Los mensajes subliminales de Caffarel
Antes de ayer, Pepiño Blanco vinculaba a Rajoy y al PP con las abyectas torturas de algunos soldados británicos y norteamericanos destacados en Irak. Este panoli, fruto de un sistema que posibilita el ascenso de iletrados sin bachillerato a los mandos de una organización política, defiende con uñas y dientes la permanencia del propio sistema que lo elevó a un puesto que debería estar reservado para los mejores y mas aptos. El ascendido, con su vil contribución, no hacía otra cosa que rendir tributo al débil sistema democrático que se empeñan en incubar, tratando de eliminar cualquier rastro que posibilite una amenaza política en forma de oposición, con posibilidades de alternancia. La labor de Blanco es entendible desde la perspectiva del bajo vientre, la de las vísceras, y la de aquí estamos nosotros, y ahora no nos mueve ni Dios.
De lo que no hay duda, es que pese a la inanidad del personaje, no está solo. El partido que lo sustenta es una empresa perfectamente organizada que da trabajo a importantes sectores sociales. En algunas autonomías como Andalucía, Extremadura y Castilla la Mancha, el funcionariado, desde los niveles mas bajos, responde a los cantos de sirena de un socialismo fosilizado en las estructuras sociales de estas regiones. Este es el modelo que los Pepiño y adláteres propugnan para el conjunto de las taifas que vayan quedando después de la irresponsable entrega al nacionalismo, y ahora a ETA.
¿Responde el PP a los mismos principios?, ¿Es el PP un partido a la imagen y semejanza del PSOE, hasta el punto de clonar la actitud de los socialistas, cuando toca poder?. El PP puede tener muchos defectos, podrá hacer políticas criticables, podrá tener bastantes medianías en sus filas, pero no tiene esa relación clientelista con parte de la sociedad, un abrazo del oso, que pone en peligro la construcción de un conjunto social lo suficientemente libre, crítico con el poder, y que permitiría progresar en la construcción de una auténtica democracia avanzada.
Prueba de ello es, que cuando el PP gobernó, no depuró los estratos medios del poder, y no reprodujo el comportamiento de auténtica ingeniería social que se da en los aledaños del PSOE, con la parte de la sociedad que se afanan por impregnar como una esponja, de las consignas diseñadas para controlar a un sector social lo suficientemente numeroso, que sirva de catalizador para sus objetivos: Promover una sociedad anquilosada, acrítica y anestesiada, capaz de comulgar durante mucho tiempo con la misma rueda de molino; la de que el adversario no cabe, porque es reducto de la Españolidad fascista.
Cuando Felipe González gobernó en el 82, recuerdo un comentario jocoso de Alfonso Guerra. Entonces dijo: TVE no tiene arreglo, el único posible es ponerse a la puerta cuando entren sus trabajadores, e ir diciendo, tú sí.., tú no...; recuerdo este comentario, se me quedó grabado; y todos damos fe que así lo hicieron.
Alguien que conoce desde dentro en este momento la TVE, me comenta que es un auténtico nido de bolcheviques con tarjeta Visa, burguesitos carmesí dilapidando miles de millones de euros del tesoro público. Esto ya era así cuando le tocó gobernar al PP. Pero entonces nadie se puso a la puerta deshojando la margarita, y nadie le dijo a Fran Llorente, o a Milá, tú no..; ellos continuaron, y queda puesto de manifiesto, que el PP no hizo la misma política que el PSOE en lo referente a esta perniciosa ingeniería social. Algunos les llaman maricomplejines por esta actitud; yo creo mas bien en la limpieza y la coherencia democrática del gesto.
Pues bien, uno de ellos, Fran Llorente, a las órdenes de Urdaci en tiempos de la “manipulación pepera”, acaba de regalarnos una joya audiovisual propia de un aprendiz rezagado en esto de la propaganda subliminal. El video no tiene desperdicio y nos recuerda aquella manipulación del gol de Butragueño realizada por otro periodista de partido, al servicio del pesebre.
Es enternecedor ver como las consignas de Pepino son amplificadas por un comisario al que el PSOE dijo sí, y al que el PP no dijo no. Caffarel y Lorente son comisarios políticos en un organismo, con cientos de millones del erario público, al servicio de amplificar consignas tan raquíticas de personajes tan raquíticos como las del Secretario de Organización del PSOE. Profesionalmente no se puede caer mas bajo, cuando se sirve de amplificador de las diatribas de un personaje que en un sistema normal y coherente no existiría. Demasiado para el cuerpo.., Fran Llorente...
De lo que no hay duda, es que pese a la inanidad del personaje, no está solo. El partido que lo sustenta es una empresa perfectamente organizada que da trabajo a importantes sectores sociales. En algunas autonomías como Andalucía, Extremadura y Castilla la Mancha, el funcionariado, desde los niveles mas bajos, responde a los cantos de sirena de un socialismo fosilizado en las estructuras sociales de estas regiones. Este es el modelo que los Pepiño y adláteres propugnan para el conjunto de las taifas que vayan quedando después de la irresponsable entrega al nacionalismo, y ahora a ETA.
¿Responde el PP a los mismos principios?, ¿Es el PP un partido a la imagen y semejanza del PSOE, hasta el punto de clonar la actitud de los socialistas, cuando toca poder?. El PP puede tener muchos defectos, podrá hacer políticas criticables, podrá tener bastantes medianías en sus filas, pero no tiene esa relación clientelista con parte de la sociedad, un abrazo del oso, que pone en peligro la construcción de un conjunto social lo suficientemente libre, crítico con el poder, y que permitiría progresar en la construcción de una auténtica democracia avanzada.
