Diario de un profe de filo libre en el decir
Comentarios críticos sobre el sistema educativo.
Acerca de
Me gusta hacer «experimentos pedagógicos», combinando internet y contenidos de interés filosófico o político. Investigo el potencial crítico de las tecnologías de la información al servicio de la movilización y cooperación ciudadana. Me parece que la mejor manera de luchar contra los desmanes de la "mala educación" y la ignorancia, sobre todo en contexto político y administrativo, es facilitar el acceso universal al conocimiento. No creo en un sistema educativo asimétrico, autoritario y empobrecido, gestionado por tecno-analfabetos, instrumentalizado políticamente y al servicio preferente de los intereses de sus funcionarios más viejos. Me interesa «el punto de vista de los usuarios» como criterio prioritario de calidad en el sistema público de enseñanza y principal antídoto contra su actual degeneración surrealista. Considero 'buenos por naturaleza' a los usuarios de cualquier sistema educativo no obligatorio y sostengo que "el cliente siempre tiene razón".
Sindicación
 
Ciclo manipulador de la mirada, públicamente maleducada hasta conseguir la ceguera de oficio en toda la biomasa hacinada por decreto en lo que algunos llaman centros educativos.
Sesión 3ª: Hacia una Declaración Universal de los Derechos de los dragos (y las dragas). [Para motivarte en el proceso, adivina qué es lo que ve el más listo de todos los inspectores de educación en esta foto (El atropello a todos los talleres de 'Ecología y sostenibilidad' se ve con más detalle si pinchas aquí):]





Como primer principio nos podría valer este:

«Todo drago capaz de alzarse sobre la basura que le rodea tendrá el derecho inalienable a ser transplantado lo más lejos posible de quienes fueron ciegos para ver lo que tenían de bonito y sobresaliente entre tanta mierda.»


La aplicación de este principio, una vez entrada en vigor la referida Declaración Universal de los Derechos de los Dragos/as, supondrá el cese inmediato de todos los inspectores de centros educativos donde se hayan denunciado escenas semejantes a la nuestra, así como de toda la cadena de esbirros y dedinombrados implicada de oficio en tan cruel atentado contra la buena educación. Al señor que instaló la chimenea esa tan fea se le requerirá por escrito una declaración jurada donde haga constar que en realidad estaba tapada y era sólo para aparentar salida de humos, pero que estos nunca llegaron a salir por ahí. Además, se le condenará a trabajar esforzadamente en el transporte de estos pobres dragos desde ese antro pseudo-educativo hasta este otro paraje natural sobre vertedero pero más saludable y con mejores compañías:





Se trata, efectivamente, de uno de los sectores del interior del Palmétum de Santa Cruz, con varias especies de palmeras canarias y foráneas. Aunque descuidado y sobre suelo poco limpio, este escenario parece mucho más apropiado para servir de paraíso a nuestros valerosos dragos que esa cárcel de mierda justo al lado de una cancha deportiva que, con la normativa vigente en la mano, nuestros inspectas lobotomizados le habían asignado. [Nótese la rudeza del estilo, al preferir 'mierda' por 'basura', puesto que la primera foto indigna demasiado como para encima tener que aparentar ecuanimidad y buenos modales al presentar objetivamente el problema.]

El Palmétum de Santa Cruz

El Palmétum es un ejemplo de esos proyectos de interés común, no considerados prioritarios y de elevado presupuesto, que las administraciones presentan a bombo y platillo y muchos años después dejan en el olvido, a medio hacer, sin dinero porque el que había se agotó. Sucede con cierta asiduidad en Canarias.
De hecho, en 1995, cuando empezaron las obras, y ya incluso antes, cuando se presentó el proyecto, el Ayuntamiento capitalino destacó las maravillas de este espacio: se iba a poner a disposición de los tinerfeños el mayor parque público de la Isla, 12 hectáreas de vergel que iban a sustituir nada menos que a una montaña de basura, la del antiguo vertedero de Lazareto; uno de los palmerales más completos del mundo, con más de 400 especies, entre canarias y foráneas, con estructuras como un octógono, un museo etnográfico y un complejo sistema de cascadas, ríos y lagos que darían a esta iniciativa un alcance medioambiental y cultural sobresaliente.

