Instinto de supervivencia
Gracias que seguimos ese instinto, ese sexto sentido, eso que te grita el cuerpo desde dentro
Recuerdo el primer día que la vi... No sabíamos cómo se llamaba, ni los años que tenía. Sólo sabíamos que la policía la pilló robando en un puesto de la calle. Era una niña de unos seis años. No quería hablar con nadie. Si te acercabas a ella daba patadas, arañaba, mordía...
Fue difícil.
Los adultos le causaban auténtico horror. El acercamiento con las otras niñas fue algo más fácil, aunque con frecuencia acababa pegándolas, insultándolas (insultos con los que un adulto podría flipar), palabras que salían de su boca y resultaba increíble, increíble que una niña tan pequeña pudiera decir esas cosas.
Pasaron los días. Con las niñas continuaba más o menos igual, quizás dejó de pegarlas e insultarlas tanto porque se daba cuenta que así se quedaba sin jugar al menos con ese grupito de niñas. No le importaba, siempre había más grupos donde poder jugar. Pero tras varias semanas... todas las niñas ya la conocían y no la dejaban jugar.
Comenzó a cambiar su comportamiento. Se controlaba más. Las insultaba menos, casi no las pegaba. Empezó a jugar otra vez con ellas. Tras varias semanas más... juega con todas las niñas apenas sin ningún problema que no sea propio de la infancia.
Con los adultos la historia era diferente. Empezó a conocer las normas, el funcionamiento de las cosas... Todo con mucha paciencia y mucho cariño.
Varios meses después....
Me quedaba mirándola en silencio mientras que sobre mis rodillas hacía un dictado. Siempre me pedía empezar ella con la primera palabra del dictado. Siempre elegía la misma palabra. Mamá, esa era su palabra favoritala.
Me pedía que la cogiera en brazos, que la hiciera cosquillas, que jugara con ella al "tú la llevas" para perseguirme a mí toditas las veces. Me pedía tanto amor en silencio. No solía sonreir muy a menudo, pero cuando lo hacía.... Es una de las sonrisas más hermosas que he visto en mi vida.
A veces me contaba cosas de su vida antes de llegar al hogar. "Mi mamá es borracha. Mi abuela también. Tengo dos hermanos, pero no los quiero. Tengo dos papás, uno bueno y otro malo. Vienen muchos hombres a mi casa y se pasan al cuarto con mi mamá y la hacen daño. Yo trabajaba con mi abuela en la calle, lavando platos. Me pegaban con la correa. Mi mamá es fea y hedionda. Me escapé. No quiero volver.
Seis años tenía. Me sorprendía mucho escucharla hablar con tanta rabia sobre su madre. ¿Cómo una niña pequeña puede hablar así de su madre? ¿Un niño? Que un niño siempre siente ese instinto hacia la madre ¿Qué vida no habría llevado esta niña para tener todos esos sentimientos hacia la persona que se supone es más importante en su vida?
¡Pobrecita, lo que habrá sufrido ya!
Tenía posturas con las que parecía una adulta, contestaciones poco propias de su edad, la veía lavar su ropa a mano en la pila subida en un cajón porque no llegaba y mostraba una naturalidad, verla lavar a mano me hacía pensar que tenía treinta años, el manejo, la soltura con la que lo hacía. Era alucinante, era como una persona mayor en el cuerpo de una niña
Más tarde supimos que aparte de las palizas, también había sufrido abusos en repetidas ocasiones. Se te cae todo. ¿Y cómo es posible que esta niña aún así pueda sonreir a veces?
Ahí entra el instinto de supervivencia. A pesar de todo. Esta niña siguió su instinto, se escapó para evitar las palizas, los abusos... y se fue ¿dónde? A la calle. Y como buen instinto que tiene empezó a robar para comer.
Ultimamente la vi sonreir más. Cada vez más, se iba pareciendo a una niña de verdad. Aunque esas heridas me temo que siempre quedan, al menos la cicatriz...
Recuerdo el día que salimos del hogar para ir al centro de la ciudad. No quería subirse en el autobús. Estaba aterrada. Todas las niñas estaban alegres, cantando, gritando, contentas porque iban por primera vez en su vida a comer un helado a la plaza de la ciudad. Sin embargo, ella sentía miedo. No se soltó de la mano ni un segundo. Buscaba protección. Cuántas cosas pasarían por su cabeza. Salir del hogar podía significar volver al sitio de donde había venido, podía significar que su madre la encontrara.... podía significar volver a encontrar a sus fantasmas. Tenía tanto miedo.....
El día que me despedí de ella lloramos amargamente. Yo sabía lo que esto significaba para ella. Cuántas veces me había dicho usted es una mamá buena ¿verdad? Ufff Me dejaba sin respiración cuando me decía estas cosas.
Mi marcha fue un abandono.