Prueba de ello es, que cuando el PP gobernó, no depuró los estratos medios del poder, y no reprodujo el comportamiento de auténtica ingeniería social que se da en los aledaños del PSOE, con la parte de la sociedad que se afanan por impregnar como una esponja, de las consignas diseñadas para controlar a un sector social lo suficientemente numeroso, que sirva de catalizador para sus objetivos: Promover una sociedad anquilosada, acrítica y anestesiada, capaz de comulgar durante mucho tiempo con la misma rueda de molino; la de que el adversario no cabe, porque es reducto de la Españolidad fascista.
Cuando Felipe González gobernó en el 82, recuerdo un comentario jocoso de Alfonso Guerra. Entonces dijo: TVE no tiene arreglo, el único posible es ponerse a la puerta cuando entren sus trabajadores, e ir diciendo, tú sí.., tú no...; recuerdo este comentario, se me quedó grabado; y todos damos fe que así lo hicieron.
Alguien que conoce desde dentro en este momento la TVE, me comenta que es un auténtico nido de bolcheviques con tarjeta Visa, burguesitos carmesí dilapidando miles de millones de euros del tesoro público. Esto ya era así cuando le tocó gobernar al PP. Pero entonces nadie se puso a la puerta deshojando la margarita, y nadie le dijo a Fran Llorente, o a Milá, tú no..; ellos continuaron, y queda puesto de manifiesto, que el PP no hizo la misma política que el PSOE en lo referente a esta perniciosa ingeniería social. Algunos les llaman maricomplejines por esta actitud; yo creo mas bien en la limpieza y la coherencia democrática del gesto.
Pues bien, uno de ellos, Fran Llorente, a las órdenes de Urdaci en tiempos de la “manipulación pepera”, acaba de regalarnos una joya audiovisual propia de un aprendiz rezagado en esto de la propaganda subliminal. El video no tiene desperdicio y nos recuerda aquella manipulación del gol de Butragueño realizada por otro periodista de partido, al servicio del pesebre.
Es enternecedor ver como las consignas de Pepino son amplificadas por un comisario al que el PSOE dijo sí, y al que el PP no dijo no. Caffarel y Lorente son comisarios políticos en un organismo, con cientos de millones del erario público, al servicio de amplificar consignas tan raquíticas de personajes tan raquíticos como las del Secretario de Organización del PSOE. Profesionalmente no se puede caer mas bajo, cuando se sirve de amplificador de las diatribas de un personaje que en un sistema normal y coherente no existiría. Demasiado para el cuerpo.., Fran Llorente...
ETA mira las encuestas electorales
Los acontecimientos referentes al apaciguamiento indecoroso del terrorismo etarra, se suceden en las últimas semanas con medidas vergonzantes del ejecutivo de ZP y aledaños, tendentes a mostrar ante ETA, una faz llena de miedo y de claudicación, que la banda terrorista a buen seguro exige a modo de gestos políticos para que el gobierno pueda beneficiarse de una decisión de los asesinos, que supuestamente y según los optimistas cálculos de ZP, estratega de la dimisión de obligaciones, el miedo y la indignidad, pueda darles no sé que oscuros beneficios electorales.
Somos muchos ciudadanos los que vemos un demérito conseguir una tregua, a cambio de que unas alimañas nos hagan el favor de no volver a matar, máxime, si esto lleva consigo la consecución de los objetivos que los sanguinarios se habían planteado desde el momento que asesinaron a Melitón Manzanas. La sociedad española, fue generosa en la transición, esa gran tarea que ahora quiere desmontar ZP, y ya excarceló a cuantos etarras habían combatido contra el Franquismo. Alguno de ellos dio todo un ejemplo de dignidad y decoro frente a la barbarie terrorista, como Mario Onaíndia. Decoro y dignidad en la que tendría que mirarse Rodríguez y cuantos están en el trabajo de mendigar una tregua, que solo garantizaría el abandono del asesinato y la extorsión, cuando el Estado levante las manos y se rinda tomando en consideración todas los motivos que han hecho que ETA tenga razón de ser.
Como hoy ha manifestado Mayor Oreja, lo que se negocia es el inicio de la autodeterminación del País Vasco y la anexión de Navarra, lo que está en juego es la puesta en marcha de los mecanismos necesarios para elaborar el colofón a 30 años de asesinatos, abyecta tiranía y extorsión. Lo que está en marcha es crear las condiciones para que ETA no mate, porque el Estado al fin les da la razón. El Estado a través de un gobierno inimaginable para cualquier Español con dignidad, creará las condiciones necesarias que justifiquen el inicio de la escena soñada por ETA para el abandono de su actividad terrorista, y parafraseando a Rodríguez, el principio del fin del Estado de Derecho.
La prisa es una de las condicionantes de este proceso, una prisa sospechosa, como si el binomio tiempo-vileza fuera determinante para la consecución de este sucio objetivo. Supongo que a ETA no le bastará con la rendición, el abandono de la defensa del Estado, la simple consecución de sus objetivos a corto plazo. ETA y los que recogen las nueces, necesitan la garantía de que la sumisión del Estado sea prolongada, sólida y consolidada. Para ello el gobierno de ZP debería convencer a millones de Españoles que en este momento ven esto como una traición a las víctimas del terrorismo y al Estado. Si ZP quiere hacer esta tropelía en un corto espacio de tiempo, como parece, tiene que darse mucha prisa y poner en marcha la máquina de la vileza. El abandono de las víctimas, la alianza de los fiscales con los defensores de los etarras, el hundimiento de la ley de partidos, y la marginación del PP, son síntomas de que la vileza funciona a todo trapo. Esta manera tan acelerada de hacer las cosas tiene una contrapartida negativa para ellos, y es, que se hace muy difícil, que esta mancha tan enorme se normalice y se pose en la conciencia de los Españoles. ZP está en el complicado equilibro de realizar este trabajo a dos años de las elecciones, pero las dudas de ETA y de los que recogen las nueces, es de si ZP además de claudicar, logrará convencer, y por lo tanto logrará otra legislatura donde consolide tamaña y descabellada empresa.
