La socialización de la ignorancia (II)
Terminaba mi anterior escrito exponiendo que el daño producido al tejido social español con el sistema educativo se está empezando hacer patente. El odio al sentido nacional español que empezó siendo la cantinela de una minoría de insidiosos, ha sido absorbido por una mayoría de jóvenes instruidos vanamente. Los socialistas han realizado el trabajo subsidiario a petición de los nacionalismos periféricos consistente en minusvalorar y desprestigiar el concepto de españa como nación y de postergar los valores básicos que mantienen una nación a flote. Ahora incluso muchos de ellos, con ZP a la cabeza asumen como propias dichas ideas.
Quince años después tenemos un sistema educativo nefasto, con una generación de padres con mas medios económicos que cultura, confundidos con la libertad mal entendida de la transición y unos hijos educados en la ausencia de esfuerzo y valores fundamentales. Caldo de cultivo perfecto.
Durante la etapa del PP cuando se intentaba poner orden, instituir una reválida, cambiar el contenido y la orientación de algunas asignaturas, se azuzó al alumnado a huelgas y protestas. La consabida agitación funcionó. Se les transmitía que el esfuerzo, el suspenso y el rigor son instituciones fascistas. Vendían la “dolce vita” con la misma irresponsabilidad que ahora están vendiendo españa.
Tras el 11M, 180.000 nuevos votantes adoctrinados en la ignorancia y en la tergiversación de conceptos fundamentales fueron un excelente coadyuvante para el golpe de mano.
Quince años después tenemos un sistema educativo nefasto, con una generación de padres con mas medios económicos que cultura, confundidos con la libertad mal entendida de la transición y unos hijos educados en la ausencia de esfuerzo y valores fundamentales. Caldo de cultivo perfecto.
Durante la etapa del PP cuando se intentaba poner orden, instituir una reválida, cambiar el contenido y la orientación de algunas asignaturas, se azuzó al alumnado a huelgas y protestas. La consabida agitación funcionó. Se les transmitía que el esfuerzo, el suspenso y el rigor son instituciones fascistas. Vendían la “dolce vita” con la misma irresponsabilidad que ahora están vendiendo españa.
Tras el 11M, 180.000 nuevos votantes adoctrinados en la ignorancia y en la tergiversación de conceptos fundamentales fueron un excelente coadyuvante para el golpe de mano.