Cuatro profesores del instituto de Arico, heridos al caer un falso techo
Diario de Avisos, Santa Cruz
Jueves, 23 de diciembre de 2004
«Cuatro profesones del Instituto de Arica resultaron ayer con heridas y contusiones de diversa consideración al caerles encima el falso techo de la salda de profesores del centro.
Dos de los afectados necesitaron ser atendidos en el Hospital Universitario de La Candelaria, pese a que sus heridas no revisten gravedad y fueron dados de alta con posterioridad.
El accidente se produjo mientras los docentes hacían entrega al alumnado de los premios correspondientes a un concurso de tarjetas de Navidad, según informó a DIARIO DE AVISOS el director del centro, Miguel Ángel Negrín. Pese a lo aparatoso del incidente, todo el alumnado resultó ileso gracias a que en esos momentos se hallaban en un patio que se encuentra en las proximidades de la sala de profesores.
Se da la circunstancia de que el Instituto de Arico ha sido inspeccionado hace tan sólo unos días por técnicos de la Consejería de Educación y que éstos no detectaron anomalía alguna en las dependencias del centro, según comentó el director.
Negrín aseguró a este diario que lo sucedido ayer ya se ha puesto en conocimiento de la Consejería de Educación del Gobierno canario, para que tome las medidas oportunas y vuelva a realizar una inspección del edificio en prevención de futuros accidentes.»
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[Comentario:
- Es inevitable plantearse si la inspección realizada se hizo con detenimiento y exhaustividad y qué criterios se tuvieron en cuenta para considerar que las instalaciones eran seguras.
- Otro tema a tener en cuenta es en qué responsabilidad habrían incurrido el director y los docentes al cargo de los alumnos allí presentes si se hubiera producido un accidente con consecuencias graves y los padres deciden llevar el tema a los tribunales.
- También convendría plantearse si los técnicos que realizan estas inspecciones tendrían que pertenecer a una entidad independiente por completo de la propia administración educativa, con vigilancia y auditoría externa capaz de garantizar que responde en su funcionamiento a criterios estrictamente profesionales en materia de seguridad, ergonomía y prevención de riesgos, y no se deja influir por criterios de limitación presupuestaria u otros.
Jueves, 23 de diciembre de 2004
«Cuatro profesones del Instituto de Arica resultaron ayer con heridas y contusiones de diversa consideración al caerles encima el falso techo de la salda de profesores del centro.
Dos de los afectados necesitaron ser atendidos en el Hospital Universitario de La Candelaria, pese a que sus heridas no revisten gravedad y fueron dados de alta con posterioridad.
El accidente se produjo mientras los docentes hacían entrega al alumnado de los premios correspondientes a un concurso de tarjetas de Navidad, según informó a DIARIO DE AVISOS el director del centro, Miguel Ángel Negrín. Pese a lo aparatoso del incidente, todo el alumnado resultó ileso gracias a que en esos momentos se hallaban en un patio que se encuentra en las proximidades de la sala de profesores.
Se da la circunstancia de que el Instituto de Arico ha sido inspeccionado hace tan sólo unos días por técnicos de la Consejería de Educación y que éstos no detectaron anomalía alguna en las dependencias del centro, según comentó el director.
Negrín aseguró a este diario que lo sucedido ayer ya se ha puesto en conocimiento de la Consejería de Educación del Gobierno canario, para que tome las medidas oportunas y vuelva a realizar una inspección del edificio en prevención de futuros accidentes.»
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[Comentario:
- Es inevitable plantearse si la inspección realizada se hizo con detenimiento y exhaustividad y qué criterios se tuvieron en cuenta para considerar que las instalaciones eran seguras.
- Otro tema a tener en cuenta es en qué responsabilidad habrían incurrido el director y los docentes al cargo de los alumnos allí presentes si se hubiera producido un accidente con consecuencias graves y los padres deciden llevar el tema a los tribunales.
- También convendría plantearse si los técnicos que realizan estas inspecciones tendrían que pertenecer a una entidad independiente por completo de la propia administración educativa, con vigilancia y auditoría externa capaz de garantizar que responde en su funcionamiento a criterios estrictamente profesionales en materia de seguridad, ergonomía y prevención de riesgos, y no se deja influir por criterios de limitación presupuestaria u otros.