Derribar un gobierno es tarea fácil para el terrorismo, ya quedó sobradamente demostrado el 11M. Pero lo que una organización terrorista no sabe hacer, es todo lo contrario, convencer a la ciudadanía de que un gobierno es bueno y se merece seguir en el poder. ETA no puede hacer este trabajo, eso es tarea de personajes como Rubalcaba y de los ingentes medios afines que tiene este gobierno. El binomio tiempo-vileza está funcionando, ETA y sus acólitos se dan por satisfechos, ya que el gobierno ha gastado suficiente de la segunda. Si fuera por ello, mañana mismo le regalarían una tregua a ZP. Pero me temo que el problema no es este. Es el factor tiempo el que les preocupa. Si ETA no se convence de que dos años son suficientes para que este gobierno haga desaparecer la mácula de la rendición, no entregarán una tregua. Ellos contemplan un solo escenario, y es una próxima legislatura con ZP consolidando este vergonzoso proceso. Por eso estoy convencido, de que se convencen de esto, o no hay tregua. Creo que esta organización criminal mira a las encuestas para decidirse.
Somos muchos ciudadanos los que vemos un demérito conseguir una tregua, a cambio de que unas alimañas nos hagan el favor de no volver a matar, máxime, si esto lleva consigo la consecución de los objetivos que los sanguinarios se habían planteado desde el momento que asesinaron a Melitón Manzanas. La sociedad española, fue generosa en la transición, esa gran tarea que ahora quiere desmontar ZP, y ya excarceló a cuantos etarras habían combatido contra el Franquismo. Alguno de ellos dio todo un ejemplo de dignidad y decoro frente a la barbarie terrorista, como Mario Onaíndia. Decoro y dignidad en la que tendría que mirarse Rodríguez y cuantos están en el trabajo de mendigar una tregua, que solo garantizaría el abandono del asesinato y la extorsión, cuando el Estado levante las manos y se rinda tomando en consideración todas los motivos que han hecho que ETA tenga razón de ser.
Como hoy ha manifestado Mayor Oreja, lo que se negocia es el inicio de la autodeterminación del País Vasco y la anexión de Navarra, lo que está en juego es la puesta en marcha de los mecanismos necesarios para elaborar el colofón a 30 años de asesinatos, abyecta tiranía y extorsión. Lo que está en marcha es crear las condiciones para que ETA no mate, porque el Estado al fin les da la razón. El Estado a través de un gobierno inimaginable para cualquier Español con dignidad, creará las condiciones necesarias que justifiquen el inicio de la escena soñada por ETA para el abandono de su actividad terrorista, y parafraseando a Rodríguez, el principio del fin del Estado de Derecho.
La prisa es una de las condicionantes de este proceso, una prisa sospechosa, como si el binomio tiempo-vileza fuera determinante para la consecución de este sucio objetivo. Supongo que a ETA no le bastará con la rendición, el abandono de la defensa del Estado, la simple consecución de sus objetivos a corto plazo. ETA y los que recogen las nueces, necesitan la garantía de que la sumisión del Estado sea prolongada, sólida y consolidada. Para ello el gobierno de ZP debería convencer a millones de Españoles que en este momento ven esto como una traición a las víctimas del terrorismo y al Estado. Si ZP quiere hacer esta tropelía en un corto espacio de tiempo, como parece, tiene que darse mucha prisa y poner en marcha la máquina de la vileza. El abandono de las víctimas, la alianza de los fiscales con los defensores de los etarras, el hundimiento de la ley de partidos, y la marginación del PP, son síntomas de que la vileza funciona a todo trapo. Esta manera tan acelerada de hacer las cosas tiene una contrapartida negativa para ellos, y es, que se hace muy difícil, que esta mancha tan enorme se normalice y se pose en la conciencia de los Españoles. ZP está en el complicado equilibro de realizar este trabajo a dos años de las elecciones, pero las dudas de ETA y de los que recogen las nueces, es de si ZP además de claudicar, logrará convencer, y por lo tanto logrará otra legislatura donde consolide tamaña y descabellada empresa.
Derribar un gobierno es tarea fácil para el terrorismo, ya quedó sobradamente demostrado el 11M. Pero lo que una organización terrorista no sabe hacer, es todo lo contrario, convencer a la ciudadanía de que un gobierno es bueno y se merece seguir en el poder. ETA no puede hacer este trabajo, eso es tarea de personajes como Rubalcaba y de los ingentes medios afines que tiene este gobierno. El binomio tiempo-vileza está funcionando, ETA y sus acólitos se dan por satisfechos, ya que el gobierno ha gastado suficiente de la segunda. Si fuera por ello, mañana mismo le regalarían una tregua a ZP. Pero me temo que el problema no es este. Es el factor tiempo el que les preocupa. Si ETA no se convence de que dos años son suficientes para que este gobierno haga desaparecer la mácula de la rendición, no entregarán una tregua. Ellos contemplan un solo escenario, y es una próxima legislatura con ZP consolidando este vergonzoso proceso. Por eso estoy convencido, de que se convencen de esto, o no hay tregua. Creo que esta organización criminal mira a las encuestas para decidirse.
Ágapes y Opas
Cuando estábamos en los prolegómenos de este desnortado gobierno, y saltaban las alarmas motivadas por la defensa que Rodríguez hacía de los intereses nacionales, el jefe de la oposición pedía una entrevista para aclarar los conceptos que ZP tenía sobre la gobernabilidad, y sobre lo que pensaba respecto al modelo de estado. Lo que reveló después Rajoy, y de lo que me he enterado hace poco, demuestra la inconsciencia, irresponsabilidad y poco sentido de la realidad que tiene el presidente del gobierno que nos desgobierna. Con una de esas emanaciones verbales, chapuceras e irreflexivas, a las que después nos hemos acostumbrado, ZP quitaba importancia ante el propio Rajoy sobre como denominar a Cataluña o a España, argumentando que era algo que se perdería en un texto legal, y a lo que nadie daría importancia. O al menos ese era el sentido, de lo que quiso justificar. Con semejantes o parecidos argumentos es fácil imaginarse la inanidad del personaje, el poco respeto que siente por el fondo de los conceptos, y sobre todo la falta de lealtad hacia la fibra sensible de muchos ciudadanos. Todo un insulto a la inteligencia.