Muchas palmeras han crecido, las principales edificaciones están hechas y da gusto ver el jardín. Pero la gran idea lleva cuatro años parada, le faltan bancos, caminos y otras infraestructuras para el uso de los ciudadanos, nadie ha podido disfrutarla, los objetos hechos con materiales de palmera que constituirían el museo etnográfico se encuentran tirados en un almacén y los técnicos han tenido que abandonar su laboriosa tarea, lo que ha producido una merma de plantas. Manuel Caballero y Carlos Morici, dos de los responsables del equipo botánico, lo visitan de vez en cuando con la añoranza de poder volver algún día a trabajar allí. Incluso, Caballero admite que "dejaría ahora mismo la política para dedicarme al Palmétum".
El año 2002 fue especialmente delicado para el Palmétum. El abandono y las peculiaridades de su suelo de tierra sobre basura hicieron que algunas de las palmeras plantadas murieran. En 1996 se seleccionaron y plantaron individuos de unas 500 especies. En la actualidad han aguantado ejemplares de unas 265 de ellas, mientras un tercio esperan todavía en el contenedor para su plantación.

El biólogo Carlos Morici explica en una evaluación reciente que "no existe un inventario total de la colección al no haber fondos". Y continúa que a pesar de todo "el jardín botánico posee especies de rareza y valor extraordinario. Al menos cinco de ellas son representadas en cultivo sólo en el Palmétum de Santa Cruz y otro jardín botánico, y quizá una o dos de ellas no existan en cultivo en ningún otro lugar del mundo. La colección de palmeras caribeñas, fruto de las expediciones organizadas en su día por el Palmétum, es simplemente única pero hoy está deteriorada por la pérdida del etiquetado".

El experto italiano, que fue el encargado de traer semillas de países como Cuba, Brasil, Hawai o Gran Bretaña, precisa que "la colección goza de prestigio internacional, pues pese a estar cerrada ha sido visitada por decenas de personajes del mundo científico y ha sido dada a conocer a nivel global mediante publicaciones en prensa e internet". Sin ir más lejos, el próximo 16 de octubre se espera la visita de una expedición de 35 miembros de la asociación francesa de palmeras, que han tenido que pedir un permiso especial para poder entrar y ver los diferentes sectores de bosque termófilo canario y palmeras caribeñas entre un paisaje tan increíble como inexplotado.

[cfr. Artículo completo]


En cuanto a lo que el más listo de nuestros inspectores vería en la primera foto, no se cansen: Sólo vería una persiana Llambí si el día es luminoso, una página del BOC algo borrosa si el día está nublado y la gestión impecable de una directora abnegada hasta la extenuación, digo, extremaunción si le cogemos al atardecer.

Mientras este señor con oposición y regalo punto exclama tan protocolarias y sentidas expresiones, nuestros alumnos bien manipulados que han seguido con provecho este Ciclo manipulador de la mirada deberán reducir todo lo que le oigan de oficio al mismo común denominador: «Los desmanes de una pandilla de tecno analfabetos dedicados a esto de enseñar y gestionar la enseñanza porque en otro sitio los habrían calado el primer día.»
 
