Sonrisas y lágrimas
Sonrisas y lágrimas sí...
Una semana agotadora. Ha sido.... ¿dura? probablemente... no sé muy bien como calificarla.
A las 6 de la mañana hay que estar en pie. A las 7 de la mañana hay que levantar a las niñas, vigilar que se duchan, se laven los dientes, cojan la ropita para hacer la colada. Son muy lentas... pero nada justifica como se las trata a veces.
Me está costando mucho aceptar esa parte. Aunque el trabajo sea agotador no me importa. Lo que realmente me duele es ver cómo se las trata muchas veces. No me gusta en absoluto.
Un orfanato con 115 niñas es difícil de llevar, lo sé, pero hay formas y formas.
Esta semana sólo hay 2 monjas en la casa, el resto de las monjas se han marchado de retiro. Una de ellas ha asumido el mando de la casa. Hay cosas de ella que me gustan, pero otras muchísimas no. No me gusta como las trata, cómo las grita, cómo las menosprecia, cómo a veces sólo tiene comentarios negativos para estas pobres niñas que bastante tienen ya. La gran mayoría son niñas que han sido abandonadas, otras tienen a sus espaldas terribles historias de maltrato, de abusos sexuales...
Tienen lo imprescindible en la casa. Comida, ropa, aseo, educación... pero les falta tantísimo cariño. Una sonrisa, una caricia, un mimo, un beso es un mundo para ellas.
Es lógico que traten de implantar disciplina, pero no a costa de esas malas formas.
No sé si cuando vuelva la directora habitual las cosas seguirán así.
Después de levantarlas y supervisar que cada una de ellas lave su ropita a mano vamos a desayunar. Después del desayuno cada una empieza "su oficio". Cada una de ellas tiene asignada una tarea, barrer esta parte del jardín, otra el baño 1, otra el pasillo de aquí, otra el pasillo de allá...Todas y cada una tiene su tarea. Todas, incluso las de 5 añitos que recogen las hojas del jardín. Choca ver cómo una niñita de 5 años se sube a una silla para poder llegar a la pila y lavarse la ropita a mano todos los días. Cómo ella solita se mete a la ducha, sale y se seca ella sola sin que nadie le de ningún mimito. Es duro....... Aunque tengan lo básico. Comen muy bien, están aseadas... pero ¿dónde está el cariño? No he visto a ninguna monja que le de ni un sólo beso. Eso es una necesidad básica. Son niiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiñas, ni-ñas.
Los primeros días me cuestionaba si mi esfuerzo serviría de algo. He tenido días tristes, incluso he llegado a llorar amargamente por la impotencia que sentía al ver cómo se las trataba. Y ahora más que nunca sé que merecerá la pena. El cariño y la alegría que trato de darles no se lo quitará nadie al menos durante este tiempo.
Es necesaria tener mucha paciencia. Son niñas muy rebeldes. Como ellas dicen ¡¡¡ay me da flojera!! Cada vez que se las manda hacer algo tardan 3 horas en hacerlo. Trato de tener paciencia y motivarlas de otra manera. Seguro que si me trataran así también me daría "esa flojera". A veces tragándome amargamente esa desesperación trato de tener paciencia y no desfallecer.
Los días son agotadores, desde las 7 de la mañana que se levantan hasta las 9 y media de la noche que se van a la cama no hay ni un sólo minuto de descanso, son muchas niñas, mucha atención que prestar. No puedes dar ni un sólo paso sin que se enganchen 3 ó 4 a ti para darte besos y que las des mimitos. A veces no puedo ni andar porque se cuelgan de las piernas, de los brazos. Parecen monitos ¡jeje! Pero son taaaaaaaaaaaan bonitas!
Después de hacer sus oficios a las 9:30 comienzan las tareas, cada voluntaria se encarga de un grupo de niñas. Cada día se hacen unas cosas, un día se limpia la enfermería, otro día no se qué. Los grupos que vienen conmigo vienen a hacer pulseritas. Les llevé avalorios para hacer pulseras. Están locas de contentas. Enseñarles a hacer cositas y ver las caritas de felicidad que ponen cuando comienzan a hacerlo solas es una satisfacción enorme. Ver esas caritas de alegría no tiene precio.
