Desmontando el manual de consignas
Artículos de opinión
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Desmontando el manual de consignas es un blog de nueva creación, aunque los artículos se han transcrito siguiendo el orden cronológico como aparecen en otra bitácora de mi autoría. Entiendo que mi opinión no gustará a todo el mundo. Además de ser políticamente incorrecta va contra la Vaca Sagrada de la izquierda, tan limpia de toda mácula. No obstante aquí estan. Representa una forma de pensar mas común de lo que quisieran muchas personas de la progresía, denominación por cierto, que nunca he entendido. No sé cual será el alcance de esta bitácora. Sin temor a equivocarme y como acostumbra demasiada gente con sensibilidad de izquierdas, es de esperar que se me tilde de fascista. Amigos progres.., os aseguro que no lo soy, por mas que vuestros esquemas no cuadren ni a mazazos.
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Sindicación
 
El mago solemne
La evidencia de los hechos, pone contra las cuerdas a ZP desde los tiempos en que fue presentado el estatut al parlamento español. Entonces, el presidente del gobierno, se permitió ejercer de mago solemne, diciendo que tenía ocho soluciones taumatúrgicas que dejarían el estatuto mas limpio de inconstitucionalidades que una patena.

Las dudas de muchísimos españoles, nada sospechosos de simpatizar y adherirnos a los desafueros propiciados por el ínclito ZP, se confirman por las provenientes de personas que en teoría deberían defender la estratagema suicida del aparato del PSOE, pero que afortunadamente, la mínima decencia y el sentido común les desaconsejan tomar partido ante semejante alcaldada. El diputado del PSOE Joaquín Leguina asegura tener "serias dudas" de que, a través de enmiendas, se pueda modificar el proyecto de Estatuto de Cataluña o "convertir el agua en vino". A su juicio, es "misión imposible" hacer constitucional ese texto que no considera "democrático".

En definitiva, y esto es trascendental, considera antidemocrático tanto el contenido como la forma en que se ha tramitado. No debemos olvidar que la agresión antidemocrática que supone el estatuto catalán, está capitaneada por el adalid de las virtudes democráticas, las libertades y la tolerancia, que no es otro que el solemne ZP.

Hace ya algo más de un par de meses, que Rodríguez tiene helada esa talantuda mueca que ha venido exhibiendo a modo de sonrisa. No es de extrañar, porque el asunto tiene su enjundia. Ese abra calabra pronunciado con infantil alegría y despreocupación por el Peter Pan que nos gobierna, no ha hecho aparecer el hada madrina de sus sueños, con un estatuto limpio y reluciente como el oro, capaz de deslumbrar a los escépticos y de contentar a sus socios separatistas, mientras él se acomoda en la historia de los portentos laicos, al lograr convertir el agua en vino como nos cuentan en el milagro de Caná.

No ha logrado de momento, en definitiva, la cuadratura del círculo, y como los malos estudiantes ahora piden tiempo para cerrar esta ceremonia de la confusión. El PSOE, apoyado por los demás grupos parlamentarios, salvo el PP, ha solicitado prorrogar hasta el próximo viernes 30 la continuación del paripé, pero finalmente su iniciativa no ha prosperado por la oposición del PP.

Diego López Garrido, pedía ayer al PP que reconsidere su decisión de no permitir una nueva ampliación del plazo para la presentación de enmiendas al Estatut, que finaliza hoy, apelando al discurso de Navidad del Rey. El descaro es descomunal. Piden colaboración al partido que está excluido de todo consenso, por el pacto firmado por el PSOE y los separatistas catalanes. Si el rey se refería a la recomposición del consenso, es evidente que este debe empezar por atender las demandas del PP y de gran parte de gentes del PSOE, que pasa por tomar en consideración gran parte de las enmiendas que presente el Partido Popular.

Hoy se publica que el PP presentará en total algo más de un centenar de enmiendas. Estas se basarán en la supresión del capítulo referido a Derechos y Deberes, por entender que no es necesario mientras esté vigente la Constitución, y el de financiación autonómica, dado que el Partido Popular defiende que cualquier reforma debe ser ajena al debate estatutario y debe producirse en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera.

