Desmontando el manual de consignas
Artículos de opinión
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Desmontando el manual de consignas es un blog de nueva creación, aunque los artículos se han transcrito siguiendo el orden cronológico como aparecen en otra bitácora de mi autoría. Entiendo que mi opinión no gustará a todo el mundo. Además de ser políticamente incorrecta va contra la Vaca Sagrada de la izquierda, tan limpia de toda mácula. No obstante aquí estan. Representa una forma de pensar mas común de lo que quisieran muchas personas de la progresía, denominación por cierto, que nunca he entendido. No sé cual será el alcance de esta bitácora. Sin temor a equivocarme y como acostumbra demasiada gente con sensibilidad de izquierdas, es de esperar que se me tilde de fascista. Amigos progres.., os aseguro que no lo soy, por mas que vuestros esquemas no cuadren ni a mazazos.
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Sindicación
 
La Constitución una vez adulterada, debe ser reformada
Algunos se vanaglorian de que Rodríguez ha culminado el disparate de la desafectación de nuestro sistema constitucional con un as en la manga. Dicen que ha dejado descolocado al PP. La visión corta y miope, que estas personas tienen de los tempos políticos, y el apoyo mediático que de forma sistemática trata de ocultar la realidad, hace que cientos de ciudadanos en los que ya ha calado la desmembración del Estado en lo mas profundo de sus voluntades, den por zanjada la cuestión con un aquí no “ha pasado nada”, y al sonido triunfal de las fanfarrias mediáticas, se trasladen con la música a otra parte, al otro escenario, para continuar con mas de lo mismo, bajo la misma desinformación, pero ahora con todavía más vileza, reanudar en el País Vasco la campaña de ruptura que quedó en suspenso con la presentación infructuosa del Plan Ibarreche.

Las cosas son siempre como son, y las experiencia nos dice que no hay que juzgarlas por como suelen comenzar, sino por como acaban. El sentido común y sentido de la Justicia, conduce a la certeza de que el Estatuto Catalán acabará muy mal, como todo lo que se inicia al margen de la Ley. El aparato desmesurado del poder, ha permitido que este escuálido presidente, haya tenido suficiente margen de maniobra para manipular fiscales, diputados y ministros ensimismados en su futuro personal e inmediato y medios de comunicación, en una clara simbiosis de intereses. Unos encantados, y otros humillados por el silencio vergonzoso. Después de haberse erigido en baluartes de la Constitución, han aceptado la buena nueva del acuerdo sobre el estatuto, con una cortedad de miras inversamente proporcional a la distancia que los separa de las instituciones que dicen defender y representar.

Son traidores a los principios constitucionales, pero no son tontos. Saben con exactitud el riesgo que corren si esto se les tuerce, y han pisado el acelerador. Por eso ahora minusvalorarán a las instituciones del Estado que comienzan a poner en riesgo la delicada y costosa operación en la que se han embarcado. Ni lo que opine el Tribunal Constitucional, ni el Consejo General del Poder Judicial, ni el Consejo de Estado, ni la Audiencia Nacional, ni la Comisión Constitucional del Congreso, tendrá ningún valor. Se terminó a partir de ahora expresarse en libertad dentro del PSOE. Adiós a una mayoría cualificada en el Parlamento, con la presencia del PP. Tienen prisa, mucha prisa, y además tienen miedo porque saben que están cubiertos por el manto de la ilegalidad mas absoluta. El oasis catalán los ha situado en el desierto de la razón, y fuera de la realidad desean imponer un cierre de filas artificioso y torticero.

Ahora, la izquierda y los nacionalistas, de forma indirecta han abierto el melón de la reforma constitucional. El PP en la anterior legislatura se había opuesto con muchísima razón, temiendo que esta fuera un pretexto para comenzar lo que justo ahora están llevando a cabo, contando desde luego, con que no habría 11M, y ellos seguirían en el poder. El 11M cambió las cosas de forma dramática y definitiva. Los resultados cosechados hasta ahora por los nacionalismos, se han conseguido de forma tan desaforada, radical y eficiente, que uno se alarma por si pudiera existir alguna relación causa efecto.

