La LOGSE, la LOE y estos lodos
Ante la vuelta a la actualidad y comenzado el curso escolar, vuelvo a editar y refundir tres artículos escritos al comienzo del verano sobre el sistema educativo
Con alevosía y en plena canícula, a espaldas del ya por sí conformista sector del profesorado, el PSOE presentó a principios de verano un proyecto para la LOE, un “revival” de la LOGSE aprobada en 1990 y defendida desde el ministerio de educación por el personaje mas siniestro de la siniestra: Alfredo Pérez Rubalcaba.
Con esta Ley, y tras boicotear la ley de calidad, la izquierda vuelve a tomar el control de uno de sus pilares estratégicos: la educación. No es casual que los herederos del marxismo, reverdecido por el incompetente e incomprensible ZP retomen el mando de las aulas ignorando que la educación es el bien mas preciado de un país, y por lo tanto una de las bases que debería garantizarse es la pluralidad, como consecuencia de promover un consenso en materia educativa.
La LOGSE posibilitó la puesta en marcha en distinta comunidades, especialmente en Cataluña y en el País vasco, de una especie de sistema educativo a la carta donde sus autores inventaron hasta los platos. La enferma degeneración social en el país vasco, y la inmersión lingüística en Cataluña, amén de la reescritura de la historia cuando y dónde ha convenido, son consecuencias del alevoso celo de los legisladores. Nada casual ni inocente. En el país vasco fue un gobierno en donde participó el PSOE el encargado de la tropelía, con un consejero de educación socialista. En el resto de españa, como mínimo ha supuesto la socialización de la ignorancia.
El PSOE es el partido socialista mas sectario e inculto de Europa. La combinación de estos dos ingredientes y que en los planes de futuro de estos insidiosos no figura una España fuerte, culta y vertebrada, hace que continúen en su patraña y ahora nos presenten mas de lo mismo. El daño calculado hace 15 años al tejido social español les está empezando a dar sus frutos. El mismísimo ZP es un hijo de la ignorancia.
El odio al sentido nacional español que empezó siendo la cantinela de una minoría de insidiosos, ha sido absorbido por una mayoría de jóvenes instruidos vanamente. Los socialistas han realizado el trabajo subsidiario a petición de los nacionalismos periféricos, consistente en minusvalorar y desprestigiar el concepto de España como nación y de postergar los valores básicos que mantienen una nación a flote. Ahora incluso muchos de ellos, con ZP a la cabeza asumen como propias dichas ideas.
Quince años después tenemos un sistema educativo nefasto, con una generación de padres con mas medios económicos que cultura, confundidos con la libertad mal entendida de la transición, y unos hijos educados en la ausencia de esfuerzo y valores fundamentales. Caldo de cultivo perfecto.
Durante la etapa del PP cuando se intentaba poner orden, instituir una reválida, cambiar el contenido y la orientación de algunas asignaturas, se azuzó al alumnado a huelgas y protestas. La consabida agitación funcionó. Se les transmitía que el esfuerzo, el suspenso y el rigor son instituciones fascistas. Vendían la “dolce vita” con la misma irresponsabilidad que ahora están vendiendo España.
Tras el 11M, 180.000 nuevos votantes adoctrinados en la ignorancia y en la tergiversación de conceptos fundamentales fueron un excelente coadyuvante para el golpe de mano. Naturalmente no estoy diciendo que todos los jóvenes de España estén adoctrinados en el sectarismo bajo el manto de la ignorancia, aunque no queda lugar a dudas que la intención que esconde la facción gobernante es la derrota en las aulas de los valores fundamentales que han conformado nuestra sociedad basada en los principios liberales de nuestro mundo occidental.
La persecución de la enseñanza religiosa se inscribe en este contexto. A nadie se le escapa que una de las grandes fábulas de la izquierda es que abunda en dogmas enternecedores e infantiles. Tal es el caso de la inmaculada concepción colectiva de todos ellos, donde quién no es uno de la secta es un fascista. Esta estupidez, tan propia de la pseudo-progresía de izquierdas se ha convertido en una norma de conducta. Con este panorama, todo el mundo sabe que son los gurús de lo correcto, los guardianes de la ética, los apóstoles de la verdad. ¿ Qué pinta la religión católica en todo esto ?, ¿ acaso no es una competencia ?, ¿ es qué sus enseñanzas morales son mejores que nuestros propios dogmas laicos ?, se peguntan. Fuera la religión, a partir de ahora nosotros seremos vuestro opio.
Se declaran enemigos de la religión de nuestros padres y abuelos, cuando esta ha sido la placenta en la que se ha gestado nuestra civilización europea occidental, donde se han basado los principios que rigen nuestra convivencia, la que ha orientado nuestro visión moral y ética de la existencia.
Lo mismo que sacrifican el interés general de España, sacrifican el legado religioso. Lo progre, la dictadura de lo correcto, incluso aconseja respetar mas que a la propia, a el Islamismo, una religión que no ha salido del medioevo, que propicia sociedades con una injusticia superlativa.
El "tontiprogre" se estimula con lo Islámico, pero detesta sus raíces culturales. Para ellos el Papa Benedicto es un nazi, los otros son su salvación.
