¿ Se reacciona igual ante la "puta Cataluña", que ante la "puta España" ?
La tozudez de los acontecimientos ha terminado expulsando del teatro Español al histrión que se creyó con el derecho de poner una bomba lapa en los bajos de la mitad de los Españoles, o sea, de esa puta España que no le gusta. Una tozudez perversa y antidemocrática, que ahora el “nirvana” progre nos la presenta como un elemento del autoritarismo y la arrogancia de cuantos vivimos en el oscuro pozo del fascio, esa media España heredera, según ellos, de los asesinos de Lorca y antítesis de las pulcras e inmaculadas conciencias de todo el redil, que como es sabido, porque está escrito en el catecismo progre, son los que están sumergidos en el estanque dorado del bien y de la más absoluta corrección política y social.
Como elevándose, ante las angélicas miradas de histriones y demás ciudadanos escandalizados por como ha sido zaherida la libertad de expresión, junto con el derecho de los progres a decir lo que les de la gana en el lugar que ellos decidan, destaca la tibia existencia de la concejala de las Artes del Ayuntamiento de Madrid, Alicia Moreno, que asegura que Ruiz Gallardón no se ha orinado fuera del tiesto que le tiene arrendado la progresía, y que el ahora alcalde "nunca ha vetado ni una coma, ni ha levantado un espectáculo". Continúa diciendo lo mucho que perdería España, si el director del teatro, Mario Gas, dimitiera como consecuencia de este horroroso envite a la “sacrosanta” libertad de expresión progre. Dice nada menos, que su dimisión “sería la derrota de todos los Españoles”.
La edil del PP pidiendo perdón por algo que no hace mas que obedecer a la más pura lógica de los acontecimientos, se sitúa en una posición patética y servil por conceder al PSOE y a cuantas fuerzas se han aliado para hacernos comulgar con la rueda de molino de que los únicos valores que merecen ser preservados son los que cacarean a diario desde sus tribunas, que son muchas, despreciando a millones de Españoles de bien que se indignan, porque un histrión en un momento de gloria concedida en la TV donde todo lo que se dice es correcto, jaleado por el presentador y el público, y una vez alterada su función intestinal, defecó por su pestilente tragadero este edificante discurso.
Si seguimos la lógica de los acontecimientos que nos presenta la edil de Artes del Ayuntamiento de Madrid, habría que suponer que todos los iluminados en el buen camino del progreso, hubieran objetado lo mismo en el caso improbable, porque jamás se hubiera permitido, que un tarado equivalente al sujeto en cuestión, hubiera ido a por ejemplo Tele Madrid, a minar los cojones de los habitantes de la “Puta Cataluña”. Imagínense como se hubiera despachado al día siguiente semejante afrenta. Nada que ver con la tranquilidad con que el héroe Rubianes se despachó en Cataluña, y con la soltura con que los medios progres ahora lo defienden.
Es la prueba del nueve de que todo lo que se dice y lo que se hace está rebozado de mentira, indignidad y servilismo. No por tener muchos altavoces mediáticos se tiene razón. No está por tanto lejos el día que se desenmascaré a tanto imbécil, tanto servil y tanta patochada.
Como elevándose, ante las angélicas miradas de histriones y demás ciudadanos escandalizados por como ha sido zaherida la libertad de expresión, junto con el derecho de los progres a decir lo que les de la gana en el lugar que ellos decidan, destaca la tibia existencia de la concejala de las Artes del Ayuntamiento de Madrid, Alicia Moreno, que asegura que Ruiz Gallardón no se ha orinado fuera del tiesto que le tiene arrendado la progresía, y que el ahora alcalde "nunca ha vetado ni una coma, ni ha levantado un espectáculo". Continúa diciendo lo mucho que perdería España, si el director del teatro, Mario Gas, dimitiera como consecuencia de este horroroso envite a la “sacrosanta” libertad de expresión progre. Dice nada menos, que su dimisión “sería la derrota de todos los Españoles”.
La edil del PP pidiendo perdón por algo que no hace mas que obedecer a la más pura lógica de los acontecimientos, se sitúa en una posición patética y servil por conceder al PSOE y a cuantas fuerzas se han aliado para hacernos comulgar con la rueda de molino de que los únicos valores que merecen ser preservados son los que cacarean a diario desde sus tribunas, que son muchas, despreciando a millones de Españoles de bien que se indignan, porque un histrión en un momento de gloria concedida en la TV donde todo lo que se dice es correcto, jaleado por el presentador y el público, y una vez alterada su función intestinal, defecó por su pestilente tragadero este edificante discurso.
Si seguimos la lógica de los acontecimientos que nos presenta la edil de Artes del Ayuntamiento de Madrid, habría que suponer que todos los iluminados en el buen camino del progreso, hubieran objetado lo mismo en el caso improbable, porque jamás se hubiera permitido, que un tarado equivalente al sujeto en cuestión, hubiera ido a por ejemplo Tele Madrid, a minar los cojones de los habitantes de la “Puta Cataluña”. Imagínense como se hubiera despachado al día siguiente semejante afrenta. Nada que ver con la tranquilidad con que el héroe Rubianes se despachó en Cataluña, y con la soltura con que los medios progres ahora lo defienden.
Es la prueba del nueve de que todo lo que se dice y lo que se hace está rebozado de mentira, indignidad y servilismo. No por tener muchos altavoces mediáticos se tiene razón. No está por tanto lejos el día que se desenmascaré a tanto imbécil, tanto servil y tanta patochada.