Herrera y la pluralidad
La pluralidad informativa es uno de esos conceptos grandilocuentes de que hacen gala los socialistas, como los de solidaridad y progreso. Son marcas indelebles en las tibias consciencias de aquellos que se autoincluyen en la llamada izquierda progresista. Pero solo cuando predican. Desde hace mas de año y medio, el destino, las bombas y la manipulación mediática los puso en la fase repartir trigo, y como bien dice el refranero, no es lo mismo una cosa que otra.
Las marcas de la casa, la solidaridad, el progreso, el respeto, la pluralidad, etc, tienen un valor inestimable en sus prédicas. Es el valor que los distingue de la derecha tosca, deshumanizada y fascista, que ellos llevan grabada en su imaginario colectivo. Los términos pronto pierden su significado profundo. Se quedan con la palabra, la esencia no es necesaria. Basta con invocarlos y todos ellos se reconocen entre sí. Están entonces a salvo de esa cutre intemperie donde los demás son fascistas, ultraderechistas, católicos o simplemente de derechas.
No sé donde confunden más, predicando o dando trigo. Lo cierto es que Zapatero se ha pasado mas de un año de legislatura navegando en conceptos gaseosos sin ningún tipo de dificultad, y manteniendo sin problema la hegemonía sobre Rajoy, si hacemos caso a las encuestas. Naturalmente, hasta los propios socialistas que al menos tengan el bachillerato, sabrán distinguir entre la solidez y la coherencia de uno y otro.
Ante una opinión pública de tan poco calado en lo político, como la Española, decir una cosa y su contraria, siendo profundamente incoherente, parece que no es muy costoso. Quizás con la implantación de un sistema educativo mas exigente, hace quince años, ahora las cosas pintarían de otra manera. Pues bien, al partido socialista de momento, no le supone mucho coste predicar y haber predicado las bondades de la pluralidad, cuando asistimos a todo lo contrario. El monopolio informativo en los medios audiovisuales es de auténtico escándalo, diría que deshacer este desequilibrio es uno de los principales retos que debe afrontar nuestro sistema democrático para no salir dañado a corto plazo por este abuso. El partido socialista se ha convertido en una empresa de manufacturar poder e influencias, en asociación con otra empresa, que se parece mucho a un partido político.
No conformes con eso, desde Cataluña se va contra la libertad de información de los pocos que piensan de otra manera, de los pocos que dicen cosas distintas a la mayoría de los medios. Para ellos, no basta con controlar una parte desproporcionada de emisoras y periódicos, sino que se atreven a demonizar con la injuria cualquier manifestación crítica.
Las manifestaciones de Montilla, Durán, Maragall, Blanco, Rubalcaba, por la parte política, coreados por comunicadores destacados como Gabilondo y otros por la parte empresarial, hacen pensar en una campaña en toda regla contra la libertad de expresión. Las manipulación informativa de lo que ayer pidieron mas de un millón de personas, que representaban a muchos millones de españoles, ha hecho posible que la opinión pública crea que se protestaba por la asignatura de religión, escamoteando como desde hace mucho tiempo, el problema educativo, vital para el futuro.
Las alarmas saltaron ayer, cuando a las críticas a la COPE y a sus periodistas, también al diario El Mundo, se unen ahora contra Carlos Herrera. Reconozco que es la gota que me ha impulsado a escribir este post.
Juan Puigcercós, desde el paraíso Catalán del 3% afirma que Herrera es “peor o igual que Losantos”, para continuar argumentando de forma cínica, que además le delata, su menor peligrosidad debido a una audiencia mas reducida.
La sociedad española debe reaccionar y castigar en las urnas mas pronto que tarde, estos comportamientos estalinistas. Somos muchos los Españoles que sin ser de izquierdas, queremos la pluralidad porque deseamos la libertad en todos los sentidos. Ayer mas de un millón de personas salieron a la calle en Madrid para reivindicar una libertad esencial. Hoy otros, intoxican y mienten, y además niegan la libertad de expresión de medios contrarios a sus ideas.
