Diario de un profe de filo libre en el decir
Comentarios críticos sobre el sistema educativo.
Acerca de
Me gusta hacer «experimentos pedagógicos», combinando internet y contenidos de interés filosófico o político. Investigo el potencial crítico de las tecnologías de la información al servicio de la movilización y cooperación ciudadana. Me parece que la mejor manera de luchar contra los desmanes de la "mala educación" y la ignorancia, sobre todo en contexto político y administrativo, es facilitar el acceso universal al conocimiento. No creo en un sistema educativo asimétrico, autoritario y empobrecido, gestionado por tecno-analfabetos, instrumentalizado políticamente y al servicio preferente de los intereses de sus funcionarios más viejos. Me interesa «el punto de vista de los usuarios» como criterio prioritario de calidad en el sistema público de enseñanza y principal antídoto contra su actual degeneración surrealista. Considero 'buenos por naturaleza' a los usuarios de cualquier sistema educativo no obligatorio y sostengo que "el cliente siempre tiene razón".
Sindicación
 
Acoso escolar y presunta necedad en un jefe de estudios
El instituto de L'Hospitalet justifica a los agresores y dice que usaron navajas como parte de su cultura

El jefe de estudios del centro destaca que los agredidos son 'un grupo de alumnos desclasados y conflictivos, que buscan camorra allí donde la encuentran'
El Mundo /AGENCIAS - Miércoles, 1 de junio de 2005

L'HOSPITALET DE LLOBREGAT (BARCELONA).-
El jefe de estudios del instituto Margarida Xirgu de L'Hospitalet ha explicado que los tres alumnos del centro que el martes fueron detenidos por agredir con navajas a otros tres adolescentes respondieron a una provocación continuada de un grupo de jóvenes "muy conflictivos".

Joan Sales, jefe de estudios de este centro, ha señalado que los menores detenidos, dos hermanos de nacionalidad dominicana y uno ecuatoriana, que llevaban poco tiempo en el instituto, seis y dos meses respectivamente, tenían un comportamiento "ejemplar" en clase y "no habían protagonizado ningún conflicto" anteriormente.
En cambio, los jóvenes que "provocaron" la agresión, según Sales, son "un grupo de alumnos desclasados y conflictivos, que en el tercer trimestre están aburridos y buscan camorra allí donde la encuentran".
"Han ido a provocar a aquellos que acaban de llegar y que desconocen cómo va el código de honor de bandas juveniles y han respondido como saben responder", ha comentado Sales, quien ha apuntado que "nadie sabía cómo reaccionarían los jóvenes acabados de llegar si se les provocaba de la manera en que se les provocó". "Les han buscado las cosquillas y ellos han reaccionado, creemos nosotros, de la única manera que en su cultura saben reaccionar, que es si la pelea va a más, sacar las navajas", ha añadido Sales.
Acerca de si los jóvenes habían accedido al instituto con navajas u objetos punzantes, el jefe de estudios cree que no, porque antes de la agresión uno de los menores "se escapó del instituto después del patio" para ir a buscarlas. Sales también ha criticado que se haya dado una imagen del conflicto como de agresión racista o xenófoba, cuando en realidad "es un problema juvenil, de jóvenes gamberros".

'Nos vemos en la calle'
"Si en el instituto tuviéramos vallas electrificadas y arcos metálicos seguramente esto no hubiera pasado, pero este no es el modelo de escuela por el que apostamos", ha indicado Sales, quien ha apostillado que "cuando se educa en libertad se corre el riesgo de repetir dentro del centro lo que pasa en la calle".
Joan Sales ha explicado que la disputa empezó sobre las 11.00 horas, a la hora del recreo, cuando un grupo de alumnos increpó a los jóvenes inmigrantes tirándoles globos de agua. Después de que los agresores dijeran a los inmigrantes que "nos vemos en la calle", los profesores consiguieron disuadir a los menores, pero éstos, como advirtieron, continuaron la pelea a las puertas del instituto, esta vez con navajas.
"Aquí quizá viene el problema. No detectamos que había este reto y cuando lo hicimos fue demasiado tarde, ya que la pelea estaba prácticamente hecha. El error ha sido no tener en cuenta que a la salida se podía producir algo", ha reconocido este responsable del centro de estudios.
Por su parte, la directora del instituto, Núria Carles, ha anunciado que se tomarán las medidas oportunas para trabajar más los aspectos de convivencia y conflicto en las aulas.