Para muchas niñas fue un abandono más. Están muy acostumbradas a conocer voluntarios, pasar unos meses con ellos, se van, vienen otros, y así continuamente. Aunque lo pasen mal, están acostumbradas a un abandono tras otro.
Pero para ella fue su primer abandono...
Es la vida que le ha tocado vivir... así de claro.
Mientras tanto, nosotros nos preocupamos del modelito que me voy a poner para ir a no se dónde que está de moda, o qué cámara digital tiene más no se cuántos, o qué móvil es más guay, o apaga la tele que hay un documental que es muy duro de niños abandonados no se dónde y me pone triste y no lo quiero ver , o quita las noticias que sólo hay sufrimiento.... ¡¡¡¡Qué manera de taparnos los ojos!!!
Es lo que hay y hay que ser conscientes y espero que consecuentes

Recuerdo el primer día que la vi... No sabíamos cómo se llamaba, ni los años que tenía. Sólo sabíamos que la policía la pilló robando en un puesto de la calle. Era una niña de unos seis años. No quería hablar con nadie. Si te acercabas a ella daba patadas, arañaba, mordía...
Fue difícil.
Los adultos le causaban auténtico horror. El acercamiento con las otras niñas fue algo más fácil, aunque con frecuencia acababa pegándolas, insultándolas (insultos con los que un adulto podría flipar), palabras que salían de su boca y resultaba increíble, increíble que una niña tan pequeña pudiera decir esas cosas.
Pasaron los días. Con las niñas continuaba más o menos igual, quizás dejó de pegarlas e insultarlas tanto porque se daba cuenta que así se quedaba sin jugar al menos con ese grupito de niñas. No le importaba, siempre había más grupos donde poder jugar. Pero tras varias semanas... todas las niñas ya la conocían y no la dejaban jugar.
Comenzó a cambiar su comportamiento. Se controlaba más. Las insultaba menos, casi no las pegaba. Empezó a jugar otra vez con ellas. Tras varias semanas más... juega con todas las niñas apenas sin ningún problema que no sea propio de la infancia.
Con los adultos la historia era diferente. Empezó a conocer las normas, el funcionamiento de las cosas... Todo con mucha paciencia y mucho cariño.
Varios meses después....
Me quedaba mirándola en silencio mientras que sobre mis rodillas hacía un dictado. Siempre me pedía empezar ella con la primera palabra del dictado. Siempre elegía la misma palabra. Mamá, esa era su palabra favoritala.
Me pedía que la cogiera en brazos, que la hiciera cosquillas, que jugara con ella al "tú la llevas" para perseguirme a mí toditas las veces. Me pedía tanto amor en silencio. No solía sonreir muy a menudo, pero cuando lo hacía.... Es una de las sonrisas más hermosas que he visto en mi vida.
A veces me contaba cosas de su vida antes de llegar al hogar. "Mi mamá es borracha. Mi abuela también. Tengo dos hermanos, pero no los quiero. Tengo dos papás, uno bueno y otro malo. Vienen muchos hombres a mi casa y se pasan al cuarto con mi mamá y la hacen daño. Yo trabajaba con mi abuela en la calle, lavando platos. Me pegaban con la correa. Mi mamá es fea y hedionda. Me escapé. No quiero volver.
Seis años tenía. Me sorprendía mucho escucharla hablar con tanta rabia sobre su madre. ¿Cómo una niña pequeña puede hablar así de su madre? ¿Un niño? Que un niño siempre siente ese instinto hacia la madre ¿Qué vida no habría llevado esta niña para tener todos esos sentimientos hacia la persona que se supone es más importante en su vida?
¡Pobrecita, lo que habrá sufrido ya!
Tenía posturas con las que parecía una adulta, contestaciones poco propias de su edad, la veía lavar su ropa a mano en la pila subida en un cajón porque no llegaba y mostraba una naturalidad, verla lavar a mano me hacía pensar que tenía treinta años, el manejo, la soltura con la que lo hacía. Era alucinante, era como una persona mayor en el cuerpo de una niña
Más tarde supimos que aparte de las palizas, también había sufrido abusos en repetidas ocasiones. Se te cae todo. ¿Y cómo es posible que esta niña aún así pueda sonreir a veces?
Ahí entra el instinto de supervivencia. A pesar de todo. Esta niña siguió su instinto, se escapó para evitar las palizas, los abusos... y se fue ¿dónde? A la calle. Y como buen instinto que tiene empezó a robar para comer.
Ultimamente la vi sonreir más. Cada vez más, se iba pareciendo a una niña de verdad. Aunque esas heridas me temo que siempre quedan, al menos la cicatriz...
