Gajos
Puede existir un gajo de corazón
que no traiciona
que lava sus hechizos
en una sangre fiable
que sin pausa bombea
no traiciona
es decir que no sufre cuando sufre
el resto de la hechura
suele haber un gajo de corazón
que se queda cuando todos se van
es decir cuando viajan las piernas
la barriga, el pescuezo, las rodillas, el sexo
un gajo que se queda porque asume su sitio
en las tallas de veras,
las salvadas de un pánico amoroso,
las curadas con bálsamos del alma
el resto del difícil corazón
es más propenso
a la tentación de la lujuria
a la fascinación de los que ganan
a las promesas de los píos
sólo con ese gajo de corazón
que no traiciona
que lava sus hechizos
en la sangre fiable que sin pausa bombea
se puede sobrevivir en el vacío
mientras se aprende a respirar
Mario Benedetti
que no traiciona
que lava sus hechizos
en una sangre fiable
que sin pausa bombea
no traiciona
es decir que no sufre cuando sufre
el resto de la hechura
suele haber un gajo de corazón
que se queda cuando todos se van
es decir cuando viajan las piernas
la barriga, el pescuezo, las rodillas, el sexo
un gajo que se queda porque asume su sitio
en las tallas de veras,
las salvadas de un pánico amoroso,
las curadas con bálsamos del alma
el resto del difícil corazón
es más propenso
a la tentación de la lujuria
a la fascinación de los que ganan
a las promesas de los píos
sólo con ese gajo de corazón
que no traiciona
que lava sus hechizos
en la sangre fiable que sin pausa bombea
se puede sobrevivir en el vacío
mientras se aprende a respirar
Mario Benedetti
Encontrándome...............
Aquí ando intentando aterrizar... Se me está haciendo extraño. Todo a mi alrededor es tan distinto que aún no sé muy bien dónde estoy. Lo primero que sentí al llegar a "mi Madrid" fue una angustia temenda ante este ritmo tan vertiginoso. Sigo sin saber muy bien dónde estoy. Me siento muy extraña. El reencuentro con mi madre, mi hermana, mis amigos fue maravilloso... pero yo.... no sé me veo distinta, lejana... Será que todavía no estoy ubicada. Supongo que será cuestión de tiempo, que cada día que pase me vaya dando cuenta un poco más de dónde estoy ahora y sobretodo de dónde no estoy.
Pensé que al llegar aquí estaría contentísima, me encontraría muy feliz.... por volver a mi "otra vida" y no es así. No estoy mal, pero no siento lo que pensé que iba a sentir. Será este periodo de adaptación normal. Ahora me dejaré estar así, simplemente estar como me pida el cuerpo. Creo que es normal que me sienta así... pero qué sensaciones tan raras!
Estos días descansaré, que pasen los días simplemente a ver cómo me voy despertando. No quiero pensar de momento. Aunque presiento que ya sé lo que acabaré pensando. Un proyecto, recaudar pelas y volar al lado de esa gente tan maravillosa que tan poco pan tienen y tantas sonrisas regalan. O quizás viaje a otros países... O quizás acabe sentada en una silla de oficina trabajando un tiempo para ahorrar y volver a hacer otro voluntariado.... o no sé. Lo que está claro es que no soy la misma de hace 6 meses. Que ya no quiero ritmos vertiginosos, que ya no quiero poner el automático, que quiero despertarme cada día y volar, y hacer lo que quiero, luchar en lo que creo, entregarme, dejarme sentir las 24 horas del día y hablar con el corazón. Despojarme de tantas cosas estos meses me ha dejado desnudita el alma... Y así es como quiero vivir. Sin rodearme de prejuicios, de consumismos, de necesidades ridículas, de miedos, de competitividad, de hipocresías... Que quiero sentir las cosas tal y como son, en su esencia...
Vivir experiencias que te golpean tanto el pecho te hacen relativizar bastante... Las cosas que veo ahora a mi alrededor me parecen tan ridículas que me aburre estar aqui.
Aburrida estaré, me dejaré estar así...
Miro una y otra vez mi casa, y me fijo en los pequeños detalles que ya no recordaba, y miro el sol que hay pintado en el techo y no me da el mismo calorcito de antes (supongo que ya terminará brillando en todo su esplendor un día de estos). Y he puesto la lavadora con dificultad porque ya no me acordaba, y casi no he podido abrir la puerta de mi casa, la llave ni me abría, y me he sorprendido al sentir el agua caliente en el lavabo y..... ochenta mil cosas que me pasan al cabo del día que me hacen pensar que ya no estoy allí.
