, no lo conoce, nunca lo conoció. Se siente sola. Me decía "no tengo papá, ni mamá, y tengo un hermano al que no conozco y no sé dónde está, no tengo a nadie, estoy sola. Las otras niñas sí tienen, aunque estén aquí algunas si que reciben visitas alguna vez de familiares aunque sean lejanos, tíos, hermanos mayores, pero yo.... yo no. No tengo a nadie" Nada como darles pan para el alma en estos momentos que te ponen los pelos de punta y se te cae el alma al suelo....
Sigo con las clases de las peques de 1º, hay de todo, algunos días me hacen sudar la gota gorda, se esconden, salen corriendo... en fin, lo normal ¡jeje! Me quedo mirándolas totalmente hipnotizada cuando las veo tan monas hacer sus primeras letritas, sus numeritos, venga ahora la a, la de la colita, y la i, la del sombrerito, y el 6 el de la barriguita. Es una gozada aunque me hagan penar lo que no está escrito ¡jeje! Uno de estos días que acabaron pronto las tareas me las llevé a las pilas de la lavandería a quitarles piojitos. Les encanta que les laven la cabeza ¡¡lógico!!! Tan pequeñitas y siempre se han tenido que lavar solas como han podido! Me río mucho con ellas. Jugamos a hacernos peinados con la espuma en la cabeza. Ellas se mueren de la risa. Ver esas sonrisas es un auténtico regalo. Vania la niña que llegó hace unas semanas (que ya va estando más tranquila) cuando le lavaba la cabeza me dijo mamá... se me cayó el alma al suelo. Inmediatamente las otras dos peques también me dijeron mamá. "Lus usted es nuestra mamá". Son unos pellizos en el corazón que te dejan sin palabras. Me despiertan unos sentimientos preciosos, de ternura, de protección... Se me cae la baba con ellas.
Estos dos últimos días ha llovido bastante por Santa Cruz, lo que implica ponerse de barro hasta las rodillas en el camino al colegio por las mañanas. Toda una odisea llevar a las peques a clase, ir saltando charcos si se puede y otras veces que son la gran mayoría meterse de lleno en las lagunas de barro.
Esta semana por las tardes las otras voluntarias y yo nos hemos cogido media horita para "nosotras". Nuestro ratito. Una de ellas sabe pilates. Así que ahí andamos todas las tardes antes del rosario haciendo pilates. Es una gozada. Me relaja muchísimo. Sientes cada parte de tu cuerpo...
Ayer viernes llevé a otra niña a la ciudad, al ginecólogo, está teniendo problemillas. Tiene 13 años. Nos cogimos el micro (aquí llaman al autobús así) y ya en el centro para variar nos perdimos. Un buen rato dando vueltas y lloviendo a raudales. Caladas hasta los huesos pero sobretodo.... sin parar de reir. Es una niña preciosa, japonesa. Aquí hay muchos japoneses. Hay zonas como Okinawa donde viven muchos japoneses. Su papá las abandonó a ella y a su mamá cuando era muy pequeña. Su padrastro y su tío la violaron repetidas veces. Con 12 años se quedó embarazada. Abortó... con sólo 12 añitos ¿podéis imaginarlo?. Y con sus doce añitos se fue ella sola a denunciar, tenía miedo que su madre la pegara, la castigara. Puede que su mamá consintiera todo esto... no sé... Ella está muy contenta en el hogar, dice que se siente "segura" ¡¡¡Qué palabra tan bonita en estos lugares!! Que un niño se sienta seguro aquí no tiene precio....
Después de la revisión del ginecólogo nos fuimos a dar una vueltita. La llevé a almorzar a un "sitio caro" como ella dice. Su cara al entrar en ese lujoso restaurante era todo un cuadro. Nunca había entrado si no había sido para ir a vender galletas, nunca había podido tomarse nada allí, ni aunque estuviera 3 años vendiendo todas las galletas del mundo. Ver cómo disfrutaba comiendo... no tiene palabras. Creía que iba a rebentar de tanto comer. No quería dejarlo en el plato ¿me puedo llevar este trocito? Claaaaaaaaaaro mi niña!!! Con todo el cuidado del mundo envolvió el trocito de pastel de chocolate que le quedaba en una servilleta y se lo guardó. Y con más cuidado todavía se comió todas las miguitas, como si se estuviera acabando el mundo... y realmente puede que para ella estos momentos sí que acaben y no pueda volverlos a tener. ¿quién sabe si podrá entrar otra vez a un restaurante lujoso si no es para vender galletas? Las cosas desde el otro lado supongo que se tienen que ver muy distintas... Valoran todo, hasta lo más insignificante para nosotros.
De vuelta al hogar tenía una carita de felicidad... tranquila porque su salud está bien y feliz porque ha salido fuera del hogar y ha comido cosas lindas como ella dice. Y gracias que está en el hogar!
Por las noches sigo curando a las niñas, les encanta ir a la enfermería a curarse, algunas dicen que se van a hacer heridas para que las cure ¡jeje! son tan monas. Creo que les gusta porque por un momento se sienten importantes, cuidadas, mimadas en exclusividad, acariciadas como las podría acariciar una madre. Me enternece mucho darles estos mimitos entre cura y cura. A veces no necesitan más que se las lave un poquito, pero les gusta tanto...
Por las noches voy a las habitaciones a darles las buenas noches. Me dicen "su bendición Lus" Les deseo una noche tranquila y serena, y dulces sueños mis princesas. Un besito en la frente... y duermen casi en paz. Tranquilas que esta noche velo vuestros sueños. Hasta mañana Lus, que sueñe bonito usted también.... Este momento del día es especialmente dulce.
Casi siempre me voy a la cama con una gran sonrisa y respirando en paz....
Esta semana aunque feliz he andando algo removidilla porque estoy planteándome quedarme aquí más tiempo del previsto, a veces me da un poco de vértigo... pero es lo que quiero hacer en este momento de mi vida. Así que probablemente lo haré, sólo tengo que cerrar algunas cosillas de España. Si todo se soluciona me quedo unos mesecitos más...
Estoy feliz!!!!
Y una semana más desearos que encontréis el camino de vuestra felicidad, los mejores deseos para que encontréis vuestro sitio porque.... lo tenéis todo a vuestro favor
Una semana más encantada de la vida.
El sábado pasado fui a la Ramada, es un mercado increíblemente enorme, me recordó a los bazares infinitos de Marruecos, un cocktail de colores, olores, de otros sentires, de otra cultura... Las cholitas con su pollera y sus trenzas, con sus puestos de frutas, verduras, ropa, carnes, los niños de 6 ó 7 años vendiendo refrescos, comida... Te acostumbras incluso a ver a los bebés en una caja de cartón al ladito del puesto de verduras de la mamá... Otro mundo!
Me volví loca mirando cosas para "mis niñas" ¡¡aysss este vestidito para Luly, y esta muñequita para Sole que no tiene, y esto para fulanita y esto para la otra... en fin una locura ¡jeje!
La semana con las 115 niñas como se puede imaginar es de vértigo, liadísima si todo transcurre con más o menos normalidad.. pero eso casi imposible. Con 115 niñas si no ocurre una cosa ocurre otra. Esta semana una de las niñas, con 8 añitos se cayó del columpio, del sube y baja... Corre que te corre con Sor y la niña al hospital porque estaba sangrando mucho y además en una zona muy delicada, ya podéis imaginar dónde. Toda la semana lavándola y echándole cremitas para que se recupere prontito. Vuelta del hospital y me encuentro a una de las mayores llorando en su soledad. Apenas está en el hogar, sale a las 7 de la mañana y vuelve a las 9 de la noche, estudia y trabaja. La pobre cuando llega a las 9 se pone tan mona a hacer las tareas del cole. Lloraba desconsolada cuando la vi haciendo sus tareas. Quiere encontrar a su hermanito, no lo conoce, nunca lo conoció. Se siente sola. Me decía "no tengo papá, ni mamá, y tengo un hermano al que no conozco y no sé dónde está, no tengo a nadie, estoy sola. Las otras niñas sí tienen, aunque estén aquí algunas si que reciben visitas alguna vez de familiares aunque sean lejanos, tíos, hermanos mayores, pero yo.... yo no. No tengo a nadie" Nada como darles pan para el alma en estos momentos que te ponen los pelos de punta y se te cae el alma al suelo....