La gran duda para los demócratas españoles, es si el PSOE abandonará la exclusión del PP, contratada con los separatistas catalanes en los pactos del Tinell, o apostará por una reforma maquillada, conservando importantes aspectos inconstitucionales, y presentándola como un logro, cuando es una usurpación de grandes dimensiones.

Hay dos opciones, o el mago solemne con su varita mágica nos convierte el agua en vino, o se abandona el pacto del Tinell y por tanto se acepta la presencia del PP en el gobernabilidad del Estado, permitiendo establecer pactos de gobierno y pactos parlamentarios estables en las cámaras estatales. La primera de ellas nos conduce a una estafa constitucional, la segunda, al consenso pedido por su majestad el Rey Don Juan Carlos I esta nochebuena.
 
Mofas, befas, orates y botarates
El cachondeo y la tragedia se amalgaman en nuestra sociedad para fabricar la aleación que cimienta la vida pública. Mofas y befas de toda índole salen y rebotan en el frontón de nuestros mas ínclitos representantes políticos, incluidos los que están desde hace tiempo incluidos en la nómina de orates y botarates.

Los políticos de izquierda y nacionalistas con sus medios de comunicación afines, casi todos, durante muchos años tuvieron el monopolio de descalificar a una derecha reducida a su mínima expresión. El desprecio y el insulto grosero no tenía límite. Se podría hacer un compendio extensísimo de todo un catálogo de befas que en los 14 años de Felipismo fueron espetadas por políticos y medios de comunicación contra lo que ellos suponían una mayoría vencida por el silencio, que tendría que purgar su herencia franquista. La derecha hasta la llegada de Aznar, era ninguneada hasta reducirla a la transparencia, seguros de que la cuota de poder obtenida, y amasada con el nepotismo y la corrupción no tendría fin.

La calificación de asesino a un presidente del gobierno de España en tertulias de radio, la prensa, y multitudes enardecidas y vociferantes es un capítulo muy reciente, por no olvidarnos de los cócteles molotov y asaltos a sedes de un determinado partido, por no olvidarnos de los desórdenes públicos y el vandalismo mostrado por algunos miembros de la facción progresista cuando ejercían su derecho de manifestación. Ciertamente los tres últimos años de la vida pública española se han visto crispados por muchos desafueros, gran parte de ellos originados cuando la izquierda ha tenido a bien ejercer el sacrosanto derecho de expresar sus opiniones en la vía pública, algunos de ellos con un jamón al hombro. Esto contrasta, para clarificación de muchos, con las multitudinarias manifestaciones de esta derechona de la pancarta, tan protestona ella, que ha brotado como un grano en el culo del gobierno de ZP.

Es evidente que la derecha no es manca. A mi juicio es quien mas cachondeo y retranca aporta al insulto. Diría que mas que ser los números uno en la befa y el escarnio, en esto parece que los campeones son los otros, son maestros en la mofa. Quizá sea debido a la sesuda herencia intelectual, legendaria en la izquierda, que los nuevos intelectuales progresistas incidan en la hiel del desprecio hacia el adversario, mientras que la derecha mas libre de estas servidumbres psedointelectuales, se apunta al cachondeo con retranca, mas clásico de la España cañí.

Si uno escucha las emisoras de radio de todo el espectro político, creo que se corrobora esta especialización en el insulto entre la derecha y la izquierda. Al escuchar a Federico Jiménez Losantos, dentro de la carga de razón que pueda tener, uno percibe insultos al adversario donde predomina la mofa y un cachondeo hiriente, por decirlo de alguna manera. Mientras si se escucha a Carnicero, y no digamos a María Antonia Iglesias, lo predominante es la expresión de desprecio con mucho mas vinagre que humor.

Estos días, cuando se habla de insultos, de “patriotas de hojalata” y “bobos solemnes”, cuando la prensa equidistante y que solo quiere guardar las formas reprende a ZP y a Rajoy por las descalificaciones emitidas, habría que recordar que aquí se han dicho cosas de gran calado, se ha despreciado al adversario de forma insultante, y se ha llamado asesino a un presidente del gobierno hasta en los patios de los colegios, en el curso de manifestaciones convocadas por la izquierda.

