secuencia 1. bar. interior/noche
entro con frío. nunca voy sola a un bar, tengo el corazón acelerado y soy consciente de que me ha pasado algo que no recuerdo. me siento en un taburete junto a la única persona que hay. es una chica muy masculina, con la cabeza hundida entre los hombros y rostro ausente. se bebe el último trago del cubata y rápidamente aparece la camarera del bar para llenarlo de nuevo. miro atónita a la camarera. es una mujer de unos sesenta años, cuya delgadez extrema, nerviosismo y pelo despeinado la transforman más bien en una joven con arrugas. intenta ser amable con la chica encogida mientras chorrea el whisky.
_¿el cubata sólo?
_hmm
_¿seguro que no quieres follar?
_no, sólo el cubata
le da un billete de cinco euros que la vieja sonriente se guarda en el bolsillo. se acerca a mí. me pregunta, me sirve, le pago. a mí no me ofrece el servicio de follar. mejor. me hubiese resultado incómodo.
rodeo con la mirada el local. me gusta como está decorado, un leve aire pop con rojo y azul y fotografías enormes en blanco y negro. una de las fotos es la mujer-violín de man ray. supongo que lo único extraño del bar era la ausencia de música. entra personaje 2. me mira desde lejos, satisfecho de haberme encontrado, supongo, pero no se acerca a mí y se sienta. pide un larios con cola. está borracho y tranquilo. paga y decide no follar. pero charla con la vieja camarera, interesándose, admirándola por elegir un trabajo que la hace joven. _estas cosas sólo suceden en granada_ concluye personaje 2. entra personaje 1 acelerado. me mira de reojo, también aliviado. evita a personaje 2 y se sienta al final del bar, bajo una luz rojiza. pide un cerveza, pregunta si se puede fumar porros, paga con muchas monedas pequeñas y decide no follar, aunque duda después y pregunta con quién.
_con esa chica de ahí_ contesta la vieja señalándome.
_sí es así, por supuesto_ sonríe, y me mira con amor.
me hace feliz. le miro y redescubro como siempre lo bello que es.
_yo quiero bailar con ella_ dice en voz alta personaje 2.
entonces la mujer masculina de mi lado se ríe, me da una palmadita en la espalda y se pone a buscar discos escondidos detrás de la barra.
_¡música, por fin! _exclama entusiasmada la vieja.
yo no sé que hacer. decido bailar primero con personaje 2 y hacer el amor después con personaje 1. pero no puedo dejar de mirar a personaje 1, que aparenta estar tranquilo y ser fuerte. quiero darle alguna señal para que me comprenda, pero siento unas manos secas en la espalda. empieza a sonar un bossanova. personaje 2 me toma de la cintura, me muerde el cuello y me susurra que me vaya a brasil con él. su abrazo es muy cálido. quiero perderme en él. bailamos suave, con los ojos cerrados. quiero perderme. perderme en la música. pero no puedo. aún percibo la mirada fuerte y dolida del personaje 1. abro los ojos y le miro. me asusto. tiene sangre en la cara, la nariz rota, la ropa sucia, la sonrisa triunfal. no. no. no. cierro los ojos de nuevo e intento concentrarme de nuevo en la música, en los pasos suaves, en el calor del cuello de quien me abraza, en el sudor que restriego en mi cara... ¿sudor? abro los ojos con miedo. personaje 2 sangra por el cuello, tiene el ojo hinchado y el labio roto. sonríe y me besa con los dientes manchados de sangre. me aparto de él. retrocedo. el bar está en ruinas. ambos personajes se miran frente a frente.
_¿quieres más, capullo?
_dame más, puto cabrón.
_cvaldasueñatraselclubdelalucha_
_¿el cubata sólo?
_hmm
_¿seguro que no quieres follar?
_no, sólo el cubata
le da un billete de cinco euros que la vieja sonriente se guarda en el bolsillo. se acerca a mí. me pregunta, me sirve, le pago. a mí no me ofrece el servicio de follar. mejor. me hubiese resultado incómodo.
rodeo con la mirada el local. me gusta como está decorado, un leve aire pop con rojo y azul y fotografías enormes en blanco y negro. una de las fotos es la mujer-violín de man ray. supongo que lo único extraño del bar era la ausencia de música. entra personaje 2. me mira desde lejos, satisfecho de haberme encontrado, supongo, pero no se acerca a mí y se sienta. pide un larios con cola. está borracho y tranquilo. paga y decide no follar. pero charla con la vieja camarera, interesándose, admirándola por elegir un trabajo que la hace joven. _estas cosas sólo suceden en granada_ concluye personaje 2. entra personaje 1 acelerado. me mira de reojo, también aliviado. evita a personaje 2 y se sienta al final del bar, bajo una luz rojiza. pide un cerveza, pregunta si se puede fumar porros, paga con muchas monedas pequeñas y decide no follar, aunque duda después y pregunta con quién.
_con esa chica de ahí_ contesta la vieja señalándome.
_sí es así, por supuesto_ sonríe, y me mira con amor.
me hace feliz. le miro y redescubro como siempre lo bello que es.
_yo quiero bailar con ella_ dice en voz alta personaje 2.
entonces la mujer masculina de mi lado se ríe, me da una palmadita en la espalda y se pone a buscar discos escondidos detrás de la barra.
_¡música, por fin! _exclama entusiasmada la vieja.
yo no sé que hacer. decido bailar primero con personaje 2 y hacer el amor después con personaje 1. pero no puedo dejar de mirar a personaje 1, que aparenta estar tranquilo y ser fuerte. quiero darle alguna señal para que me comprenda, pero siento unas manos secas en la espalda. empieza a sonar un bossanova. personaje 2 me toma de la cintura, me muerde el cuello y me susurra que me vaya a brasil con él. su abrazo es muy cálido. quiero perderme en él. bailamos suave, con los ojos cerrados. quiero perderme. perderme en la música. pero no puedo. aún percibo la mirada fuerte y dolida del personaje 1. abro los ojos y le miro. me asusto. tiene sangre en la cara, la nariz rota, la ropa sucia, la sonrisa triunfal. no. no. no. cierro los ojos de nuevo e intento concentrarme de nuevo en la música, en los pasos suaves, en el calor del cuello de quien me abraza, en el sudor que restriego en mi cara... ¿sudor? abro los ojos con miedo. personaje 2 sangra por el cuello, tiene el ojo hinchado y el labio roto. sonríe y me besa con los dientes manchados de sangre. me aparto de él. retrocedo. el bar está en ruinas. ambos personajes se miran frente a frente.
_¿quieres más, capullo?
_dame más, puto cabrón.
_cvaldasueñatraselclubdelalucha_