Este mago de la palabra, capaz de decir en un mismo discurso una cosa y su contraria sin pestañear, demuestra que no atiende a la esencia de las cosas, pondera la palabra sobre su significado, ignora con una irresponsabilidad letal las consecuencias de sus actos, y por tanto no siente la menor preocupación por las consecuencias que el desenlace de sus políticas de subsistencia en el poder, vayan a originar a corto y medio plazo. Ignorará a cuantas personas con sentido común y una preparación meridianamente superior se le interpongan, las ignorará con la característica suficiencia desbordada de los necios. Detrás, un partido que lo hace a pelo y a lana, auténticos funcionarios enquistados en la cosa pública, incapaces de aportar nada desde el punto de vista ideológico, si esto pudiera originar menoscabo en sus haciendas. El espíritu crítico constructivo se ha esfumado, los mirlos blancos se han escamoteado en el camino, y el último, Paco Vázquez, desaparece de la escena Gallega y Nacional con una patada que lo eleva a lo mas alto de la diplomacia como embajador en el Vaticano.
El camino de no retorno se ha iniciado de forma tan irreflexiva como innecesaria en casi todos los temas que han abordado. Este se culmina con las políticas territoriales y antiterroristas, que realmente son sólo una, puesto que queda suficientemente evidenciado que las soluciones que pretenden dar en el País Vasco, están fuertemente relacionadas con la estrategia de ceder ante el terrorismo, concediéndole todas las ventajas penales que sean necesarias y premiando el verdadero motivo de su existencia en forma de estatuto, que como el de Cataluña, rebasará la Constitución, y más tarde será la puerta de entrada para iniciar el camino a la independencia y la futura adhesión de Navarra soñadas por ETA, los verdaderos motivos de 30 años crímenes y extorsión.
Una prueba evidente del cortocircuito dado a la legalidad constitucional, es el apoyo de los fiscales del Tribunal Constitucional a la propuesta del Partido Popular para tramitar el estatuto catalán como una reforma de la constitución. La amoralidad, la confusión y la continua trampa con la que se vive la vida pública, puede ilustrase por la manera en que se ha negociado el estatuto catalán: de espaldas a la opinión pública y de cara a los poderes fácticos catalanes, incluidos intereses comerciales e industriales contrarios al interés público, representados por la oligarquía heredera del “pujolismo”, a la que ahora otros se quieren sumar para recoger su parte de pastel. Los recién llegados, con su flamante ética de progresistas, republicanos y de izquierdas, contravienen lo más elemental de su confusa ideología. Ellos fueron los asistentes al ágape secreto, representados por ZP, con los responsables de la Caixa y Gas Natural, del que Montilla en un ejercicio de cinismo propio del que hace de la necesidad virtud, ha comentado que solo se habló de asuntos de interés público, y nada de la OPA por la que él, en nombre del PSC, ya recibió por adelantado parte de los estipendios en forma de condonación de intereses bancarios.
Este mago de la palabra, capaz de decir en un mismo discurso una cosa y su contraria sin pestañear, demuestra que no atiende a la esencia de las cosas, pondera la palabra sobre su significado, ignora con una irresponsabilidad letal las consecuencias de sus actos, y por tanto no siente la menor preocupación por las consecuencias que el desenlace de sus políticas de subsistencia en el poder, vayan a originar a corto y medio plazo. Ignorará a cuantas personas con sentido común y una preparación meridianamente superior se le interpongan, las ignorará con la característica suficiencia desbordada de los necios. Detrás, un partido que lo hace a pelo y a lana, auténticos funcionarios enquistados en la cosa pública, incapaces de aportar nada desde el punto de vista ideológico, si esto pudiera originar menoscabo en sus haciendas. El espíritu crítico constructivo se ha esfumado, los mirlos blancos se han escamoteado en el camino, y el último, Paco Vázquez, desaparece de la escena Gallega y Nacional con una patada que lo eleva a lo mas alto de la diplomacia como embajador en el Vaticano.
El camino de no retorno se ha iniciado de forma tan irreflexiva como innecesaria en casi todos los temas que han abordado. Este se culmina con las políticas territoriales y antiterroristas, que realmente son sólo una, puesto que queda suficientemente evidenciado que las soluciones que pretenden dar en el País Vasco, están fuertemente relacionadas con la estrategia de ceder ante el terrorismo, concediéndole todas las ventajas penales que sean necesarias y premiando el verdadero motivo de su existencia en forma de estatuto, que como el de Cataluña, rebasará la Constitución, y más tarde será la puerta de entrada para iniciar el camino a la independencia y la futura adhesión de Navarra soñadas por ETA, los verdaderos motivos de 30 años crímenes y extorsión.
Una prueba evidente del cortocircuito dado a la legalidad constitucional, es el apoyo de los fiscales del Tribunal Constitucional a la propuesta del Partido Popular para tramitar el estatuto catalán como una reforma de la constitución. La amoralidad, la confusión y la continua trampa con la que se vive la vida pública, puede ilustrase por la manera en que se ha negociado el estatuto catalán: de espaldas a la opinión pública y de cara a los poderes fácticos catalanes, incluidos intereses comerciales e industriales contrarios al interés público, representados por la oligarquía heredera del “pujolismo”, a la que ahora otros se quieren sumar para recoger su parte de pastel. Los recién llegados, con su flamante ética de progresistas, republicanos y de izquierdas, contravienen lo más elemental de su confusa ideología. Ellos fueron los asistentes al ágape secreto, representados por ZP, con los responsables de la Caixa y Gas Natural, del que Montilla en un ejercicio de cinismo propio del que hace de la necesidad virtud, ha comentado que solo se habló de asuntos de interés público, y nada de la OPA por la que él, en nombre del PSC, ya recibió por adelantado parte de los estipendios en forma de condonación de intereses bancarios.