Con la anunciación del gobierno de ZP por los terroristas del 11M, llegó a la vida pública una casta de políticos, que para su desgracia, han estimulado en la derecha política y social su natural tendencia hacia la mofa. Mas de un miembro del gobierno, sobre todo de la parte alícuota femenina, por no hablar de su cabeza, protagonizan episodios de una hilaridad delirante, que motivan el escarnio y el cahondeo consiguientes. Los imitadores no dan abasto, y a veces es difícil distinguir entre la imitación y el original, debido al grado de histrionismo al que llegan los originales. Lo último, la conversación telefónica entre Zapatero y Evo Morales. Lo siento de verdad por Evo Morales, tiene todos mis respetos y le deseo mucha suerte. Sé que no es correcta la actuación de la COPE, pero qué quieren que les diga.., es que me da la risa!
 
El estatuto vuelve en medio del 'acojono'
Con la presentación del estatuto de Cataluña por el parlamento catalán, y la posterior aceptación a trámite para su discusión en el Congreso, se puso en marcha la máquina que intentará demoler la estructura del estado derribando el pilar sobre el que se sustenta: La constitución de 1978.

La potestad con que Cataluña presentó un estatuto que condiciona nuestro texto constitucional, por mucho que dijeran desde el gobierno que sería limpiado como una patena, demuestra que es algo previamente cedido por ZP en su irresponsable vorágine revisionista. El alcance de la capacidad de gobierno de este individuo, está totalmente avalada por las continuas cesiones gratuitas y múltiples dimisiones de su obligación como gobernante de España.

El concepto jurídico de constitucionalidad, complejo para muchos profesionales, podría ser fácilmente escamoteado ante la opinión pública con la inestimable ayuda propagandística del imperio mediático que sustenta al gobierno.

El intento comenzó en las tertulias, los artículos de Prensa, la TV y las radios afines, con el propósito de hacer creer que aquí no pasaría nada, que todo era invención del PP y de la rancia derecha. Durante todo el mes de octubre y los primeros días de noviembre, se sucedieron todo tipo de comentarios minimizadores del desafuero que se intentaba llevar a cabo. Esta operación no estuvo exenta de la transmisión y amplificación de un argumento ya manido: Que el PP está solo en esto. Pretenden, y esto es inherente a la propia conciencia colectiva de la izquierda, hacer tragar la píldora, de que la mitad del electorado no cuenta, y en todo caso, minusvalorar los sentimientos e ideología de este gran sector social, simplemente porque es de derechas. Este comportamiento no hace sino certificar el colosal sectarismo y las profundas entrañas antidemocráticas de la izquierda y sus cómplices separatistas.

Es obvio que esta operación no la condujeron a buen término. Las encuestas le hicieron ver a ZP y al gobierno, que la ciudadanía no les creía, y que el intento de desagregación de nuestra convivencia con la liquidación de facto de la constitución del 78, les podría salir muy cara.

Acto seguido el gobierno se propuso echar un jarro de agua con hielo sobre las discusiones del estatuto. Ya no había “Carods” con piel de cordero, ni catalanistas distinguidos por las emisoras y las tertulias afines en Madrid, con el único fin de hacernos manducar con mucha vaselina un estatuto inconstitucional y excluyente. Desde esta disimulada actitud, han pasado sin solución de continuidad, a la arenga de ZP espetándole que está acojonado por como la opinión pública había reaccionado ante esta tramposa tropelía.

Pese al disimulo y la calculada discreción con que el Gobierno arrinconó en su día las alusiones políticas al estatuto de Cataluña, estos días comienzan a verse otra vez los efectos inevitables del berenjenal en que nos metió ZP. Recientemente Rubalcaba, ese frontón desde donde salen y rebotan casi todas las mentiras y medias verdades de la vida política, afirma que el término nación no aparecerá en el articulado, pero que no descarta que si lo haga en el preámbulo. Esta añagaza propia del personaje está fundamentada en la política de la apariencia, disimulos y medias verdades a que nos tiene acostumbrados el PSOE desde su irrupción en nuestra vida pública.