No parece por tanto incoherente, que el PP a pesar de haberse negado en el pasado a hablar de reformas de la Constitución, ahora esté dispuesto a hacerlo. En vista de que la Constitución es amenazada de facto con esta propuesta de estatuto, es hora de defender con decisión y valentía una reforma que ordene el edificio del Estado, y que ponga a cada uno en su sitio. ¿No querían reforma?, es hora de proponerla, y ofrecer a los nacionalistas dos tazas.

El camino es arduo, y la ventaja que llevan es demasiada, demasiados años de condescendencia y cesiones ante muchas de sus abusivas e injustas demandas. Un partido socialista que ahora ejerce de sicario, con una complicidad incalificable, y demasiados ciudadanos odiando de forma irracional y rastrera el concepto de España como nación. Pero tienen demasiada prisa, una prisa delatora, una prisa solo explicable por la fragilidad, irracionalidad e ilegalidad del castillo de naipes que tratan de montar ante los ojos atónitos de la ciudadanía, y en el que piensan alojar al Estado. Un castillo, sobre el que pueden soplar los vientos del sentido común, y la mas elemental justicia, y que podría ser derribado. Mucha prisa, demasiada.., y eso juega a favor de quienes sean capaces de movilizar a la ciudadanía, y hacerle ver la enorme estafa a que está siendo sometida.

Las instituciones del Estado independientes del poder político, serán ignoradas. No hay mas que ver el recibimiento que hoy se ha dado a los dictámenes del CGPJ y del Consejo de Estado antes citados, que han sido calificados por la prensa afín como de “intromisión”, lo mismo que Begoña Errazti, presidenta de EA y parlamentaria Navarra. Que extraña coincidencia.., que tiernos compañeros de cama..

Los mismos que piensan que el pacto de Zapatero con los nacionalistas aislará por muchos años al PP, saben que si fracasan en esta gran comparsa inconstitucional, serán ellos los expulsados del poder por mucho tiempo. Aún sobreviviendo a esta tropelía, gobernarían en minoría bajo el control del nacionalismo vasco y catalán, fauces insaciables en continuo proceso de deglución y destrucción del Estado.

Por todo ello, sí a un catarsis, no por tardía innecesaria.., sí a la movilización popular, sí a una iniciativa que respalde con firmas una propuesta parlamentaria de Rajoy, que inste al Gobierno a convocar un referéndum en aplicación del artículo 92 de la Constitución [«las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos»]. Perfectamente legal y coherente, que no tiene nada que ver con la Iniciativa Legislativa Popular y el artículo 87.3, que Rubalcaba, de forma torticera, atribuyó a la iniciativa de Rajoy.

Una vez movilizada la ciudadanía, el objetivo es reformar la Constitución siguiendo las directrices que hoy publicaba el Consejo de Estado, en un dictamen a petición, nada menos, que del ínclito ZP.
 
Reflexiones a vuelapluma sobre los progres y ZP
El talante de Zapatero es muy volátil, porque es puro humo, pura entelequia con la que oficia la ceremonia en la que unge a parte de la ciudadanía con su benefactor incienso. Los que lo reciben de buen grado, no lo dudan ni un instante, ellos están en el bando de los buenos, los limpios, los demócratas, los solidaros, los que están con el imperio de la ley, los que no tienen mácula. Así de estúpido es el asunto, y con esta simpleza se expresan muchos de ellos, cuando tienen que criticar cualquier postura que según su criterio pertenece a lo que ellos llaman derecha fascista, o sea, cualquiera que piense distinto.

