Desmontando el manual de consignas
Artículos de opinión
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Desmontando el manual de consignas es un blog de nueva creación, aunque los artículos se han transcrito siguiendo el orden cronológico como aparecen en otra bitácora de mi autoría. Entiendo que mi opinión no gustará a todo el mundo. Además de ser políticamente incorrecta va contra la Vaca Sagrada de la izquierda, tan limpia de toda mácula. No obstante aquí estan. Representa una forma de pensar mas común de lo que quisieran muchas personas de la progresía, denominación por cierto, que nunca he entendido. No sé cual será el alcance de esta bitácora. Sin temor a equivocarme y como acostumbra demasiada gente con sensibilidad de izquierdas, es de esperar que se me tilde de fascista. Amigos progres.., os aseguro que no lo soy, por mas que vuestros esquemas no cuadren ni a mazazos.
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Sindicación
 
La realidad social según Conde Pumpido
Una vez más, la realidad social es vista desde el luminoso cristal a través del cual la izquierda otea lo que ellos creen sus dominios, o sea, toda la sociedad. Vuelve una y otra vez la misma cuartada cuando se aplica el nepotismo y el sectarismo, a modo de catalizadores, para transformar en realidad social lo que es solo realidad política al servicio de unos intereses espurios.

Conde Pumpido da ejemplo sobrado de esta cansina forma que tiene la izquierda de hacer suyas todas las inquietudes sociales, y amalgamarlas, cual burdos alquimistas, en sectarias consignas políticas al servicio de los intereses más rastreros, y que de forma invariable son presentados como faro por el que deben conducirse todos los estamentos sociales.

El fiscal general se ha limitado a decir unas verdades de Perogrullo, para a continuación, dejarse el trasero al descubierto por falsear con los hechos, lo que de forma tan grandilocuente nos quiere transmitir. Sin cortarse, ha manifestado: "la Justicia no está para favorecer procesos políticos, pero tampoco para obstaculizarlos". Hasta ahí llega con la nadería y los conceptos desprovistos de sustancia tan típicos en la progresía; podríamos estar de acuerdo en que la justicia no debe obstaculizar ningún proceso político, es cierto que tampoco debe favorecerlos; pero.... ¿qué hace el Fiscal General?: Es cierto que no obstaculiza, pero favorecer.., lo hace hasta el hartazgo; más allá del respeto por la seguridad jurídica y de la igualdad de los ciudadanos ante la Ley. Lo peor es que Conde en su parcial visión de la realidad, está confundiendo una compleja realidad social, con la realidad política por la que nos quieren uniformizar, para que toda una sociedad asienta y se rinda en un ignominioso proceso donde no cuenta el Estado de Derecho, y en el que llevan la iniciativa los terroristas, sin que todavía nadie se explique las causas primigenias de semejante revés a la lógica y a la dignidad de toda una Nación.

La cesión ante la huelga de hambre del sanguinario etarra de Juana Chaos, es un indicador claro de que las palabras de Conde son pura farfulla. Gómez Bermúdez, el juez que debe presidir la sala que juzgará a los presuntos culpables del 11M, me tranquilizó esta mañana en una entrevista en Onda Cero cuando dijo que los jueces tienen que aplicar la ley, “les guste o no”. Ante el sectarismo con que actúan estos juristas-políticos, es un alivio que alguien del Poder Judicial diga algo tan elemental, como que el poder judicial está para aplicar las leyes al margen de interpretaciones políticas, y que lo que no se puede hacer es buscar alternativas más allá de las reglas que el propio Código Penal impone.

El etarra de Juana Chaos ha mejorado el tipo y de paso ha visto reducida su condena de 96 a 6 años, divídase por 16, en un ejercicio de cobardía, cesión de soberanía y palmaria exposición del ciudadano honesto a una nueva doctrina. En cualquier momento, la inseguridad jurídica creada con este precedente, puede afectar al común de los mortales, porque ya nadie es igual ante la ley. Mañana, en el fragor político de un contencioso, cualquier ciudadano puede ver multiplicada su condena por 16 si no está en los aledaños del poder, y convenientemente dividida si a los acólitos de los que detentan el mando puede interesarles políticamente.

Este jurista con injertos políticos, al servicio del poder ejecutivo, dice que no quiere ir a más funerales, que no quiere más muertos. El argumento es falaz y rastrero, cuando además añade que los que no están en este ignominioso proceso desean algún muerto sobre la mesa.

Los muertos con los que nos intimidan los que no tienen razón, los que quieren imponer sus argumentos con la violencia, los que inducen al Fiscal General a retorcer el principio de seguridad jurídica, no se evitan con la claudicación, sino con la recta aplicación de la Ley como el juez Gómez Bermúdez le ha recordado al Sr. Conde. La Ley y el Estado de Derecho son los que al final hubieran evitado que el Sr. Conde no tenga que asistir a más entierros de víctimas. La cobardía y la cesión ante el chantaje, no solo no lo evitarán, sino que supondrá una vergüenza que se arrastrará con la historia de España.