De Mahoma y de cómo cocinar un Cristo
Blasfemias bajo la égida de las subvenciones gubernamentales y de ciertas administraciones autonómicas. Injurias, todo tipo de mofas y escarnios a la liturgia y a los sacramentos. Ofensas a quienes defienden la vida, la familia y la libertad religiosa. Mentiras y calumnias sobre aquellos que se manifiestan en la vía pública en defensa de sus derechos como cristianos. Eso sí, de momento no han quemado ningún convento.
Este es el panorama que se desarrolla día a día ante nuestra mirada indiferente, ante la estupidez colectiva de los que tildan de progreso semejantes actitudes, y ante los creadores de opinión y anestesistas de la ética, que fomentan dichas prácticas solo porque los destinatarios de sus supercherías están en el otro lado. En el lado equivocado, naturalmente, que ellos siempre están en el sitio correcto. Ellos son los que están urdiendo este espacio vital donde reina el engaño, la palabra sin significado, la estética sobre la ética, y la apariencia sobre la verdad, en un relativismo moral escalofriante.
Un servidor, que esto escribe, no tiene especial formación Católica, ni se reúne en ninguna parroquia, ni asiste a ningún Oficio, ni comulga desde el día de su primera comunión. Aunque también es cierto que nunca le hizo falta militar en “el progreso” para sentir respeto hacia el interior de los demás, y ser tolerante con sus creencias; entre otros motivos porque siempre desconfió de quienes tienen la necesidad de enrolarse en la defensa de los mas excelsos ideales y subirse a lomos de la ética para otear el paraíso del progreso, desde donde la simpleza retroalimenta a sus totalitarias ideas. Todo es muy simple y perfecto, ellos son muy buenos y están eternamente indignados con la maldad intrínseca de los demás. Un monumento a la estupidez y a la incoherencia.
La “Biblia del progreso”, o se el grupo PRISA a través de Canal Plus, la emisora que dejó sitio a La Cuatro después de una irregular concesión gubernamental, mediante una cacicada muy progre, emitió hace unos meses ejerciendo la idolatrada libertad de expresión, un vídeo de Javier Krahe y el equipo de ese mismo canal, titulado “Cómo cocinar un Cristo”, donde se blasfemó, injurió e insultó a los cristianos. La preocupación por la ofensa de estas personas fue nula, antes desde luego está la libertad individual del mequetrefe de Krahe y el derecho inalienable a la libertad de expresión, de la progresía a la que se dirige esta emisora. Es más, con la arrogancia típica de los que se saben en el lugar confortable del sistema, el autor intelectual de la ofensa proclamó: “si a los católicos les ha molestado, que pongan la otra mejilla”.
Las imágenes, entre las que aparece una de Mahoma con una bomba por turbante, pasaron desapercibidas al ser editadas en Dinamarca hace cuatro meses por el diario danés Jyllands Posten, pero una revista noruega las volvió a publicar en enero y así comenzó una avalancha de indignación en el mundo árabe. El revuelo es de imprevisibles consecuencias, y todos los que estuvimos en contra de atropellos como el de Canal Plus, podríamos decir lo mismo acerca de la publicación de estas viñetas, y de la falta de respeto que implican hacia las creencias en el mundo musulmán.
La gran incoherencia, es que no hay una simetría entre el respeto de unas creencias y otras. Siempre se ha supeditado la libertad de expresión, a los insultos hacia los católicos, ahora hay que poner coto a la misma para salvaguardar el respeto hacía los musulmanes. Esto es así, y no admite discusión.
No sé si algún periódico Español ha publicado dichas caricaturas en defensa de la libertad de expresión. Si son coherentes deberían hacerlo en El País, y por qué no, en La Cuatro. Las publiquen o no, que no lo sé ni me importa, no será óbice para que mantenga mi criterio sobre la profunda diferencia de trato que se tiene con los que se amparan en unas creencias y otras. La progresía lleva como seña de identidad ser profundamente tolerante con lo Islámico, aunque estos ignoren multitud de principios que los progres dicen defender, y que son pisoteados por los usos y costumbres musulmanes. Incoherencia sobre incoherencia. Si con la facilidad pasmosa que esta gente facilita el crecimiento del Islam en España, mañana fuera una religión mayoritaria, jamás Krahe y los progres de PRISA se atreverían a cocinar un Mahoma, ni por supuesto a espetar: “si a los musulmanes les ha molestado, que pongan la otra mejilla”.
Este es el panorama que se desarrolla día a día ante nuestra mirada indiferente, ante la estupidez colectiva de los que tildan de progreso semejantes actitudes, y ante los creadores de opinión y anestesistas de la ética, que fomentan dichas prácticas solo porque los destinatarios de sus supercherías están en el otro lado. En el lado equivocado, naturalmente, que ellos siempre están en el sitio correcto. Ellos son los que están urdiendo este espacio vital donde reina el engaño, la palabra sin significado, la estética sobre la ética, y la apariencia sobre la verdad, en un relativismo moral escalofriante.