Es jurídicamente imposible mantener un estatuto que esta impregnado de un fuerte espíritu de inconstitucionalidad y de anticonstitucionalidad con simples retoques cosméticos como los reflejados por personajes de la estofa de Rubalcaba. Todo hace pensar a mi juicio, de nuevo, que no estamos ante una solución del problema, sino ante un trágala de descomunales dimensiones.

No hay mas salida democrática y constitucional que retirar y devolver a Cataluña su estatuto, de lo contrario, el complot esta servido. Estoy convencido, de que si ZP no quiere romper con sus socios, no tendrá otra opción que pasar por el parlamento un texto anticonstitucional, con mínimos retoques, y con la sola oposición del PP. De esta forma se cumplirá el pacto con los catalanes, luego vendrán las tragaderas con ETA y la reedición amparada por el gobierno, del plan Ibarreche. Todo ello sin el trago necesario de reformar la constitución, ya que para ello se debe contar con el PP. Luego ante una aparente normalidad pactada, vendrían tiempos de acoso y derribo al Partido Popular. Si consiguieran este objetivo y dejaran de ser necesarios sus votos, con el tiempo llegaría la reforma de la constitución y el derrumbe definitivo del estado. Ahora es el tiempo de la vaselina.
 
La izquierda y ZP reman hacia atrás
Lo que algunos de nosotros al comienzo de la transición, entendíamos por ideales, principios y libertad, fueron bienes patrimoniales de la izquierda, ya que la derecha autoritaria del tardofranquismo fagocitaba toda esperanza de cambio y era incapaz de ofrecer una alternativa que ilusionara a millones de personas, porque ni tan siquiera eran capaces de ilusionarse ellos mismos. Estas personas de la derecha no eran peores que las otras, la gran diferencia era que entonces no tenían nada que ofrecer. El franquismo les había tapado toda salida imaginativa hacía el futuro.

¿Verdaderamente la izquierda nos ha conducido al gran cambio dado en este país?. Si uno intenta contestar honestamente esta pregunta, amontona serias dudas acerca del papel jugado por la izquierda durante la transición y los años de gobiernos felipistas. Lo que resultó meridianamente cierto, es que la derecha derivada del franquismo no estaba en condiciones por si misma de conducir a la sociedad española hacia la democracia, necesitó por tanto el concurso de la izquierda para lograrlo. Pero, ¿qué aporto la izquierda al sistema de libertades individuales y colectivas?.

Durante los gobiernos de la UCD, fue la audacia del centro derecha y la valentía de Adolfo Suárez quienes sacaron adelante proyectos importantísimos con una oposición cainita y directa a la yugular ejercida por el PSOE. En todo caso, la aportación de la izquierda fue hacer creíble ante la sociedad española y el mundo, que lo que se estaba despachando tenía un cierto “marchamo” democrático. En la práctica, fue el comienzo de la expedición de certificados de pureza democrática, que tantos beneficios les ha dado a posteriori, ante lo "poco fiables" que eran los actores de la derecha permanentemente señalados por la mácula franquista.

Este notariado en pedigrí democrático se prolongó durante todo el felipismo, donde no se reconocía a la derecha ninguna cualidad democrática, estigmatizando incluso a quienes eran niños o adolescentes en el franquismo. Este rentable juego, ante una sociedad inmadura políticamente, proponía a la izquierda como el adalid de los valores democráticos mientras que sumergía a la derecha en el pozo del fascio. Es evidente que este estigma llega hasta nuestros días fruto de un sistema educativo basado en el adoctrinamiento y la consigna. No es extraño ver a un chico de 16 años llamar facha a todo lo que salga de los sectarios esquemas con los que ha sido programado.

Cuando el fin de la gran patraña era inevitable, un enorme doberman en toda su fiereza intentó que la ciudadanía naufragara en el desasosiego. Era ya demasiado tarde. La izquierda felipista por méritos propios estaba a punto de ceder la vara de mando. Este punto de inflexión, sería el comienzo que permitiría desenmascarar algunos tópicos.

