"El ladrillo acecha los parques naturales"
Este es un titular de la portada del "El País" de ayer. Denuncia los daños medioambientales que está produciendo el urbanismo exacerbado que tiene lugar en nuestro país. Después de haber destruido de froma irrevesible el litoral español y ante la escasez de suelo para nuevas construcciones los promotores urbanísticos están volviendo la mirada hacia el interior con la pretensión de construir complejos hoteleros con spa y, por supuesto, el imprescindible campo de golf, en entornos protegidos de enorme valor ecológico. La amenaza es muy grave y la experiencia nos dice que la protección medioambiental contra este tipo de abusos es insuficiente. ¿No habría que movilizarse para evitar que nos asfalten todo el país?





