Montero y Bogard

"Caí en su mullido pecho como quien cae en un monón de heno. Caí en sus labios secos y calientes, en su olor a sudor y a turbación animal y a fiebre y a deseo. Nos separamos un segundo a mirarnos después del primer beso, de la primera humedad, del primer choque."
Rosa Montero, "La hija del Caníbal"