Sigo con las clases de las peques de 1º, hay de todo, algunos días me hacen sudar la gota gorda, se esconden, salen corriendo... en fin, lo normal ¡jeje! Me quedo mirándolas totalmente hipnotizada cuando las veo tan monas hacer sus primeras letritas, sus numeritos, venga ahora la a, la de la colita, y la i, la del sombrerito, y el 6 el de la barriguita. Es una gozada aunque me hagan penar lo que no está escrito ¡jeje! Uno de estos días que acabaron pronto las tareas me las llevé a las pilas de la lavandería a quitarles piojitos. Les encanta que les laven la cabeza ¡¡lógico!!! Tan pequeñitas y siempre se han tenido que lavar solas como han podido! Me río mucho con ellas. Jugamos a hacernos peinados con la espuma en la cabeza. Ellas se mueren de la risa. Ver esas sonrisas es un auténtico regalo. Vania la niña que llegó hace unas semanas (que ya va estando más tranquila) cuando le lavaba la cabeza me dijo mamá... se me cayó el alma al suelo. Inmediatamente las otras dos peques también me dijeron mamá. "Lus usted es nuestra mamá". Son unos pellizos en el corazón que te dejan sin palabras. Me despiertan unos sentimientos preciosos, de ternura, de protección... Se me cae la baba con ellas.
Estos dos últimos días ha llovido bastante por Santa Cruz, lo que implica ponerse de barro hasta las rodillas en el camino al colegio por las mañanas. Toda una odisea llevar a las peques a clase, ir saltando charcos si se puede y otras veces que son la gran mayoría meterse de lleno en las lagunas de barro.
Esta semana por las tardes las otras voluntarias y yo nos hemos cogido media horita para "nosotras". Nuestro ratito. Una de ellas sabe pilates. Así que ahí andamos todas las tardes antes del rosario haciendo pilates. Es una gozada. Me relaja muchísimo. Sientes cada parte de tu cuerpo...
Ayer viernes llevé a otra niña a la ciudad, al ginecólogo, está teniendo problemillas. Tiene 13 años. Nos cogimos el micro (aquí llaman al autobús así) y ya en el centro para variar nos perdimos. Un buen rato dando vueltas y lloviendo a raudales. Caladas hasta los huesos pero sobretodo.... sin parar de reir. Es una niña preciosa, japonesa. Aquí hay muchos japoneses. Hay zonas como Okinawa donde viven muchos japoneses. Su papá las abandonó a ella y a su mamá cuando era muy pequeña. Su padrastro y su tío la violaron repetidas veces. Con 12 años se quedó embarazada. Abortó... con sólo 12 añitos ¿podéis imaginarlo?. Y con sus doce añitos se fue ella sola a denunciar, tenía miedo que su madre la pegara, la castigara. Puede que su mamá consintiera todo esto... no sé... Ella está muy contenta en el hogar, dice que se siente "segura" ¡¡¡Qué palabra tan bonita en estos lugares!! Que un niño se sienta seguro aquí no tiene precio....
Después de la revisión del ginecólogo nos fuimos a dar una vueltita. La llevé a almorzar a un "sitio caro" como ella dice. Su cara al entrar en ese lujoso restaurante era todo un cuadro. Nunca había entrado si no había sido para ir a vender galletas, nunca había podido tomarse nada allí, ni aunque estuviera 3 años vendiendo todas las galletas del mundo. Ver cómo disfrutaba comiendo... no tiene palabras. Creía que iba a rebentar de tanto comer. No quería dejarlo en el plato ¿me puedo llevar este trocito? Claaaaaaaaaaro mi niña!!! Con todo el cuidado del mundo envolvió el trocito de pastel de chocolate que le quedaba en una servilleta y se lo guardó. Y con más cuidado todavía se comió todas las miguitas, como si se estuviera acabando el mundo... y realmente puede que para ella estos momentos sí que acaben y no pueda volverlos a tener. ¿quién sabe si podrá entrar otra vez a un restaurante lujoso si no es para vender galletas? Las cosas desde el otro lado supongo que se tienen que ver muy distintas... Valoran todo, hasta lo más insignificante para nosotros.
De vuelta al hogar tenía una carita de felicidad... tranquila porque su salud está bien y feliz porque ha salido fuera del hogar y ha comido cosas lindas como ella dice. Y gracias que está en el hogar!
Por las noches sigo curando a las niñas, les encanta ir a la enfermería a curarse, algunas dicen que se van a hacer heridas para que las cure ¡jeje! son tan monas. Creo que les gusta porque por un momento se sienten importantes, cuidadas, mimadas en exclusividad, acariciadas como las podría acariciar una madre. Me enternece mucho darles estos mimitos entre cura y cura. A veces no necesitan más que se las lave un poquito, pero les gusta tanto...
Por las noches voy a las habitaciones a darles las buenas noches. Me dicen "su bendición Lus" Les deseo una noche tranquila y serena, y dulces sueños mis princesas. Un besito en la frente... y duermen casi en paz. Tranquilas que esta noche velo vuestros sueños. Hasta mañana Lus, que sueñe bonito usted también.... Este momento del día es especialmente dulce.
Casi siempre me voy a la cama con una gran sonrisa y respirando en paz....
Esta semana aunque feliz he andando algo removidilla porque estoy planteándome quedarme aquí más tiempo del previsto, a veces me da un poco de vértigo... pero es lo que quiero hacer en este momento de mi vida. Así que probablemente lo haré, sólo tengo que cerrar algunas cosillas de España. Si todo se soluciona me quedo unos mesecitos más...
Estoy feliz!!!!
Y una semana más desearos que encontréis el camino de vuestra felicidad, los mejores deseos para que encontréis vuestro sitio porque.... lo tenéis todo a vuestro favor
Poncho color viento
Encontré una buena compañera de camino. Esta semana ha llegado una voluntaria española al hogar, Conchi. Un auténtico regalo.
Ayer viernes, por primera vez en seis semanas hemos salido de noche ¡parecía una niña chica con zapatos nuevos! Voy a salir!!!!! No me lo podía creer. Tenía unas ganas increíbles de conocer la otra cara de Bolivia, meterme entre sus gentes. Con las otras voluntarias hacer esto era un poco difícil. No sé si la cultura, sus creencias, la dinámica que han establecido... no sé muy bien el por qué pero las semanas anteriores me limitaba al trabajo de 16 horas diarias 6 días en semana, salir un rato el sábado al centro de la ciudad, desayunar en un italiano en bolivia, ir al supermercado, conectarnos en internet y listo. ¿esto es lo que voy a conocer de Bolivia? Me quemaba un poco esta situación. He sentido muchas veces la necesidad de salir, de conocer gente, intercambiar historias...