Un servidor, que esto escribe, no tiene especial formación Católica, ni se reúne en ninguna parroquia, ni asiste a ningún Oficio, ni comulga desde el día de su primera comunión. Aunque también es cierto que nunca le hizo falta militar en “el progreso” para sentir respeto hacia el interior de los demás, y ser tolerante con sus creencias; entre otros motivos porque siempre desconfió de quienes tienen la necesidad de enrolarse en la defensa de los mas excelsos ideales y subirse a lomos de la ética para otear el paraíso del progreso, desde donde la simpleza retroalimenta a sus totalitarias ideas. Todo es muy simple y perfecto, ellos son muy buenos y están eternamente indignados con la maldad intrínseca de los demás. Un monumento a la estupidez y a la incoherencia.
La “Biblia del progreso”, o se el grupo PRISA a través de Canal Plus, la emisora que dejó sitio a La Cuatro después de una irregular concesión gubernamental, mediante una cacicada muy progre, emitió hace unos meses ejerciendo la idolatrada libertad de expresión, un vídeo de Javier Krahe y el equipo de ese mismo canal, titulado “Cómo cocinar un Cristo”, donde se blasfemó, injurió e insultó a los cristianos. La preocupación por la ofensa de estas personas fue nula, antes desde luego está la libertad individual del mequetrefe de Krahe y el derecho inalienable a la libertad de expresión, de la progresía a la que se dirige esta emisora. Es más, con la arrogancia típica de los que se saben en el lugar confortable del sistema, el autor intelectual de la ofensa proclamó: “si a los católicos les ha molestado, que pongan la otra mejilla”.
Las imágenes, entre las que aparece una de Mahoma con una bomba por turbante, pasaron desapercibidas al ser editadas en Dinamarca hace cuatro meses por el diario danés Jyllands Posten, pero una revista noruega las volvió a publicar en enero y así comenzó una avalancha de indignación en el mundo árabe. El revuelo es de imprevisibles consecuencias, y todos los que estuvimos en contra de atropellos como el de Canal Plus, podríamos decir lo mismo acerca de la publicación de estas viñetas, y de la falta de respeto que implican hacia las creencias en el mundo musulmán.
La gran incoherencia, es que no hay una simetría entre el respeto de unas creencias y otras. Siempre se ha supeditado la libertad de expresión, a los insultos hacia los católicos, ahora hay que poner coto a la misma para salvaguardar el respeto hacía los musulmanes. Esto es así, y no admite discusión.
No sé si algún periódico Español ha publicado dichas caricaturas en defensa de la libertad de expresión. Si son coherentes deberían hacerlo en El País, y por qué no, en La Cuatro. Las publiquen o no, que no lo sé ni me importa, no será óbice para que mantenga mi criterio sobre la profunda diferencia de trato que se tiene con los que se amparan en unas creencias y otras. La progresía lleva como seña de identidad ser profundamente tolerante con lo Islámico, aunque estos ignoren multitud de principios que los progres dicen defender, y que son pisoteados por los usos y costumbres musulmanes. Incoherencia sobre incoherencia. Si con la facilidad pasmosa que esta gente facilita el crecimiento del Islam en España, mañana fuera una religión mayoritaria, jamás Krahe y los progres de PRISA se atreverían a cocinar un Mahoma, ni por supuesto a espetar: “si a los musulmanes les ha molestado, que pongan la otra mejilla”.
El cese de Fungairiño abre el telón en el País Vasco
Con la defenestración, por mandato gubernamental, del Fiscal Jefe de la Audiencia Nacional Eduardo Fungairiño, manoseando por enésima vez a la Fiscalía General del Estado, esa especie de comisariado político ubicado permanentemente en la administración de justicia, este gobierno, el mismo que está a punto de perpetrar el mayor fraude de Ley de nuestra historia reciente con el estatuto Catalán, acaba de inaugurar la operación de acoso y derribo del Estado en el País Vasco, presentando proporciones mucho mayores que en el caso Catalán, y con una organización terrorista de por medio que está a punto de recoger los frutos de 30 años de vileza, extorsión y muerte.
La prisa es enorme, una prisa inmisericorde, escalofriante, tan delatora, que no permite el menor rasgo de disimulo ni estrategia que suavice las descaradas posiciones de los actores gubernamentales. El cese fulminante de Fungairiño, firme servidor de la política antiterrorista, se hace sin paliativos, utilizando criterios nada sutiles, basados únicamente en la superioridad jerárquica. Estos criterios son admisibles, pero no hubieran sido utilizados de forma tan burda y por vía de urgencia, si la sintonía en la lucha contra el terrorismo fuera el eje de un pacto antiterrorista, que el PSOE se ha empeñado en dinamitar.
Si no hubiéramos asistido a los intentos de proteger a Batasuna incumpliendo la Ley, ni a la política del insignificante Patxi López en el País vasco, ni a las declaraciones de Otegui alentando a sus huestes por la cercanía de la victoria, ni al desarme moral ante ETA, ni al desprecio a las víctimas del terrorismo, ni a la pregunta del citado sujeto ante su inminente procesamiento: "¿Pero, sabe todo esto el Fiscal General?”; si no supiéramos todo esto, puede que creyéramos que estamos ante un cese mas o menos rotundo, mas o menos afortunado. Pero no, estamos ante un cese brutalmente político que inaugura una nueva etapa, en la que el partido Socialista pasa de la vileza a la cobardía claudicante, o sea, de practicar el terrorismo de estado a rendirse ante el terrorismo.
La prisa es enorme, una prisa inmisericorde, escalofriante, tan delatora, que no permite el menor rasgo de disimulo ni estrategia que suavice las descaradas posiciones de los actores gubernamentales. El cese fulminante de Fungairiño, firme servidor de la política antiterrorista, se hace sin paliativos, utilizando criterios nada sutiles, basados únicamente en la superioridad jerárquica. Estos criterios son admisibles, pero no hubieran sido utilizados de forma tan burda y por vía de urgencia, si la sintonía en la lucha contra el terrorismo fuera el eje de un pacto antiterrorista, que el PSOE se ha empeñado en dinamitar.
