El Cuaderno Rojo de Charlize
La culpa es de mi cuaderno rojo.
Es nuevo. Las páginas no huelen a nada y ya están impregnadas de devoradora tinta azul. Pilot, como siempre. Detesto los bolígrafos, no lo puedo evitar. Me gusta la tinta que puede correrse. Quizás se trate de alguna clase de frustración sexual; la verdad es que no me extrañaría, no se ha inventado hombre que pueda satisfacerme. A las mujeres, no obstante, les doy cierto voto de confianza.
Pero la culpa es del cuaderno.
La hija de puta de la dependienta tardó demasiado en hacerme caso, pero al menos acertó de lleno con el color y el mundo y los cuadros. Salí contenta y dando saltos de esa estúpida librería en esa estúpida calle que tanto odio. A ver, listos, a qué calle me refiero. Sí. A ésa.
Miro el cuaderno. Y pienso.
La muerte no lo es todo, pero a veces es todo lo que nos queda.
Y yo ya no tengo ojos de gato. Mierda.
Charlize.Joven.Sónica.
(Últimamente el francés se desliza por mi boca hasta llegar al suelo. En fin, dejemos el bilingüismo aparte hasta que vuelva. Parece que mi lengua quiere coserse a sí misma, dejar de ser serpiente.
Éso no es lo que yo había planeado, y en este caso no me gusta el giro que está tomando mi mente. Ay. Wheeeee.reeee.........iiiiis......myyy....minddddd ? >>> Qué buena pregunta.)
Es nuevo. Las páginas no huelen a nada y ya están impregnadas de devoradora tinta azul. Pilot, como siempre. Detesto los bolígrafos, no lo puedo evitar. Me gusta la tinta que puede correrse. Quizás se trate de alguna clase de frustración sexual; la verdad es que no me extrañaría, no se ha inventado hombre que pueda satisfacerme. A las mujeres, no obstante, les doy cierto voto de confianza.
Pero la culpa es del cuaderno.
La hija de puta de la dependienta tardó demasiado en hacerme caso, pero al menos acertó de lleno con el color y el mundo y los cuadros. Salí contenta y dando saltos de esa estúpida librería en esa estúpida calle que tanto odio. A ver, listos, a qué calle me refiero. Sí. A ésa.
Miro el cuaderno. Y pienso.
La muerte no lo es todo, pero a veces es todo lo que nos queda.
Y yo ya no tengo ojos de gato. Mierda.
Charlize.Joven.Sónica.
(Últimamente el francés se desliza por mi boca hasta llegar al suelo. En fin, dejemos el bilingüismo aparte hasta que vuelva. Parece que mi lengua quiere coserse a sí misma, dejar de ser serpiente.
Éso no es lo que yo había planeado, y en este caso no me gusta el giro que está tomando mi mente. Ay. Wheeeee.reeee.........iiiiis......myyy....minddddd ? >>> Qué buena pregunta.)





