Cheeeeeeeeen cheeeeeeeeeeeen cheeeeeeeeeeiiiiiiiin !!!!!!!
Como me decía mi amiga Cris: Nena, necesitas un change.
No sé por qué me ha dado por proponerme cambios. Nunca había pensado en esto con el cambio de año... Ahora que me cuestiono casi todo, que dudo de todo, tanto tiempo de reflexión............ acabé pensando en los cambios que me podrían venir bien para este nuevo año ¡vaya tontería! ¡qué nuevo año ni qué leches! Un día más en el calendario... pero me lo he propuesto. Había pensado hacer un listado de las cosas que me gustan de mí pero que no les gusta a los demás, con el objetivo de cambiarlas, pero luego he dicho ¿por que no les guste a los demás tengo que cambiarlas? Umm.... si te hace sentir mal que los demás se enfaden entonces sí deberías cambiarlas ¿y en vez de esto por qué no aprender a aceptar que los demás se pueden enfadar conmigo y no sentir la necesidad de agradar siempre a todo el mundo? Umm.... creo que me quedo con ésta última. Si yo me gusto ¿por qué cambiar? Ufff ¡qué lío! No sé...
En otros tiempos ni me lo hubiera planteado, directamente lo hubiera cambiado... Siempre lo he hecho, lo más importante eran los demás, hasta que un día me olvidé que existía.
Ahora que estoy "en reconstrucción" creo que no quiero volver a todo aquello. Ahora me siento más "yo", más libre... hago lo que quiero, cuando quiero, como quiero, donde quiero y a veces con quien quiero ¡jeje! Ya en serio, me siento bien, a gusto conmigo misma, aunque a veces esto no coincida con los intereses de los demás... Bueno... es lo que he decidido, el camino que he elegido tomar porque creo que me hará bien.
Tenía ganillas que llegara la navidad para reencontrarme con los amigos de siempre, estar en casa con mi madre, disfrutar de mi hermanita... para no madrugar, tener la comida preparada, no pensar en nada, esperar la noche de reyes...
Siempre ha sido muy especial para mí la noche de reyes. Mi madre se encargó de hacer de ese día la noche más mágica del año. Recuerdo a mi madre corriendo por toda la casa llamándome diciéndome que estaba viendo a los reyes, que corriera donde estaba ella ¡¡¡¡¡¡¡ correeeee, correeeeeeeee que se van!!!! No sé cómo lo hacía mi madre pero siempre conseguía hacerme ver a los reyes, tanto lío me hacía, tiraba las cosas de la mesa, abría las ventanas de par en par, tiraba las cosas por el suelo para hacerme creer que habían salido los reyes corriendo por la ventana y había tirado cosas con las prisas que al final yo llegaba a ver a los reyes. Era la niña más feliz esa noche. Y aún hoy, con "esa niña" encerrada en algún cajón, es la noche más esperada del año para la niña de la sonrisa eterna.
También recuerdo como algunos años el mismo rey Baltasar me daba los regalos en casa. Años más tarde le encontré un gran parecido con un amigo de mi padre. En fin... pero yo lo seguía disfrutando, simplemente ver la cara de alegría y la gran sonrisa de mi madre era suficiente.
Ahora la noche de Reyes ha cambiado un poco pero me siguen gustando igual. Después del alboroto que montamos en casa con los regalos empieza la cena de todos los años con los amigos de siempre. Como siempre, los chistes de Ramón, chistes malísimos pero con el arte que tiene contándolos ramón es imposible no reirse durante 3 horas seguidas, la complicidad con Sergio, las conversaciones y secretos de Mercedes cuando vamos al lavabo. Los abrazos con Jose, el marido de mi amiga. Las apuestas con Miguel, marido de mi mejor amiga, las putadillas al resto, las risas con todos, los recuerdos de hace muchos muchos años, incluso contar las mismas historias año tras año sin cansarnos de escucharlas. La misma promesa de todos los años ¡Es el último año que cenamos aquí! Y todos los años acabamos cenando en el mismo restaurante!