Y por fin llegó el regalo... una semana tanteando el terreno la una con la otra, discretamente viendo qué opinábamos, con mucho cuidado, porque el hogar no favorece mucho la espontaneidad. Quizás es una historia mía, mantener el tipo y no desentonar dentro de un hogar religioso, no sólo con las hermanas, sobretodo por las otras voluntarias que juzgaban cantidad de actitudes. Nunca me han dicho nada directamente, pero sí que me he sentido aludida muchas veces. Si tienen ciertas opiniones respecto a algunos temas ¿qué pensarán de ti si dices lo que piensas? Nos respetamos, por supuesto que nos respetamos, pero sin esa sensación de libertad que tanto amo de ser como soy al cien por cien. Siempre conteniéndome, reprimiendo mi espontaneidad, reprimiendo mi humor ¡¡ay dios cuánto me he reprimido!! Cómo me han pesado algunos días!!!
Desde que vino Conchi sentí que era distinto, las miradas lo dicen todo. Miradas cómplices que te hacen saber que quieres caminar por el mismo sitio.
Ayer decidimos salir por la noche. El viajecito en autobús ¡jeje! Para qué contar? Descoyuntada, son tan tan pequeños que no quepo de pie ¡jeje! Media hora con chepa.
No sabemos muy bien si esto sentará bien a las hermanas y sobretodo a las voluntarias que han establecido un círculo tan cerrado en el que parece que estás cometiendo un crimen simplemente por hacer algo normal. Pero contando que para las otras voluntarias llevar camisetas de tirantes es una indecencia, que películas de lo más normales son super pecaminosas para ellas y que un libro hecho para niños donde se explica de dónde vienen los niños es una aberración, que la homosexualidad es una enfermedad.... entonces salir por la noche, hablar con gente y tomarte una copa no quiero ni pensar qué será para ellas ¿en qué mundo vivimos?
En fin, que ha sido un auténtico regalo que haya venido Conchi para sentirme otra vez yo al cien por cien. Una persona con la que puedo mostrarme tal cual soy sin miedo a no encajar. Aunque la verdad la experiencia con las otras voluntarias me está ayudando a crecer un poquito más, a intentar ser yo cada vez un poquito más, a reafirmarme en mi manera de ser... aunque más despacio y todavía con limitaciones pero no con esa libertad con la que puedo hablar, bromear y decir barbaridades de las mías
Ella lo ha pasado bastante mal esta semana, me decía, no aguanto Luz, yo me voy de aquí ya, yo no puedo estar en un sitio tan cerrado, reprimiéndome continuamente. Su estado de ánimo bajaba y subía de un segundo a otro. Por la mañana un "me voy de aquí", por la tarde "voy a hacerte caso, voy a serenarme un poco, a dejarme estar, a acoplarme despacio"... Una semana movidita para ella, me recordaba tanto las sensaciones que yo había tenido las primeras semanas, a ratos pensaba que me quería ir de este proyecto, que no encajaba, a ratos quería quedarme eternamente creyendo que este era mi sitio con las niñas... Muchas sensaciones y sentimientos encontrados... Es normal. Es un cambio fuerte y hay que masticarlo poquito a poco.
Ayer fuimos a un concierto, Savia Andina. Una gozada. Tres horas de concierto en las que disfruté como una enana. A las 11 de la noche después del concierto llamamos a la casa para avisar que no íbamos a ir a dormir, que nos quedábamos en la ciudad ¡jeje! dando explicaciones como a una madre... pero bueno... había que hacerlo. A las 11 de la noche... prioridades....
Buscar un sitio donde comer algo y ¡jejejeje! Tendremos que dormir no?
Después de dar unas cuantas vueltas algo desesperadas porque estaba todo cerrado encontramos un sitio donde cenar. Después de quedarnos como reinas con esa sensación de libertad, de sentir la noche como nuestra nos pusimos a buscar hotel a las 12 de la noche. Preguntamos... y me dio un ataque de risa cuando escuché a Conchi decir: pero ese hotel es decente? jajajajaja!!!! Ni ella misma podía creer lo que acaba de decir ¿decente? jajajaja!!! Nos moríamos de la risa ¡aysss a ver si nos van a decir algún sitio de estos raros!! Jajaja!!! Claro, después de haber preguntado que dónde podíamos ir a tomar algo lo más probable es que nos tomaran por dos perdidas de la vida que andan solas en busca de aventura. Nos acompañaron unas calles solitarias en las que sólo había unos cuantos policías vigilando.
El primer hotel donde preguntamos estaba completo ¿que qué? Que vamos a dormir en la calle Conchi? Se nos quedó una cara!!! Bueno... confiamos, seguimos buscando a esas horas intempestivas y encontramos un buen sitio. Al menos limpio ¡jeje! Una vez encontrado el sitio para dormir ¡¡¡¡¡La noche es nuestra, vámonos por ahí que ya no tenemos de qué preocuparnos!
Encontramos un sitio precioso, me encantó, con la estructura de una corrala, exposiciones de fotografía, un concierto en directo de bossanova y gente muy interesante. El dueño vino a saludarnos, un brasileiro encantador, y creo que gay ¡¡¡jjejejeje! Pero qué cruz tengo yo con los gays!!! Esto es como lo de !!!!dejar que los gays se acerquen a mí! jajaja!!! Parece que tengo un imán... y la verdad... me encanta!!!! Me acordé mucho de mis niños, pensando... seguro que se gustarían ¡jeje! El sitio me transportó a "mi vida anterior". No estábamos seguras si era una fiesta privada o qué era! Sillones gigantescos donde la gente charlaba tranquilamente, otros dos o tres bailando como si no existiera el mundo, un señor de unos 60 años con traje y un clavel rojo en la solapa bailaba con una jovencita una canción de amor, fotografías en blanco y negro que te miran desde la pared, música exquisita.... Me recordó a nuestras fiestas surrealistas en casa, en las que cada uno está a su aire pero sintiéndose del mismo lugar ¡ayss esas luces de colores cómo me recordaron a Sergio, a nuestras noches locas en casa bailando los dos solos muertos de la risa y tirándonos al sofá desencajados....
En el concierto me acordé tanto de Ali, a mi duendecilla ... le hubiera encantado. Me recordó mucho al womad!!! Hubiera sido un placer haberlo escuchado con ella... pero casi. La sentí muy cerquita
También me acordé mucho de Geni cuando llegamos a este sitio: "Dos mojitos por favor" Me recordó a nuestras noches, esas noches en las que nunca sabemos cómo vamos a acabar, esas noches sin ningún plan en la que nos ocurren mil historias surrealistas y rodeadas de buena música....
Una noche mágica sin duda, charlando durante horas de nuestras cosas. Tenemos muchas cosas en común. Creo que vamos a hacer un buen equipo. Nos podemos complementar bien
De vuelta al hotel... paseando a las 3 de la mañana por una plaza solitaria, la catedral iluminada en una noche de verano cubierta de estrellas ¡una preciosidad!
La llegada al hotel fue apoteósica, llamamos a la puerta, se abre una ventanita, tipo convento de clausura, se asoma el señor del hotel, nos abre... y ahí está uno de los jackson five ¡jejejejeje! Qué ataque de risa, nos abrió la puerta un chavalín con la cabeza como un melón, los pelos revueltos que ni Lenny Kravitz ¡uysss que estaban durmiendo, saltamos por encima del colchón que tenían en la supuesta "recepción" y zassssssssssssssss tropezón con los zapatos del otro recepcionista que dormía en el sofá. En fin, 3 pisos sin parar de reir. Atrancamos la puerta como en las películas ¿pero tú te crees que esa silla nos va a salvar de algo? Jajajaja!!! Lo único que vamos a conseguir es que nos den un sillazo en la cabeza. Esta mañana nos levantamos tempranito para disfrutar un poco más de la ciudad, iremos a la Ramada, un bazar increíblemente grande donde se puede comprar absolutamente de todo.