Ciclo manipulador de la mirada, públicamente maleducada.
Sesión 2ª: Adivina qué es lo que ve un inspector de educación en esta foto (Para ver la imagen con más detalle, pincha aquí):



1. Una fuente muy bonita y chuli.
2. Un 'esafotonoesdeningúncentroqueyoinspeccione, eh?'
3. Un caso claro de abandono y desidia en la gestión de un centro educativo, más evidente si cabe en los espacios destinados a la biomasa de afluencia garantizada que sobre papel algunos denominan "alumnos".
4. Un gueto incívico e insalubre.
5. Una ejemplar y abnegada directora de centro educativo (sic) rodeada de todo un equipo igual de abnegado o más.
6. Un «cocedero de mariscos» por falta de zonas de sombra, sobre todo coincidiendo con las horas de Educación Física y cuando los demás espacios están ocupados por otros cursos.
7. Más desmanes de la misma pandilla de tecno-analfabetos parasitando el sistema público de enseñanza por riesgo de expulsión automática en cualquier otro contexto laboral.
8. Más argumentos a favor de la impresentabilidad del 'directorgeneraldeinfraestructurasresponsabledesto'.
9. Otro atentado a la buena educación que obliga a exclamar con notable indignación: "¡la madre que los abdujo a todos!"
10. Una persiana Llambí.
11. ¿Otra afoto, quizás?
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Sea cual sea tu elección, no te cortes y haznos llegar el comentario que espontáneamente se te ocurra. Suele ser el que vale.
 
Instrucción pública
EDUARDO HARO TECGLEN (El País, 20/10/2004)


«El regeneracionista activo Zapatero no pierde fecha; se reúne con los rectores y promete dar un impulso a la educación. Por no dejar de rezongar, para no perder el aliento ni la mala fama, recuerdo que la inimitable República conservó el nombre de Instrucción Pública para el ministerio del ramo, y Franco lo cambió por Educación Nacional: no es lo mismo "enseñar a todos", que "educar a la nación". Educar es "dirigir, encaminar, doctrinar" (Academia). Contiene la temible sílaba "duc", de donde Duce, que fue Mussolini, o Conducator, de los fascistas rumanos, y toda una retahíla de palabras que indican que uno dirige o "conduce", y otros obedecen o son "dóciles". Creo que Zapatero ve claramente un problema de este país, que es la ignorancia, la incultura.

También rezongo lo que puedo cuando se habla de televisión basura: si el franquismo la quería usar, como la radio y la prensa, para conducir al pueblo, ahora es el pueblo quien la hace, quien elige sus programas; y si elige lo que parece malo a los ilustrados (que, sin embargo, no resisten el morbo de verlo), será porque no entiende otras cosas. Y si no entiende, será porque se las cuentan mal o ha sido mal educado, mal conducido. Se supone que la Universidad es el escalón final de esta instrucción. Y los catedráticos se quejan siempre de que los estudiantes les llegan mal preparados, y así nos remontamos hasta la primaria y, desde luego, a los padres. Que a su vez fueron nacionalmente educados en la mala época. Mal asunto todo éste, sobre todo cuando se rebota en los propios alumnos, ahora víctimas y culpables de su mal rendimiento: díscolos.

La inercia de la educación anterior ha ido reduciendo el humanismo en las clases en el sentido amplio, el de aguzar la facultad de pensar, expresarse, conocer la línea intelectual de la que procedemos y una ideación de que no está escrito adónde vamos; Aznar ha incidido en lo nacionalcatólico, aguzado por el franquismo; no pensar en lo que pueda molestar a las viejas supersticiones (religión, patria, poder). Ahora estaríamos en el trance de restablecerlo. (No es una utopía: en Europa aún se conserva la facultad de pensar, la necesidad del conocimiento, la libertad de la duda y del debate).»
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Comentario:


En este artículo aparecen varias ideas que cualquier alumno debería tener claras cuanto antes:


1ª. Que el verbo educar incluye entre sus significados un componente contra el que hay que estar advertidos, que es el de "dirigir, encaminar, doctrinar" (Academia), porque justificaría muchas actitudes paternalistas y autoritarias fuertemente arraigadas todavía en la escuela pública, quizás hasta que no desaparezcan por extinción biológica o jubilación los personajes que, educados en la escuela franquista, actúan en la democracia de modo muy parecido al único que conocieron.

