El Ché y los iconos de la izquierda
El sectarismo de la izquierda consiste en criticar como abominables a todos los tiranos contrarios a sus ideas, a bordo de una imaginaria superioridad moral y ética. Desde la atalaya de su inmaculada ideología, con las armas de la infiltración, propaganda y la agitación social, además de con la inestimable ayuda de bastantes instituciones y medios de comunicación infiltradas de adláteres, la izquierda ha negado la evidencia de los crímenes de sus totalitarismos en el siglo XX.
No solo lo ha negado, sino que con la dictadura que impone el lenguaje de lo políticamente correcto, a elevado a iconos de la libertad a algunos de ellos. Claro ejemplo es el que nos ocupa, del sanguinario Ché.
El historial de mentiras y manipulación de quienes han fracasado en el siglo XX por sus intentos de transformar una utopía en abyectas tiranías criminales, sigue vigente. Los herederos de esta vileza siguen en la brecha y quieren embaucarnos porqué todavía dominan el lenguaje de la mentira.
No solo lo ha negado, sino que con la dictadura que impone el lenguaje de lo políticamente correcto, a elevado a iconos de la libertad a algunos de ellos. Claro ejemplo es el que nos ocupa, del sanguinario Ché.
El historial de mentiras y manipulación de quienes han fracasado en el siglo XX por sus intentos de transformar una utopía en abyectas tiranías criminales, sigue vigente. Los herederos de esta vileza siguen en la brecha y quieren embaucarnos porqué todavía dominan el lenguaje de la mentira.