Con toda la valentía del mundo nos metimos en la ducha ¡jeje! Sí, porque una no sabe que puede encontrarse de la persona anterior en estos hoteles. Sin ropa para cambiarnos, tal cual vinimos anoche, una duchita de puntillas para no pillar cualquier cosa que no tengamos ya....Aventuras y desventuras varias
Y aparte de todo esto nuevo, la semana con las niñas como siempre una gozada, viendo esas sonrisitas, atrapando en mi retina miradas y sonrisas que jamás olvidaré !!!!
Anoche en este sitio sentí cerca a cada uno de mis duendecillos, cada uno de ellos en uno de esos sofás inmensos, Cris danzando y cotorreando con unos y otros, Eugenio tranquilito sentado en su sillita y su marcafly de costumbre, Sergio, Mol, David bailando sin miedo a nada... Ali sentadita a mi lado, mirándonos en silencio y acariciándonos las manos con toda la ternura del mundo. Geni poniendo el "Volver" de Maria Dolores Pradera.... regalándonos miradas cómplices....
Ayer estuvimos todos en la fiesta, allí estaban toditos!!
Y yo no sé si quiero volver.... esto engancha, las niñas son una droga de las más fuertes! No sé si me quedaré aquí más tiempo del que tenía pensado, aún no lo sé, pero si estoy empezando a aclararme y a a saber que no quiero dejar escapar mi vida, quiero vivirla tal y como quiero, tal y como me apetece, tal y como la siento, tal y como me pide el cuerpo, haciendo lo que realmente me gusta, ayudando como pueda. Si no es aquí será en cualquier otro sitio. No quiero una vida que me deje pegada en una silla de oficina y una hipoteca en el corazón. Quiero vivir de tal manera que pueda sentir que puedo morirme mañana mismo porque me siento plena, tener la sensación de libertad y de volar a mi antojo dibujando sonrisas
Hacía tiempo que no veía a una niña corretear feliz intentando atrapar a una mariposa. Un momento muy hermoso.............
Ayer viernes, por primera vez en seis semanas hemos salido de noche ¡parecía una niña chica con zapatos nuevos! Voy a salir!!!!! No me lo podía creer. Tenía unas ganas increíbles de conocer la otra cara de Bolivia, meterme entre sus gentes. Con las otras voluntarias hacer esto era un poco difícil. No sé si la cultura, sus creencias, la dinámica que han establecido... no sé muy bien el por qué pero las semanas anteriores me limitaba al trabajo de 16 horas diarias 6 días en semana, salir un rato el sábado al centro de la ciudad, desayunar en un italiano en bolivia, ir al supermercado, conectarnos en internet y listo. ¿esto es lo que voy a conocer de Bolivia? Me quemaba un poco esta situación. He sentido muchas veces la necesidad de salir, de conocer gente, intercambiar historias...
Y por fin llegó el regalo... una semana tanteando el terreno la una con la otra, discretamente viendo qué opinábamos, con mucho cuidado, porque el hogar no favorece mucho la espontaneidad. Quizás es una historia mía, mantener el tipo y no desentonar dentro de un hogar religioso, no sólo con las hermanas, sobretodo por las otras voluntarias que juzgaban cantidad de actitudes. Nunca me han dicho nada directamente, pero sí que me he sentido aludida muchas veces. Si tienen ciertas opiniones respecto a algunos temas ¿qué pensarán de ti si dices lo que piensas? Nos respetamos, por supuesto que nos respetamos, pero sin esa sensación de libertad que tanto amo de ser como soy al cien por cien. Siempre conteniéndome, reprimiendo mi espontaneidad, reprimiendo mi humor ¡¡ay dios cuánto me he reprimido!! Cómo me han pesado algunos días!!!
Desde que vino Conchi sentí que era distinto, las miradas lo dicen todo. Miradas cómplices que te hacen saber que quieres caminar por el mismo sitio.
Ayer decidimos salir por la noche. El viajecito en autobús ¡jeje! Para qué contar? Descoyuntada, son tan tan pequeños que no quepo de pie ¡jeje! Media hora con chepa.
No sabemos muy bien si esto sentará bien a las hermanas y sobretodo a las voluntarias que han establecido un círculo tan cerrado en el que parece que estás cometiendo un crimen simplemente por hacer algo normal. Pero contando que para las otras voluntarias llevar camisetas de tirantes es una indecencia, que películas de lo más normales son super pecaminosas para ellas y que un libro hecho para niños donde se explica de dónde vienen los niños es una aberración, que la homosexualidad es una enfermedad.... entonces salir por la noche, hablar con gente y tomarte una copa no quiero ni pensar qué será para ellas ¿en qué mundo vivimos?
En fin, que ha sido un auténtico regalo que haya venido Conchi para sentirme otra vez yo al cien por cien. Una persona con la que puedo mostrarme tal cual soy sin miedo a no encajar. Aunque la verdad la experiencia con las otras voluntarias me está ayudando a crecer un poquito más, a intentar ser yo cada vez un poquito más, a reafirmarme en mi manera de ser... aunque más despacio y todavía con limitaciones pero no con esa libertad con la que puedo hablar, bromear y decir barbaridades de las mías
Ella lo ha pasado bastante mal esta semana, me decía, no aguanto Luz, yo me voy de aquí ya, yo no puedo estar en un sitio tan cerrado, reprimiéndome continuamente. Su estado de ánimo bajaba y subía de un segundo a otro. Por la mañana un "me voy de aquí", por la tarde "voy a hacerte caso, voy a serenarme un poco, a dejarme estar, a acoplarme despacio"... Una semana movidita para ella, me recordaba tanto las sensaciones que yo había tenido las primeras semanas, a ratos pensaba que me quería ir de este proyecto, que no encajaba, a ratos quería quedarme eternamente creyendo que este era mi sitio con las niñas... Muchas sensaciones y sentimientos encontrados... Es normal. Es un cambio fuerte y hay que masticarlo poquito a poco.
Ayer fuimos a un concierto, Savia Andina. Una gozada. Tres horas de concierto en las que disfruté como una enana. A las 11 de la noche después del concierto llamamos a la casa para avisar que no íbamos a ir a dormir, que nos quedábamos en la ciudad ¡jeje! dando explicaciones como a una madre... pero bueno... había que hacerlo. A las 11 de la noche... prioridades....
Buscar un sitio donde comer algo y ¡jejejeje! Tendremos que dormir no?
Después de dar unas cuantas vueltas algo desesperadas porque estaba todo cerrado encontramos un sitio donde cenar. Después de quedarnos como reinas con esa sensación de libertad, de sentir la noche como nuestra nos pusimos a buscar hotel a las 12 de la noche. Preguntamos... y me dio un ataque de risa cuando escuché a Conchi decir: pero ese hotel es decente? jajajajaja!!!! Ni ella misma podía creer lo que acaba de decir ¿decente? jajajaja!!! Nos moríamos de la risa ¡aysss a ver si nos van a decir algún sitio de estos raros!! Jajaja!!! Claro, después de haber preguntado que dónde podíamos ir a tomar algo lo más probable es que nos tomaran por dos perdidas de la vida que andan solas en busca de aventura. Nos acompañaron unas calles solitarias en las que sólo había unos cuantos policías vigilando.
El primer hotel donde preguntamos estaba completo ¿que qué? Que vamos a dormir en la calle Conchi? Se nos quedó una cara!!! Bueno... confiamos, seguimos buscando a esas horas intempestivas y encontramos un buen sitio. Al menos limpio ¡jeje! Una vez encontrado el sitio para dormir ¡¡¡¡¡La noche es nuestra, vámonos por ahí que ya no tenemos de qué preocuparnos!