Y es que creo que todavía estoy allí, con cada una de mis niñas, jugando, riendo... cantando el patio de mi casa y las llevo al colegio por las mañanas en mi pensamiento, y me veo como cada noche en la enfermería curando las heridas de sus batallas de guerra, y también me veo ahí haciendo un grupo de música y cantando con ellas cualquier cosa, tocando la guitarra con el rastrillo, la batería con unas latas vacías y dos ramas, clavando un palo en una naranja y crear un micrófono, meter arena en unas botellas vacías y crear unas maracas.... Y me veo ahí cantando con ellas. Y también me veo al medio día en la lavandería renegando con las de siempre Niñaaaaaaaas lavar la ropa por favor (poniendo cara de orangután). Y me veo yendo a sus camas y darles un abrazo y un besito de buenas noches. Y me veo dando clase a las pequeñas, con el a e i o u, haciéndoles dictados solo con las palabras que ellas conocen, sentarlas en mis rodillas y hacerlas que siguieran mi dedo por cada sílaba para leer una sóla palabra. Y me veo haciéndoles guerras de cosquillas, y subiéndomelas en los hombros...
Me veo enterita allí.
Se ha quedado mi hermana estos días en mi casa y creo que me hace bien. A cada momento me hace saber que estoy aquí. Viéndola a mi lado sé que efectivamente estoy aquí.
Espero ir aterrizando poco a poco. Porque sentirme allí estando aquí es una sensación desagradable... Ya irá pasando....
Voy a tomarme un tiempo para encontrarme y no pensar demasiado. Cuando me vaya encontrando mejor empezaré a pensar qué voy a hacer con mi vida. Algo que ya tenía tan claro antes de marcharme y que ha cambiado bastante después de este paréntesis de 6 meses, paréntesis que creo que no es sólo un paréntesis, ha sido abrir un camino a una manera de vivir, pensar en montar un proyecto, vivir al lado de toda esta gente que necesita tanto... En fin, intentaré no pensar estos días, pero es algo que me ronda mucho la cabeza.
Ya veremos qué hago.
He pensado mucho en José, mucho... No sé cuantas veces habré escuchado ya "Quero te encontrar". Una canción que escuchábamos siempre en su coche… Extraño cada uno de los sábados que pasé con él, con este hombre que me ha dado tanta paz, la tranquilidad de ser yo al cien por cien, de sentir esa plenitud, saborear esa calma que me transmitía, descubrir matices nuevos en él, matices que me encantaban, charlar horas y horas tomando un café, charlas que me enriquecían muchísimo, emborracharnos, reir, ir todos los sábados al mismo bar a escuchar al dueño tocar jazz y bosanova, mirarnos a los ojos durante largo rato sin decirnos nada, besarnos apasionadamente en cualquier esquina, sentirnos en el mismo camino.
Me despedí con un “hasta el próximo sábado amor”
Me dejaré estar……………….
Pensé que al llegar aquí estaría contentísima, me encontraría muy feliz.... por volver a mi "otra vida" y no es así. No estoy mal, pero no siento lo que pensé que iba a sentir. Será este periodo de adaptación normal. Ahora me dejaré estar así, simplemente estar como me pida el cuerpo. Creo que es normal que me sienta así... pero qué sensaciones tan raras!
Estos días descansaré, que pasen los días simplemente a ver cómo me voy despertando. No quiero pensar de momento. Aunque presiento que ya sé lo que acabaré pensando. Un proyecto, recaudar pelas y volar al lado de esa gente tan maravillosa que tan poco pan tienen y tantas sonrisas regalan. O quizás viaje a otros países... O quizás acabe sentada en una silla de oficina trabajando un tiempo para ahorrar y volver a hacer otro voluntariado.... o no sé. Lo que está claro es que no soy la misma de hace 6 meses. Que ya no quiero ritmos vertiginosos, que ya no quiero poner el automático, que quiero despertarme cada día y volar, y hacer lo que quiero, luchar en lo que creo, entregarme, dejarme sentir las 24 horas del día y hablar con el corazón. Despojarme de tantas cosas estos meses me ha dejado desnudita el alma... Y así es como quiero vivir. Sin rodearme de prejuicios, de consumismos, de necesidades ridículas, de miedos, de competitividad, de hipocresías... Que quiero sentir las cosas tal y como son, en su esencia...