Si no hubiéramos asistido a los intentos de proteger a Batasuna incumpliendo la Ley, ni a la política del insignificante Patxi López en el País vasco, ni a las declaraciones de Otegui alentando a sus huestes por la cercanía de la victoria, ni al desarme moral ante ETA, ni al desprecio a las víctimas del terrorismo, ni a la pregunta del citado sujeto ante su inminente procesamiento: "¿Pero, sabe todo esto el Fiscal General?”; si no supiéramos todo esto, puede que creyéramos que estamos ante un cese mas o menos rotundo, mas o menos afortunado. Pero no, estamos ante un cese brutalmente político que inaugura una nueva etapa, en la que el partido Socialista pasa de la vileza a la cobardía claudicante, o sea, de practicar el terrorismo de estado a rendirse ante el terrorismo.
¿ Un charnego en la Generalitat ?
Son muchas las cuestiones que están en juego sobre el tapete de la política nacional tras la oscura negociación del estatuto catalán, y demasiados tahúres tramposos, marrulleros y de finta escasa, sentados ante la timba que dispuso Zapatero para envidar contra viento y manera, con el objetivo de multiplicar y retener el poder que de forma tan raquítica y poco convencional obtuvo el 14 de Marzo.
La historia comienza con un personaje ambicioso, rayano en el histrionismo, proveniente como otros muchos socialistas de posiciones acomodadas en el funcionariado y en la política durante el Franquismo. No es otro que Pascual Maragall, tan ambicioso como poco apto para la “cosa pública”, mentor político de Zapatero, y por todo bagaje un apellido ilustre.
Los años en que Pujol reinaba en el trono del nacionalismo, la ciudadanía catalana era ungida por el sentimiento nacionalista y Cataluña caía a los pies de su clase política. Estos, haciendo de la necesidad virtud, nos vendieron la imagen de una Cataluña unida ante un ideal, ante una nación. La aparente uniformidad de su ciudadanía en torno al concepto de identidad nacional, no es un dechado de virtudes cívicas, es una imposición nada sutil, una auténtica marca de agua indeleble que acompaña a cada ciudadano y que nadie puede sacudirse, so pena de congelarse lejos del rescoldo de la tribu. A los ciudadanos libres, los que tratan de criticar y zafarse del asfixiante sistema que constriñe el ejercicio de la ciudadanía, no se les reconoce el derecho a ser catalanes fuera de este contexto fuertemente encorsetado, posibilitado por Jordi Pujol, durante mas de 20 años de trono nacionalista.
Mientras, los socialistas mantenían una posición acorde con su cometido en la política nacional. Durante los gobiernos de Felipe González, su posición era perfectamente coherente con la de un partido de implantación nacional, y defensor de la cohesión de todos los españoles ante la ley y ante la hacienda pública, como ocurre en países como Francia o Alemania, donde sus provincias o lander, ricos y menos ricos, mantienen una estrecha relación con el estado, que hace a este grande, próspero y poderoso.
La estructura social y política heredada de Pujol, hace que estas premisas no sean válidas para Cataluña, y el socialismo solidario e internacionalista del PSOE mantuvo una dicotomía durante años, escorándose cada vez mas a la única opción posible y rentable, a la única con la que podría tocar poder y arrebatar al heredero de Pujol el monopolio para seguir sometiendo a los catalanes, a un estado de excepción de las conciencias y los sentimientos de identidad, que ellos llaman nacionalismo.
El apellido ilustre de pasado Franquista, con una carrera bastante afortunada en el PSOE, llega a este punto habiendo sido mentor de ZP, y aliado pese a la desconfianza inicial en el seno del PSOE, con un partido radical y de extrema izquierda, capaz de pactar con ETA una tregua en Cataluña, y lo que la historia nos acabe descubriendo. Forma gobierno, conviene recordarlo, habiendo perdido otra vez las elecciones frente a Convergencia, y prometiendo a la ciudadanía una reforma revolucionaria del estatuto catalán, con el compromiso de ZP de aceptar el parto de los montes que se hiciera en el parlamento catalán. Para garantizarse unos a otros que el Partido Popular no estorbaría, su exclusión queda pactada en los acuerdos del pacto del Tinell. (pág 95, primer punto del anexo). Tenemos por tanto, un partido socialista que ha trabajado corrigiendo y aumentando, el sectarismo nacionalista de Pujol, para obtener el poder y conservarlo a toda costa.
Estos antecedentes demuestran, que lo que algunos llaman jugada maestra de Rodríguez, consistente en haber hecho salir por una puerta a Carod y Maragall, entrando por la otra Mas, no es otra cosa que una marrullería en esta sucia partida de poker, con la que están poniendo término a un concepto consagrado en nuestra historia, y corroborado, abriendo el período de mayor esplendor democrático, por la constitución de 1978.
Una partida de poker en la que se hacen trampas entre ellos mismos. La jugada de regate corto de ZP, no solo supone expulsar a la extrema izquierda republicana, conlleva apartar al del insigne apellido, o sea, a su propio partido, para devolver el poder a los que patentaron el invento, participando ahora como segundones, cuando tienen muy claro en el PSOE lo que significa ser nacionalista catalán y los beneficios que esto aporta.
Jordi Sevilla, a quien se le entiende todo, el que quería enseñarle a ZP economía en dos tardes, ha vuelto a ser escuchado por los micrófonos indiscretos, cuando hablaba de la operación en marcha para dejar tirado a Maragall como consecuencia de la última partida, en la timba que tiene montada ZP para resolver el futuro catalán, y jugarse el futuro de todos los Españoles. "Montilla es cojonudo para mil cosas... pero todavía es pronto para que el presidente de la Generalitat sea un charnego", se ha le ha oído decir a Sevilla. ¿Presentar a un charnego para que sea segundón de Mas?, demasiado arriesgado, demasiado ofensivo para que esa Cataluña indigesta de nacionalismo, pueda aceptar semejante atrocidad étnica.