La izquierda del nepotismo, el clientelismo y la corrupción del felipismo ha dado paso a la izquierda de la reacción, de la impostura, del desconocimiento, del resentimiento y de la incapacidad. La misma mentira repetida como consigna durante años ha hecho pensar a muchos ciudadanos que ellos eran portadores de la antorcha de las libertades. Pero, ¿dónde están las libertades?, ¿acaso hay una mayoría de ciudadanos que ha adquirido la capacidad de alcanzar un juicio crítico?, ¿somos verdaderamente una sociedad por y para la ciudadanía?, ¿hay medios de comunicación verdaderamente independientes?, ¿hay un sistema educativo de calidad que nos haga pensar que esto va a ser diferente en el futuro?.

Los ocho años de gobierno del PP, pese a sus errores , nos pusieron en la línea de salida para solventar algunas de estas carencias endémicas en nuestro sistema democrático, solo ocultadas por al autobombo de la izquierda. Contra todo pronóstico se torció el rumbo, y nos encontramos que aquellos que se consideran progresistas, pero que no respetan la verdadera libertad, están en el poder.

La estigmatizada derecha estuvo y está en condiciones de defender las libertades que son fundamentales en un estado moderno. La izquierda capitaneada por ZP no está en condiciones de garantizar: la igualdad de los españoles ante la ley, el cese de la insolidaridad excluyente de los nacionalismos periféricos, el respeto a la soberanía nacional, una educación de calidad en libertad, la verdadera libertad de empresa, y la auténtica España de los ciudadanos. Es más, en la mayoría de los puntos obran exactamente en sentido contrario.

La izquierda de ZP rema hacia atrás incapaz de conciliar su pasado histórico, solo enmascarado por las mentiras y los mitos, con las necesidades sociales mas profundas. Legalizar matrimonios gays, debatir llamar a los disminuidos discapacitados, o viceversa; prohibir de fumar hasta en el retrete, non son las reformas profundas que una sociedad de ciudadanos libres necesitaría. Esto es un simple barniz, con el que se cubren de pseudo progresismo, con el fin de presentarse mimetizados de progeso ante una sociedad desinformada. El progreso es otra cosa, y sabemos que no vendrá de la mano de la izquierda.
 
La Constitución y el “nacionalismo español”
De “rapto de la Constitución”, calificaba ayer Gaspar Llamazares la movilización de una gran parte de la sociedad Española a favor de la Carta Magna, y añadía que reivindicar la constitución es "ilegítimo e inconstitucional, porque la Carta Magna no es monopolio de nadie, pertenece a los ciudadanos y a las instituciones".

Llamazares, en ese requiebro típico de quienes tienen los mensajes caducados por la tozudez de la realidad, afirma nada menos, que reivindicar lo Constitución es ilegítimo e inconstitucional. Lo siento por ellos. Los tiempos a veces sorprenden a los actores políticos con el paso cambiado, y es lo que le está ocurriendo a la izquierda con implantación en todo el territorio Español, y que por desgracia ha renunciado a su españolidad.

El día 6 conmemoramos la aprobación de la Constitución de 1978 por referéndum. Aquél día, recuerdo que lluvioso, muchos depositamos nuestro voto sabiendo que la aprobación de esta Ley podría ser un factor determinante para la estabilidad de la Nación, su reconocimiento en Europa y en el mundo, y su prosperidad económica. Así ha sido. Ignoro si el ciudadano Zapatero la votó. Estaba en condiciones legales de hacerlo ya que tenía los 18 años cumplidos hacía cuatro meses. Es verdad que ciertos sectores de la derecha fueron reticentes, es verdad que su elaboración fue una continua cesión de unos y otros, pero no olvidemos que esta fue trabajo de todos, incluida la legendaria y denostada Alianza Popular, por la que casi nadie dábamos un céntimo.

La vida pública se basó desde entonces en esta Ley, sin duda perfectible y de la que se podrían mejorar algunos aspectos. Sin embargo, la igualdad de los Españoles ante la ley que propugna la constitución no sería discutida por nadie, y ha sido considerada como el mayor garante de estabilidad y progreso, el motor esencial de nuestra convivencia. Nadie en el transcurso de estos años ha convocado a la ciudadanía para que la constitución sirva de argamasa a una identidad marcadamente Española, un acierto con el que estoy de acuerdo. Mas bien ha sido todo lo contrario, ha propiciado un contexto lo suficientemente tolerante para que otros, en claro abuso, se hayan aglutinado en nacionalismos excluyentes, negando nada menos que la igualdad de los Españoles ante la Ley, y ha permitido que partidos que han propugnado el terrorismo separatista hayan coexistido con los partidos democráticos.