Eso es lo que implica la raíz "duc", común a "Duce", que fue Mussolini, o "Conducator", de los fascistas rumanos. En cualquiera de sus variantes, siempre va asociada a un modelo en que alguien dirige o "conduce", y otros obedecen o son "dóciles". En los centros que conozco, los alumnos son tratados sistemáticamente como "biomasa" sin luces ni criterio propio. Por ellos se hace y justifica todo, pero en nada que suponga toma de decisiones participan activamente y carecen de plataformas de expresión espontánea y directa donde exponer sus quejas con mínimas garantías de que serán atendidas.

Se les dice que tienen el Registro de Entrada a su disposición, pero no se les facilita ningún modelo de impreso con el que "HACER CONSTAR" o "SOLICITAR" o "EXIGIR DE FORMA INMEDIATA". Sólo para formalizar la matrícula y presentar reclamaciones a notas o justificaciones de faltas, y poco más. Y si entregan demasiadas hojas y constan demasiadas cosas por escrito, entonces ya se encarga el director/ el inspector de reunirse con ellos en privado, sin levantar acta, para "advertir" a los representantes de alumnos del peligro que corren si persisten en determinadas actitudes o se niegan a asistir a las clases de un profesor que les ha insultado, amenazado o humillado, p.ej. Es la fórmula típica del Absolutismo: "Todo por ellos, pero sin ellos".


2ª. Tecglen señala un problema de este país, que es la ignorancia y la incultura generalizadas, a lo que sería sensible el nuevo presidente Zapatero. Y acierta de lleno cuando dice que algo importante falla en la cadena de prestación de servicio educativo, cuando el catedrático se queja de que le llegan mal preparados a la universidad, el profesor de instituto de que les vienen analfabetos de la secundaria y el de secundaria que así les llegan de primaria porque venían ya mal desde casa. Es un disparate colosal terminar concluyendo que tras 15 años o más de integración en el sistema educativo la culpa de la mala preparación la vienen a tener los padres, en primera instancia, y los alumnos por su dejadez o desmotivación, en segunda.

Me parece mucho más acertado concluir que el servicio educativo público se presta en condiciones lamentables y es penosamente ineficiente en sus resultados. No hay controles de calidad efectivos, sino multitud de parásitos e incapaces vegetando en los servicios de inspección, planificación y gestión educativa.

Muchos profesionales de la docencia no tienen ya ni capacitación ni interés en la tarea, tras décadas careciendo de los medios imprescindibles para su tarea, y desconocen recursos claves para sus áreas.

El excesivo número de alumnos por clase hace imposible tareas fundamentales de seguimiento y atención individualizada que permitirían detectar las deficiencias a tiempo de corregirlas, y proponer refuerzos o apoyos a edades en que serían efectivos.
Y las instalaciones suelen estar dos o tres décadas por detrás de lo que sería adecuado en función del desarrollo científico-tecnológico que los países desarrollados han alcanzado.


Si a una pedagogía todavía autoritaria le añadimos el obstáculo de una ignorancia muy generalizada y el tecno-analfabetismo de los gestores, más la politización sistemática de cualquier medida correctora, el resultado sólo puede ser desastroso. Hace tiempo que en las nuevas promociones de alumnos predominan gente motivada, con cierta capacidad de trabajo e interés por aprender. Es lo cutre de la oferta que reciben y la baja preparación previa lo que los reduce al nivel de analfabetos funcionales, incluso a los que quieren aprender y tienen cualidades. Echarles la culpa del desastre es lo más cómodo para todos los funcionarios de la enseñanza, y lo más barato para sus gestores. Pero entre todos abonamos así el terreno a la privada o concertada, que no necesita mejorar gran cosa ni ser de calidad para crecer en proporción directa al desmantelamiento de la pública.
 