Encontramos un sitio precioso, me encantó, con la estructura de una corrala, exposiciones de fotografía, un concierto en directo de bossanova y gente muy interesante. El dueño vino a saludarnos, un brasileiro encantador, y creo que gay ¡¡¡jjejejeje! Pero qué cruz tengo yo con los gays!!! Esto es como lo de !!!!dejar que los gays se acerquen a mí! jajaja!!! Parece que tengo un imán... y la verdad... me encanta!!!! Me acordé mucho de mis niños, pensando... seguro que se gustarían ¡jeje! El sitio me transportó a "mi vida anterior". No estábamos seguras si era una fiesta privada o qué era! Sillones gigantescos donde la gente charlaba tranquilamente, otros dos o tres bailando como si no existiera el mundo, un señor de unos 60 años con traje y un clavel rojo en la solapa bailaba con una jovencita una canción de amor, fotografías en blanco y negro que te miran desde la pared, música exquisita.... Me recordó a nuestras fiestas surrealistas en casa, en las que cada uno está a su aire pero sintiéndose del mismo lugar ¡ayss esas luces de colores cómo me recordaron a Sergio, a nuestras noches locas en casa bailando los dos solos muertos de la risa y tirándonos al sofá desencajados....
En el concierto me acordé tanto de Ali, a mi duendecilla ... le hubiera encantado. Me recordó mucho al womad!!! Hubiera sido un placer haberlo escuchado con ella... pero casi. La sentí muy cerquita
También me acordé mucho de Geni cuando llegamos a este sitio: "Dos mojitos por favor" Me recordó a nuestras noches, esas noches en las que nunca sabemos cómo vamos a acabar, esas noches sin ningún plan en la que nos ocurren mil historias surrealistas y rodeadas de buena música....
Una noche mágica sin duda, charlando durante horas de nuestras cosas. Tenemos muchas cosas en común. Creo que vamos a hacer un buen equipo. Nos podemos complementar bien
De vuelta al hotel... paseando a las 3 de la mañana por una plaza solitaria, la catedral iluminada en una noche de verano cubierta de estrellas ¡una preciosidad!
La llegada al hotel fue apoteósica, llamamos a la puerta, se abre una ventanita, tipo convento de clausura, se asoma el señor del hotel, nos abre... y ahí está uno de los jackson five ¡jejejejeje! Qué ataque de risa, nos abrió la puerta un chavalín con la cabeza como un melón, los pelos revueltos que ni Lenny Kravitz ¡uysss que estaban durmiendo, saltamos por encima del colchón que tenían en la supuesta "recepción" y zassssssssssssssss tropezón con los zapatos del otro recepcionista que dormía en el sofá. En fin, 3 pisos sin parar de reir. Atrancamos la puerta como en las películas ¿pero tú te crees que esa silla nos va a salvar de algo? Jajajaja!!! Lo único que vamos a conseguir es que nos den un sillazo en la cabeza. Esta mañana nos levantamos tempranito para disfrutar un poco más de la ciudad, iremos a la Ramada, un bazar increíblemente grande donde se puede comprar absolutamente de todo.
Con toda la valentía del mundo nos metimos en la ducha ¡jeje! Sí, porque una no sabe que puede encontrarse de la persona anterior en estos hoteles. Sin ropa para cambiarnos, tal cual vinimos anoche, una duchita de puntillas para no pillar cualquier cosa que no tengamos ya....Aventuras y desventuras varias
Y aparte de todo esto nuevo, la semana con las niñas como siempre una gozada, viendo esas sonrisitas, atrapando en mi retina miradas y sonrisas que jamás olvidaré !!!!
Anoche en este sitio sentí cerca a cada uno de mis duendecillos, cada uno de ellos en uno de esos sofás inmensos, Cris danzando y cotorreando con unos y otros, Eugenio tranquilito sentado en su sillita y su marcafly de costumbre, Sergio, Mol, David bailando sin miedo a nada... Ali sentadita a mi lado, mirándonos en silencio y acariciándonos las manos con toda la ternura del mundo. Geni poniendo el "Volver" de Maria Dolores Pradera.... regalándonos miradas cómplices....
Ayer estuvimos todos en la fiesta, allí estaban toditos!!
Y yo no sé si quiero volver.... esto engancha, las niñas son una droga de las más fuertes! No sé si me quedaré aquí más tiempo del que tenía pensado, aún no lo sé, pero si estoy empezando a aclararme y a a saber que no quiero dejar escapar mi vida, quiero vivirla tal y como quiero, tal y como me apetece, tal y como la siento, tal y como me pide el cuerpo, haciendo lo que realmente me gusta, ayudando como pueda. Si no es aquí será en cualquier otro sitio. No quiero una vida que me deje pegada en una silla de oficina y una hipoteca en el corazón. Quiero vivir de tal manera que pueda sentir que puedo morirme mañana mismo porque me siento plena, tener la sensación de libertad y de volar a mi antojo dibujando sonrisas
Hacía tiempo que no veía a una niña corretear feliz intentando atrapar a una mariposa. Un momento muy hermoso.............
Sor Citroen al habla
Aquí sigo, una semana más. Feliz, contenta, satisfecha...
Casi todos los días son iguales, porque todos los días hacemos lo mismo, excepto os pequeños detalles del día a día con los bichitos de las niñas ¡jeje! Yo las llamo bichitos porque son unos auténticos bichos, no paran, para arriba, para abajo, jugando, desobedeciendo, haciéndose heridas... lo normal para unas niñas. Incluso a veces se me olvida las historias que tienen detrás. Ojalá a ellas también se les olvide entre tanto ajetreo esas vidas pasadas, porque la gran mayoría tienen historias que te ponen los de punta. Pero con todo lo que hacemos al cabo del día con ellas se te olvidan esos horribles pasados. Pensamos en el momento,en el aquí y ahora.
Por las tardes sigo con las clases de 1º y 2º. Con los torbellinos estos que cada día me lían alguna. Todos los días hacen alguna de las suyas. Hace unos días una de las niñas perseguía con las tijeras a una de las mayores y la enganchó de los pelos. Vamos... lo normal!! jeje! Esta niña es especialmente difícil.
Nos llegó al hogar la semana pasada. No sabemos mucho de ella.Es una niña de la calle, no sabemos si la abandonaron, si llevaba mucho tiempo viviendo en la calle... no sabemos. La trajeron aquí porque la pillaron robando en la calle. Suponemos que tendrá 6 ó 7 añitos. Cuesta tratar con ella. Los primeros días no permitía que nadie se acercara a ella. Arañaba, mordía...Después de unos días se va suavizando, aunque todavía sigue haciendo de las suyas, de vez en cuando se suaviza un poco y mantiene el ritmo del resto de las niñas. Aún queda mucho trabajo que hacer con ella. No quiere ir al cole. Por las mañanas se tira al suelo, patalea, se arrastra, se revuelve y....muerdeeeeeeeeeeeeeeeeee.
En las horas de refuerzo de la tarde los primeros días no permanecía sentada en la silla más de 30 segundos y por supuesto no cogía ni el lápiz. Ahora llega incluso a estar 15 minutos sentada. Va a un ritmo muy bajo, pero por lo menos va... gracias que va. Está haciendo sus primeras letritas. Le hago puntitos en su cuaderno para que los vaya uniendo. Hay que reforzarla continuamente para que no pierda la motivación. Poquito a poco... Vino tan salvaje que cualquier avance es un gran paso. Incluso ya me ha dado su primer beso.