¿ Dónde está el nacionalismo Español ?, ¿ Dónde esta ese nacionalismo que contrapone la izquierda, sin ruborizarse, a los nacionalismos reales ?. Esta gente que ahora habla de forma tan vil y tramposa de nacionalismo español, no tiene otro objetivo que el de preparar el terreno de la política de derribo y desescombro, que el PSOE con el resto de la izquierda y los verdaderos nacionalistas, están dispuestos a llevar a cabo por cualquier medio.

Relacionar a los millones de Españoles que defiendan la Constitución con el rancio nacionalismo Español será el siguiente paso, solo habrá que esperar a la celebración del próximo año. En todo caso, aunque hubiera una minoría nacionalista, ¿sería menos digna que la Vasca o la Catalana?. Lo pregunto porque observo a muy poca gente de izquierdas crítica con estos disparatados nacionalistas.

En el PSOE como partido, que no toda la militancia, mientras tuvieron el monopolio de las ideas y de la caja registradora, mientras repartían patentes de demócratas, mientras que la derecha era una referencia testimonial en el pozo del fascio, mientras gobernaron contra viento y mareas pese al nepotismo y la corrupción, a todos nos constaba su españolidad. Cuando realmente se cerró un ciclo en la transición y llegó el PP, pese a los doberman, y después de perder este el poder, también nos consta que no han vuelto a empezar en el punto donde se quedaron.

El PSOE forzado por los acontecimientos se retrotrae al inicio de los primeros escarceos políticos del post franquismo, donde se planteó una ruptura democrática como alternativa a la transición, siendo de todos conocido, que un consenso sin precedentes permitió hacer una transición democrática desde la legalidad Franquista, que culminó con la aprobación de la constitución en 1978.

La sospechosa actitud de ZP en el tratamiento dado al estatuto catalán, y la oscura negociación con los separatistas vascos, induce a pensar sin temor a equivocarse que estamos ante una ruptura democrática no pactada con todos los españoles, estamos ante la irresponsabilidad manifiesta y la osadía suicida de un gobierno en minoría. Aprovecho para pedir que si algún espontáneo de la generación de ZP para abajo, modelo Leire Pajín, no sabe lo que significó ruptura democrática, que se lo estudie.

Para justificar estas maniobras en medio de tan poco consenso social, hay que recurrir a decir sandeces como las de Llamazares, que además pide rapidez para la aprobación del estatuto, o a las trampas dialécticas, como las de los que dicen, que cuando los Españoles veamos que está aprobado el estatuto y no pasa nada, nos daremos cuenta de que ellos tenían razón. ¿Qué va a pasar?, todos sabemos que a la aprobación seguiría una calma pactada, el verdadero asalto vendría cuando lograsen poner fuera de combate al PP y a media sociedad. ¿Acaso no lo dejaron bien clarito, y por escrito, en los pactos del Tinell?.
 
Zapatero no es un traidor
La deslealtad es una vileza que solo pueden exhibir los que alguna vez fueron leales. Los que jamás creyeron en alguien o algo: un concepto, una idea o una patria, no puede decirse que hayan caído en la felonía. Estos, con el tiempo y las circunstancias cambiantes, o bien pueden seguir en el limbo de la nada, o quizás, adherirse a nuevas fidelidades canjeadas por estabilidad, poder o riqueza.

Zapatero abogado gris, y por toda trayectoria la pertenencia al PSOE desde los 19 años, cuando inició su carrera como diputado a los 26, aún seguía en esa burbuja de "idealismo izquierdoso", típica de los que mamaron el Mayo del 68 directamente del papel couché y a destiempo. Este antifranquista por herencia ideológica, debió celebrar la muerte de Franco con una bolsa de gominolas, mientras que muchos de los que ahora ven con estupor su política, eran perseguidos y detenidos.

