Los ‘gorrinos’ andan sueltos
En el mes de Julio se publicó una noticia que ahora viene a ser corroborada por la revelación de uno de los fundadores de ETA, Julen Madariaga, quién afirmó este martes que Jesús Eguiguren, presidente del PSE, le pidió en 2004, antes de la victoria socialista en las elecciones generales del 14 de marzo, que sirviese de enlace entre la formación socialista y la organización terrorista. Afirmó que Eguiguren le aseguró que contaba con el beneplácito de Zapatero para iniciar los contactos con los terroristas.
La noticia. en cuestión la publicó El Mundo, y hacía referencia a que al etarra Félix Ignacio Esparza Luri detenido en abril de 2004, le fueron incautadas unas notas personales que permitieron saber que el PSOE antes de llegar al poder, o sea, antes del 11M, era interlocutor de ETA.
En esas fechas tan tempranas, cuando al PSOE le esperaba una segunda legislatura en los banquillos de la oposición, y con una ETA derrotada policialmente (un año sin atentados), ignoramos si a los dirigentes socialistas les pudo más las ansias infinitas de paz, o de poder. En cualquier caso, supimos también, que el etarra detenido calificaba a los interlocutores sociatas de "gorrinos", sin que este criminal aclarara en las mismas cual es la justificación de semejante afrenta.
La afrenta sufrida por los socialistas, a los que se llama "gorrinos", queda reducida a una nadería, si se compara con la vejación sufrida por la sociedad y el Estado de Derecho, si se comprueba como parece probable, que los socialistas hablaron con ETA a espaldas del gobierno, habiendo suscrito el pacto antiterroista. La deslealtad con el Estado solo es superada por la indignidad y la felonía con la que actuaron. Una auténtica marranada, una cochinada, una gorrinada. ¿En qué estaría pensando el etarra Esparza Luri cuando redacto sus notas?
No cabe duda que en los meses venideros tendremos elementos para componer este puzzle, con el que se abren inquietantes interpretaciones de la realidad y permitirá explicar políticas y comportamientos políticos tanto en el ámbito del ejecutivo, del partido y en algunos casos dentro de la judicatura, en lo que se refiere a este claudicante proceso de rendición ante ETA.
Lo más alarmante está por llegar, y estoy convencido de que llegará. Los diversos comunicados de ETA, las declaraciones de algunos terroristas que están en el juego político (HB), a las que se une las de este Madariaga, no son sino advertencias de quién tiene la sartén por el mango. No vaya y se desmande la piara.
La noticia. en cuestión la publicó El Mundo, y hacía referencia a que al etarra Félix Ignacio Esparza Luri detenido en abril de 2004, le fueron incautadas unas notas personales que permitieron saber que el PSOE antes de llegar al poder, o sea, antes del 11M, era interlocutor de ETA.
En esas fechas tan tempranas, cuando al PSOE le esperaba una segunda legislatura en los banquillos de la oposición, y con una ETA derrotada policialmente (un año sin atentados), ignoramos si a los dirigentes socialistas les pudo más las ansias infinitas de paz, o de poder. En cualquier caso, supimos también, que el etarra detenido calificaba a los interlocutores sociatas de "gorrinos", sin que este criminal aclarara en las mismas cual es la justificación de semejante afrenta.
La afrenta sufrida por los socialistas, a los que se llama "gorrinos", queda reducida a una nadería, si se compara con la vejación sufrida por la sociedad y el Estado de Derecho, si se comprueba como parece probable, que los socialistas hablaron con ETA a espaldas del gobierno, habiendo suscrito el pacto antiterroista. La deslealtad con el Estado solo es superada por la indignidad y la felonía con la que actuaron. Una auténtica marranada, una cochinada, una gorrinada. ¿En qué estaría pensando el etarra Esparza Luri cuando redacto sus notas?
No cabe duda que en los meses venideros tendremos elementos para componer este puzzle, con el que se abren inquietantes interpretaciones de la realidad y permitirá explicar políticas y comportamientos políticos tanto en el ámbito del ejecutivo, del partido y en algunos casos dentro de la judicatura, en lo que se refiere a este claudicante proceso de rendición ante ETA.
Lo más alarmante está por llegar, y estoy convencido de que llegará. Los diversos comunicados de ETA, las declaraciones de algunos terroristas que están en el juego político (HB), a las que se une las de este Madariaga, no son sino advertencias de quién tiene la sartén por el mango. No vaya y se desmande la piara.
