Desmontando el manual de consignas
Artículos de opinión
Acerca de
Desmontando el manual de consignas es un blog de nueva creación, aunque los artículos se han transcrito siguiendo el orden cronológico como aparecen en otra bitácora de mi autoría. Entiendo que mi opinión no gustará a todo el mundo. Además de ser políticamente incorrecta va contra la Vaca Sagrada de la izquierda, tan limpia de toda mácula. No obstante aquí estan. Representa una forma de pensar mas común de lo que quisieran muchas personas de la progresía, denominación por cierto, que nunca he entendido. No sé cual será el alcance de esta bitácora. Sin temor a equivocarme y como acostumbra demasiada gente con sensibilidad de izquierdas, es de esperar que se me tilde de fascista. Amigos progres.., os aseguro que no lo soy, por mas que vuestros esquemas no cuadren ni a mazazos.
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Sindicación
 
Los príncipes de la paz tienen prisa
Zapatero, presidente salido de las tripas del 11-M, tiene mucha prisa por finiquitar la plasmación de un nuevo régimen. Para ello, los españoles tenemos que interiorizar muchas cosas, entre otras, debemos cristalizar en nuestra consciencia que los que eran unos villanos, ahora son príncipes de la paz. No en vano, con esa relatividad moral que conforma su esencia, ZP invistió no hace mucho a Otegui, con el espaldarazo de su condescendencia y el laurel y la paloma de la paz.

Meliflua y vaporosa condescendencia la de ZP, que lo mismo sirve para investir a un villano con el laurel de la nobleza, que para degradar a los nobles y a los valientes con la ignominia de la calumnia y el olvido. Que se lo pregunten a Rosa Díez, paradigma de la honestidad, cuando el amoral presidente del gobierno dice respecto a una foto de ella con Pilar Elías, que esta pertenece al pasado. El presente de ZP es Otegui, y la foto, la de la antítesis de Rosa, la de una tal Zabaleta con otra individua del tinglado de ETA cuyo nombre no me digno ni a buscar, pero con la sangre de 1000 asesinatos cubriéndoles hasta la comisura de los labios. Por cierto, Zabaleta pedía una futura coalición con los de las manos rojas, que para obtener el poder, que es lo único que interesa a cualquier precio, hay que olvidarse para siempre de los de las manos blancas.

Este es el diabólico proceso de paz al que nos enfrentamos, donde la amoralidad rampante de los actores que detentan el poder, pretende cambiar el signo de la moralidad y de la ética. Para ello ETA, que ahora forma parte de los que lo detentan, no ha dudado en hacer un repugnante acto de contrición en boca de su portavoz político Arnaldo Otegui, el victimario que ahora se acuerda del sufrimiento de sus víctimas. Más repugnante todavía resulta la interesada y apresurada interpretación de José Blanco, cuando dice que Otegui muestra arrepentimiento. Abyecta composición lugar y burdo montaje de este disminuido personaje, que no repara en gastos, porque tienen mucha prisa..., demasiada...

La prisa la ponía hace unos días el propio Otegui, que al parecer ha hecho cuentas y le sale que en Agosto tiene que estar terminado esto de la paz en el País Vasco; o sea, la independencia. Todo muy rápido, y a sentarse con él para rendirse sin condiciones. Si para ello tiene que reconocer con una abominable hipocresía el sufrimiento de sus víctimas, se hace. Si para ello, un personajito como Blanco tiene que proclamar el arrepentimiento de los asesinos, se hace. Para ellos la moralidad y la decencia son como de chicle, moldeables como su propio sentido del servicio a la sociedad y del buen gobierno.

Maldita prisa.., porca prisa..., ¿por qué tanta...?. Nunca en democracia cosas tan importantes y transcendentes se hicieron con tanta premura y tan poco consenso. Claro que ningún gobierno hasta ahora había salido de las entrañas del 11-M.
No