Aguanta el chaparrón de la corrupción y los GAL de la época Felipista sin pronunciar una sola palabra que salvaguarde su dignidad. Se suceden los años en un mutismo absoluto. Un ciudadano gris, hermético y con el arte de vivir del presupuesto, adquirido de sus ensoñaciones de bolchevique de salón, propio de los que viven cómodamente del erario público sin ningún tipo de cesión o renuncia. Una carrera fácil, sin compromiso y bien remunerada que no necesitaba de ningún tipo de lealtad a las instituciones que representaba, ni sacrificio alguno. Un funcionario de partido cuya única tarea impuesta era la de prometer cada 4 años, que no jurar, una teórica lealtad al Rey y a la Constitución.

Galopaba el tiempo, y Zapatero seguía en su oficio de "culiparlante" sin responsabilidades exigidas, ni tampoco asumidas, seguramente fantaseando sobre un mundo mejor. Quizás por la inmadurez debida a la edad, parece lógico que la época de la transición no le hiciera partícipe de la grandeza del momento histórico, tal y como muchos Españoles percibimos cuando hace 27 años pusimos rumbo hacía un sistema democrático. Lo que tiene menos lógica, es que su estancia en el parlamento como funcionario del PSOE, no le diera una visión de nuestra España, de la historia de la transición, de la de nuestro pasado inmediato, en suma, de la historia que incuba a los líderes bragados que han de corresponder a su país con patriotismo y espíritu de servicio.

A pesar de que vivió el final del franquismo a base de "pelargón" en el paraíso de las golosinas, las apariencias inducen a pensar que no duda en asumir el imaginario de los que se consideran derrotados, e ignorante de la transición y de la historia reciente, pone rumbo hacía la memoria histórica sobre la guerra civil, el odio y las fosas comunes. En definitiva, este gris abogado en su larga trayectoria de "culiparlante", no cultivó un compromiso firme con la España constitucional, no cultivó la lealtad a la Nación ni a los valores que emanaron de la constición, no aprendió lo que de positivo ofrecía el anterior jefe del Ejecutivo que perteneció a su partido. Felipe González fue un firme defensor del Estado y de la Constitución.

No hubiera pasado nada, si la casualidad, las zancadillas partidistas, la torpeza política o todas las cosas juntas, no hubieran interpuesto a un diputado desconocido de León, en la fulgurante carrera de Pepe Bono. Los encajes entre facciones, pusieron en la pista de despegue a un personaje mas comprometido con la burocracia partidista, que conocedor leal de los valores constitucionales. A un hombre desprovisto de la lealtad necesaria para iniciar el vuelo.

Un cervatillo aparentemente inocuo, “bambi” como le apodaron en su propio partido, correteaba por la escena política haciendo una “oposición tranquila” y firmando pagarés que nadie se tomaba muy en serio, ya que tanto en su propio partido como en el exterior, preveíamos que jamás serian pagados, porque nunca gobernaría. Cuando defenestró a Redondo a petición de sus mentores, o cuando no se opuso al pacto del Tinell del tripartito, sonaron las alarmas. Muchos ciudadanos ya veíamos la catadura extremista y poco respetuosa con la senda constitucional del ciudadano Zapatero, veíamos a lo que se comprometía y su potencial peligro. Entre las idas y venidas de Carod a Perpignan, se convocaron elecciones un 14M y el 11 sucedió la ignominia. Entre el 13 y 14 un vergonzoso complot aprovecharía el terrible suceso y elevaría, contra pronóstico, a una persona que no había tenido un compromiso serio con la sociedad, porqué jamás creyó que gobernaría. Este hombre, reducido a ZP, tomó las riendas de la nación y comenzó a pagar lo que debía. Visto desde el presente nadie diría que lo hace a regañadientes, su convicción es completa hasta el punto que se ha mimetizado de las minorías que lo sustentan. ZP no es un traidor, porque no tiene nada que traicionar.
 
El Pacto del Tinell y estos lodos
En Barcelona a 14 de diciembre de 2003, Joan Saura i Laporta, Pasqual Maragall i Mira y Josep-Lluís Carod-Rovira ponen su firma en el documento titulado “ACUERDO PARA UN GOBIERNO CATALANISTA Y DE IZQUIERDAS EN LA GENERALITAT DE CATALUNYA”, mas conocido como pacto del Tinell.