Maragall: 'La justicia actuará con diligencia'
El suceso, que llega pocos días después del asesinato de Berga, también en Barcelona, ha tenido todo tipo de reacciones. El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, ha calificado de "lamentables e inadmisibles" los últimos episodios de violencia sobre los que "la justicia actuará con diligencia".
El departamento de Educación de la Generalitat ha acordado potenciar en este instituto de Hospitalet la mediación de conflictos escolares. Jordi Roca, director de Servicios Territoriales de este departamento, se ha reunido con el equipo directivo del instituto y con padres y madres de alumnos para valorar la situación y decidir las medidas a aplicar para garantizar la seguridad.
Roca ha explicado que desde hace dos años el IES Margarida Xirgu lleva a cabo un programa de mediación escolar, aunque éste se potenciará para que no se repitan episodios violentos, que por otro lado son "totalmente excepcionales". "Se destinarán, si hace falta, más recursos, como apoyo de materiales", ha comentado Roca, quien han señalado que el objetivo es "reiterar lo que ya se está haciendo" en el campo de la mediación y la reflexión sobre la violencia.
Los tres menores detenidos, dos dominicanos y un ecuatoriano que tienen entre 15 y 17 años, están acusados de haber agredido con navajas a otros tres adolescentes en el exterior del centro tras haber mantenido una pequeña disputa durante el recreo. La juez ha decretado su internamiento por intento de asesinato.
El delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel, considera que los sucesos de Berga y L'Hospitalet "no son un problema que se resuelva sólo con la actuación policial". Rangel ha señalado, a preguntas de los periodistas, que lo sucedido en los últimos días "nos debe hacer repensar qué es lo que debemos mejorar".
------------------
Comentario:
De ser ciertas las declaraciones recogidas en este artículo, no hay duda de que asistimos a otro avistamiento de lucidez y perspicacia profesional en un jefe de estudios de secundaria, tan frecuentes últimamente en contextos de acoso escolar. Es arriesgado valorarlas sólo a partir de lo recogido en un medio, pero parecen coincidir con lo que pudimos entenderle en una breve entrevista por TV el 2 de junio.
Es inevitable destacar su profundo conocimiento de los códigos de honor de las bandas juveniles, tan en vigor dentro como fuera del colegio, por supuesto. Y su comprensión del tipo de reacción que podría provocar la agresión con globos de agua (tan frecuente y divertida en el patio de su cole) en individuos jóvenes gamberros de comportamiento ejemplar en clase pero cuya cultura les incita a salir un momento del colegio a por navajas si ven que la pelea va a más.
Estupefactos nos deja su declaración de principios pedagógicos y consiguiente apuesta, que opone a las "vallas electrificadas y arcos metálicos" un modelo de escuela que eduque en libertad, aunque con el riesgo de repetir dentro del centro lo que pasa en la calle (es decir, de no educar y convertir el centro presuntamente educativo en una prolongación de la calle).
Esto explica, probablemente, por qué los provocadores esos pasaban buena parte de su tiempo en el centro arrojando globos de agua a compañeros (igual que suele divertirse la gente en la calle, vamos); o que los de las navajas se hartaran de esquivar globitos y procedieran a pinchar colegas, en vista de la oferta educativa que recibían.
Cómo no elogiar el logro -si bien efímero- que supuso para el equipo directivo disuadir por un ratito a los menores de que se vieran en la calle. Es una pena, o pura casualidad, que poco después de sonar el timbre de salida se vieran en la calle, con la posibilidad de que se produjera algo (imprevisible en todo caso, incluso para el equipo directivo al completo).
Digna de elogio sería también su excelente disposición a trabajar más los aspectos de convivencia y conflicto en las aulas, aunque es patente que ya estaban muy trabajados (en línea con el modelo prolongador de la calle, suponemos). Y admirable el propósito de proporcionar unos materiales y recursos de apoyo (aunque habría que especificar bien de qué se trata y a quiénes van dirigidos, no sea que consistan en navajas para el bando que sólo tenía globitos de agua, en línea con un modelo pedagógico tan abierto a la calle).
La medida más confusa sería quizás el tema de la mediación. Las modas en el folclore secundario nacional orientan la mediación hacia los estudiantes conflictivos, cuando habría que centrarse en los mecanismos de mediación administrativa por los que aparecen esbirros y ciegos de oficio al frente de los IES, la mayoría pedagógicamente nulos y profesionalmente menguados. Un medidador (o una auditoría externa e independiente, por ejemplo) debería aclarar las razones por las que muchos funcionarios de secundaria aceptan convertirse en representantes incondicionales de los intereses de la administración (nunca de toda la comunidad escolar) e implicarse en una gestión que en los últimos años ha contribuido, tanto o más que otros factores, al deterioro inexorable de la enseñanza secundaria pública y al atropello sistemático de los intereses de los estudiantes, comenzando por su derecho a estar "en un espacio educativo", y no a seguir en la calle, en hacinaderos de analfabetos denominados "institutos" donde personas limitadas a labores de monitores de campamentos de verano cobran como profesores presuntamente dedicados a educar y gestionar centros presuntamente educativos.

Más información:
1. Tres adolescentes heridos al ser atacados con navajas a las puertas de un instituto de L'Hospitalet.
2. La juez decreta el internamiento por intento de asesinato de dos menores que agredieron a otros en Hospitalet.
3. Once adultos detenidos por el asesinato de Berga.