Y yo me pregunto ¿qué clase de vida habrá llevado, o mejor dicho, qué clase de vida no habrá llevado para estar como está? Prefiero no pensarlo... mejor comparto con ella lo poco o lo mucho que tengo, el cariño y la paciencia. No sabemos si será posible que se quede en el hogar, no sabemos si será posible que llegue a adaptarse a la vida del hogar, a la rutina, a la disciplina... y si no? Qué será de la vida de esta niña? Si con 6 añitos ya estaba robando en la calle en uno o dos años más no quiero pensar dónde uede acabar. Algunas de las niñas del hogar ya han tenido experiencias con drogas, prostitución por parte de algún familiar... Aparte de violaciones repetidas de algunas otras.
Durante este mes puede que ya me haya acostumbrado a esta vida. A salir a la calle y que no me sorprenda el barro, la tierra, las gallinas por mitad de no se dónde, la suciedad, los microbuses donde se meten ciento y la madre, los bebés tirados en el suelo al ladito de sus mamás que están vendiendo fruta o cualquier cosa en la calle, los perros con sarna... hay muchos perros, 2 o 3 personas subidas en una bici, pequeñas tiendas con rejas, tiendas por llamarlo de alguna manera, son pequeños cuartos de 5 o 6 metros cuadrados llenos de suciedad, el pan lleno de bichos, las botellas que dan miedo cogerlas.... No es contarlo... hay que vivirlo.... Una se acostumbra a ver el pan lleno de hormigas, quitar las hormigas y después comerlo. Esto en España no se hace, verdad? Si hay bichos en los alimentos se tira. Aquí no se puede tirar. Que el dulce de leche del desayuno está caducado? No importa, todavía se puede comer. Lo que no mata engorda, ¿y los bichos? No pasa nada, más proteínas ¡jejeje! Porque afortunadas somos de tener ese trozo de pan para echarnos a la boca.
Y con todo esto Bolivia enamora!!!!!!!!!!!
Pocas cosas nuevas que contaros, sólo que sigo feliz, echando de menos algunas cosillas pero bien... Poco cuento porque apenas salgo de la casa excepto el día libre que voy a la ciudad a escribir a los amigos, hablar por teléfono y a comer algo distinto al arroz ¡jejeje!El camino de la casa al centro de la ciudad, que es largo, unos 40 minutos, aparte de estar lleno de tierra, barro, gallinas, charcos... también hay lo que aquí llaman chicherías, pensiones... Las pensiones son sitios donde comer muy muy barato, son tenderetes con unas cuantas mesas y sillas y listo!!! por menos de 5 bolivianos se puede comer, unos 50 céntimos de euro. Sobretodo a la vuelta, al atardecer estos sitios están llenos de gente comiendo y con la música a todo volumen. Porque eso sí... la música aquí es muy importante. Siempre hay música.
Esta semana al igual que la pasada he llevado a las niñas al colegio,
cantandoles cancioncillas de españa ¡¡¡pobrecillas con lo mal que canto!!! jeje! y aún así no paran de decirme que les cante. Esta semana he seguido curando a una niña que lleva ya dos semanas con varicela. La pobrecita está aislada para que no contagie y está prácticamente todo el día sola a no ser que vayamos a hacerle una visitilla. Difícil porque tenemos casi todo el día ocupado. Pero por las mañanas que son más tranquilas me voy con ella para lavarle la ropita, darle baños, hacer tareas del cole para que no se retrase mucho. La doctora nos dijo que no la bañáramos y a mi me sonaba un poco extraño, así que contacté con mi super enfermera
particular ¡¡¡¡super amiga en acción! y me aconsejó que la bañara, no
sólo podía sino que debía bañarla. Así que ahí que ando todas las mañanas echándole a la niña cubos de agua con sal para que se le curen las heriditas. Me estoy haciendo toda una enfermera ¡jeje! con la fobia que me daba la sangre. Por las noches antes de acostarse se me forman unas colas en la enfermería!! De ciento y pico niñas si no se caen 14 ó 15 al cabo del día es raro, así que ahí que voy todas las noches a curarlas, algunas tienen las piernas que dan miedo, llenas de heridas de hace tiempo, heridas llenas de infección. Además como están todo el día correteando por ahí entre suciedad
las heridas se agravan más... Y la gran mayoría tiene hongos y algunas principios de sarna, pero bueno con paciencia y muchos cuidados todo se arregla!! Y eso que el hogar es un auténtico paraíso aquí. De verdad, el hogar es otro mundo. Nada que ver con lo que hay de puertas hacia afuera.
Y entre todo este ajetreo el otro día saqué un ratinín para enseñar a las dos americanas a bailar flamenco ¡jeje! Todo un show! Las 2 tan tiesas intentando mover las manos ¡jeje!! Vamos a intentar hacer una coreografía para darle una sorpresa a Sor Adela que es española. Esperemos que le guste y sobretodo que no parezca una sardana ¡jeje! Echo mucho de menos la música. El otro día ya no podía más y me metí en el baño con el discman a bailar ¡jejeje! Como un cencerro lo sé, pero es que echo mucho de menos las clases de flamenco!!! Echo de menos ese arte español!!!
Por esta semana poco más que contar! Cuidaros mucho!!
Ser felices porque lo tenéis todo a vuestro favor, el mundo en vuestras manos! Muchas personas no pueden decir lo mismo!
Casi todos los días son iguales, porque todos los días hacemos lo mismo, excepto os pequeños detalles del día a día con los bichitos de las niñas ¡jeje! Yo las llamo bichitos porque son unos auténticos bichos, no paran, para arriba, para abajo, jugando, desobedeciendo, haciéndose heridas... lo normal para unas niñas. Incluso a veces se me olvida las historias que tienen detrás. Ojalá a ellas también se les olvide entre tanto ajetreo esas vidas pasadas, porque la gran mayoría tienen historias que te ponen los de punta. Pero con todo lo que hacemos al cabo del día con ellas se te olvidan esos horribles pasados. Pensamos en el momento,en el aquí y ahora.
Por las tardes sigo con las clases de 1º y 2º. Con los torbellinos estos que cada día me lían alguna. Todos los días hacen alguna de las suyas. Hace unos días una de las niñas perseguía con las tijeras a una de las mayores y la enganchó de los pelos. Vamos... lo normal!! jeje! Esta niña es especialmente difícil.
Nos llegó al hogar la semana pasada. No sabemos mucho de ella.Es una niña de la calle, no sabemos si la abandonaron, si llevaba mucho tiempo viviendo en la calle... no sabemos. La trajeron aquí porque la pillaron robando en la calle. Suponemos que tendrá 6 ó 7 añitos. Cuesta tratar con ella. Los primeros días no permitía que nadie se acercara a ella. Arañaba, mordía...Después de unos días se va suavizando, aunque todavía sigue haciendo de las suyas, de vez en cuando se suaviza un poco y mantiene el ritmo del resto de las niñas. Aún queda mucho trabajo que hacer con ella. No quiere ir al cole. Por las mañanas se tira al suelo, patalea, se arrastra, se revuelve y....muerdeeeeeeeeeeeeeeeeee.
En las horas de refuerzo de la tarde los primeros días no permanecía sentada en la silla más de 30 segundos y por supuesto no cogía ni el lápiz. Ahora llega incluso a estar 15 minutos sentada. Va a un ritmo muy bajo, pero por lo menos va... gracias que va. Está haciendo sus primeras letritas. Le hago puntitos en su cuaderno para que los vaya uniendo. Hay que reforzarla continuamente para que no pierda la motivación. Poquito a poco... Vino tan salvaje que cualquier avance es un gran paso. Incluso ya me ha dado su primer beso.