Esta y otras alarmas, como el comportamiento del público y del propio presentador en el plató de TV3, ante los abyectos insultos a España de otro charnego, un bufón con el síndrome de Estocolmo, describen la percepción de lo que está pasando en Cataluña y en España, mientras que ZP sigue en la timba como un iluso que sueña con romper la banca. Para ello no duda en hacer trampas hasta a su propio partido, a su mentor de apellido ilustre, a él mismo, y a todo lo que se interponga ante su regate miope y corto, aunque sea la mismísima España.
La historia comienza con un personaje ambicioso, rayano en el histrionismo, proveniente como otros muchos socialistas de posiciones acomodadas en el funcionariado y en la política durante el Franquismo. No es otro que Pascual Maragall, tan ambicioso como poco apto para la “cosa pública”, mentor político de Zapatero, y por todo bagaje un apellido ilustre.
Los años en que Pujol reinaba en el trono del nacionalismo, la ciudadanía catalana era ungida por el sentimiento nacionalista y Cataluña caía a los pies de su clase política. Estos, haciendo de la necesidad virtud, nos vendieron la imagen de una Cataluña unida ante un ideal, ante una nación. La aparente uniformidad de su ciudadanía en torno al concepto de identidad nacional, no es un dechado de virtudes cívicas, es una imposición nada sutil, una auténtica marca de agua indeleble que acompaña a cada ciudadano y que nadie puede sacudirse, so pena de congelarse lejos del rescoldo de la tribu. A los ciudadanos libres, los que tratan de criticar y zafarse del asfixiante sistema que constriñe el ejercicio de la ciudadanía, no se les reconoce el derecho a ser catalanes fuera de este contexto fuertemente encorsetado, posibilitado por Jordi Pujol, durante mas de 20 años de trono nacionalista.
Mientras, los socialistas mantenían una posición acorde con su cometido en la política nacional. Durante los gobiernos de Felipe González, su posición era perfectamente coherente con la de un partido de implantación nacional, y defensor de la cohesión de todos los españoles ante la ley y ante la hacienda pública, como ocurre en países como Francia o Alemania, donde sus provincias o lander, ricos y menos ricos, mantienen una estrecha relación con el estado, que hace a este grande, próspero y poderoso.
La estructura social y política heredada de Pujol, hace que estas premisas no sean válidas para Cataluña, y el socialismo solidario e internacionalista del PSOE mantuvo una dicotomía durante años, escorándose cada vez mas a la única opción posible y rentable, a la única con la que podría tocar poder y arrebatar al heredero de Pujol el monopolio para seguir sometiendo a los catalanes, a un estado de excepción de las conciencias y los sentimientos de identidad, que ellos llaman nacionalismo.
El apellido ilustre de pasado Franquista, con una carrera bastante afortunada en el PSOE, llega a este punto habiendo sido mentor de ZP, y aliado pese a la desconfianza inicial en el seno del PSOE, con un partido radical y de extrema izquierda, capaz de pactar con ETA una tregua en Cataluña, y lo que la historia nos acabe descubriendo. Forma gobierno, conviene recordarlo, habiendo perdido otra vez las elecciones frente a Convergencia, y prometiendo a la ciudadanía una reforma revolucionaria del estatuto catalán, con el compromiso de ZP de aceptar el parto de los montes que se hiciera en el parlamento catalán. Para garantizarse unos a otros que el Partido Popular no estorbaría, su exclusión queda pactada en los acuerdos del pacto del Tinell. (pág 95, primer punto del anexo). Tenemos por tanto, un partido socialista que ha trabajado corrigiendo y aumentando, el sectarismo nacionalista de Pujol, para obtener el poder y conservarlo a toda costa.
Estos antecedentes demuestran, que lo que algunos llaman jugada maestra de Rodríguez, consistente en haber hecho salir por una puerta a Carod y Maragall, entrando por la otra Mas, no es otra cosa que una marrullería en esta sucia partida de poker, con la que están poniendo término a un concepto consagrado en nuestra historia, y corroborado, abriendo el período de mayor esplendor democrático, por la constitución de 1978.
Una partida de poker en la que se hacen trampas entre ellos mismos. La jugada de regate corto de ZP, no solo supone expulsar a la extrema izquierda republicana, conlleva apartar al del insigne apellido, o sea, a su propio partido, para devolver el poder a los que patentaron el invento, participando ahora como segundones, cuando tienen muy claro en el PSOE lo que significa ser nacionalista catalán y los beneficios que esto aporta.
Jordi Sevilla, a quien se le entiende todo, el que quería enseñarle a ZP economía en dos tardes, ha vuelto a ser escuchado por los micrófonos indiscretos, cuando hablaba de la operación en marcha para dejar tirado a Maragall como consecuencia de la última partida, en la timba que tiene montada ZP para resolver el futuro catalán, y jugarse el futuro de todos los Españoles. "Montilla es cojonudo para mil cosas... pero todavía es pronto para que el presidente de la Generalitat sea un charnego", se ha le ha oído decir a Sevilla. ¿Presentar a un charnego para que sea segundón de Mas?, demasiado arriesgado, demasiado ofensivo para que esa Cataluña indigesta de nacionalismo, pueda aceptar semejante atrocidad étnica.
Esta y otras alarmas, como el comportamiento del público y del propio presentador en el plató de TV3, ante los abyectos insultos a España de otro charnego, un bufón con el síndrome de Estocolmo, describen la percepción de lo que está pasando en Cataluña y en España, mientras que ZP sigue en la timba como un iluso que sueña con romper la banca. Para ello no duda en hacer trampas hasta a su propio partido, a su mentor de apellido ilustre, a él mismo, y a todo lo que se interponga ante su regate miope y corto, aunque sea la mismísima España.