"Tots som Rubianes"
La deriva anti española de la izquierda se ha convertido en naufragio sobre el mar de la estulticia, la bajeza moral y la felonía por el que navega el PSOE desde su traumática y cada vez más oscura toma de poder tras la oprobiosa canallada del 11M.
El PSOE invita a la denigración y al escarnio del lugar común de todos los ciudadanos que habitamos este país, algo tan elemental en otros lugares como el concepto de patria o el de nación. Ninguna izquierda Europea, ni en ningún lugar del mundo, recurren a semejante afrenta. La izquierda Española, tan comprensiva con el pertinaz y residual comunismo cubano y admiradora del tirano Castro hasta la postración intelectual, debería tomar nota de la actitud de la oposición anticastrista hacía su patria: ¿A caso alguno de ellos la ningunea solo porque es durante 46 años solar del comunismo?. Aquí, con el desenterramiento de la memoria histórica por ZP y una política de subordinación a los nacionalismos periféricos, aparece una España denostada artificialmente por su asimilación a 40 años de Franquismo.
Recalco lo de artificialmente. Tras una modélica transición hubo tiempo, argumentos, y sobre todo suficiente consenso, para que una izquierda que ha gobernado más tiempo que la derecha este país, normalizara el concepto de nación y lo homologara al de los vecinos de nuestro entorno contribuyendo a la creación de una nación cohesionada dentro de su pluralidad. No ha sido así, sino todo lo contrario. La espuria política del mago solemne, maestro en hacer posible cualquier cosa, incluso la traición a propios y extraños, no ha dudado en pervertir el concepto de nación, mercadear con los nacionalismos y servirles en bandeja una España vapuleada y denigrada, una España de segunda división para que los dueños del cotarro sean las naciones preponderantes, o sea, las de primera.
En este contexto hay que ver la foto que publican algunos medios, y que describe a modo de resumen esta triste situación. En plena Diada, en primera fila y codo con codo con la trajeada plana mayor del PSC, marcha el vicepresidente de las juventudes embutido en una camiseta blanca con la leyenda: «Tots som Rubianes (Todos somos Rubianes). Junto a este slogan desfilan el candidato a la presidencia de la Generalitat, José Montilla; el nuevo ministro de Industria del gobierno Español, Joan Clos; y la diputada y vicepresidenta del Congreso Carmen Chacón, entre otros dirigentes del PSC.
Un ministro del gobierno de España y la vicepresidenta del congreso de los diputados de España, se asimilan a Rubianes.
Sería impensable lo que está sucediendo, si el fenómeno de desarraigo se diera solamente en las comunidades afectadas. No estarían llegando tan lejos en la amenaza contra la nación, si el PSOE no fuera el coadyuvante imprescindible para la consecución de este objetivo. Tras muchos años de complejos y debilidad ante los nacionalistas, con continuas cesiones por gobiernos socialistas y en menor medida del PP, el gobierno de ZP, un oportunista sin criterios y un anti español fruto de una generación acomplejada y confundida tras 20 años de nacionalismo políticamente correcto, nos conducen a la tormenta perfecta, con el gobierno perfecto, para la consecución de lo que los separatistas tienen proyectado.
El PSOE invita a la denigración y al escarnio del lugar común de todos los ciudadanos que habitamos este país, algo tan elemental en otros lugares como el concepto de patria o el de nación. Ninguna izquierda Europea, ni en ningún lugar del mundo, recurren a semejante afrenta. La izquierda Española, tan comprensiva con el pertinaz y residual comunismo cubano y admiradora del tirano Castro hasta la postración intelectual, debería tomar nota de la actitud de la oposición anticastrista hacía su patria: ¿A caso alguno de ellos la ningunea solo porque es durante 46 años solar del comunismo?. Aquí, con el desenterramiento de la memoria histórica por ZP y una política de subordinación a los nacionalismos periféricos, aparece una España denostada artificialmente por su asimilación a 40 años de Franquismo.
Recalco lo de artificialmente. Tras una modélica transición hubo tiempo, argumentos, y sobre todo suficiente consenso, para que una izquierda que ha gobernado más tiempo que la derecha este país, normalizara el concepto de nación y lo homologara al de los vecinos de nuestro entorno contribuyendo a la creación de una nación cohesionada dentro de su pluralidad. No ha sido así, sino todo lo contrario. La espuria política del mago solemne, maestro en hacer posible cualquier cosa, incluso la traición a propios y extraños, no ha dudado en pervertir el concepto de nación, mercadear con los nacionalismos y servirles en bandeja una España vapuleada y denigrada, una España de segunda división para que los dueños del cotarro sean las naciones preponderantes, o sea, las de primera.