Ciclo manipulador de la mirada, deformada y capada por efecto de la mala educación pública nefastamente gestionada.
Sesión 1ª: Adivina qué es lo que ve un inspector de educación en esta foto: (Para ver la imagen con más detalle, pincha aquí)



1. Una afoto
2. Un encerado en una unidad escolar ajustada a la normativa vigente
3. Un 'dedóndehabrásacaoelcapulloestelafotoesa'
4. Unos delfines saltando del agua.
5. Un directorgeneraldeinfraestructurasresponsabledesto impresentable
6. Una persiana Llambí.
7. Una directora de centro educativo (sic, sin vacilar) ejemplar y abnegada.
8. Un atentado a la buena educación, que obliga a exclamar ¡joder, ministra, qué mala educación!
9. Los desmanes de una pandilla de tecno analfabetos dedicados a esto de enseñar porque en otro sitio los habrían calado el primer día.


Si crees saber la respuesta correcta y aportar alguna buena razón de por qué, envíanosla como un comentario al post. Nos sería de gran utilidad que sugirieras qué asignaturas tendría que dominar nuestro personaje para optar por las opciones menos adecuadas a su puesto.
Sería bienvenido cualquier comentario sobre el nivel o grupo al que atribuirías el aula en cuestión y su relación con los diferentes informes independientes sobre el rendimiento del alumnado español en comparación con los de otros países.
También agradecemos cualquier posible nexo entre esta foto y el absentismo escolar.
 
Aspiraciones inconfesables de un profesor muy ordinario
¿Es mucho pedir un aula donde poder dar clase con normalidad, sin soportar el ruido constante de 6 carriles de autovía como fondo ni temperaturas por encima de 30º C toda la mañana?

¿Es mucho pedir que mis alumnos tengan de manera efectiva el confort térmico y acústico que establece la normativa para la construcción de instalaciones educativas? ¿O debemos seguir callados mientras vemos cómo los alumnos se nos asfixian como pollos de granja en verano, cómo varios a la semana sufren desvanecimientos, al tiempo que nosotros nos quedamos afónicos a los 10 minutos de clase y el sudor nos escuece el trasero, por decir algo?

Podrá parecer surrealista a cualquiera con sentido común (justo el que pierden muchos dedinombrados), pero he tenido que oír en varias ocasiones últimamente y por distintos canales que "es normal, y no es para tanto" una temperatura de más de 30º C dentro de aulas a rebosar con 35 alumnos, con una humedad relativa alrededor del 80% o superior, que obliga a los alumnos a estar abanicándose e hidratándose constantemente, que irrita y provoca dolor de cabeza o sensación de mareo a cualquiera que permanece en el cubículo apenas un rato, que obliga a abrir las ventanas y las puertas que dan al pasillo para que circule algo de aire porque si no nos ahogamos, y que junto con el aire entra el ruido insoportable de 6 carriles de autovía justo a unos metros frente a las aulas... Pues por lo visto y oído hoy sí: el de turno considera eso "normal"; si acaso, un poco molesto, "pero que no es como para salirse al patio a dar la clase ahí"... ?

Ninguna propuesta de solución técnica concreta, ninguna medida eficaz materializada en 5 años... Usuarios más resistentes al calor y al ruido es lo que necesitamos, en lugar de construcciones adecuadas a la tarea para la que se proyectaron... Y, sobre todo, buenos argumentos: «Si otros antes han aguantado, ¿por qué vds. no?»; o «ya se acostumbrarán... esto es sólo los primeros meses...»; "cuando llegue el frío, se acabó el problema".?

Mientras tanto, hay que asistir cada día al bonito espectáculo de varios alumnos saliendo en ambulancia del centro o sufriendo mareos en clase, hasta que el frío los mantenga dentro y en perfecto estado. Y seguir oyendo que todo esto ahora es mucho menos grave «porque han abierto la circunvalación y ahora hay mucho menos tráfico por los seis carriles de la autovía, y hemos dejado de sufrir el ruido adicional que provocaban los atascos»... Se aprecia la buena voluntad, pero no es suficiente. Alguien debe decir, con claridad y ante quien corresponda, que existe una normativa sobre confort acústico y térmico que nuestro cocedero de mariscos comprado a precio de centro educativo no cumple desde el principio, y que alguien de entrada poco competente y quizás muy irresponsable tuvo que dar el Visto Bueno (no el "visto, y ...ejem ...bueno... ahí tenéis eso") y autorizar este disparate, este verdadero atentado contra unos cuantos manuales de prevención de riesgos laborales, si tenemos en cuenta lo que muchos trabajadores subjetivamente perciben o padecen. Alguien debería haber instado, nada más tener conocimiento de estas circunstancias, la realización de mediciones objetivas hechas por técnicos autorizados de Prevención de Riesgos Laborales o Seguridad e Higiene y un seguimiento detenido hasta comprobar con rigor los efectos de esta nefasta combinación de calor y ruido insoportables simultáneamente sobre todos los usuarios potenciales del edificio.