Vivir experiencias que te golpean tanto el pecho te hacen relativizar bastante... Las cosas que veo ahora a mi alrededor me parecen tan ridículas que me aburre estar aqui.
Aburrida estaré, me dejaré estar así...
Miro una y otra vez mi casa, y me fijo en los pequeños detalles que ya no recordaba, y miro el sol que hay pintado en el techo y no me da el mismo calorcito de antes (supongo que ya terminará brillando en todo su esplendor un día de estos). Y he puesto la lavadora con dificultad porque ya no me acordaba, y casi no he podido abrir la puerta de mi casa, la llave ni me abría, y me he sorprendido al sentir el agua caliente en el lavabo y..... ochenta mil cosas que me pasan al cabo del día que me hacen pensar que ya no estoy allí.
Y es que creo que todavía estoy allí, con cada una de mis niñas, jugando, riendo... cantando el patio de mi casa y las llevo al colegio por las mañanas en mi pensamiento, y me veo como cada noche en la enfermería curando las heridas de sus batallas de guerra, y también me veo ahí haciendo un grupo de música y cantando con ellas cualquier cosa, tocando la guitarra con el rastrillo, la batería con unas latas vacías y dos ramas, clavando un palo en una naranja y crear un micrófono, meter arena en unas botellas vacías y crear unas maracas.... Y me veo ahí cantando con ellas. Y también me veo al medio día en la lavandería renegando con las de siempre Niñaaaaaaaas lavar la ropa por favor (poniendo cara de orangután). Y me veo yendo a sus camas y darles un abrazo y un besito de buenas noches. Y me veo dando clase a las pequeñas, con el a e i o u, haciéndoles dictados solo con las palabras que ellas conocen, sentarlas en mis rodillas y hacerlas que siguieran mi dedo por cada sílaba para leer una sóla palabra. Y me veo haciéndoles guerras de cosquillas, y subiéndomelas en los hombros...
Me veo enterita allí.
Se ha quedado mi hermana estos días en mi casa y creo que me hace bien. A cada momento me hace saber que estoy aquí. Viéndola a mi lado sé que efectivamente estoy aquí.
Espero ir aterrizando poco a poco. Porque sentirme allí estando aquí es una sensación desagradable... Ya irá pasando....
Voy a tomarme un tiempo para encontrarme y no pensar demasiado. Cuando me vaya encontrando mejor empezaré a pensar qué voy a hacer con mi vida. Algo que ya tenía tan claro antes de marcharme y que ha cambiado bastante después de este paréntesis de 6 meses, paréntesis que creo que no es sólo un paréntesis, ha sido abrir un camino a una manera de vivir, pensar en montar un proyecto, vivir al lado de toda esta gente que necesita tanto... En fin, intentaré no pensar estos días, pero es algo que me ronda mucho la cabeza.
Ya veremos qué hago.
He pensado mucho en José, mucho... No sé cuantas veces habré escuchado ya "Quero te encontrar". Una canción que escuchábamos siempre en su coche… Extraño cada uno de los sábados que pasé con él, con este hombre que me ha dado tanta paz, la tranquilidad de ser yo al cien por cien, de sentir esa plenitud, saborear esa calma que me transmitía, descubrir matices nuevos en él, matices que me encantaban, charlar horas y horas tomando un café, charlas que me enriquecían muchísimo, emborracharnos, reir, ir todos los sábados al mismo bar a escuchar al dueño tocar jazz y bosanova, mirarnos a los ojos durante largo rato sin decirnos nada, besarnos apasionadamente en cualquier esquina, sentirnos en el mismo camino.
Me despedí con un “hasta el próximo sábado amor”
Me dejaré estar……………….
El llanto del hambre
Hoy he visto a niños llorar de hambre.....
Hoy fui a visitar un barrio extremadamente pobre de Santa Cruz. Gracias a amigos y familiares conseguí un poquito de dinero para dar a estas familias.
El camino de barro...