Web: Desmontando el manual de consignas
Con alevosía y en plena canícula, a espaldas del ya por sí conformista sector del profesorado, el PSOE presentó a principios de verano un proyecto para la LOE, un “revival” de la LOGSE aprobada en 1990 y defendida desde el ministerio de educación por el personaje mas siniestro de la siniestra: Alfredo Pérez Rubalcaba.
Con esta Ley, y tras boicotear la ley de calidad, la izquierda vuelve a tomar el control de uno de sus pilares estratégicos: la educación. No es casual que los herederos del marxismo, reverdecido por el incompetente e incomprensible ZP retomen el mando de las aulas ignorando que la educación es el bien mas preciado de un país, y por lo tanto una de las bases que debería garantizarse es la pluralidad, como consecuencia de promover un consenso en materia educativa.
La LOGSE posibilitó la puesta en marcha en distinta comunidades, especialmente en Cataluña y en el País vasco, de una especie de sistema educativo a la carta donde sus autores inventaron hasta los platos. La enferma degeneración social en el país vasco, y la inmersión lingüística en Cataluña, amén de la reescritura de la historia cuando y dónde ha convenido, son consecuencias del alevoso celo de los legisladores. Nada casual ni inocente. En el país vasco fue un gobierno en donde participó el PSOE el encargado de la tropelía, con un consejero de educación socialista. En el resto de españa, como mínimo ha supuesto la socialización de la ignorancia.
El PSOE es el partido socialista mas sectario e inculto de Europa. La combinación de estos dos ingredientes y que en los planes de futuro de estos insidiosos no figura una España fuerte, culta y vertebrada, hace que continúen en su patraña y ahora nos presenten mas de lo mismo. El daño calculado hace 15 años al tejido social español les está empezando a dar sus frutos. El mismísimo ZP es un hijo de la ignorancia.
El odio al sentido nacional español que empezó siendo la cantinela de una minoría de insidiosos, ha sido absorbido por una mayoría de jóvenes instruidos vanamente. Los socialistas han realizado el trabajo subsidiario a petición de los nacionalismos periféricos, consistente en minusvalorar y desprestigiar el concepto de España como nación y de postergar los valores básicos que mantienen una nación a flote. Ahora incluso muchos de ellos, con ZP a la cabeza asumen como propias dichas ideas.
Quince años después tenemos un sistema educativo nefasto, con una generación de padres con mas medios económicos que cultura, confundidos con la libertad mal entendida de la transición, y unos hijos educados en la ausencia de esfuerzo y valores fundamentales. Caldo de cultivo perfecto.
Durante la etapa del PP cuando se intentaba poner orden, instituir una reválida, cambiar el contenido y la orientación de algunas asignaturas, se azuzó al alumnado a huelgas y protestas. La consabida agitación funcionó. Se les transmitía que el esfuerzo, el suspenso y el rigor son instituciones fascistas. Vendían la “dolce vita” con la misma irresponsabilidad que ahora están vendiendo España.
Tras el 11M, 180.000 nuevos votantes adoctrinados en la ignorancia y en la tergiversación de conceptos fundamentales fueron un excelente coadyuvante para el golpe de mano. Naturalmente no estoy diciendo que todos los jóvenes de España estén adoctrinados en el sectarismo bajo el manto de la ignorancia, aunque no queda lugar a dudas que la intención que esconde la facción gobernante es la derrota en las aulas de los valores fundamentales que han conformado nuestra sociedad basada en los principios liberales de nuestro mundo occidental.
La persecución de la enseñanza religiosa se inscribe en este contexto. A nadie se le escapa que una de las grandes fábulas de la izquierda es que abunda en dogmas enternecedores e infantiles. Tal es el caso de la inmaculada concepción colectiva de todos ellos, donde quién no es uno de la secta es un fascista. Esta estupidez, tan propia de la pseudo-progresía de izquierdas se ha convertido en una norma de conducta. Con este panorama, todo el mundo sabe que son los gurús de lo correcto, los guardianes de la ética, los apóstoles de la verdad. ¿ Qué pinta la religión católica en todo esto ?, ¿ acaso no es una competencia ?, ¿ es qué sus enseñanzas morales son mejores que nuestros propios dogmas laicos ?, se peguntan. Fuera la religión, a partir de ahora nosotros seremos vuestro opio.
Se declaran enemigos de la religión de nuestros padres y abuelos, cuando esta ha sido la placenta en la que se ha gestado nuestra civilización europea occidental, donde se han basado los principios que rigen nuestra convivencia, la que ha orientado nuestro visión moral y ética de la existencia.
Lo mismo que sacrifican el interés general de España, sacrifican el legado religioso. Lo progre, la dictadura de lo correcto, incluso aconseja respetar mas que a la propia, a el Islamismo, una religión que no ha salido del medioevo, que propicia sociedades con una injusticia superlativa.
El "tontiprogre" se estimula con lo Islámico, pero detesta sus raíces culturales. Para ellos el Papa Benedicto es un nazi, los otros son su salvación.
Web: Desmontando el manual de consignas