Esta simplista visión, cuyo arquetipo se ha utilizado para la creación mercadotécnica del propio ZP, aunque parezca una auténtica estupidez, sirve para armar el discurso de cientos de ciudadanos, que por acción u omisión se creen en el lado correcto del sistema. Son muchísimos, los que estando necesitados de urdir un juicio político, recurren a las proximidades de la ética y a la de supuestos principios morales, que les proporcionan, según ellos, ventaja en sus razonamientos. No es raro, por ejemplo, observar a comentaristas contrarios a un servidor, cuando se empeñan en ser los conocedores de los principios del estado de derecho, negando que alguien, por ser liberal y de derechas, pueda ni tan siquiera saber que existen; o esa distribución de patentes democráticas, cuando a uno le espetan que “aprender a convivir en democracia no debe resultarle fácil a alguien de su cuerda”; o directamente cuando te llaman golpista, “emulando al golpista Mena, el intercambiador de consignas iletrado miente por omisión”; o este otro, descalificando a una socialista que no piensa igual, ”¿Gotzone Mora socialista? Sí mujer, y yo, como estoy bautizado, soy católico...”.

Se quedan tan anchos, porque han sido programados según este esquema de actuación, ya que hay mayoría de medios de comunicación e instituciones que lo alimentan, y extensos sectores de la población que han estado expuestos durante años a una machacona ingeniería social, en forma de lluvia fina y persistente, que ha conformado un vasto colectivo a la sombra de lo que se ha venido a denominar corrección política. La imagen de ZP está cortada con los mismos patrones, conecta a la perfección en el engranaje de la opinión pública dominante, de ahí la simpleza y la inanidad que destila por los cuatro costados.

Quizás sea este el éxito de la aceptación inicial de Zapatero. No me refiero, por si algún mal intencionado así me lo quiere hacer saber, a su aceptación en el contexto de su victoria electoral. Dando su victoria por legítima, me refiero a la aceptación del personaje. Porque es obvio, que para muchísimas personas, incluidos muchos votantes del PSOE, una vez escrutadas algunas poses, convicciones y decisiones, el personaje no pasaría el mas elemental filtro para ser el presidente de gobierno de una democracia Europea. Las encuestan miden por tanto la lógica de los acontecimientos, siendo perfectamente coherente la caída de su aceptación de 15 puntos en solo año y medio.

Zapatero y sus adláteres sabedores de la milonga merengada que nos tratan de vender, pisan el acelerador en una vertiginosa huída hacia delante, en medio de una política suicida de alianzas en los territorios separatistas, llevando a cabo las políticas de las que todos hablamos en estos días, y que solo un optimista patológico puede estar seguro de que llevarán a esta sociedad a buen puerto. Puede que la prestidigitación que le proporciona el poder, le de a corto plazo la falsa sensación de que ha culminado con éxito alguna de ellas. No obstante, el berenjenal donde se ha metido este optimista solemne, está tan lleno de lodo, que me resulta complicado imaginar como puede salir indemne de tantos disparates.
 
Zapatero camino de situarse a la altura política de Otegui
Ya dije una vez que la patria catalana se ha construido con astucia, y la vasca con mucha sangre, no precisamente la de sus gudaris, sino la de mil inocentes que pasaban por allí cuando estos patriotas ejercían en medio de la rabia y el odio su ardor guerrero. El consenso y los esfuerzos en aras de preservar la convivencia y la patria de todos, motivó muchísimos errores de cálculo y regaló muchísima benevolencia a los asesinos de ETA y a sus apoyos políticos. Unos directos como Batasuna, y otros diferidos como los del PNV del nogal y las nueces. El tiempo, la policía y una ley inteligente, la de Partidos Políticos, acorralaba por primera vez a los asesinos y a sus cómplices políticos, al tiempo que cortocircuitaba la retroalimentación de este mundo con el que de forma eufemística se llama nacionalismo democrático vasco, el nacionalismo del árbol y las nueces.

Ahora no hay nada de esto, los asesinos y sus cómplices están envalentonados. Antes mataban poco, porque el estado de derecho se lo impedía, y ahora no matan, porque esperan el premio a 30 años de sangre, ignominia y extorsión.

