Desmontando el manual de consignas
Artículos de opinión
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Desmontando el manual de consignas es un blog de nueva creación, aunque los artículos se han transcrito siguiendo el orden cronológico como aparecen en otra bitácora de mi autoría. Entiendo que mi opinión no gustará a todo el mundo. Además de ser políticamente incorrecta va contra la Vaca Sagrada de la izquierda, tan limpia de toda mácula. No obstante aquí estan. Representa una forma de pensar mas común de lo que quisieran muchas personas de la progresía, denominación por cierto, que nunca he entendido. No sé cual será el alcance de esta bitácora. Sin temor a equivocarme y como acostumbra demasiada gente con sensibilidad de izquierdas, es de esperar que se me tilde de fascista. Amigos progres.., os aseguro que no lo soy, por mas que vuestros esquemas no cuadren ni a mazazos.
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Sindicación
 
A la Virgen rogando y con el mazo dando
Allá hacia finales de septiembre del pasado año, José Bono ministro que cubre el ala patriótica y religiosa de este gobierno notablemente laico, anticlerical y antipatriótico que nos desgobierna, se encomendaba a la Virgen de Cortes, patrona de Alcaraz y venerada en los pueblos de la serranía de donde es natural. El propósito de la encomienda no era otro, que el de pedir que el parlamento catalán no aprobase un estatuto anticonstitucional.

Mucho peligro debió otear el señor ministro para encomendarse con tanta vehemencia, como fervor mariano. Fueron muchos también, los que debieron interceder en sentido contrario, unos desde su indomable espíritu laico republicano de izquierdas, y otros desde su misticismo nacionalista de derechas, al que probablemente no faltara otra encomienda, en este caso a "la Moreneta". Lo cierto es que el pulso no lo ganó Bono ni la Virgen de Cortes. Lo ganaron otros más cercanos a la serranía de Montserrat, con el concurso inestimable del inquilino de la Moncloa, ese mago solemne, que mas tarde sin inmutarse ni perder la sonrisa, prometió un estatuto sin mácula, como una patena. Todo un portento de la alquimia, que en su propio partido han comparado con obrar otra vez el milagro de Caná, al pretender convertir el agua en vino, solo que esta vez bajo la sospecha del enredo y la maquinación. O sea, magia con truco.

El Sr.Bono, que cubre el delgado flanco espiritual de este gobierno, y que se ha postulado como un patriota, como la reserva espiritual de la progresía, como el defensor de España, no obró en consecuencia al conocer que su patrona no intercedió a sus súplicas, ni tampoco cuando los negociadores para esa mágica transmutación vienen ignorando las fórmulas de mas de media España, la que respeta la constitución, para deshacer el entuerto de la disgregación. La actitud del ministro parece responder a la del viejo cristiano resignado: ”que me pille confesado.., y sea lo que Dios quiera..”, o sea, quietos. Puede que este fuera el sentido de la piadosa encomienda a la patrona de su serranía.

Todo esto lo traigo a colación debido a las palabras pronunciadas en Sevilla por el general jefe de la Fuerza Terrestre, teniente general José Mena Aguado, quien advirtió de que el Ejército actuará, de acuerdo con la Constitución, si algún Estatuto autonómico rebasa los «límites infranqueables» que marca la Carta Magna.

La inquietud que ha manifestado a su manera el teniente general Mena, en cuyo fondo está el oscuro proceso de negociación del nuevo Estatuto catalán, la comparten muchos sectores sociales españoles. El rechazo a las múltiples pretensiones disgregadoras contenidas en el texto presentado, con la inestimable colaboración del presidente del gobierno, hacen que estas declaraciones sean verdaderamente peliagudas para los intereses del ejecutivo y sus socios. Admito no obstante, que el papel del jefe de la Fuerza Terrestre no es el de hacerse eco de dichas preocupaciones, ni de hacer advertencias. En todo caso, en esta ceremonia de la confusión a que nos están sometiendo en este proceso, ahí quedan, alguien las ha formulado aunque no haya sido la persona adecuada.

El Sr. Ministro y muchos otros políticos, deberían tener muy presente lo que ordena la Constitución para el caso probable de que nos hagan tragar un estatuto sobre el que la magia de ZP y adláteres no haya obrado el portento de la transformación. Además de cesar a este militar, por razones puramente formales, el Sr. Ministro debería como cristiano militante, aplicarse el viejo refrán dirigido a los que pretenden ser beneficiados por medio de las rogativas: “A Dios rogando y con el mazo dando”. Pues bien Sr. Bono, aplíqueselo también a la Virgen de Cortes.
No