Los mismos que cuando predican, reparten el concepto de diseño propio, tan vaporoso como vacío “de pluralidad” con el objeto de reconocerse entre ellos y que los reconozcan, cuando dan trigo, o sea ahora, lo contravienen de forma descarada y torticera. Por desgracia aún se siguen reconociendo entre ellos, y gran parte de la sociedad les sigue reconociendo como lo que parecen, y no como lo que son. Son unos magos, de eso no hay duda.
Las marcas de la casa, la solidaridad, el progreso, el respeto, la pluralidad, etc, tienen un valor inestimable en sus prédicas. Es el valor que los distingue de la derecha tosca, deshumanizada y fascista, que ellos llevan grabada en su imaginario colectivo. Los términos pronto pierden su significado profundo. Se quedan con la palabra, la esencia no es necesaria. Basta con invocarlos y todos ellos se reconocen entre sí. Están entonces a salvo de esa cutre intemperie donde los demás son fascistas, ultraderechistas, católicos o simplemente de derechas.
No sé donde confunden más, predicando o dando trigo. Lo cierto es que Zapatero se ha pasado mas de un año de legislatura navegando en conceptos gaseosos sin ningún tipo de dificultad, y manteniendo sin problema la hegemonía sobre Rajoy, si hacemos caso a las encuestas. Naturalmente, hasta los propios socialistas que al menos tengan el bachillerato, sabrán distinguir entre la solidez y la coherencia de uno y otro.
Ante una opinión pública de tan poco calado en lo político, como la Española, decir una cosa y su contraria, siendo profundamente incoherente, parece que no es muy costoso. Quizás con la implantación de un sistema educativo mas exigente, hace quince años, ahora las cosas pintarían de otra manera. Pues bien, al partido socialista de momento, no le supone mucho coste predicar y haber predicado las bondades de la pluralidad, cuando asistimos a todo lo contrario. El monopolio informativo en los medios audiovisuales es de auténtico escándalo, diría que deshacer este desequilibrio es uno de los principales retos que debe afrontar nuestro sistema democrático para no salir dañado a corto plazo por este abuso. El partido socialista se ha convertido en una empresa de manufacturar poder e influencias, en asociación con otra empresa, que se parece mucho a un partido político.
No conformes con eso, desde Cataluña se va contra la libertad de información de los pocos que piensan de otra manera, de los pocos que dicen cosas distintas a la mayoría de los medios. Para ellos, no basta con controlar una parte desproporcionada de emisoras y periódicos, sino que se atreven a demonizar con la injuria cualquier manifestación crítica.
Las manifestaciones de Montilla, Durán, Maragall, Blanco, Rubalcaba, por la parte política, coreados por comunicadores destacados como Gabilondo y otros por la parte empresarial, hacen pensar en una campaña en toda regla contra la libertad de expresión. Las manipulación informativa de lo que ayer pidieron mas de un millón de personas, que representaban a muchos millones de españoles, ha hecho posible que la opinión pública crea que se protestaba por la asignatura de religión, escamoteando como desde hace mucho tiempo, el problema educativo, vital para el futuro.
Las alarmas saltaron ayer, cuando a las críticas a la COPE y a sus periodistas, también al diario El Mundo, se unen ahora contra Carlos Herrera. Reconozco que es la gota que me ha impulsado a escribir este post.
Juan Puigcercós, desde el paraíso Catalán del 3% afirma que Herrera es “peor o igual que Losantos”, para continuar argumentando de forma cínica, que además le delata, su menor peligrosidad debido a una audiencia mas reducida.
La sociedad española debe reaccionar y castigar en las urnas mas pronto que tarde, estos comportamientos estalinistas. Somos muchos los Españoles que sin ser de izquierdas, queremos la pluralidad porque deseamos la libertad en todos los sentidos. Ayer mas de un millón de personas salieron a la calle en Madrid para reivindicar una libertad esencial. Hoy otros, intoxican y mienten, y además niegan la libertad de expresión de medios contrarios a sus ideas.
Los mismos que cuando predican, reparten el concepto de diseño propio, tan vaporoso como vacío “de pluralidad” con el objeto de reconocerse entre ellos y que los reconozcan, cuando dan trigo, o sea ahora, lo contravienen de forma descarada y torticera. Por desgracia aún se siguen reconociendo entre ellos, y gran parte de la sociedad les sigue reconociendo como lo que parecen, y no como lo que son. Son unos magos, de eso no hay duda.