En estos casos suelen aparecer diferentes puntos de vista: El del currante que ve una amenaza más o menos seria a su salud si continúa trabajando en esas condiciones mucho tiempo; el del funcionario partidario de "los plazos y soluciones administrativas" y la adopción de medidas "compatibles con el mantenimiento indefinido de la misma situación" (petición de elaborar informes o comunicado a otras instancias del problema, justo a las mismas que han permitido que la situación dure al menos 5 años ya y no se han gastado un duro en afrontarla con eficacia); el del funcionario-gestor encargado de aparentar "normalidad a toda costa, pase lo que pase", a menudo poco conocedor de los riesgos concretos sobre la salud que estas deficiencias conllevan y el único beneficiado, por lo visto, con la ocultación del problema y la solicitud de resignación y más resistencia a los trabajadores / alumnos; y, por último, el de los usuarios, normalmente desinformados sobre las condiciones adecuadas para realizar su tarea y de los requisitos mínimos que, por ley, deben cumplir las instalaciones en las que va a recibir la prestación de un servicio público esencial, como es la educación.

Pues bien, en esta colisión de puntos de vista, el más perjudicado por principio suele ser el del usuario. ¿Por qué? Pues porque los funcionarios a menudo actúan como si la clientela estuviera garantizada, por cutre que sea la oferta y penosas las condiciones, y la presión de la competencia no les perturba. Además, no todos los funcionarios están en la misma situación: el menos fijo no quiere buscarse problemas y el menos viejo no quiere ganarse enemistades que le puedan hacer la situación aún más difícil. Y los dedicados a la gestión disponen de un pequeño arsenal de estrategias de presión o amedrentamiento que, habitualmente, resulta eficaz para desactivar cualquier protesta procedente de usuarios o trabajadores exigentes. Esto es así porque la mayoría de la gente (usuarios, currantes) son personas normales que quieren dormir tranquilas y no llevarse más problemas a casa de los que ya tienen, y gran parte opta por bajar la cabeza y guardar silencio más veces de las que quisiera. No obstante, en esta amalgama suele haber un ingrediente podrido o, mejor dicho, un punto de vista perverso por naturaleza: el de quien teniendo conocimiento del problema y de muchas de sus graves consecuencias, con detalles concretos y episodios que la mayoría ignora, adopta el papel de ciego, sordo y mudo por razón de su cargo, por lealtades políticas o por encargo expreso de quien le ascendió a la condición de esbirro, para servir de parapeto y contención a los problemas y mantener a un colectivo numeroso en condiciones lamentables durante años pero aparentando "normalidad". Cuando esta función de ocultamiento se ejerce simplemente por terror a volver a las aulas o por incapacidad para "volver a pringar", y con tal de mantenerse en el puesto se hace lo que haya que hacer fastidiando a quien se ponga en medio, directamente y por méritos propios se adquiere la condición de impresentable, en lo moral y en lo profesional. Los síntomas de esta condición son muy claros: El afectado recurre al doble lenguaje sistemáticamente, miente a quien sea preciso con tal de aparentar complicidad o interés en la causa mientras amenaza al mismo tiempo a quien no esté conforme, o vuelca todas sus energías en desarrollar medidas directas e indirectas de presión contra cualquiera que señale al problema y perturbe la normalidad, por artificial que sea. Si esto no da resultado, queda otro margen para iniciar maniobras aún más rastreras: al disconforme se le tacha de perturbado, de loco, de obsesivo, de inadaptado... Aunque sólo pida un aula donde el ruido le deje explicar y donde sus alumnos no se asfixien como pollos. Aunque sólo diga que una sierra radial le ha puesto la cabeza como un globo aerostático a él/ella y a toda su clase porque entre las ventanas de su clase y el taller donde mora la sierra no hay aislamiento acústico ninguno... (dando así a entender que al arquitecto se le pasó el detalle... y a quien recepcionó la obra también... y a cuatro promociones anteriores no les molestó tanto... y que la cosa lleva tiempo siendo para más...).