Zapatero, después de premiarles con el beneficio de la duda, mediante una reflexión que contraviene los mas elementales principios del Estado de Derecho, acaba de cuestionar una ley que fue aprobada por el parlamento y que ha sido ejecutada con muchísimo éxito. Aunque no lo parezca, ZP es el presidente de gobierno de una democracia Europea, y por tanto, no debería hacer gala de sus convicciones personales, altamente peligrosas e inconvenientes para atajar el fenómeno terrorista.

Hasta el Alto Comisionado de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, que tanto desprecio ha demostrado en ocasiones por las víctimas, ahora no tiene mas remedio que recordar a Montesquieu, cuando escribe que "la libertad consiste (precisamente) en hacer lo que las Leyes permiten, porque si se pudiera hacer lo que prohíben, todos tendrían ese derecho y ya no habría libertad". Además de esto, ha remitido una carta al fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, en la que le insta a prohibir el congreso que la ilegalizada Batasuna pretende celebrar el próximo 21 de enero en Baracaldo. Todo un ejemplo de la esquizofrenia que se está viviendo en los medios gubernamentales durante los últimos meses.

Dos ex presidentes del Tribunal Constitucional, Manuel Jiménez de Parga y Álvaro Rodríguez Bereijo, también han coincidido hoy en rechazar que los terroristas, que de forma tan magnánima defiende ZP, celebren con total impunidad su congreso. Para ellos, Herri Batasuna y sus organizaciones sucesoras son ilegales de acuerdo con la Ley de Partidos y no pueden celebrar por tanto "una reunión de carácter político representativo".

La policía ha emitido un informe desfavorable, indicando que las organizaciones políticas son herederas de Batasuna. Hasta en el cartel conmemorativo y propagandístico llevan el anagrama de ETA. Esta noche en el telediarío, un pelanas de este tinglado, quería hacernos ver que esa serpiente era el símbolo de la OMS, y por tanto es el mismo que llevan las cajitas de medicamentos y los prospectos. Estos impresentables quieren vendernos la idea de que van a promocionar los antibióticos con la venia de ZP.

Por si le faltaba poco a Rodriguez, que ya algunos bautizaron como zETAp, con este error de bulto, quizás el mas grave de su mandato, da a sus críticos sobradas razones: primera, porque contraviene el imperio de la Ley, y segunda, porque ante la opinión pública, se acerca mucho mas de lo que estaba a la banda terrorista ETA.

Seguramente estará haciendo votos para que ETA no se equivoque, y le regale a cambio de tanta cobardía, una tregua encima de la mesa con la que poder engañar a todos los tibios de alma, inanes y canallas que piensan que 1000 muertos son canjeables por la consecución de un miope objetivo político a corto plazo. Pero si ETA se equivoca y deja un solo muerto, aunque sea por error, para un servidor ZP estará a la altura de Otegui. Y Otegui está a la altura de los asesinos.
 
Rubalcaba, Bono y la esquizofrenia gubernamental
Algo se está moviendo en los cuarteles después del sonado arresto del teniente general Mena, cuando el Ministerio de Defensa ha dado la estricta orden de que los militares, sea cual sea la unidad o el acuartelamiento al que estén adscritos "dentro del territorio nacional", utilicen exclusivamente el castellano "en todos los actos, actividades y relaciones de servicio". La norma se recoge sin ningún tipo de matices en la carta firmada por el subsecretario del Ministerio, Justo Zambrana, y dirigida este miércoles al jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Félix Sanz Roldán.

No conviene olvidar, que el militar sancionado por su discurso en el día de Reyes, hacía referencia a como tendría que resolver los destinos en ciertas comunidades por razones idiomáticas, hasta el punto que se preguntaba, si debería tratarlos como destinos en el extranjero. Algún reconcome se debe estar rumiando en el estamento militar, cuando ha sido necesaria precisamente ahora, que Rubalcaba negocia tan delicado tema, una carta balsámica en forma de epístola agnóstica de San Pepe Bono a los militares. ¿Confusión?, ¿descontento?, ¿las dos cosas a la vez?. Sin duda, los cuarteles son reflejos de la sociedad civil y en esta además de todo aquello, hay perplejidad.