En la página 95, el primer punto del anexo se titula: “Ningún acuerdo de gobernabilidad con el PP, ni en la Generalitat ni en el Estado”, y el párrafo que continúa dice: “Los partidos firmantes del presente acuerdo se comprometen a no establecer ningún acuerdo de gobernabilidad (acuerdo de investidura y acuerdo parlamentario estable) con el PP en el Govern de la Generalitat. Igualmente estas fuerzas se comprometen a impedir la presencia del PP en el gobierno del Estado, y renuncian a establecer pactos de gobierno y pactos parlamentarios estables en las cámaras estatales”.

Por conocido y comentado, y tras casi dos años trascurridos, no deja de tener interés esta parte del contrato. El tiempo ha pasado y hemos visualizado y sentido los efectos del peso de la sofocante política catalana sobre la gobernabilidad de España. El marcado interés de impedir la presencia del PP en el gobierno de la Nación, da a sus firmantes dotes casi adivinatorias, pues nada hacía presagiar en esas fechas su concurso para la gobernabilidad del Estado, a no ser que Carod viniera inspirado de Perpignan.

La mitad de los Españoles es ignorada por el gobierno de la nación. Refiriéndonos solo a la actualidad, vemos que los pactos en materia educativa, imprescindibles para nuestro futuro y que la sociedad está pidiendo a gritos, no pueden llevarse a cabo porque ZP no puede salirse del guión que le marcaron desde Barcelona cuando todavía era “bambi”. Hay que aislar al PP, y a 10 millones de españoles, pero pronto habrá que hablar con ETA. Acebes tiene tazón cuando recordó a los socialistas que "el enemigo a batir" es ETA y no el PP, como fijaron en el ignominioso pacto que Zapatero viene suscribiendo de principio a fin.

La persecución al PP, pasa por acallar a cuantos medios de comunicación puedan servir de amplificadores de su discurso, no se trata de silenciar a la COPE por el tono mas o menos agresivo de Jiménez Losantos, nadie se engañe. Ayer en Madrid, un lamentable episodio de coacción a la libertad de expresión frente a la COPE, protagonizado por cinco payasos enmascarados y encadenados, acompañados por dos diputados de ERC y un enjambre de cámaras de la TV catalana, con el fin de presentar la hazaña para glorificación del Catalanismo, no fue condenada con la contundencia debida por ZP en clara subordinación al totalitarismo impuesto por esta mafia nacionalista. Por tanto, Zapatero demostró ayer de forma vergonzante no poder o querer defender el estado de derecho, enfangado en el lodo que hoy genera el pacto del Tinell.

La dictadura en materia informativa que diseña el tripartito, tiene como raíz ideológica acallar cuantas voces se opongan a su feroz intervencionismo y al complot diseñado con la aquiescencia de ZP para terminar con el estado constitucional. El totalitarismo que viene demostrando el tripartito de forma gradual, es mas evidente cuantos mas días se suceden desde aquel Diciembre de 2003.

ETA tampoco les ayuda en absoluto a disipar las dudas que tenemos muchísimos Españoles sobre la falta de moderación de la postura nacionalista catalana. En su último comunicado a la prensa, estos vincularon el Estatut con la banda terrorista. De eso nadie tiene la culpa, solo ETA y las cordiales relaciones y los pactos con uno de los firmantes, que se sepa, del excluyente pacto del Tinell. Tal y como proclamó Acebes en el Congreso: "Si quieren frases relacionando a ETA con el Estatuto catalán, consulten las obras completas de Carod Rovira, que van a encontrar perlas muy importantes".

El optimismo de ZP respecto al estatuto catalán, en sus alocución de ayer en A3, se pone en evidencia por la inquietud en su partido, y el desasosiego que mantenemos al respecto una parte importante de los Españoles. Este optimismo crónico, que mas bien parece una huída hacía delante, contrasta con el apagón impuesto al debate público cuando se conoció el desgaste electoral, motivado entre otras cosas, por la pertinaz entrega al cumplimiento del contrato de 14 de Diciembre de 2003.