La primera familia a la que visité me dejó sin aliento. La mamá con 37 años y 8 niños. Su marido la abandonó cuando aún estaba embarazada del último. Sus 8 hijos no sobrepasan los 10 años. Vive en un cuarto en mitad del campo. Un cuarto de 8 metros cuadrados, en ese espacio dos camas simplemente con los colchones, 2 camas para todos...llenos de bichos. Un perrito que más bien parecía una rata de la extrema delgadez, lleno de sarna, 2 gallinas...
El bebito de 2 ó 3 meses sobre el colchón. Otro de los niños que no llegará a los dos años correteando desnudito, descalzo, sólo con una camiseta rota. El resto de los hermanos también descalzos entre el barro.
El suelo del cuarto era de tierra.
El techo del cuarto es de plásticos, las paredes de cartones.
El cuarto ni siquiera es suyo. Alguien se lo ha prestado para vivir. Cuando este alguien decida volver.... no sé dónde acabará esta familia.
Un barreño lleno de agua de lluvia para asear a los niños.
El olor a fuego donde la mamá cocinaba una sopa de.... agua y poco más.
Ocho bocas que alimentar.
En ese instante pasó un señor con un carro tirado por unas mulas vendiendo leche.
Los niños lloraban de hambre.
La mamá no tenía plata.
Les preparó un tecito para calmar el hambre. Un tecito con el agua donde el día anterior había hervido el arroz.
La mamá sale a trabajar y deja a los 8 niños solos. Vende plantitas en el mercado. Suele sacar unos 300 bolivianos al mes, aproximadamente unos 30 euros. Con esto tiene que alimentar a sus hijos.....
El llanto del hambre es desgarrador.........
Pasé parte de la mañana con ella y con sus niños. Feliz por compartir con ellos...
Fui con una vecina de este barrio, quien les ayuda cuando están muy necesitados. A veces llaman a su puerta para pedirle un poquito de arroz, un poquito de plata...
Ella me esperaba en el coche. Cuando salí del cuarto de esta familia y me metí en el coche rompí a llorar........... Duele mucho ver estas cosas. Qué inconscientes somos de estas realidades.
Tras esta familia visité otras 5 familias más. Todas por el estilo. En algunas no había ni papás. Era la hermana mayor de 15 años quien sacaba adelante al resto de los hermanos. Otra familia con 11 hijos, también viviendo en un cuartito de cartones y plásticos sobre el suelo de tierra.
Pobreza extrema.
Al principio estaba un poco apurada por pasar a las "casas" de estas familias. Me sentía incómoda pensando que podía molestarles, invadir su espacio... La vecina me decía tú tranquila mamita" Ellos están encantados" A ellos les hace muy felices que alguien quiera estar con ellos aunque sea un ratito. La gente normalmente no quiere pasar a estos cuartos. Por eso están agredecidos cuando alguien quiere venir a verles.
Y aún así de pobres son extremadamente generosos. Lo poquito que tienen te lo ofrecen. Comí con una de las familias una sopa y compartimos servilleta. Una sóla servilleta para todos. Y yo encantada de estar ahí. Agradecida por haberles conocido.
Y a pesar de la dureza estoy feliz por estar aquí, por haber estado allí con estas familias, por elegir esta manera de vivir....
Me quedan 4 días para regresar a España. Con muchísima pena por dejar a mis peques del hogar. Se me parte el alma cada vez que me dicen que no me vaya. Casi 6 meses conviviendo con ellas dan para mucho... Viviendo a un ritmo tan distinto al que estaba tan acostumbrada. Despojándome de tantas cosas superfluas. Desnudándome día a día. Viviendo las cosas tal y como son...
La vuelta va a ser dura... lo sé. Cuando vuelva no sé si sabré abrocharme los zapatos. Vuelta a las preocupaciones absurdas y ridículas de nuestro vertiginoso ritmo... Tardaré en ubicarme....
Me voy con la maleta llenita de momentos preciosos, de imágenes grabadas en el alma que no olvidaré jamás.
Satisfecha por la manera de vivir que he elegido
Hoy fui a visitar un barrio extremadamente pobre de Santa Cruz. Gracias a amigos y familiares conseguí un poquito de dinero para dar a estas familias.
El camino de barro...