En este contexto hay que ver la foto que publican algunos medios, y que describe a modo de resumen esta triste situación. En plena Diada, en primera fila y codo con codo con la trajeada plana mayor del PSC, marcha el vicepresidente de las juventudes embutido en una camiseta blanca con la leyenda: «Tots som Rubianes (Todos somos Rubianes). Junto a este slogan desfilan el candidato a la presidencia de la Generalitat, José Montilla; el nuevo ministro de Industria del gobierno Español, Joan Clos; y la diputada y vicepresidenta del Congreso Carmen Chacón, entre otros dirigentes del PSC.
Un ministro del gobierno de España y la vicepresidenta del congreso de los diputados de España, se asimilan a Rubianes.
Sería impensable lo que está sucediendo, si el fenómeno de desarraigo se diera solamente en las comunidades afectadas. No estarían llegando tan lejos en la amenaza contra la nación, si el PSOE no fuera el coadyuvante imprescindible para la consecución de este objetivo. Tras muchos años de complejos y debilidad ante los nacionalistas, con continuas cesiones por gobiernos socialistas y en menor medida del PP, el gobierno de ZP, un oportunista sin criterios y un anti español fruto de una generación acomplejada y confundida tras 20 años de nacionalismo políticamente correcto, nos conducen a la tormenta perfecta, con el gobierno perfecto, para la consecución de lo que los separatistas tienen proyectado.
¿ Se reacciona igual ante la "puta Cataluña", que ante la "puta España" ?
La tozudez de los acontecimientos ha terminado expulsando del teatro Español al histrión que se creyó con el derecho de poner una bomba lapa en los bajos de la mitad de los Españoles, o sea, de esa puta España que no le gusta. Una tozudez perversa y antidemocrática, que ahora el “nirvana” progre nos la presenta como un elemento del autoritarismo y la arrogancia de cuantos vivimos en el oscuro pozo del fascio, esa media España heredera, según ellos, de los asesinos de Lorca y antítesis de las pulcras e inmaculadas conciencias de todo el redil, que como es sabido, porque está escrito en el catecismo progre, son los que están sumergidos en el estanque dorado del bien y de la más absoluta corrección política y social.
Como elevándose, ante las angélicas miradas de histriones y demás ciudadanos escandalizados por como ha sido zaherida la libertad de expresión, junto con el derecho de los progres a decir lo que les de la gana en el lugar que ellos decidan, destaca la tibia existencia de la concejala de las Artes del Ayuntamiento de Madrid, Alicia Moreno, que asegura que Ruiz Gallardón no se ha orinado fuera del tiesto que le tiene arrendado la progresía, y que el ahora alcalde "nunca ha vetado ni una coma, ni ha levantado un espectáculo". Continúa diciendo lo mucho que perdería España, si el director del teatro, Mario Gas, dimitiera como consecuencia de este horroroso envite a la “sacrosanta” libertad de expresión progre. Dice nada menos, que su dimisión “sería la derrota de todos los Españoles”.
La edil del PP pidiendo perdón por algo que no hace mas que obedecer a la más pura lógica de los acontecimientos, se sitúa en una posición patética y servil por conceder al PSOE y a cuantas fuerzas se han aliado para hacernos comulgar con la rueda de molino de que los únicos valores que merecen ser preservados son los que cacarean a diario desde sus tribunas, que son muchas, despreciando a millones de Españoles de bien que se indignan, porque un histrión en un momento de gloria concedida en la TV donde todo lo que se dice es correcto, jaleado por el presentador y el público, y una vez alterada su función intestinal, defecó por su pestilente tragadero este edificante discurso.
Si seguimos la lógica de los acontecimientos que nos presenta la edil de Artes del Ayuntamiento de Madrid, habría que suponer que todos los iluminados en el buen camino del progreso, hubieran objetado lo mismo en el caso improbable, porque jamás se hubiera permitido, que un tarado equivalente al sujeto en cuestión, hubiera ido a por ejemplo Tele Madrid, a minar los cojones de los habitantes de la “Puta Cataluña”. Imagínense como se hubiera despachado al día siguiente semejante afrenta. Nada que ver con la tranquilidad con que el héroe Rubianes se despachó en Cataluña, y con la soltura con que los medios progres ahora lo defienden.
Es la prueba del nueve de que todo lo que se dice y lo que se hace está rebozado de mentira, indignidad y servilismo. No por tener muchos altavoces mediáticos se tiene razón. No está por tanto lejos el día que se desenmascaré a tanto imbécil, tanto servil y tanta patochada.