El almuerzo es a las 12:30, hay que hacer las filas. Otra ardua tarea ¡jeje! Buscar a las que llegan tarde, buscar a las que se esconden... Media hora para hacer las filas. Almuerzo. Tiempo libre para las niñas, tiempo que aprovecho para preparar las clases que comienzan a las 3. Ahora están de vacaciones en el colegio. Hasta el mes próximo no comienzan el cole. 20 bichitos en clase de 8 y 9 años me deja sin fuerzas. Hacer un dictado puede durar una hora como poco. Hacer unas multiplicaciones otra hora. En fin.... el nivel que tienen es muy muy bajo y las ganas que tienen menos todavía. Trato de tener paciencia, aunque a veces me saquen de mis casillas. Cierro los ojos y le pido a la vida que me de más paciencia porque realmente son muy muy rebeldes, pero bueno... con paciencia y con formas creo que lo conseguiré. A las 5 de la tarde termina el tiempo de estudio. Preparadas para rezar el rosario ¿que qué? Eso qué es? A mí me pareció como el "tú la llevas" jejeje!!! Alguien comienza a decir no se qué de un misterio y luego otras continúan, unas dicen una cosa, otras responden, después le dicen a otras que sigan... Me mantengo en silencio. Nunca rezo. Aquí rezan antes de desayunar, después, antes de comer, después de comer, el rosario por la tarde y antes de irse a la cama. Los domingos van a misa. Y dos días en semana viene un cura a la casa para dar misa en la capilla. Después de la misa se queda a desayunar con nosotras. Me parece bastante majete, me gusta cómo bromea con las niñas. No he rezado nunca. Asisto a los rezos para acompañar a las niñas. Yo respeto que este hogar sea religioso y espero que las monjas respeten mis no creencias. Es una cuestión de respeto simplemente.
Después del rosario tienen una hora para jugar. A las 7 y media cenan. Otra vez a hacer filas. Después de la cena, tienen un ratito hasta las 8 y media para jugar también y algún día se les pone una película. Día que las niñas celebran con especial alegría. Entre tanto hay que atender a las niñas, curar a fulanita que se ha caído, esta otra que tiene piojitos quitárselos, esta otra tiene no se qué. Nunca soporté la sangre. Y ahora.... les curo las heridas.
El otro día había una niña con fiebre, vómitos. Le puse un termómetro y cual fue mi sorpresa que nunca habían visto uno.
Son muchos los detallitos de esta semana. Detalles muy bonitos y detalles que prefiero olvidar cuanto antes. Por las noches antes de irse a la cama les leo un cuento si han realizado sus tareas correctamente. Les doy un beso de buenas noches. Ver sus caras ...... es una auténtica maravilla ¡¡¡Cuánto amor les ha faltado!!! A algunas incluso les da vergüenza, no están acostumbradas y otras... a otras no puedo darles un beso. Trato de ir con cuidado y despacito. Sus historias personales las han marcado mucho. Las cicatrices de los abusos sexuales son difíciles de borrar, al menos ahora iré despacio.
También hay que prestar mucha atención a las niñas que repiten esos comportamientos aprendidos de violencia. Muchas de las niñas, sobre todo las mayores repiten esos patrones de maltrato con las pequeñas. Hay que estar muy atentas.
Aunque sean rebeldes, lentas para hacer sus tareas hay que tener paciencia y sobre todo saber motivarlas. Me duele ver cómo la monja que ha asumido la dirección de la casa enseguida encuentra defectos a las cosas que hacen las niñas. Así se desmotiva cualquiera. El otro día después de hacer pulseritas entró esta monja en la clase y lo primero que hizo fue gritar como una víbora que recogieran todo lo que había en el suelo, sin esperar a que las niñas lo recogieran puesto que ya las había avisado que al terminar tenían que recoger todo. El primer comentario que le hizo a una niña que fue a enseñarle su pulserita fue ¿esto es lo que has hecho? ¿no das para más? Me duele tanto escuchar estas cosas. Y así con todas las cosas y con casi todas las niñas. Nunca le he dicho nada. Prefiero no enfrentarme a esta mujer, porque no me gustaría tenerla como enemiga. Como enemiga puede ser un tormento. Así que opto por callarme delante de ella y endulzarle el día a las niñas a mi manera.
Algunos días se hacen muy largos. Son terriblemente agotadores. Cuando se acaba el "buenas noches" con las niñas caigo rendida en la cama. Así un día tras otro.
Sus sonrisas compensan cualquier cosa.
Una semana agotadora. Ha sido.... ¿dura? probablemente... no sé muy bien como calificarla.
A las 6 de la mañana hay que estar en pie. A las 7 de la mañana hay que levantar a las niñas, vigilar que se duchan, se laven los dientes, cojan la ropita para hacer la colada. Son muy lentas... pero nada justifica como se las trata a veces.
Me está costando mucho aceptar esa parte. Aunque el trabajo sea agotador no me importa. Lo que realmente me duele es ver cómo se las trata muchas veces. No me gusta en absoluto.