Al lado de esto, resulta frívolo decir que mis aulas están tan vacías como las de Fray Luis de León siglos atrás; que sólo en una tengo un televisor con vídeo pero sin DVD; que en ninguna tengo ordenador conectado a internet con un monitor grande o sistema de proyección; que en un espacio donde hay 14 ordenadores funcionando no caben mis 35 alumnos y no hay sillas para todos, además de que esos equipos están capados y tiene muy pocos programas instalados; y además me han dicho que ese espacio no es para dar clase... Y más que frívolo es patético que el único ordenador portátil que hay a nuestra disposición en el centro no tenga DVD, ni salida de vídeo, ni entrada para red; que en mi departamento apenas haya material y que sean mis alumnos los que traigan las películas de casa (porque la mayoría sí tiene DVD y ordenador) y me las presten para las actividades, o las bajen de internet y las traigan a clase colaborando así para paliar la ruina de la escuela pública. Los mismos alumnos que esta mañana me han dicho que estaban dispuestos a hacer una colecta entre todos para comprar un DVD capaz de leer MPEG4 ... mientras por otro lado uno tiene que aguantar oír que uno de los vídeos/DVD/TV existentes en otra aula donde doy clases era de otro departamento y para su uso exclusivo...

En el haber, debo anotar que recientemente pude disponer del salón de actos para usar en él un proyector multimedia conectado al portátil ese sin conexión de red y ver así La Milla Verde bajada de internet, aunque no estaba completa [lo siento, porque quedó muy poco profesional]; pero cuando bajé las persianas del salón de actos y los vi atendiendo en silencio a la película tuve por primera vez la sensación de que algo parecía funcionar bien y que, al menos en ese momento, con esos medios y en ese espacio bien aislado del ruido y calor excesivos, podíamos competir con cualquier colegio privado. Lo triste, ordinario y maleducado es que eso resulte excepcional, que no pueda ser lo habitual en cada clase, con todos los grupos y a cualquier hora, sin necesidad de solicitud anticipada. Esto es lo que me irrita y estresa, porque damos la sensación de que la irrupción de la tecnología en el sistema educativo es tan lenta que hay que contemplarla casi como algo sagrado, excepcional y sólo para fiestas de guardar, cuando su uso pedagógico debería ser lo más rutinario... Y porque es la sensación que irremediablemente transmiten todos los tecno-analfabetos, de cuyos desmanes otro día hablaremos.

En todo caso: nadie está exento de pensar por sí mismo, de exigir los mínimos de confort acústico y térmico que establece la normativa, de velar por su propia salud y de poner en conocimiento de los Ilmos. de turno que su alumnos se están asfixiando ante sus ojos, que así no pueden atender y mantener un rendimiento normal en clase o durante el curso y que tienen muchas razones para ser absentistas -porque hay mal ambiente físico, térmico, acústico- y mostrar poco interés en lo académico, dadas las condiciones. De momento, y como cuestión de salud y hasta supervivencia, al patio cuando sea necesario. No sea que, tras un desvanecimiento severo, lo único que acertemos a decir sea: "Pero si un inspector y todos los ilustrísimos de turno nos dijeron que no era para tanto...". Piensen vds. que muchos de ellos hasta pueden tener a sus hijos en la privada y, con toda certeza, habrían montado el pollo desde comienzos de curso si su niño/a al llegar a case les dice: "Papá, me asfixio en clase y esta mañana tuve un mareo y caí al suelo por el calor" ¿O es mucho pedir?
 