Como elevándose, ante las angélicas miradas de histriones y demás ciudadanos escandalizados por como ha sido zaherida la libertad de expresión, junto con el derecho de los progres a decir lo que les de la gana en el lugar que ellos decidan, destaca la tibia existencia de la concejala de las Artes del Ayuntamiento de Madrid, Alicia Moreno, que asegura que Ruiz Gallardón no se ha orinado fuera del tiesto que le tiene arrendado la progresía, y que el ahora alcalde "nunca ha vetado ni una coma, ni ha levantado un espectáculo". Continúa diciendo lo mucho que perdería España, si el director del teatro, Mario Gas, dimitiera como consecuencia de este horroroso envite a la “sacrosanta” libertad de expresión progre. Dice nada menos, que su dimisión “sería la derrota de todos los Españoles”.
La edil del PP pidiendo perdón por algo que no hace mas que obedecer a la más pura lógica de los acontecimientos, se sitúa en una posición patética y servil por conceder al PSOE y a cuantas fuerzas se han aliado para hacernos comulgar con la rueda de molino de que los únicos valores que merecen ser preservados son los que cacarean a diario desde sus tribunas, que son muchas, despreciando a millones de Españoles de bien que se indignan, porque un histrión en un momento de gloria concedida en la TV donde todo lo que se dice es correcto, jaleado por el presentador y el público, y una vez alterada su función intestinal, defecó por su pestilente tragadero este edificante discurso.
Si seguimos la lógica de los acontecimientos que nos presenta la edil de Artes del Ayuntamiento de Madrid, habría que suponer que todos los iluminados en el buen camino del progreso, hubieran objetado lo mismo en el caso improbable, porque jamás se hubiera permitido, que un tarado equivalente al sujeto en cuestión, hubiera ido a por ejemplo Tele Madrid, a minar los cojones de los habitantes de la “Puta Cataluña”. Imagínense como se hubiera despachado al día siguiente semejante afrenta. Nada que ver con la tranquilidad con que el héroe Rubianes se despachó en Cataluña, y con la soltura con que los medios progres ahora lo defienden.
Es la prueba del nueve de que todo lo que se dice y lo que se hace está rebozado de mentira, indignidad y servilismo. No por tener muchos altavoces mediáticos se tiene razón. No está por tanto lejos el día que se desenmascaré a tanto imbécil, tanto servil y tanta patochada.
Plúmbeo silencio sobre el 11M
La crispación política es un elemento del paisaje social desde que un explosivo sin determinar segó la vida de 192 personas, cercenó la integridad física de varios miles y menoscabó la dignidad de toda una nación.
Todos sabemos cual fue ese punto de inflexión, a partir del cual España es menos España, y donde muchos españoles percibimos la sensación de tener menguada la condición de ciudadanos libres.
Con la onda del explosivo al que todavía nadie ha logrado poner nombre y apellidos, llegó una nueva forma de gobernar y un tipo abrazado a un nuevo talante, tan disminuido políticamente, que brotó en la escena pública distinguido con el escueto ZP.
Una sociedad amedrentada, y con un coraje cívico bajo mínimos, premió al terrorismo con una decisión equivocada, y que a dos años vista, con las inquietantes grietas que se abren en la versión oficial de aquella ignominia, no solo parece simplemente equivocada, sino que con los acontecimientos sobre el apaciguamiento del terrorismo etarra, se nos presenta como un error tan monumental, tan garrafal, que ha permitido que el cambio propiciado por una acción terrorista, beneficie con claridad a los terroristas de la ETA, y a sus parientes y primos cercanos que recogen los frutos del árbol de la indignidad.
El aislamiento de cuantos no estamos en la pomada del falso apaciguamiento, de la paz tan falsa como una moneda de madera, es una operación en la que trabajan día a día los ingentes medios de comunicación que apoyan y protegen al gobierno desde su génesis, unas veces jaleando las consignas políticamente correctas que lo mismo sirven para un roto que para un descosido, otras con un plúmbeo silencio.
Lo que más llama la atención, lo más me inquieta, no es el intento de someternos a vasallaje haciéndonos manducar pringosos conceptos preñados de “corrección política” y vacíos de contenido, que solo valen para maquillar a unos impresentables y sus inquietantes políticas. Lo que mas me inquieta, digo, no es la miserable verborrea llena de inanidad a modo de cosmético, lo que más me inquieta es de lo que no se habla.