Y para variar, a las 7 de la mañana 6 llamadas perdidas de.... ¡uffff!! Me cuesta hasta pronunciar su nombre. ¿qué quieres? No te oigo con la música!!!! En el fondo me muero porque me haya llamado. Se ha acordado de mí... o le habrá dado algún calentón, seguro que es ésto.
Maria José me dice que le deje el teléfono que le va a decir 4 cosas.
-Que no, que no. Si no le voy a coger el teléfono.
Cuando ella se va, le cojo el teléfono. Me moría de ganas. Por muy hijo de puta que haya sido conmigo.... ¡joder! Al final le cojo el teléfono. Nunca aprendo.
Apenas hablamos.
-No, no nos podemos ver ahora. Estoy muy lejos. Cuando vuelva a madrid ya te llamo. Ya nos veremos.
¿Ya nos veremos? ¿estás tonta o qué? Como es habitual una parte de mí se muere por verle y la otra parte de mí se niega, ¡demasiado daño te ha hecho ya!
Me voy a casa con la sonrisa en la boca, no sé muy bien por qué. Quizás porque ahora que yo no hago nada él sigue estando. No sé... Es algo muy extraño, siempre lo fue. Una relación amor-odio, un "ni contigo ni sin ti", algo que dolía mucho, y que a veces todavía sigue doliendo, algo que me ha hecho guardar muchas cosas, sobre todo rabia, rabia que hoy me sigue saliendo hacia él, rabia que le disparo... rabia de una mujer muy herida.
Llega la vuelta, domingo por la tarde. Hice la maleta de mala leche, como en casi todas las despedidas.
En el tren intento olvidarme de todo. Me pongo a leer. Ya lo estoy acabando. Supongo que este libro me ha abierto algunas heridas... pero me está gustando. Es "La princesa que creía en los cuentos de hadas".
Estoy leyendo muy despacio este libro. Induce bastante a la reflexión. Lo leo en pequeñas dosis para disfrutarlo más.
Continúa el viaje y guardo el libro. Me pongo a pensar en mis tonterías, en los propósitos de cambio para este año ¡jajajaja! Venga va.... de esta semana sí que no pasa que vuelva al gimnasio, me apunto con Maite a clases de flamenco y empiezo una dieta, porque ¡¡¡vamos, me estoy poniendo como un croissant !!! Ah, sí, también voy a cuidarme más, voy a arreglarme, voy a intentar ser más ordenada... Ufff ,demasiadas cosas para un solo año.
Ayss no sé qué me pasó, cuando llegué a mi casa me puse a llorar como una tonta, con ganas. Ya se me había caído alguna lagrimilla esta tarde, pero necesitaba llorar con desesperación.
Bueno... ya estoy en casa. Vuelta a a rutina, vuelta a mi vida, a mis cosas de siempre. Tenia ganitas ya de volver......
Pongo musiquita..... José Mercé, flamenco chill, Bjork y Paco de Lucía, Chambao...
No sé por qué me ha dado por proponerme cambios. Nunca había pensado en esto con el cambio de año... Ahora que me cuestiono casi todo, que dudo de todo, tanto tiempo de reflexión............ acabé pensando en los cambios que me podrían venir bien para este nuevo año ¡vaya tontería! ¡qué nuevo año ni qué leches! Un día más en el calendario... pero me lo he propuesto. Había pensado hacer un listado de las cosas que me gustan de mí pero que no les gusta a los demás, con el objetivo de cambiarlas, pero luego he dicho ¿por que no les guste a los demás tengo que cambiarlas? Umm.... si te hace sentir mal que los demás se enfaden entonces sí deberías cambiarlas ¿y en vez de esto por qué no aprender a aceptar que los demás se pueden enfadar conmigo y no sentir la necesidad de agradar siempre a todo el mundo? Umm.... creo que me quedo con ésta última. Si yo me gusto ¿por qué cambiar? Ufff ¡qué lío! No sé...