Y yo me pregunto ¿qué clase de vida habrá llevado, o mejor dicho, qué clase de vida no habrá llevado para estar como está? Prefiero no pensarlo... mejor comparto con ella lo poco o lo mucho que tengo, el cariño y la paciencia. No sabemos si será posible que se quede en el hogar, no sabemos si será posible que llegue a adaptarse a la vida del hogar, a la rutina, a la disciplina... y si no? Qué será de la vida de esta niña? Si con 6 añitos ya estaba robando en la calle en uno o dos años más no quiero pensar dónde uede acabar. Algunas de las niñas del hogar ya han tenido experiencias con drogas, prostitución por parte de algún familiar... Aparte de violaciones repetidas de algunas otras.
Durante este mes puede que ya me haya acostumbrado a esta vida. A salir a la calle y que no me sorprenda el barro, la tierra, las gallinas por mitad de no se dónde, la suciedad, los microbuses donde se meten ciento y la madre, los bebés tirados en el suelo al ladito de sus mamás que están vendiendo fruta o cualquier cosa en la calle, los perros con sarna... hay muchos perros, 2 o 3 personas subidas en una bici, pequeñas tiendas con rejas, tiendas por llamarlo de alguna manera, son pequeños cuartos de 5 o 6 metros cuadrados llenos de suciedad, el pan lleno de bichos, las botellas que dan miedo cogerlas.... No es contarlo... hay que vivirlo.... Una se acostumbra a ver el pan lleno de hormigas, quitar las hormigas y después comerlo. Esto en España no se hace, verdad? Si hay bichos en los alimentos se tira. Aquí no se puede tirar. Que el dulce de leche del desayuno está caducado? No importa, todavía se puede comer. Lo que no mata engorda, ¿y los bichos? No pasa nada, más proteínas ¡jejeje! Porque afortunadas somos de tener ese trozo de pan para echarnos a la boca.
Y con todo esto Bolivia enamora!!!!!!!!!!!
Pocas cosas nuevas que contaros, sólo que sigo feliz, echando de menos algunas cosillas pero bien... Poco cuento porque apenas salgo de la casa excepto el día libre que voy a la ciudad a escribir a los amigos, hablar por teléfono y a comer algo distinto al arroz ¡jejeje!El camino de la casa al centro de la ciudad, que es largo, unos 40 minutos, aparte de estar lleno de tierra, barro, gallinas, charcos... también hay lo que aquí llaman chicherías, pensiones... Las pensiones son sitios donde comer muy muy barato, son tenderetes con unas cuantas mesas y sillas y listo!!! por menos de 5 bolivianos se puede comer, unos 50 céntimos de euro. Sobretodo a la vuelta, al atardecer estos sitios están llenos de gente comiendo y con la música a todo volumen. Porque eso sí... la música aquí es muy importante. Siempre hay música.
Esta semana al igual que la pasada he llevado a las niñas al colegio,
cantandoles cancioncillas de españa ¡¡¡pobrecillas con lo mal que canto!!! jeje! y aún así no paran de decirme que les cante. Esta semana he seguido curando a una niña que lleva ya dos semanas con varicela. La pobrecita está aislada para que no contagie y está prácticamente todo el día sola a no ser que vayamos a hacerle una visitilla. Difícil porque tenemos casi todo el día ocupado. Pero por las mañanas que son más tranquilas me voy con ella para lavarle la ropita, darle baños, hacer tareas del cole para que no se retrase mucho. La doctora nos dijo que no la bañáramos y a mi me sonaba un poco extraño, así que contacté con mi super enfermera
particular ¡¡¡¡super amiga en acción! y me aconsejó que la bañara, no
sólo podía sino que debía bañarla. Así que ahí que ando todas las mañanas echándole a la niña cubos de agua con sal para que se le curen las heriditas. Me estoy haciendo toda una enfermera ¡jeje! con la fobia que me daba la sangre. Por las noches antes de acostarse se me forman unas colas en la enfermería!! De ciento y pico niñas si no se caen 14 ó 15 al cabo del día es raro, así que ahí que voy todas las noches a curarlas, algunas tienen las piernas que dan miedo, llenas de heridas de hace tiempo, heridas llenas de infección. Además como están todo el día correteando por ahí entre suciedad
las heridas se agravan más... Y la gran mayoría tiene hongos y algunas principios de sarna, pero bueno con paciencia y muchos cuidados todo se arregla!! Y eso que el hogar es un auténtico paraíso aquí. De verdad, el hogar es otro mundo. Nada que ver con lo que hay de puertas hacia afuera.
Y entre todo este ajetreo el otro día saqué un ratinín para enseñar a las dos americanas a bailar flamenco ¡jeje! Todo un show! Las 2 tan tiesas intentando mover las manos ¡jeje!! Vamos a intentar hacer una coreografía para darle una sorpresa a Sor Adela que es española. Esperemos que le guste y sobretodo que no parezca una sardana ¡jeje! Echo mucho de menos la música. El otro día ya no podía más y me metí en el baño con el discman a bailar ¡jejeje! Como un cencerro lo sé, pero es que echo mucho de menos las clases de flamenco!!! Echo de menos ese arte español!!!
Por esta semana poco más que contar! Cuidaros mucho!!
Ser felices porque lo tenéis todo a vuestro favor, el mundo en vuestras manos! Muchas personas no pueden decir lo mismo!
Una semana más
Las semanas aquí se hacen pesadas, bastante pesadas, los días son largos, se hacen tantas cosas que al final del día no recuerdo exactamente qué he hecho durante el día. No consigo recordar ni lo que hice por la mañana. Las niñas han empezado esta semana el cole, por las mañanas las acompañamos al cole, porque si no..... no llegan ¡jejeje! mira que son perrillas!! Aunque con sueño es una de las cosas que más me gusta del día, ir con ellas al cole, llevarlas de la mano e ir cantando canciones. Estoy recordando muchas canciones de la infancia ¡antón, antón pirulerooooooo!!! El patio de mi casa!!! Soy la reina de los mares!!! jejeje!! los últimos éxitos. Por las tardes tengo clase con las de primero y segundo ¡un auténtico tormento! Tengo 3 o 4 niñas que son bastante buenas en clase pero el resto.... demonios como poco, una que sale corriendo y se escapa de la clase, cuando regreso a los 2 minutos, ya hay 2 tirándose de los pelos, otra de 11 años comiéndose el pegamento, otra insultando a la pequeña... en fin... una auténtica maravilla ¡jejeje!! Me dejan sin fuerzas, agotada, son dos horas y media de clase realmente tormentosas. A las que más o menos se portan bien les leo unos cuentos después de clase, les encanta. Siempre me dicen: Unito, unito más, cuentenos unito más lus!!! En primero tengo a una niña de 10 años que me tiene prendada, es una preciosidad de niña, super obediente, dulce como ella sola, y con una historia tremenda, sus padres la dieron a una familia cuando era pequeña para trabajar en el campo y este señor la violó. Con sólo 10 añitos ya tiene todo eso en su mochila. Todavía no sabe leer ni escribir, la estoy enseñando las vocales. Hay momentos en los que me quedaría mirándola a los ojos eternamente.... En fin, que estos momentos me dan la suficiente fuerza para seguir adelante, porque hay ratos en los que.... te duele el corazón. Sí, porque no todas las niñas son así, aquí hay niñas muy difíciles, tremendamente difíciles, horrorosamente desagradecidas, interesadas... Supongo que la vida que han llevado no les ha facilitado ser de otra manera. Y aunque haya ratos en los que no me siento muy bien intento pensar en las niñas que sí que merecen la pena. Todas merecen la pena, pero no todas facilitan el buen hacer. Y aunque intente no tomarme en serio las cosas que a veces hacen o dicen, los desprecios que propinan... en algunos momentos lógicamente me duele y me desanima... y pienso si realmente merece la pena el esfuerzo que hago... pero bueno esos desánimos me invaden 5 minutos al día. El resto del día no tengo tiempo ni para pensar ni para sentir cosas mías.