La praxis del gobierno de Cataluña se está adelantando desde hace unos años, a lo que ahora los nacionalistas y socialistas catalanes quieren que se ponga en blanco sobre negro, en esa especie de constitución a la carta en la que quieren convertir el estatuto de Cataluña. Ayer el portavoz del PSOE en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguraba que el artículo del Estatuto que recoge el deber de conocer el catalán por los residentes en Cataluña es perfectamente constitucional y tiene carácter de 'deber impropio' similar al que en la Carta Magna obliga a los españoles a trabajar. En definitiva, la dictadura y la opresión que se viene ejerciendo sobre los castellano parlantes, quedará consagrada como un deber impropio, que permitirá sin duda, que puedan ser multados o no admitidos a trabajar quienes rehúsen al deber impropio de saber catalán.

Chusco y tramposo como siempre este Rubalcaba, que pretende hacernos manducar la constitucionalidad de ese deber impropio, deber que si algún ciudadano rechazara, podría conducirle a la pérdida de la oportunidad de trabajar, otro deber impropio según la Constitución.

Rubalcaba, frontón de todas las trampas y las falsedades que se originan en el foro de la política, añadió que 'alguien podría pensar', que esta redacción del deber al trabajo en la Constitución, permitiría actuar contra quienes no trabajen. Pero no, a ningún legislador se le ha ocurrido recuperar la Ley de Vagos y Maleantes del franquismo, porque se trata de un 'deber impropio' y los deberes de este tipo no son sancionables.

La trampa de Rubalcaba es evidente. El trabajo es un derecho de carácter básico, y por tanto se puede legislar atribuyéndole el carácter de deber, aunque por cierto, cabría preguntarse que responsabilidades habría que pedirle a él, parte integrante de los gobiernos Felipistas, que con su política económica crearon millones de desempleados, dejando a millones de españoles con el deber impropio de trabajar, pero sentaditos sin el derecho a un trabajo digno. ¿Se puede ser más cínico?.

¿Se puede legislar sobre el deber impropio de conocer el catalán?. No soy letrado, pero me arriesgaré. A mi juicio no, puesto que en el ámbito donde se legisla ya existe el derecho reconocido por la Constitución a conocer el Español. El derecho a conocer el catalán no es un derecho básico y universal, en todo caso este concepto sería aplicable al bilingüismo. En cuanto al símil con la ley de vagos y maleantes, el Sr. Rubalcaba debería saber que ya están aplicando sanciones y medidas discriminatorias, incluso antes de tener nada legislado. ¿Qué no harán cuando tengan en el Estatuto ese deber impropio del que habla este gurú del enredo?

En estos días ZP no dice nada sobre estas cuestiones, y lo que parece que dicen que dijo, es contrario a la doctrina de Rubalcaba. En estos momentos, la esquizofrenia de este gobierno no conoce límites: Zapatero niega a Rubalcaba, Rubalcaba niega a Zapatero y mientas tanto, por si acaso, San Pepe Bono escribe su epístola a los militares.
 
El estatuto catalán: Un fraude tras la oscuridad informativa
Me sorprendo escribiendo otra vez sobre el Estatuto de Cataluña, y me preocupa que los pocos lectores que este espacio pueda tener, piensen que soy un blogero poco dado a la variedad temática. Como dice Justo Serna en su despedida o espantada, no lo sé, muchos de los que aquí escribimos lo hacemos por ver nuestra propia opinión difundida al margen de cualquier consideración, sea comercial o de oportunidad periodística. Cuando un particular como un servidor, se anima a escribir un artículo de vez en cuando, el motor que pone en marcha toda la actividad necesaria, funciona con la energía derivada de mi preocupación como ciudadano.