Recuerdo el día que salimos del hogar para ir al centro de la ciudad. No quería subirse en el autobús. Estaba aterrada. Todas las niñas estaban alegres, cantando, gritando, contentas porque iban por primera vez en su vida a comer un helado a la plaza de la ciudad. Sin embargo, ella sentía miedo. No se soltó de la mano ni un segundo. Buscaba protección. Cuántas cosas pasarían por su cabeza. Salir del hogar podía significar volver al sitio de donde había venido, podía significar que su madre la encontrara.... podía significar volver a encontrar a sus fantasmas. Tenía tanto miedo.....
El día que me despedí de ella lloramos amargamente. Yo sabía lo que esto significaba para ella. Cuántas veces me había dicho usted es una mamá buena ¿verdad? Ufff Me dejaba sin respiración cuando me decía estas cosas.
Mi marcha fue un abandono.
Para muchas niñas fue un abandono más. Están muy acostumbradas a conocer voluntarios, pasar unos meses con ellos, se van, vienen otros, y así continuamente. Aunque lo pasen mal, están acostumbradas a un abandono tras otro.
Pero para ella fue su primer abandono...
Es la vida que le ha tocado vivir... así de claro.
Mientras tanto, nosotros nos preocupamos del modelito que me voy a poner para ir a no se dónde que está de moda, o qué cámara digital tiene más no se cuántos, o qué móvil es más guay, o apaga la tele que hay un documental que es muy duro de niños abandonados no se dónde y me pone triste y no lo quiero ver , o quita las noticias que sólo hay sufrimiento.... ¡¡¡¡Qué manera de taparnos los ojos!!!
Es lo que hay y hay que ser conscientes y espero que consecuentes

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Pobrecita la niña y me parce tan hermoso como personas como tu y otras mas pueden tener ese amor que a otras personas les falta ya sea por maldad o la misma necesidad que hace dificil de amar y protejer a una niña o un niño yo tengo una niña y la quiero mucho no me imagino hacer algo malo para que ella sufra ojala que el munod pueda encontrar la suficiente fe en Dios para que cambien el mundo muchas gracias por lo que hacen que dios los bendiga siempre y deseo que sus deseos se hagan realidad sigan asi y todas las sonrisas de los niños sean el alimento y las ganas de salir adelante.
Comentario:
Bueno es triste, ¿verdad? pero asi es la vida real aunque no deberia.
Ahora tendra seguramente siempre en su cabecita linda, un angel que recordar.
Y eso en los ratos malos evade aunque solo sean unos segundos, pero bienvenidos sean.
Eres linda.
Yo creo que no podria por eso guardo una navidad tras otra, año tras año en mis albumes un paquete de postales de Unicef como si fueran fotos, de hecho para mi son fotos de mis niños deconocidos, aunque con cara.
Un Beso
Ahora tendra seguramente siempre en su cabecita linda, un angel que recordar.
Y eso en los ratos malos evade aunque solo sean unos segundos, pero bienvenidos sean.
Eres linda.
Yo creo que no podria por eso guardo una navidad tras otra, año tras año en mis albumes un paquete de postales de Unicef como si fueran fotos, de hecho para mi son fotos de mis niños deconocidos, aunque con cara.
Un Beso
Comentario:
Bueno es triste, ¿verdad? pero asi es la vida real aunque no deberia.
Ahora tendra seguramente siempre en su cabecita linda, un angel que recordar.
Y eso en los ratos malos evade aunque solo sean unos segundos, pero bienvenidos sean.
Eres linda.
Yo creo que no podria por eso guardo una navidad tras otra, año tras año en mis albumes un paquete de postales de Unicef como si fueran fotos, de hecho para mi son fotos de mis niños deconocidos, aunque con cara.
Un Beso
Ahora tendra seguramente siempre en su cabecita linda, un angel que recordar.
Y eso en los ratos malos evade aunque solo sean unos segundos, pero bienvenidos sean.
Eres linda.
Yo creo que no podria por eso guardo una navidad tras otra, año tras año en mis albumes un paquete de postales de Unicef como si fueran fotos, de hecho para mi son fotos de mis niños deconocidos, aunque con cara.
Un Beso
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No hay nada más bonito que enseñar a alguien a sonreir. Espero que ahora esté mejor, y seguro que te recordará siempre.Es imposible no quererte. Mil besos, arponera.
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He pensado lo mismo que Kaloni.. se me ha puesto un nudo en la garganta.. y la verdad es que uno no sabe que decir, y lo peor de todo es que tampoco se lo que hacer...
muchos besos.
muchos besos.
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Cuando imagino que esta misma niña podría ser la mía.
Como escarpias.
La dignidad humana, que falacia.
La supervivencia. Y sin embargo la vida sigue.
Un beso.
Como escarpias.
La dignidad humana, que falacia.
La supervivencia. Y sin embargo la vida sigue.
Un beso.
Comentario:
¿Has sabido algo más de ella?
Espero que esté bien...
Un beso, princesa.Cuídate:)
Espero que esté bien...
Un beso, princesa.Cuídate:)