Un orfanato con 115 niñas es difícil de llevar, lo sé, pero hay formas y formas.
Esta semana sólo hay 2 monjas en la casa, el resto de las monjas se han marchado de retiro. Una de ellas ha asumido el mando de la casa. Hay cosas de ella que me gustan, pero otras muchísimas no. No me gusta como las trata, cómo las grita, cómo las menosprecia, cómo a veces sólo tiene comentarios negativos para estas pobres niñas que bastante tienen ya. La gran mayoría son niñas que han sido abandonadas, otras tienen a sus espaldas terribles historias de maltrato, de abusos sexuales...
Tienen lo imprescindible en la casa. Comida, ropa, aseo, educación... pero les falta tantísimo cariño. Una sonrisa, una caricia, un mimo, un beso es un mundo para ellas.
Es lógico que traten de implantar disciplina, pero no a costa de esas malas formas.
No sé si cuando vuelva la directora habitual las cosas seguirán así.
Después de levantarlas y supervisar que cada una de ellas lave su ropita a mano vamos a desayunar. Después del desayuno cada una empieza "su oficio". Cada una de ellas tiene asignada una tarea, barrer esta parte del jardín, otra el baño 1, otra el pasillo de aquí, otra el pasillo de allá...Todas y cada una tiene su tarea. Todas, incluso las de 5 añitos que recogen las hojas del jardín. Choca ver cómo una niñita de 5 años se sube a una silla para poder llegar a la pila y lavarse la ropita a mano todos los días. Cómo ella solita se mete a la ducha, sale y se seca ella sola sin que nadie le de ningún mimito. Es duro....... Aunque tengan lo básico. Comen muy bien, están aseadas... pero ¿dónde está el cariño? No he visto a ninguna monja que le de ni un sólo beso. Eso es una necesidad básica. Son niiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiñas, ni-ñas.
Los primeros días me cuestionaba si mi esfuerzo serviría de algo. He tenido días tristes, incluso he llegado a llorar amargamente por la impotencia que sentía al ver cómo se las trataba. Y ahora más que nunca sé que merecerá la pena. El cariño y la alegría que trato de darles no se lo quitará nadie al menos durante este tiempo.
Es necesaria tener mucha paciencia. Son niñas muy rebeldes. Como ellas dicen ¡¡¡ay me da flojera!! Cada vez que se las manda hacer algo tardan 3 horas en hacerlo. Trato de tener paciencia y motivarlas de otra manera. Seguro que si me trataran así también me daría "esa flojera". A veces tragándome amargamente esa desesperación trato de tener paciencia y no desfallecer.
Los días son agotadores, desde las 7 de la mañana que se levantan hasta las 9 y media de la noche que se van a la cama no hay ni un sólo minuto de descanso, son muchas niñas, mucha atención que prestar. No puedes dar ni un sólo paso sin que se enganchen 3 ó 4 a ti para darte besos y que las des mimitos. A veces no puedo ni andar porque se cuelgan de las piernas, de los brazos. Parecen monitos ¡jeje! Pero son taaaaaaaaaaaan bonitas!
Después de hacer sus oficios a las 9:30 comienzan las tareas, cada voluntaria se encarga de un grupo de niñas. Cada día se hacen unas cosas, un día se limpia la enfermería, otro día no se qué. Los grupos que vienen conmigo vienen a hacer pulseritas. Les llevé avalorios para hacer pulseras. Están locas de contentas. Enseñarles a hacer cositas y ver las caritas de felicidad que ponen cuando comienzan a hacerlo solas es una satisfacción enorme. Ver esas caritas de alegría no tiene precio.
El almuerzo es a las 12:30, hay que hacer las filas. Otra ardua tarea ¡jeje! Buscar a las que llegan tarde, buscar a las que se esconden... Media hora para hacer las filas. Almuerzo. Tiempo libre para las niñas, tiempo que aprovecho para preparar las clases que comienzan a las 3. Ahora están de vacaciones en el colegio. Hasta el mes próximo no comienzan el cole. 20 bichitos en clase de 8 y 9 años me deja sin fuerzas. Hacer un dictado puede durar una hora como poco. Hacer unas multiplicaciones otra hora. En fin.... el nivel que tienen es muy muy bajo y las ganas que tienen menos todavía. Trato de tener paciencia, aunque a veces me saquen de mis casillas. Cierro los ojos y le pido a la vida que me de más paciencia porque realmente son muy muy rebeldes, pero bueno... con paciencia y con formas creo que lo conseguiré. A las 5 de la tarde termina el tiempo de estudio. Preparadas para rezar el rosario ¿que qué? Eso qué es? A mí me pareció como el "tú la llevas" jejeje!!! Alguien comienza a decir no se qué de un misterio y luego otras continúan, unas dicen una cosa, otras responden, después le dicen a otras que sigan... Me mantengo en silencio. Nunca rezo. Aquí rezan antes de desayunar, después, antes de comer, después de comer, el rosario por la tarde y antes de irse a la cama. Los domingos van a misa. Y dos días en semana viene un cura a la casa para dar misa en la capilla. Después de la misa se queda a desayunar con nosotras. Me parece bastante majete, me gusta cómo bromea con las niñas. No he rezado nunca. Asisto a los rezos para acompañar a las niñas. Yo respeto que este hogar sea religioso y espero que las monjas respeten mis no creencias. Es una cuestión de respeto simplemente.