Estoy completamente convencido de que en estos días de oscuras negociaciones con los catalanes, nos estamos jugando el futuro de España. La desinformación y la ocultación son dos elementos esenciales para que el PSOE esté llevando a cabo una operación, que si se hiciera con luz y taquígrafos, habría sepultado a Rodríguez y a su partido ante la opinión pública. Tan pronto como fueron conscientes de que este tema no les era favorable, decretaron un apagón informativo que llega hasta el día de hoy. Conforme transcurre el tiempo, se conocen nuevos datos y se concretan las posiciones de los actores políticos y sociales, también de los medios de comunicación, tengo la certeza de que se está preparando un fraude de ley de proporciones descomunales. Y no de cualquier ley, sino de la Ley de Leyes, de la Constitución.

El escamoteo de informaciones esenciales ante los ojos de la opinión pública, es un elemento constante en el gobierno de ZP. Los niveles de transparencia de este gobierno han caído hasta la opacidad mas absoluta, ya que no recuerdo ningún gobierno democrático que haya ocultado y desinformado sobre mas acontecimientos al mismo tiempo: Negociación del estatuto, política antiterrorista y de alianzas en el país vasco, negociaciones con ETA, política de defensa en Irak accidente aéreo incluido, incendio de Guadalajara, hechos esenciales derivados del atentado que los elevó al poder, entre otros.

La desinformación es aún mayor en Cataluña, donde se mantiene al ciudadano anestesiado y sometido al síndrome de estocolmo por el nacionalismo. La ciudadanía catalana debe informarse en Internet o en algunos pocos medios de comunicación nacionales, para muchos aspectos de su vida pública. El pasteleo de los medios de comunicación con el poder político toma allí proporciones gigantescas. Eso sí, los intentos de amordazamiento preceden al gobierno de ZP, con la puesta en marcha del CAC, que inmediatamente Rodríguez ha emulado para poder garantizar una política informativa acorde con la trasnochada ideología que lo sustenta.

El descontento de mas de media España es evidente, la política de exclusión del PP y de la ciudadanía a la que representa es evidente, los constantes intentos de desacreditar a este importantísimo sector social volviendo a poner la vieja y desgastada etiqueta de herederos del Franquismo es evidente, el compromiso para hacer todo esto a petición de sus socios y compañeros de partido en Cataluña es evidente. Todo con la ayuda de la inmensa mayoría de los medios de comunicación, comandados por el grupo periodístico que elevó a Evo Morales a los altares del marxismo en Bolivia.

El PSOE es una máquina de poder, una empresa de poder. Nada tienen que decir en el terreno de las ideas, me refiero a las grandes ideas, las que han hecho posible la libertad individual, que ha dado lugar a la libertad colectiva, a la libertad de empresa, al desarrollo humano. Las grandes ideas de la izquierda todos sabemos que han fracasado, y mas tarde las políticas económicas de las socialdemocracias también fracasaron. ¿Qué les queda?. El poder y los gestos, las poses..., mucha estética y muy poca ética.

Esta última reflexión no es gratuita, viene a cuento. La desesperanza es grande, porque sabemos que la razón de ser que tienen como organización política es mantener el poder a costa de lo que sea y lo mantendrán a costa de la unidad de España. Las políticas de medias tintas de Bono, Vázquez, Leguina, Ibarra y el propio Guerra solo son relevantes en el terrero del histrionismo teatral que conlleva la política. ¿Serán capaces de levantar la voz o cambiar su voto por ideología?, ¿o se atendrán al guión que los mantiene en el poder?. ¿Acaso alguno de ellos levantó su voz ante los crímenes de estado, y la descomunal corrupción en el Felipismo?. No nos equivoquemos, ¿por qué la levantarían ahora?. Uno de ellos, Leguina, ha reconocido que este estatuto es antidemocrático, no cabe en cabeza humana, y además no tiene arreglo; acto seguido, ha confesado que seguirá la disciplina del partido, o sea, que votará lo que le pongan delante. Ante el dilema de una España unida y cohesionada, y el poder para pasado mañana, se decantarán por lo último. No pueden aspirar a más porque saben que están vencidos en el terreno de las ideas.
 