En otros tiempos ni me lo hubiera planteado, directamente lo hubiera cambiado... Siempre lo he hecho, lo más importante eran los demás, hasta que un día me olvidé que existía.
Ahora que estoy "en reconstrucción" creo que no quiero volver a todo aquello. Ahora me siento más "yo", más libre... hago lo que quiero, cuando quiero, como quiero, donde quiero y a veces con quien quiero ¡jeje! Ya en serio, me siento bien, a gusto conmigo misma, aunque a veces esto no coincida con los intereses de los demás... Bueno... es lo que he decidido, el camino que he elegido tomar porque creo que me hará bien.
Tenía ganillas que llegara la navidad para reencontrarme con los amigos de siempre, estar en casa con mi madre, disfrutar de mi hermanita... para no madrugar, tener la comida preparada, no pensar en nada, esperar la noche de reyes...
Siempre ha sido muy especial para mí la noche de reyes. Mi madre se encargó de hacer de ese día la noche más mágica del año. Recuerdo a mi madre corriendo por toda la casa llamándome diciéndome que estaba viendo a los reyes, que corriera donde estaba ella ¡¡¡¡¡¡¡ correeeee, correeeeeeeee que se van!!!! No sé cómo lo hacía mi madre pero siempre conseguía hacerme ver a los reyes, tanto lío me hacía, tiraba las cosas de la mesa, abría las ventanas de par en par, tiraba las cosas por el suelo para hacerme creer que habían salido los reyes corriendo por la ventana y había tirado cosas con las prisas que al final yo llegaba a ver a los reyes. Era la niña más feliz esa noche. Y aún hoy, con "esa niña" encerrada en algún cajón, es la noche más esperada del año para la niña de la sonrisa eterna.
También recuerdo como algunos años el mismo rey Baltasar me daba los regalos en casa. Años más tarde le encontré un gran parecido con un amigo de mi padre. En fin... pero yo lo seguía disfrutando, simplemente ver la cara de alegría y la gran sonrisa de mi madre era suficiente.
Ahora la noche de Reyes ha cambiado un poco pero me siguen gustando igual. Después del alboroto que montamos en casa con los regalos empieza la cena de todos los años con los amigos de siempre. Como siempre, los chistes de Ramón, chistes malísimos pero con el arte que tiene contándolos ramón es imposible no reirse durante 3 horas seguidas, la complicidad con Sergio, las conversaciones y secretos de Mercedes cuando vamos al lavabo. Los abrazos con Jose, el marido de mi amiga. Las apuestas con Miguel, marido de mi mejor amiga, las putadillas al resto, las risas con todos, los recuerdos de hace muchos muchos años, incluso contar las mismas historias año tras año sin cansarnos de escucharlas. La misma promesa de todos los años ¡Es el último año que cenamos aquí! Y todos los años acabamos cenando en el mismo restaurante!
Y para variar, a las 7 de la mañana 6 llamadas perdidas de.... ¡uffff!! Me cuesta hasta pronunciar su nombre. ¿qué quieres? No te oigo con la música!!!! En el fondo me muero porque me haya llamado. Se ha acordado de mí... o le habrá dado algún calentón, seguro que es ésto.
Maria José me dice que le deje el teléfono que le va a decir 4 cosas.
-Que no, que no. Si no le voy a coger el teléfono.
Cuando ella se va, le cojo el teléfono. Me moría de ganas. Por muy hijo de puta que haya sido conmigo.... ¡joder! Al final le cojo el teléfono. Nunca aprendo.
Apenas hablamos.
-No, no nos podemos ver ahora. Estoy muy lejos. Cuando vuelva a madrid ya te llamo. Ya nos veremos.