Después del rosario tienen una hora para jugar. A las 7 y media cenan. Otra vez a hacer filas. Después de la cena, tienen un ratito hasta las 8 y media para jugar también y algún día se les pone una película. Día que las niñas celebran con especial alegría. Entre tanto hay que atender a las niñas, curar a fulanita que se ha caído, esta otra que tiene piojitos quitárselos, esta otra tiene no se qué. Nunca soporté la sangre. Y ahora.... les curo las heridas.
El otro día había una niña con fiebre, vómitos. Le puse un termómetro y cual fue mi sorpresa que nunca habían visto uno.
Son muchos los detallitos de esta semana. Detalles muy bonitos y detalles que prefiero olvidar cuanto antes. Por las noches antes de irse a la cama les leo un cuento si han realizado sus tareas correctamente. Les doy un beso de buenas noches. Ver sus caras ...... es una auténtica maravilla ¡¡¡Cuánto amor les ha faltado!!! A algunas incluso les da vergüenza, no están acostumbradas y otras... a otras no puedo darles un beso. Trato de ir con cuidado y despacito. Sus historias personales las han marcado mucho. Las cicatrices de los abusos sexuales son difíciles de borrar, al menos ahora iré despacio.
También hay que prestar mucha atención a las niñas que repiten esos comportamientos aprendidos de violencia. Muchas de las niñas, sobre todo las mayores repiten esos patrones de maltrato con las pequeñas. Hay que estar muy atentas.
Aunque sean rebeldes, lentas para hacer sus tareas hay que tener paciencia y sobre todo saber motivarlas. Me duele ver cómo la monja que ha asumido la dirección de la casa enseguida encuentra defectos a las cosas que hacen las niñas. Así se desmotiva cualquiera. El otro día después de hacer pulseritas entró esta monja en la clase y lo primero que hizo fue gritar como una víbora que recogieran todo lo que había en el suelo, sin esperar a que las niñas lo recogieran puesto que ya las había avisado que al terminar tenían que recoger todo. El primer comentario que le hizo a una niña que fue a enseñarle su pulserita fue ¿esto es lo que has hecho? ¿no das para más? Me duele tanto escuchar estas cosas. Y así con todas las cosas y con casi todas las niñas. Nunca le he dicho nada. Prefiero no enfrentarme a esta mujer, porque no me gustaría tenerla como enemiga. Como enemiga puede ser un tormento. Así que opto por callarme delante de ella y endulzarle el día a las niñas a mi manera.
Algunos días se hacen muy largos. Son terriblemente agotadores. Cuando se acaba el "buenas noches" con las niñas caigo rendida en la cama. Así un día tras otro.
Sus sonrisas compensan cualquier cosa.
Comentario:
bien te felicito y admiro sigue a delante
Comentario:
joer que majas las monjitas. Un buen polvo es lo que les vendria bien para tener mas alegria ;)
Comentario:
Teenvio toda mi fuerza princesa... Pienso mucho en ti, no decaigas...
millones de besos
millones de besos
Comentario:
que envidia me da que te hallas cruzado medio mundo para echar una mano con unas niñas que mas de uno de este lado cree perdidas. ojala que al menos con tu farito vean un poco el camino de la esperanza.
un beso, pepe.
un beso, pepe.
Comentario:
Respeto tus no creencias y te admiro por lo que estás haciendo, Lus.
Espero que te vaya muy bien en este trabajo que haces y dale fuerza, que las sonrisas y el recuerdo que estás sembrando en esas niñas deben ser las satisfacciones más grandes que uno puede tener en la vida.
Espero que te vaya muy bien en este trabajo que haces y dale fuerza, que las sonrisas y el recuerdo que estás sembrando en esas niñas deben ser las satisfacciones más grandes que uno puede tener en la vida.