A la Virgen rogando y con el mazo dando
Allá hacia finales de septiembre del pasado año, José Bono ministro que cubre el ala patriótica y religiosa de este gobierno notablemente laico, anticlerical y antipatriótico que nos desgobierna, se encomendaba a la Virgen de Cortes, patrona de Alcaraz y venerada en los pueblos de la serranía de donde es natural. El propósito de la encomienda no era otro, que el de pedir que el parlamento catalán no aprobase un estatuto anticonstitucional.

Mucho peligro debió otear el señor ministro para encomendarse con tanta vehemencia, como fervor mariano. Fueron muchos también, los que debieron interceder en sentido contrario, unos desde su indomable espíritu laico republicano de izquierdas, y otros desde su misticismo nacionalista de derechas, al que probablemente no faltara otra encomienda, en este caso a "la Moreneta". Lo cierto es que el pulso no lo ganó Bono ni la Virgen de Cortes. Lo ganaron otros más cercanos a la serranía de Montserrat, con el concurso inestimable del inquilino de la Moncloa, ese mago solemne, que mas tarde sin inmutarse ni perder la sonrisa, prometió un estatuto sin mácula, como una patena. Todo un portento de la alquimia, que en su propio partido han comparado con obrar otra vez el milagro de Caná, al pretender convertir el agua en vino, solo que esta vez bajo la sospecha del enredo y la maquinación. O sea, magia con truco.

El Sr.Bono, que cubre el delgado flanco espiritual de este gobierno, y que se ha postulado como un patriota, como la reserva espiritual de la progresía, como el defensor de España, no obró en consecuencia al conocer que su patrona no intercedió a sus súplicas, ni tampoco cuando los negociadores para esa mágica transmutación vienen ignorando las fórmulas de mas de media España, la que respeta la constitución, para deshacer el entuerto de la disgregación. La actitud del ministro parece responder a la del viejo cristiano resignado: ”que me pille confesado.., y sea lo que Dios quiera..”, o sea, quietos. Puede que este fuera el sentido de la piadosa encomienda a la patrona de su serranía.

Todo esto lo traigo a colación debido a las palabras pronunciadas en Sevilla por el general jefe de la Fuerza Terrestre, teniente general José Mena Aguado, quien advirtió de que el Ejército actuará, de acuerdo con la Constitución, si algún Estatuto autonómico rebasa los «límites infranqueables» que marca la Carta Magna.

La inquietud que ha manifestado a su manera el teniente general Mena, en cuyo fondo está el oscuro proceso de negociación del nuevo Estatuto catalán, la comparten muchos sectores sociales españoles. El rechazo a las múltiples pretensiones disgregadoras contenidas en el texto presentado, con la inestimable colaboración del presidente del gobierno, hacen que estas declaraciones sean verdaderamente peliagudas para los intereses del ejecutivo y sus socios. Admito no obstante, que el papel del jefe de la Fuerza Terrestre no es el de hacerse eco de dichas preocupaciones, ni de hacer advertencias. En todo caso, en esta ceremonia de la confusión a que nos están sometiendo en este proceso, ahí quedan, alguien las ha formulado aunque no haya sido la persona adecuada.

El Sr. Ministro y muchos otros políticos, deberían tener muy presente lo que ordena la Constitución para el caso probable de que nos hagan tragar un estatuto sobre el que la magia de ZP y adláteres no haya obrado el portento de la transformación. Además de cesar a este militar, por razones puramente formales, el Sr. Ministro debería como cristiano militante, aplicarse el viejo refrán dirigido a los que pretenden ser beneficiados por medio de las rogativas: “A Dios rogando y con el mazo dando”. Pues bien Sr. Bono, aplíqueselo también a la Virgen de Cortes.