¿Ya nos veremos? ¿estás tonta o qué? Como es habitual una parte de mí se muere por verle y la otra parte de mí se niega, ¡demasiado daño te ha hecho ya!
Me voy a casa con la sonrisa en la boca, no sé muy bien por qué. Quizás porque ahora que yo no hago nada él sigue estando. No sé... Es algo muy extraño, siempre lo fue. Una relación amor-odio, un "ni contigo ni sin ti", algo que dolía mucho, y que a veces todavía sigue doliendo, algo que me ha hecho guardar muchas cosas, sobre todo rabia, rabia que hoy me sigue saliendo hacia él, rabia que le disparo... rabia de una mujer muy herida.
Llega la vuelta, domingo por la tarde. Hice la maleta de mala leche, como en casi todas las despedidas.
En el tren intento olvidarme de todo. Me pongo a leer. Ya lo estoy acabando. Supongo que este libro me ha abierto algunas heridas... pero me está gustando. Es "La princesa que creía en los cuentos de hadas".
Estoy leyendo muy despacio este libro. Induce bastante a la reflexión. Lo leo en pequeñas dosis para disfrutarlo más.
Continúa el viaje y guardo el libro. Me pongo a pensar en mis tonterías, en los propósitos de cambio para este año ¡jajajaja! Venga va.... de esta semana sí que no pasa que vuelva al gimnasio, me apunto con Maite a clases de flamenco y empiezo una dieta, porque ¡¡¡vamos, me estoy poniendo como un croissant !!! Ah, sí, también voy a cuidarme más, voy a arreglarme, voy a intentar ser más ordenada... Ufff ,demasiadas cosas para un solo año.
Ayss no sé qué me pasó, cuando llegué a mi casa me puse a llorar como una tonta, con ganas. Ya se me había caído alguna lagrimilla esta tarde, pero necesitaba llorar con desesperación.
Bueno... ya estoy en casa. Vuelta a a rutina, vuelta a mi vida, a mis cosas de siempre. Tenia ganitas ya de volver......
Pongo musiquita..... José Mercé, flamenco chill, Bjork y Paco de Lucía, Chambao...
Comentario:
Eeeeiiiiiinnnnnnn ein ein einnnn... (no me he resistido a hacer los coros!!). Pero no me cambies mucho ehh. Me gustas así. Un besote.
Comentario:
Muchas gracias por tus animos en mi blog, la verdad es que los necesito bastante
Comentario:
Gracias Piru, me encantó llegar a casa y ver el cafetito preparado. Claro que llegó en un buen momento. Siempre me gustó sentarme a tomar un buen café. Mil besos bichito
Dawu que no dure mucho la reconstrucción? Ummm, no sé, no sé, toca levantar bastantes muros, muros de contención que un día se derrumbaron. Además... si no me pongo a reconstruir no crezco ¿no? y crecer se crece toda la vida... eso creo ¡jeje!!! Pero tranqui, que ladrillito a ladrillito aquí estoy, divina de la muelte. Mil besos golfete
Dawu que no dure mucho la reconstrucción? Ummm, no sé, no sé, toca levantar bastantes muros, muros de contención que un día se derrumbaron. Además... si no me pongo a reconstruir no crezco ¿no? y crecer se crece toda la vida... eso creo ¡jeje!!! Pero tranqui, que ladrillito a ladrillito aquí estoy, divina de la muelte. Mil besos golfete
Comentario:
Ya decía yo... oye, te dejé en café en la bandeja de entrada de ctu correo yahoo!, lo has visto? Espero que sí, porque sin saberlo, croe que llegó ennun buen momento.
Mil besito sy una flor, princesa.
Mil besito sy una flor, princesa.
Comentario:
te lo pasaste genial, eh?
que te vaya bien con la "reconstrucción" pero que no dure mucho
que te vaya bien con la "reconstrucción" pero que no dure mucho