La familia del joven que se suicidó tras sufrir acosos denuncia la responsabilidad del instituto
ELMUNDO.ES | EFE

SAN SEBASTIÁN.-
La familia de Jokin C., el joven de 14 años que se suicidó en Hondarribia (Guipúzcoa) por el acoso al que presuntamente le sometían varios de sus compañeros, ha denunciado la "importante" responsabilidad del instituto en la muerte del chaval porque muchas de las agresiones y humillaciones "se produjeron dentro del ámbito del centro escolar".

Jokin C. se arrojó al vacío desde las murallas de Hondarribia la madrugada del pasado 21 de septiembre tras soportar supuestamente durante un año "humillaciones y vejaciones constantes" en su instituto y "palizas" por parte de varios alumnos, entre ellos algunos hijos de profesores, según relataron fuentes próximas a la familia.

El joven fallecido era un adolescente introvertido, aficionado a la informática y a Internet. Era buen estudiante, pero el instituto se había convertido en un infierno para él. A los pocos días del comienzo del nuevo curso la dirección del centro avisó a los padres de Jokin de que estaba faltando a clase.

Tras la vuelta de las vacaciones las burlas y vejaciones, que ya había recibido en el instituto el curso pasado se transformaron en maltratos y palizas. El ensañamiento vino después de que en verano, durante unos campamentos algunos chavales del centro fueran sorprendidos por un monitor fumando porros. A pesar de que Jokin también fue castigado, los compañeros le acusaron de 'chivato'.

El instituto en el que estudian los menores ha expulsado cautelarmente durante una semana a ocho adolescentes. El abogado y familiar del adolescente fallecido, Miguel Ángel Ceberio, ha informado de que los padres de Jokin recibieron al día siguiente de la muerte un telegrama de condolencia conjunto remitido por las familias de cinco de los supuestos agresores.

Una profesora implicada

La familia de Jokin ha denunciado asimismo que una de las profesoras del chaval participó en los actos vejatorios que sufría. Según estas fuentes las humillaciones de las que era objeto comenzaron hace un año, después de que el joven se hiciera sus necesidades encima, y recordaron que el pasado martes 14 de septiembre varios alumnos de su instituto decidieron "celebrar" este aniversario "arrojando en el aula un montón de rollos de papel higiénico".

Las mismas fuentes citadas lamentaron que ante esa situación una de las profesoras decidiera "dar una nueva vuelta de tuerca" a las vejaciones y humillaciones que sufría el adolescente y le obligara a "recoger todos los rollos de papel higiénico que habían lanzado sus compañeros".

Los familiares de Jokin C. calificaron de "gravísimo" este episodio, que han conocido por el testimonio de algunos alumnos del centro, porque a una persona que está sometida a la presión que sufría el joven "lo único que le faltaba" es que un profesor "reaccione de esa manera".

Respecto a los resultados de la autopsia practicada al cadáver del menor, quien fue víctima de varias palizas días antes de su muerte, las fuentes explicaron que se ha confirmado la existencia de distintos edemas en varias zonas del cuerpo del joven, que la necropsia ha datado en ocho o diez días antes del fallecimiento.

Por otra parte, la familia mantiene su intención de presentar una denuncia por lo ocurrido, aunque las fuentes consultadas explicaron que no lo hará de manera inmediata, porque la investigación ya está en marcha por parte de la Fiscalía del Menor, y porque antes prefiere esperar hasta obtener "el máximo de pruebas e indicios".

[Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2004/09/30/sociedad/1096556527.html]
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4. La consejera vasca de Educación se compromete a 'aclarar todo' sobre la muerte del joven de Hondarribia
5. Los jovenes sospechosos de acosar al estudiante que se suicidó en Hondarribia estudiarán dos horas al día con un tutor