El domingo estuvimos todo el día fuera de la casa, había un encuentro de todos los orfanatos, las niñas lo pasaron genial. Se hace dos veces al año. Dos veces al año en el que pueden hacer algo distinto, ver a otros niños... especial alegría para las niñas que tienen a sus hermanitos en estos otros hogares y pueden verles. Y especial alegría también para las mayores que pueden hablar con chicos y bailar con ellos ¡jeje! Se ponen todas las chicas en fila a bailar una enfrente de otra, como se hacía hace 50 años y los chicos vienen a sacarlas a bailar. Fue un día agotador, pero las niñas lo pasaron realmente bien. No sé muy bien todavía como lo conseguimos, pero las 115 niñas, más las voluntarias, mas dos monjas nos metimos en dos microbuses, un microbus es minúsculo, unas encima de otras, como las apuestas del gran prix. Aquí es lo normal.
El lunes estuve quitando pijos ¡aggggggggggggg!!! Ha sido uno de los peores momentos, quitando liendres, una tras otra, yo creía que me iba a dar un soponcio y que las iba a vomitar encima. Pero resistí ¡jejeje! Ellas dicen que a las españolas nos dan mucho asco los piojos y se ríen pero es que a mí me estaban entrando los siete males, me picaba todo, hasta las uñas de los pies! Ellas están muy acostumbradas a tener piojos, siempre han convivido con ellos.
Ya voy echando de menos algunas cosas. Las primeras semanas casi no era consciente, porque todo era nuevo. Pero ahora ya voy echando en falta algunas cosas. Echo de menos la lavadoraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ¡jejejeje! Aysss todos los días lavando a mano!!! Echo de menos tomarme un café y fumarme un cigarro mientras tanto. Aquí no puedo fumar. Las niñas no pueden saber que fumo. Así que fumo siempre a escondidas en el baño de mi habitación. Fumo como cinco veces menos. Echando 20 kilos de ambientador para que no huelan, porque tienen un olfato tremendo. Echo de menos levantarme a cualquier hora, echo de menos estar a solas aunque sólo sea un día, echo de menos salir a tomarme una copa, echo de menos salir a quemar la ciudad ¡aggggggggggggggg!!! Estoy como un mandril, necesito pegarme una juerga, pero creo que no va a ser posible porque las voluntarias de ahora son tan tan tan religiosas que el día libre cuando salimos siguen rezando, nos tomamos algo, vamos a internet, después un heladito y ala pa la casa otra vez. Son majas pero les falta ese puntillo. Estoy deseando que llegue la semana que viene otra voluntaria española, a ver si puedo sacar mi humor. Porque aquí..... imaginaros todas mis cosas me las tengo que callar, se escandalizarían!!!! o no las entenderían!!! Aunque yo por dentro me río mucho!
Ahhh y ya he empezado a tender los tangas junto con las bragazas de cuello alto de las monjas y las otras voluntarias. He estado un par de semanas tendiendo la ropa interior en el baño porque la primera semana la monja esta reprimida hizo no se qué comentario sobre los tangas, que qué indecente o algo así, y claro a mí me daba vergüenza tenderlos con el resto. pero ahora.... me he desatao ¡jajajaja!!! Imaginaros todo el tendedero con los hábitos de las monjas, tan blanquitos, sus bragas de cuello alto, esos camisones de awela.... y mis tangas ¡jejejeje!! Qué bonitos quedan ahí entre toda la ropa "decente"
¡Me encantaría teletransportarme por unos instantes y aparecer en la corrala,mirar hacia arriba y ver el cielo contaminado de madrid... oler mi casa, tumbarme en mi cama, escuchar música, fumarme un marcafly y bailar!
Pequeñas cosas que se echan de menos, pero voy bien.
Aún hay muchas miradas que compensan el esfuerzo. Ver esas sonrisitas no tiene precio.
El domingo estuvimos todo el día fuera de la casa, había un encuentro de todos los orfanatos, las niñas lo pasaron genial. Se hace dos veces al año. Dos veces al año en el que pueden hacer algo distinto, ver a otros niños... especial alegría para las niñas que tienen a sus hermanitos en estos otros hogares y pueden verles. Y especial alegría también para las mayores que pueden hablar con chicos y bailar con ellos ¡jeje! Se ponen todas las chicas en fila a bailar una enfrente de otra, como se hacía hace 50 años y los chicos vienen a sacarlas a bailar. Fue un día agotador, pero las niñas lo pasaron realmente bien. No sé muy bien todavía como lo conseguimos, pero las 115 niñas, más las voluntarias, mas dos monjas nos metimos en dos microbuses, un microbus es minúsculo, unas encima de otras, como las apuestas del gran prix. Aquí es lo normal.
El lunes estuve quitando pijos ¡aggggggggggggg!!! Ha sido uno de los peores momentos, quitando liendres, una tras otra, yo creía que me iba a dar un soponcio y que las iba a vomitar encima. Pero resistí ¡jejeje! Ellas dicen que a las españolas nos dan mucho asco los piojos y se ríen pero es que a mí me estaban entrando los siete males, me picaba todo, hasta las uñas de los pies! Ellas están muy acostumbradas a tener piojos, siempre han convivido con ellos.
Ya voy echando de menos algunas cosas. Las primeras semanas casi no era consciente, porque todo era nuevo. Pero ahora ya voy echando en falta algunas cosas. Echo de menos la lavadoraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ¡jejejeje! Aysss todos los días lavando a mano!!! Echo de menos tomarme un café y fumarme un cigarro mientras tanto. Aquí no puedo fumar. Las niñas no pueden saber que fumo. Así que fumo siempre a escondidas en el baño de mi habitación. Fumo como cinco veces menos. Echando 20 kilos de ambientador para que no huelan, porque tienen un olfato tremendo. Echo de menos levantarme a cualquier hora, echo de menos estar a solas aunque sólo sea un día, echo de menos salir a tomarme una copa, echo de menos salir a quemar la ciudad ¡aggggggggggggggg!!! Estoy como un mandril, necesito pegarme una juerga, pero creo que no va a ser posible porque las voluntarias de ahora son tan tan tan religiosas que el día libre cuando salimos siguen rezando, nos tomamos algo, vamos a internet, después un heladito y ala pa la casa otra vez. Son majas pero les falta ese puntillo. Estoy deseando que llegue la semana que viene otra voluntaria española, a ver si puedo sacar mi humor. Porque aquí..... imaginaros todas mis cosas me las tengo que callar, se escandalizarían!!!! o no las entenderían!!! Aunque yo por dentro me río mucho!
Ahhh y ya he empezado a tender los tangas junto con las bragazas de cuello alto de las monjas y las otras voluntarias. He estado un par de semanas tendiendo la ropa interior en el baño porque la primera semana la monja esta reprimida hizo no se qué comentario sobre los tangas, que qué indecente o algo así, y claro a mí me daba vergüenza tenderlos con el resto. pero ahora.... me he desatao ¡jajajaja!!! Imaginaros todo el tendedero con los hábitos de las monjas, tan blanquitos, sus bragas de cuello alto, esos camisones de awela.... y mis tangas ¡jejejeje!! Qué bonitos quedan ahí entre toda la ropa "decente"
¡Me encantaría teletransportarme por unos instantes y aparecer en la corrala,mirar hacia arriba y ver el cielo contaminado de madrid... oler mi casa, tumbarme en mi cama, escuchar música, fumarme un marcafly y bailar!
Pequeñas cosas que se echan de menos, pero voy bien.
Aún hay muchas miradas que compensan el esfuerzo. Ver esas sonrisitas no tiene precio.





