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Bella y oscura
Mi alma
Acerca de
"Los saludos entregados en nuestro cruce siempre fueron sinceros" (Tzahay)
Sindicación
 
Danza de magoas
Pasé la noche del viernes con Alvaro. Estuvimos toda la semana intentando quedar. Que sí, que no, que vengas tú, que no, que vengas tú. Hace un tiempo hubiera ido volando a verle a cualquier hora del día. Ahora no. El viernes vino a casa. Pasé la noche con él. Dormir con él ha dejado de ser especial. Nos veo tan distintos, sobre todo yo, casi no me reconozco… pero el rostro que veo ahora en mi espejo me gusta más. He dejado de morir por él. De repente llega el momento en el que le miras y sabes que ya nada será igual, que no quieres que nada sea igual, que ahora marcas tú… Que ahora él ha dejado de ser él. Me gusta ver cómo ha cicatrizado. Necesitaba sentirle dentro, mirarle a los ojos y saber que ya no hay nada. Necesitaba cerrarlo por dentro. Ya no duele…
Bebimos, fumamos, escuchamos música, nos reímos, tuvimos sexo, bailamos…
Ya no duele…

El sábado me fui al pueblo a ver a una amiga.. El día anterior me llamó una buena amiga, está pasando por un mal momento, muy duro. Le regalé un diario de pastas de purpurina y bolitas de colores. Le ha gustado mucho la idea de comenzar a escribir…

El lunes vi a Julio, estuve tomando algo con él y charlando sobre sus ausencias. Una ausencia de 3 semanas que en principio me descolocó un poco, bastante poco. A estas alturas creo que estas cosas ya no me descolocan. Si él no ha respondido mis últimos mensajes yo no voy a hacer nada más, no estoy por tirar de nadie. Se disculpó por su ausencia. Nos pusimos al día. Le conté que había vuelto a estar varias veces con Alvaro. Con él, a pesar de tener “un algo que no sé cómo llamar” puedo hablar de todo. Eso me gusta mucho, no siento ataduras, nos dejamos volar libremente, aunque a veces me gustaría que pusiera algo más, pero no quiero ni siquiera hacérselo saber, no tengo derecho y no quiero tenerlo. Tampoco quiero que él lo tenga sobre mí.
Nos acariciamos tiernamente las manos, como dos chiquillos… Un beso dulce en los labios y nos despedimos hasta no sé qué otro día…

El martes lo pasé todo el día con mi hermana. Echaba mucho de menos pasar un día entero con ella, tirarnos en la cama, saltar, reir, pincharnos, hablar tranquilamente, reirnos de cualquier cosa, achucharla…

Miércoles por la tarde vuelta a Madrid. Cené con unas antiguas amigas de la facultad. Casi un año sin vernos. Siempre nos pasa lo mismo, meses y meses sin vernos pero cuando el encuentro nace nos ponemos al día en 5 minutos, y muy importante por turnos. Que empiece a hablar la que más cambios haya tenido.

“Yo muy bien, muy tranquilita, sin ganas de emociones intensas, estoy muy a gustito con esta calma”

Hoy un poema de Fernando Pessoa:

“Danza de magoas” (Danza de penas)

Como inútil copa llena
que nadie alza en la mesa
desborda de dolor ajeno
mi corazón sin tristeza.
Sueños de pena figura
sólo para tener que sentir
y así no siente la amargura
que temió fingir.
Ficción en un palco sin tablas
vestida de papel seda
imita una danza de penas
para que nada suceda
 
Comentario:
Qué grata sorpresa (bella y no oscura) encontrarse a Pessoa en el mar de tu blog. Gracias mil.
 
Comentario:
No puedo contigo eh!!! ay!! pendejo eso es lo qeu eres!
 
Comentario:
Vaya, vaya, que bien resulta eso de no sentirte atada a nada eh?. Sólo a ti misma, claro.

Un besote enorme.
No