Poca estima existe por la libertad y por la verdad en esos medios de comunicación, cuando ni siquiera se ocupan de las inquietantes contradicciones, falsedades, coincidencias sospechosas, y palmarias mentiras que se están poniendo en evidencia desde el día siguiente de aquél fatídico 11 de Marzo de 2004. El presidente por accidente, pontificó al cierre de la comisión de investigación, en una de esas piruetas preñadas de amoralidad a las que nos tiene acostumbrados, que todo estaba muy claro, que no había nada que investigar. El Sr. Zapatero decretó entonces que la verdad oficial es inamovible, y esta es la consigna que hasta este momento están siguiendo la mayoría de medios de comunicación.
El sepulcral silencio de la mayoría de medios no puede obedecer a la indiferencia, al menosprecio de lo que cada día es más evidente, a la creencia de que se trate un tema menor que no merece ser publicado. El machacón silencio no es casual, ni mucho menos fruto del desdén por la creencia de que se trata de un tema sin interés periodístico. El pesado y cargante silencio, empieza a ser tan inquietante como a lo que trata de poner sordina. Más de una persona, incluso cercana a ideas del PSOE, están empezando a dar pábulo a cuantas sospechas se están evidenciando, no porqué se hayan molestado en analizar las enigmáticas claves, sino porque su sentido común les hace desconfiar de tan clamoroso silencio.
Todos sabemos cual fue ese punto de inflexión, a partir del cual España es menos España, y donde muchos españoles percibimos la sensación de tener menguada la condición de ciudadanos libres.
Con la onda del explosivo al que todavía nadie ha logrado poner nombre y apellidos, llegó una nueva forma de gobernar y un tipo abrazado a un nuevo talante, tan disminuido políticamente, que brotó en la escena pública distinguido con el escueto ZP.
Una sociedad amedrentada, y con un coraje cívico bajo mínimos, premió al terrorismo con una decisión equivocada, y que a dos años vista, con las inquietantes grietas que se abren en la versión oficial de aquella ignominia, no solo parece simplemente equivocada, sino que con los acontecimientos sobre el apaciguamiento del terrorismo etarra, se nos presenta como un error tan monumental, tan garrafal, que ha permitido que el cambio propiciado por una acción terrorista, beneficie con claridad a los terroristas de la ETA, y a sus parientes y primos cercanos que recogen los frutos del árbol de la indignidad.
El aislamiento de cuantos no estamos en la pomada del falso apaciguamiento, de la paz tan falsa como una moneda de madera, es una operación en la que trabajan día a día los ingentes medios de comunicación que apoyan y protegen al gobierno desde su génesis, unas veces jaleando las consignas políticamente correctas que lo mismo sirven para un roto que para un descosido, otras con un plúmbeo silencio.
Lo que más llama la atención, lo más me inquieta, no es el intento de someternos a vasallaje haciéndonos manducar pringosos conceptos preñados de “corrección política” y vacíos de contenido, que solo valen para maquillar a unos impresentables y sus inquietantes políticas. Lo que mas me inquieta, digo, no es la miserable verborrea llena de inanidad a modo de cosmético, lo que más me inquieta es de lo que no se habla.
Poca estima existe por la libertad y por la verdad en esos medios de comunicación, cuando ni siquiera se ocupan de las inquietantes contradicciones, falsedades, coincidencias sospechosas, y palmarias mentiras que se están poniendo en evidencia desde el día siguiente de aquél fatídico 11 de Marzo de 2004. El presidente por accidente, pontificó al cierre de la comisión de investigación, en una de esas piruetas preñadas de amoralidad a las que nos tiene acostumbrados, que todo estaba muy claro, que no había nada que investigar. El Sr. Zapatero decretó entonces que la verdad oficial es inamovible, y esta es la consigna que hasta este momento están siguiendo la mayoría de medios de comunicación.
El sepulcral silencio de la mayoría de medios no puede obedecer a la indiferencia, al menosprecio de lo que cada día es más evidente, a la creencia de que se trate un tema menor que no merece ser publicado. El machacón silencio no es casual, ni mucho menos fruto del desdén por la creencia de que se trata de un tema sin interés periodístico. El pesado y cargante silencio, empieza a ser tan inquietante como a lo que trata de poner sordina. Más de una persona, incluso cercana a ideas del PSOE, están empezando a dar pábulo a cuantas sospechas se están evidenciando, no porqué se hayan molestado en analizar las enigmáticas claves, sino porque su sentido común les hace desconfiar de tan clamoroso silencio.