La primera familia a la que visité me dejó sin aliento. La mamá con 37 años y 8 niños. Su marido la abandonó cuando aún estaba embarazada del último. Sus 8 hijos no sobrepasan los 10 años. Vive en un cuarto en mitad del campo. Un cuarto de 8 metros cuadrados, en ese espacio dos camas simplemente con los colchones, 2 camas para todos...llenos de bichos. Un perrito que más bien parecía una rata de la extrema delgadez, lleno de sarna, 2 gallinas...
El bebito de 2 ó 3 meses sobre el colchón. Otro de los niños que no llegará a los dos años correteando desnudito, descalzo, sólo con una camiseta rota. El resto de los hermanos también descalzos entre el barro.
El suelo del cuarto era de tierra.
El techo del cuarto es de plásticos, las paredes de cartones.
El cuarto ni siquiera es suyo. Alguien se lo ha prestado para vivir. Cuando este alguien decida volver.... no sé dónde acabará esta familia.
Un barreño lleno de agua de lluvia para asear a los niños.
El olor a fuego donde la mamá cocinaba una sopa de.... agua y poco más.
Ocho bocas que alimentar.
En ese instante pasó un señor con un carro tirado por unas mulas vendiendo leche.
Los niños lloraban de hambre.
La mamá no tenía plata.
Les preparó un tecito para calmar el hambre. Un tecito con el agua donde el día anterior había hervido el arroz.
La mamá sale a trabajar y deja a los 8 niños solos. Vende plantitas en el mercado. Suele sacar unos 300 bolivianos al mes, aproximadamente unos 30 euros. Con esto tiene que alimentar a sus hijos.....
El llanto del hambre es desgarrador.........
Pasé parte de la mañana con ella y con sus niños. Feliz por compartir con ellos...
Fui con una vecina de este barrio, quien les ayuda cuando están muy necesitados. A veces llaman a su puerta para pedirle un poquito de arroz, un poquito de plata...
Ella me esperaba en el coche. Cuando salí del cuarto de esta familia y me metí en el coche rompí a llorar........... Duele mucho ver estas cosas. Qué inconscientes somos de estas realidades.
Tras esta familia visité otras 5 familias más. Todas por el estilo. En algunas no había ni papás. Era la hermana mayor de 15 años quien sacaba adelante al resto de los hermanos. Otra familia con 11 hijos, también viviendo en un cuartito de cartones y plásticos sobre el suelo de tierra.
Pobreza extrema.
Al principio estaba un poco apurada por pasar a las "casas" de estas familias. Me sentía incómoda pensando que podía molestarles, invadir su espacio... La vecina me decía tú tranquila mamita" Ellos están encantados" A ellos les hace muy felices que alguien quiera estar con ellos aunque sea un ratito. La gente normalmente no quiere pasar a estos cuartos. Por eso están agredecidos cuando alguien quiere venir a verles.
Y aún así de pobres son extremadamente generosos. Lo poquito que tienen te lo ofrecen. Comí con una de las familias una sopa y compartimos servilleta. Una sóla servilleta para todos. Y yo encantada de estar ahí. Agradecida por haberles conocido.
Y a pesar de la dureza estoy feliz por estar aquí, por haber estado allí con estas familias, por elegir esta manera de vivir....
Me quedan 4 días para regresar a España. Con muchísima pena por dejar a mis peques del hogar. Se me parte el alma cada vez que me dicen que no me vaya. Casi 6 meses conviviendo con ellas dan para mucho... Viviendo a un ritmo tan distinto al que estaba tan acostumbrada. Despojándome de tantas cosas superfluas. Desnudándome día a día. Viviendo las cosas tal y como son...
La vuelta va a ser dura... lo sé. Cuando vuelva no sé si sabré abrocharme los zapatos. Vuelta a las preocupaciones absurdas y ridículas de nuestro vertiginoso ritmo... Tardaré en ubicarme....
Me voy con la maleta llenita de momentos preciosos, de imágenes grabadas en el alma que no olvidaré jamás.
Satisfecha por la manera de vivir que he elegido
Retazos
Islas de los Uros (Puno-Perú)

Machupicchu



Copacabana - Isla del Sol (Bolivia)


Salar de Uyuni (Bolivia)





Ollantaytambo (Perú)




Machupicchu



Copacabana - Isla del Sol (Bolivia)


Salar de Uyuni (Bolivia)





Ollantaytambo (Perú)


